viernes, 4 de marzo de 2011

Lo pensé mejor

Lo pensé mejor. Es tanto lo que he escrito de la insigne figura de Santiago Pérez  García, de ascendencia realejera, tanto en la prensa tinerfeña como en este blog, que me dije: ni una línea más. Se acabó, c´est fini. Espero que, por mi parte, sea la definitiva. Y por último una sonora carcajada a la honorabilidad de ciertos personajes. Hay desquiciamientos que rayan  las aceras aledañas a lo centros de salud mental. Y aclaro que siempre los que se van son los buenos. De ahí los comentarios en los entierros. ¿Lo cogiste, este?
Mi nieta es fiel admiradora de Dora, la exploradora, y su inseparable amigo Botas (el mono). Y suelen utilizar la expresión: lo conseguimos. Por eso cuando veo a Tomás y a Oswaldo (CC), cual caballero andante y escudero al uso, entrando triunfales por La Cruz Santa después de haber logrado lo que también hizo Manolo Domínguez (PP) –que lo expliquen–, me acuerdo de cuando Emma (mi nieta) me suelta: abuelito, tengo un plan (también es de la serie aludida). Así que le daré la razón a Miguel Ángel Regalado acerca de lo fundamental en la priorización de las obras y dejaré el resto al albur del nerviosismo preelectoral. ¡Ah!, mi nieta tiene tres años recién cumplidos, pero sus procederes son lecciones magistrales ante las actitudes de nuestros representantes (es un decir).
Menuda sorpresa me llevé el miércoles por la noche. Entro en Google Analytics y me sopla que había recibido una visita de la ciudad argentina de Ushuaia y me alegré un montón. Siempre me ha llamado la atención ese paraje, capital de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Y no sé si es la ciudad más meridional de la tierra, pero por ahí andará. Fue fundada el 12 de octubre de 1884 por Augusto Lasserre y su lema es: “Ushuaia, fin del mundo, principio de todo”. Me acosté pensando que lo mismo alguien escuchó allá el discurso de Paulino en el último debate parlamentario, y como ciudad turística que es, teme que el Mencey de El Sauzal le esquilme posibles visitantes.
Y ya que lo menté, Rivero insiste en que el trabajo es primero para la gente que reside en Canarias.  Ha afirmado en el Parlamento que se comprometió a que el trabajo fuese primero para la gente que reside en Canarias, “y va a ser así”. Volver a lo que comenté ayer no me parece oportuno. Pero este hombre me deja descolocado cada vez que abre la boca. Y le reitero: todos los que trabajan en Canarias residen en Canarias. Lo contrario sería lo raro. No concibo, por ejemplo, que la ímproba labor que supone una concejalía santacrucera que abarque responsabilidades de Vivienda, Mujer, Fomento de la participación ciudadana, Cooperación al desarrollo y Nueva vecindad, fuera dirigida por alguien desde un lejano pueblo de la Península Ibérica, parte española. O que los asuntos de una alcaldía de un pueblo canario cualquiera (verbigracia, El Sauzal) se encomendaran a un señor que tuviera su residencia en el madrileño Congreso de los Diputados. No sería lógico, ¿verdad, Paulino?
Además, nos rasgamos las vestiduras cuando sale a la palestra el controvertido tema de que nuestra juventud (suficientemente preparada) salga a trabajar fuera. Y exclamamos que no hay derecho y otras lindezas más. Para reforzar la tesis, pero en sentido contrario a lo que decimos, copiamos un programa televisivo y lo mentamos ‘Canarios en el mundo’. Son lo que yo denomino las incongruencias. Hemos tenido a unas momias que han estado un montón de años trabajando en Madrid, amén de otras regadas por esos mundos, y nadie se había percatado de que las pobres se estaban deteriorando a pasos agigantados (cosas de la edad). En unas semanas les rendiremos público homenaje, porque han regresado a cobrar aquí su jubilación. Antonio Alarcó les dará el abrazo de bienvenida. Como galeno que es, lo hará de manera comedida para que no les jorobe algún hueso más.
Mauricio suspende por segunda vez el práctico. Es tal la veteranía del susodicho que hace lo que todos los que sí poseemos el permiso de circulación, es decir, hacer todo lo contrario de lo que nos enseñaron en la autoescuela. Y el examinador no le va a permitir que se salte las líneas continuas que están signadas en el pavimento, porque por eso mismo pescaron a otro aprendiz de conductor por parajes más cercanos. Mauricio, genio y figura, paradigma de la contradicción.
Tenemos Reina del Carnaval santacrucero. Otro año más, don José se lleva el gato al agua. Su grupo editorial (El Día) puede permitirse el lujo de tener bastante molestos a sus empleados, pero dispone de los suficientes fondos para estos dispendios. Nos sermonea en sus editoriales de lo mal que lo estamos pasando por el yugo opresor de la metrópoli, de que nos morimos de hambre, de las proclamas para que Rivero le estalle el gánigo en la cabeza de Zapatero (o en su defecto, en la de Santiago Pérez), y, como contrapartida desvía el dinero que corresponde a su plantilla, según lo estipulado en el convenio laboral, a que una joven bien parecida arrastre una carroza colmada de plumas. Para que, seguidamente, el diseñador las compare con todas las que han escrito en el diario a lo largo de su historia. En la que, me imagino, estarán incluidas la de los “godos” que han comido en tal pesebre para luego mandarse a mudar. Qué culebrón. ¡Ah!, puso a su hija de fotógrafa oficial, por lo que algún reportero gráfico se agregará a los sentenciados.
Me telefoneó cierto ranillero ilustre para señalarme que (in)determinado individuo que se caracteriza por poner a caer de un burro a cuanto bicho viviente pueda relacionar con el socialismo, arremetió como un energúmeno  (en canario, espumarajes por los bezos) porque una murga le había recetado una buena dosis de su propia medicina. Me detalla el informante que se nubló la pantalla. Deduje que lo habría visto por la tele. Que haga como yo y se compre un aparato inteligente. Que sintonice adecuadamente. Si quieres te lo demuestro in situ con el receptor último que compré.
Acabo con un rumor. Me insinúan que Willy García (La Nuestra), como lo hizo Juan Manuel Bethencourt (Diario de Avisos) va a dar el salto a la política (llevaría todo lo relacionado con el carnaval chicharrero, incluidas presentaciones de festivales y demás eventos). Y que el próximo director general del ente radiotelevisivo será Manolo Artiles. Para que luego me digan que las vallas y las horas de gimnasio no valen para nada. Otro universitario de la calle. Te entiendo, presidente, entre tanta mediocridad tienes que destacar por ‘ovarios’. En el país de los ciegos… Musculitos al poder. Ahora comprendo perfectamente la obsesión de Bob Esponja por pretender modificar su cuadrada anatomía. De la otra masa, la cerebral, todavía no ha dicho nada. El que cuelga fotos (¿para lucimiento personal?) en Internet, sabe que están al alcance de cualquiera.
Hasta mañana.