jueves, 24 de marzo de 2011

Homenaje (1)

Vamos a relatar los detalles de un curioso banquete de homenaje a un inspector de enseñanza primaria y las múltiples adhesiones habidas. Viene recogido en Eco del Magisterio Canario (La Laguna, 15-noviembre-1916, año III, número 121, páginas 1 a 14), número que dedica íntegramente la edición a ensalzar la figura del Inspector (Juan López Tamayo), como manera de restablecer el prestigio de tan celoso y digno funcionario, puesto en tela de juicio como consecuencia de una diatriba burda y censurable.
En el flujo y reflujo de los sentimientos humanos, siempre las acciones injustas han de producir como ineludible resultado, la justa reparación en contrario; y por lo que toca a esta vez, puede estar satisfechísimo el Sr. López Tamayo, porque le ha lisonjeado el triunfo más completo sobre sus adversarios, que han quedado completamente confundidos y desarmados ante la solemne e irrebatible prueba de las simpatías y consideraciones que goza dicho señor entre el Magisterio canario y que se patentizaron bien claramente en la noche del once del actual.
A los detractores aludidos se les señala como espíritus inquietos y traviesos que vienen a resultar divorciados con el resto de la entidad, y, expresamente, se les indica:
Ellos caerán de su burro, como vulgarmente se dice, y cuando se convenzan de su sinrazón y de que no les conduce a parte buena el camino que han escogido, volverán por el sendero cierto de la convivencia y de la paz en orden al bienestar de todos y de la prosperidad de nuestra importante labor, que es el camino por donde nosotros vamos con la frente alta y el corazón henchido de nobles sentimientos.
Digno de elogio el ejemplo dado por el Magisterio Canario, felicitación efusiva a quienes concurrieron al homenaje y a los que se dedican a enturbiar con malas artes el diáfano cielo de la justicia, que sepan que en esta vida siempre hay medios de aventar las nubes de la malevolencia y hacer que brille con toda su grandeza el incomparable sol de la verdad.
Se celebró dicho homenaje en el Hotel Aguere de La Laguna, y al mismo acudieron  numerosos maestros de la isla (teniendo el gusto de saludar a muchos compañeros que ha tiempo no veíamos, indica el periodista), que fueron llegando al oscurecer en tranvías y automóviles, ocupando, materialmente, todas las mesas del gran salón comedor.
Continúa la crónica con el menú servido:
Hors d´oeuvre a la Aguere
Sopa de rabo de Buey a la Lionesa
Dorado a lelonté
Charlotta de Legumbres a la Moscovita
Aloyau de ternera a la Gentilhombre
Gallina asada con ensalada rusa
Gâteau Moka a la Atanacia
Crema helada a la confitura
Frutas – Café
Vinos – Champagne
Y a los brindis tomaron la palabra: D. Juan Salas, Maestro de San Andrés, quien hizo un cumplido elogio del homenajeado y trazó algunos detalles de su historia profesional; D. Sebastián Darias, Maestro de La Laguna, que dedicó encendidas frases de encomio, execrando las discordias y exhortando a la unión y convivencia de la clase.
A continuación se leen los numerosos telegramas y cartas de adhesión, indicándose en el reportaje periodístico que aún se seguían recibiendo y que serían publicados en días sucesivos. De ellos, y por guardar relaciones de cercanía, destacamos:
La Maestra escuela Icod adhiérese al justo homenaje que hoy le tributan mis distinguidos compañeros. (Bienvenida Alonso)
Sentimos no poder encontrarnos comida íntima al señor Inspector, pero nos adherimos con entusiasmo a dicho acto. (Manuel Bethencourt y José Hernández–Orotava y Cruz Santa, Realejo alto)
Adhiérome homenaje merecido nuestro digno Inspector señor López Tamayo. (Luis Delgado–Puerto de la Cruz)
Imposibilitada asistir banquete adhiérome al justo homenaje que dedícanle compañeros felicitándole cordialmente. (Maestra Realejo bajo)
Adhiérome acto organizado en honor del Sr. Inspector. (Efigenia Casanova–San Juan de la Rambla)
Los Maestros nacionales de Hermigua identificados compañeros entusiasta adhesión banquete dignísimo Jefe Inspector rogando nos tenga presente acto, salvando distancia felicitámosle merecido tributo. (Alfredo Mederos –fue maestro, años más tarde, de La Longuera, barrio realejero– y Aurelia Hernández)
Siento infinito no poder concurrir a la comida que, para obsequiar a nuestro digno Inspector el Sr. don Juan López Tamayo han acordado dar Vdes. en el “Aguere”, pero desde luego pueden contar con mi adhesión más sincera. (Pascual García y GarcíaLa Perdoma)
Desde que algunos compañeros iniciaron la idea de obsequiar con una comida íntima en el “Hotel Aguere” de esa Ciudad, como testimonio de estimación y respeto al Jefe del Magisterio en Canarias, que se ha hecho acreedor a la más alta consideración, por su laboriosidad, rectitud e ilustración, me adherí incondicionalmente al nobilísimo propósito. (...) obstáculos invencibles me impiden concurrir. (...) compláceme significar a Vd. que identificado con los compañeros, estoy asociado al merecido homenaje que se le tributa (al Jefe). (Esteban Hernández BañosPuerto de la Cruz)
Saludo cordialmente al digno señor Inspector D. Juan López Tamayo y me uno al acto de los que tienen el honor de obsequiarle. (Carmen Solís y Carrillo–Sauzal)
En vista de la prueba de aprecio que han acordado dar a nuestro digno Inspector D. Juan López Tamayo, gustoso me adhiero a tan plausible iniciativa, pero lamentando no poder gozar la satisfacción que me produciría asistiendo al acto personalmente, por impedírmelo mi estado de salud. (Pedro Febles SuárezSanta Úrsula)
Finalizaremos mañana con la segunda parte. Mientras, como solo han transcurrido 94 años, ¿a ninguno de mis incondicionales les dice nada los docentes mentados? A lo mejor el abuelo del primo de mi… Vamos a ver, estimados compañeros docentes, ¿no dice el presidente autonómico que somos los mejores, incluso en ‘san cobro’? Pues hay premio: al primero que me dé señales de alguno de los aludidos en esta entrada, lo dejo tranquilo (de ‘emilios’) otra semana. ¿Qué les parece?