sábado, 1 de enero de 2011

La Gomera en el recuerdo (11)

Concluimos nuestro repaso por la década de los 50 del pasado siglo XX con varios apuntes de los efectos causados por otros temporales que azotaron estas islas.
La Vanguardia Española, 17 de febrero de 1956, viernes, página 4: La borrasca de Las Canarias. Tras iniciar la información con la situación en Gran Canaria, con importantes daños en Telde, continúa: Temible huracán en Tenerife.
Santa Cruz de Tenerife, 16.  Ha soplado sobre todas las islas, especialmente sobre las occidentales, un fuerte viento que a veces llegó a adquirir caracteres de verdadero huracán, causando numerosos estragos en la agricultura. Los puertos de La Palma, Gomera y Hierro permanecen cerrados al tráfico debido a la fuerte marejada. Los cultivos de tomates y patatas se hallan inundados. Por las corrientes se han abierto las lindes de estos cultivos y han arrastrado las tierras hacia el mar. En los barrios el aspecto es desolador. El viento arrancó de cuajo numerosos postes telefónicos, por lo que las comunicaciones con la capital están interrumpidas. En toda la zona del Sur se presentó una densa niebla y el tránsito de vehículos por las carreteras tiene que hacerse con grandes precauciones. En la isla de La Palma el vendaval, acompañado de torrencial lluvia, causó importantes daños en los platanares. El aire derribó a varias personas que pasaban por las calles y que resultaron heridas, lo que puede dar idea de la fuerza del huracán. Los postes telefónicos y telegráficos fueron arrancados de cuajo por el viento. Están interrumpidas las comunicaciones. La isla de La Gomera sufrió asimismo muchos daños en los cultivos de plátanos y tomates.
Finaliza con el sugerente Capeando el temporal en Lanzarote, indicando que los desperfectos sufridos en el muelle y el mal estado de la mar han imposibilitado las maniobras de los barcos, con productos que no pueden ser embarcados y, de otra parte, sin haber recibido carga de la Península en los dos últimos días.
En ABC, 6 de marzo de 1959, viernes, página 41, un impactante titular: Un ciclón arrasa las plantaciones de plátanos y tomates en el sur de la isla de Gomera. Y la ilustración que adjuntamos.
Santa Cruz de Tenerife, 5. (De nuestro corresponsal, Luis Álvarez Cruz, por telégrafo). Sobre la isla de La Gomera se desencadenó en la madrugada del miércoles un viento huracanado que, a la velocidad de 120 kilómetros por hora, ocasionó la ruina de muchos agricultores. Según las noticias que llegan de aquella isla, la zona sur, entre San Sebastián y Valle Gran Rey, ha sido la más afectada, por lo que a los tomates se refiere. Unos dos millones y medio de matas en plena producción han quedado arrasadas. Los agricultores pensaban, con este fruto, resarcirse de las pérdidas que les habían causado las exportaciones tempranas. En cuanto a los plátanos de la misma zona, unas setenta u ochenta fanegadas han quedado destruidas. En unas horas La Gomera ha visto aniquilado el esfuerzo de un año, aun sin contar con los destrozos causados en las líneas telegráficas y telefónicas.
El ciclón se había iniciado a las dos de la madrugada del martes y culminado a las cuatro de la tarde del miércoles. Se señalaba, además, que estas primeras noticias se habían recibido por medio de la estación costera Transradio, dándose cuenta también de no haber habido víctimas.
Dos días más tarde, 8 de marzo de 1959, domingo, el mismo periódico (ABC, página 76), y de la pluma del citado corresponsal, Luis Álvarez Cruz, nos manifiesta: La isla más castigada ha sido la de Gomera, de donde van llegando al Gobierno Civil noticias impresionantes. Allí sí puede decirse que los cultivos de plátanos, tomates y patatas han sido destruidos casi por completo en lo que tiene que ver con las principales zonas agrícolas. En estos momentos, doscientos mil kilos de plátanos yacen arrumados en Valle Gran Rey, mientras la Confederación regional de cultivadores de ese fruto tratar de salvar las cantidades que pueda. Los daños no serán conocidos con exactitud hasta que regrese a Tenerife la comisión de técnicos que, inmediatamente hará viaje a dicha isla con la misión de justipreciar la cuantía de los destrozos. El capitán general del archipiélago, señor López Valencia, ha hecho llegar al gobernador civil su preocupación por este nuevo problema cernido sobre las islas, ofreciéndole al mismo tiempo colaborar en su resolución con cuantos medios estén a su alcance. Los distritos agrícolas más castigados han sido los de Alojera, Dama, Argaga (¿?) y Chipude, del fértil Hondón de Vallehermoso, y el verde cuenco de Valle Gran Rey, entre otros parajes de la isla, cuyo nombre tal vez provenga del guarapo de sus antiguas palmeras, las mismas, probablemente, que dieron sombra en San Sebastián al discutido idilio de Cristóbal Colón con doña Beatriz de Bobadilla.
Y en el mes de octubre del mismo año, nuevo huracán que azota las islas, siendo la más afectada de nuevo La Gomera. La Vanguardia Española y ABC (22 de octubre de 1959, jueves, páginas 7 y 45, respectivamente), citando a Cifra como fuente informativa, alude a nuevas pérdidas en las plantaciones de tomates y plátanos en las zonas de San Sebastián, Tecina y Valle del Gran Rey. Su violencia ha sido inferior a la del que se produjo en marzo de este año.
Este temporal, que es calificado por la prensa citada como Violencia de los vientos alisios en Canarias, obliga a paralizar la faena pesquera de unos trescientos buques, como consecuencia de los vientos alisios que soplan intensamente entre Lanzarote y la costa africana.
Hasta una próxima ocasión. Y que el 2011 sea algo más llevadero que el pasado.