sábado, 5 de febrero de 2011

El hombre ligeramente despistado

Hoy 5 de febrero se cumplen, entre otras, las efemérides que se irán manifestando seguidamente, y parece buena ocasión para realizar una breve reseña de las mismas con las posibles connotaciones que puedan guardar relación con un hombre –ver ilustración– que pretende regir los destinos de nuestro país, pero que lo mismo con sus ligerísimos despistes recala en cualquier otro y la arma. Aunque con los medios (de comunicación) que tenemos igual ocurre que lo silenciamos. Como se hizo hace bien poco con José Carlos Mauricio, sancionado en juicio rápido a no sé cuántos euros de multa por conducir sin poseer el correspondiente permiso; en román paladino, sin carné. Lo mismo que hace unos meses a otro personaje por este norte tinerfeño. Lo malo del político que intervenía en el Congreso sin papeles es que ha seguido conduciendo el coche (también sin papeles, parece que le gustó), según lo pescaron las cámaras de la televisión el pasado jueves (nada menos que desde Santa Brígida hasta Las Canteras).
Si del gallego en una escalera se comenta que no se sabe si sube o baja, a Mariano (cariñosamente apodado el despistado) va a ser muy difícil averiguarle otras muchas cosas. Debe estar tan estresado (el permanecer sentado a verlas venir suele causar repentinas amnesias) por no conceder demasiadas entrevistas ni realizar excesivas declaraciones, que un buen día de estos se pierde en la madrileña calle Génova, número 13, y lo encuentran jornadas más tarde en Italia intentando descubrir los orígenes de Cristóbal Colón, a saber, en la otra Génova.
En el año 506, Alarico II publica la “Lex Romana Visigothorum”, ley a la que tendremos que echar un visual para comprobar si en tan lejana época ya era delito no saber contestar, por ejemplo, cuál es su sueldo. También lo acompaña Cospedal en este espinoso asunto de las cuestiones monetarias. Aunque Soria no se queda atrás y suele llevar unos dos o tres mil euros de calderilla en sus bolsillos para los gastos corrientes (cortado, peluquero, la tapita de media mañana…).
Se estrena en Roma “El Barbero de Sevilla”, de Gioacchino Rossini (año 1816), ópera que habremos de recomendar a nuestro protagonista de hoy por si le conviene adquirir breves nociones del cuidado capilar de cara y cuello. La cabeza (el pelo, en interioridades no me meto) bien, ni una cana a la vista.
En 1840 nace John Boyd Dunlop, inventor de los neumáticos de goma, y en 1878, André Citroen, ingeniero francés, creador de la marca automovilística de su nombre. Y estos hechos me recuerdan al menos dos pasajes gloriosos de nuestro hombre: el meterse en un coche ajeno (menos mal que el chófer se dio cuenta y lo puso de patitas en la calle) y grabar un vídeo de felicitación por las vacaciones veraniegas bien ‘repotiado’ en el asiento de atrás, pero habiéndo olvidado ponerse el cinturón. Lo dicho, como llegue a La Moncloa, lo mismo se nos pierde en el jardín. Y como es aficionado al ciclismo, que no se le ocurra a nadie dejarlo participar en el Tour, porque lo pueden hallar pedaleando en las Montañas Rocosas, quizás intentando acordarse del nombre de su candidata en Asturias (pierde los cascos con facilidad).
Puede que les parezca de película (1932, nace el cineasta François Truffaut; 1953, se estrena “Peter Pan”, de Disney en el Teatro Roxy de New York, EE.UU) o de ejército de Pancho Villa (1915, asume el poder militar y civil en Méjico), pero ya me dirán el mal fario del caballero: se le cae el helicóptero o los controladores lo dejan colgado en Lanzarote (¿o en Fuerteventura?, ay, esta cabeza, ya se me está pegando). Tanto es así que le han aconsejado que nada de líneas domésticas, a un político de altura corresponde vuelos de altura (1971, los astronautas estadounidenses Alan Shepard y Edgar Mitchell se posan en la Luna con el módulo “Antares”; 1987, la URSS lanza la astronave “Soyuz TM-2, con dos cosmonautas a bordo –no, no eran Manuel Fraga y Santiago Carrillo–, para poner en marcha una estación espacial permanente).
Pero el mejor, el último, el que comenté en la entrada de  ayer, y que puedes volver a echar una visual, junto a otros, en este enlace que te dejo indicado: http://www.publico.es/espana/359638/rajoy/despistes/candidato/despistado/pp.
Es de lo más extravagante que uno se haya podido echar a la cara en todos estos años de la democracia. ¿En qué mente sensata cabe lo de quedarse in albis alegando que no entiende su propia letra ante una simple pregunta acerca de qué medidas piensa tomar con respecto a la creación de puestos de trabajo en el supuesto de gobernar en España (perdón, don José)? Estamos acostumbrados a tomarnos las cosas de coña y de chiste. Pero esta muestra requiere un estudio  mucho más pormenorizado. Le ocurre a un docente en el transcurso de una clase y se monta un guirigay de no te menees. ¿Nos hemos percatado de que este hombre puede regir nuestros destinos en 2012? Zapatero, por favor, adelanta las elecciones y no lo hagas sufrir más; va perder todo el fósforo. A ver quién lo enciende después.
Aquí donde nadie es cuerdo, ¿para qué he de serlo yo?, parodiará don Mariano a Pedro Antonio de Alarcón en sus ratos de intimidad, aquellos en los que Aznar habla catalán. Pero esa es otra historia. Hasta la próxima.

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