lunes, 4 de abril de 2011

¿Es esto periodismo?

Cuando uno se dedica a observar con detenimiento cómo se desenvuelve el periodismo en Canarias, no le queda más remedio que preguntarse cuándo variará su peligrosa deriva y cuándo los profesionales que a tan honroso menester se dedican van a ejercer en función de tales y no ser meros receptores. Porque para el viaje de llevar un aparatejo grabador en las manos y ponérselo delante de la nariz del político de turno, no se requieren las alforjas previas del paso por la Pirámide lagunera.  Para estar sentado en una redacción a la espera de que los compañeros que se hallan al frente de los gabinetes de las instituciones públicas escupan el comunicado de rigor, basta con cualquier artilugio electrónico.
Me apena contemplar la nube acaparadora alrededor, verbigracia, de Paulino Rivero. Y  ni uno de ellos (puede que ni siquiera estén escuchando lo que el presidente desembucha) es capaz de cuestionar lo del ‘coste cero’ del archiconocido helicóptero. A este paso va a tener que pagarle las dietas al susodicho la compañía concesionaria del servicio. Porque a nuestro hombre le sobran horas. Y el 99,99% de sus viajes los hace en avión. Lo dicho: vive en las nubes.  Y los periodistas: en la estratosfera. Como al manifestar que no hay, ni ha habido, problemas para nombrar sustitutos de los maestros de baja. Chiquita cara. Y los plumíferos o sostenedores de micros, callados como tusos (o tusas). Iba a poner ‘haciendo el totufo’, pero me arrepentí. Deben estar realizando prácticas forzadas como aspirantes a generosos puestos en la administración. Más vale que cojan un fisco de vergüenza. ¡Ah!, algunas federaciones de Ampas tampoco rechistan.
Mi diccionario señala que editorial es un artículo periodístico de fondo, generalmente sobre un tema de actualidad, que suele aparecer sin firmar y en el que se refleja la opinión de la dirección de la publicación. Por lo tanto debo suponer que los del periódico El Día los escribe personalmente don José Rodríguez. Yo sé que tú no te lo crees (bajito, bajito, yo tampoco), pero lo escrito, escrito está, y lo que me dice el diccionario para mí es palabra sagrada. Les adelanté ayer que en mi pueblo, merced al voto de CC y PP (que sí, ya sé que es secreto…¡a voces!) le van a dedicar el nombre de una calle, con lo que los populares de Manuel Domínguez no solo se han declarado independentistas cerrados, sino que comulgan ciegamente con estos tres fragmentos que extraigo del editorial que dicho medio publicó el pasado sábado:
Hoy, nobleza obliga, queremos dedicar este comentario al alcalde de Los Realejos, Oswaldo Amaro, y a toda la Corporación municipal de esta localidad tinerfeña por la deferencia que han tenido al distinguir con el nombre de una calle la figura del editor y director de EL DÍA, José Rodríguez Ramírez. Una dedicatoria -o agradecimiento- que hacemos extensible a quienes propusieron tal distinción, aun desde fuera del Ayuntamiento, y también, pues no somos rencorosos, a quienes votaron en contra de este homenaje a un tinerfeño que siempre se ha caracterizado por la defensa de su Isla y de su tierra, y que hoy impulsa un movimiento pacífico para devolverle a Canarias la libertad que le fue arrebatada mediante una vil conquista hace casi seis siglos.
… desde estas líneas decimos, porque es así, que si hay un isleño que merezca la Medalla de Oro de Canarias es José Rodríguez. Lo es porque nadie mejor que el editor de EL DÍA pide a diario, y con una valentía de la que carecen muchos políticos -especialmente los que se proclaman nacionalistas-, lo mejor para Canarias. Y lo mejor para estas Islas es conseguir su independencia cuanto antes. Solo por el hecho de este propósito, EL DÍA y su editor se merecen como nadie los premios Canarias de Comunicación y la Medalla de Oro de Canarias. El odio de Las Palmas y la obediencia ciega de Tenerife a esta tercera isla lo han impedido. Hace unos meses cumplimos cien años. El pavor tinerfeño a Canaria impidió que el gobierno y el cabildo le dedicaran una líneas de felicitación a La Prensa/EL DÍA tinerfeño. Increíble.
José Rodríguez se expresa con un lenguaje directo y exento de las baboserías de los "intelectuales". Pero Las Palmas puede más que el Gobierno; Las Palmas domina al Archipiélago ante la complacencia de los políticos cobardes tinerfeños. Y como José Rodríguez ha puesto a la tercera isla en el lugar que le corresponde, así como a los políticos canariones, al Sanedrín y hasta a la hez del periodismo, jamás, debido a ese control canarión sobre las instituciones, obtendrá una distinción procedente del Ejecutivo regional. Tenemos un ejemplo en el jurado del Premio Canarias, en el que prevaleció la mano negra de una periodista perjura y un godo peligroso; decimos godo, que no peninsular.
Hombre, tampoco lo iba a transcribir en su totalidad. Bastante esfuerzo me costó. Y como don José ha dicho todo eso de él mismo mismamente, ignoro qué alegarán los Rajoy, Soria, Alarcó, Tavío y los seis concejales realejeros. Tampoco sé si Oswaldo –y su equipo– es  cobarde y proclamado nacionalista, sumiso ante Julios (Mari Mar) y Rodríguez (Jorge, el del Maritim). Así como si todos en conjunto, populares y nacionalistas (peninsulares, que no godos, incluidos), darán un segundo paso y propondrán al editor-director para que le concedan la tan ansiada Medalla de Oro y el Premio Canarias de Comunicación. Y luego que descanse en paz.
Estoy pensando seriamente irme unos días a Las Palmas. Me encanta la Playa de Las Canteras y darme unos garbeos por el paseo. Me relaja un montón y cuando voy a comprar el periódico me dicen que no venden El Día. Qué más puedo desear. Hasta luego.