lunes, 11 de abril de 2011

Presentaciones

Poco a poco se van confirmando, y presentando, las candidaturas de las diferentes opciones políticas que concurrirán a las próximas elecciones del mes de mayo. Aquí, en Los Realejos, mi pueblo, el pasado sábado tuvo lugar en El Castillo la del Partido Socialista Canario. Y ayer domingo, la de Izquierda Unida, en idéntico escenario, y la del Partido Popular en el polígono industrial de La Gañanía. Como uno no puede atender a tanto compromiso, salvo que te vuelvas alcohólico perdido (anónimo o no) o borracho conocido –lo digo por los brindis de rigor–, debe seleccionar las gentiles invitaciones que le cursan. Por lo bajito, solo la de IU y la del PSOE. Los del PP seleccionan, incluso cuando van de visita por los barrios. Por ejemplo, hace unos días en La Ladera (El Toscal) ni siquiera tocaban en algunas casas. Malo, malo, ya de antemano con discriminaciones; ¿no dicen que el voto es secreto?
Uno, observador nato, echa una visual a los candidatos, recapacita, retorna a tiempos idos y recuerda viejas andanzas docentes y políticas. En insiste machaconamente en el increíble atrevimiento de algunas personas. Y en el de los partidos que colocan su retrato en un  cacho de papel. Soy consciente de los rayos y truenos que me han caído cuando he sostenido que no todos estamos preparados en la actualidad para ocupar un cargo. Porque no todos quieren entender mi postura y se desvían con la cantinela de que si lo que pretendo es crear cuerpos de elite (sí, también puede ser palabra llana; del fr. élite: minoría selecta o rectora). Que no, no sigas cogiendo el rábano por las hojas ni la piña por la bellota. Vamos a ver: ¿somos todos capaces de meternos en un aula y lidiar con treinta chiquillos? No, pues esto es exactamente lo mismo, y reitero: no todos podemos ser concejales. ¿Y a cuento de qué viene esto? Pues de la mera visual a la lista del PP realejero. Y ahí lo dejo, por el momento. En su día lo exterioricé en idéntico sentido de la de CC, que como aún no ha presentado la futura –siempre espera a que los demás se adelanten, no saben jugar sino a la defensiva–, no tengo elementos de juicio, salvo, por lo que se comenta en los mentideros, que volverá a rescatar viejas glorias e instaurar en el municipio un nuevo Club Mundo Senior. Y en este instante saco a colación este fragmento: “Ni Domingo Medina ni Santiago Pérez pegan ya ahí. Su tiempo pasó y los discursos voraces, apocalípticos o perniciosos están fuera de lugar. Les ha faltado generosidad. Con su partido. Con su excompañero. Y, especialmente, con ellos mismos”. Lo copio del artículo dominical de mi amigo, y maestro, Alejandro de Bernardo. Él escribe de La Laguna, pero es extrapolable a muchos lugares.
Sabía de la valiente apuesta del PSC-PSOE realejero, de y con futuro, al aprobar en su asamblea una candidatura ‘escandalosamente’ joven, preparada y comprometida. Rememoré antiguas peripecias y acudieron nítidas las vivencias de 1979 y 1983, cuando grupos igualmente jóvenes acudíamos al examen de las urnas con la alforjas repletas de entusiasmos y anhelos. Me autoconvencí de que ilusionarse podía ser posible una vez más. Era como si de repente alguien hubiese escuchado algo que vengo sosteniendo desde hace bastantes años. De muchos de los que nos dimos cita en El Castillo en la noche del sábado próximo pasado –y espero y deseo que los que no pudieron acudir también hagan causa común con el proyecto–, como sostenía de Bernardo, ha pasado nuestra etapa y ahora formamos parte de ese baúl de los recuerdos, pero que aportamos granitos para que Los Realejos se sumara al carro del progreso y la modernidad. Aunque algún lumbrera persista en la indecencia y en el no haber movido una paja. No hay peor ciego que el que no quiera ver. Las distinciones son para ‘editores’ de mayor rango.
Tuve la oportunidad de saludar a mucha gente. De los de antes y de los de ahora. De viejas y nuevas hornadas. Y para llevarle la contraria, qué raro en mí, a los que me señalaban la ‘manía persecutoria’ hacia el helicóptero de Paulino, hoy declaro solemnemente que estoy de acuerdo con el presidente (espero que hasta mayo) al cien por cien en esto: “el futuro de Canarias pasa por contar con una juventud formada y comprometida que esté dispuesta a asumir el cambio con trabajo y constancia". Gracias, Rivero, yo no lo hubiera expresado mejor. Y la prueba fehaciente de tu sentencia la encontramos en la ‘plancha’ que tuve el inmenso placer de conocer anteayer. Formada y comprometida, también lo manifesté antes, y que tras bregar duro ante el estudio, con tesón, ganas y sacrificio, ha dado un paso al frente y te coge por la palabra: está dispuesta a asumir el cambio con trabajo y constancia. Y ese cambio que tú pregonas, estimado y dilecto compañero de gremio (aunque te hayas olvidado y seas tan ingrato que digas no conocer a Hilaria; qué pena que tu memoria sea, por intereses del tres al cuarto, tan selectiva. Ya me había puesto en antecedentes otro sauzalero, gran docente y mejor persona, que bien te conoce) pasa asimismo por tu sustitución. ¿O no? Eso, predicar con el ejemplo.
Los realejeros decidiremos libremente el 22 del próximo mes de mayo. Ojalá acudamos en altísimo porcentaje a las urnas para dar una buena muestra de nuestro civismo y comportamiento ciudadanos. Creo haber dejado, en esta y anteriores entradas de Pepillo y Juanillo, mi opinión al respecto. Porque CC está agotada y de nada nos valen las promesas para el futuro (qué ocurrencia) y porque el PP sigue disfrazado de falsa ovejita. Jugando a interpretar esta próxima cita en clave nacional, en el convencimiento de que el desgaste de Zapatero (única aportación de su incógnito programa) les llevará a ocupar, sin más, las diferentes administraciones. Lo malo es que el anuncio de José Luis acerca de no volver a presentarse, los ha descolocado de tal manera que el denominado tsunami se ha desinflado considerablemente, según publica el nada sospechoso periódico El Mundo. Y Ana Oramas y los suyos, imprecando a los dioses guanches para que nosotros, ignorantones perdidos, no nos dejemos llevar por cantos de sirena. Por supuesto que no. Reconozco que Melchior subió al Teide antes que Alarcó (la candidatura más alta de España) para cargarle el trípode a Manolo Artiles (sin dobles) y a ambos les recuerdo lo de ‘más alto subió la palma y al suelo bajó a barrer’.
Así que, estimada amiga Ana, que por tu cercana vecindad a la zona mentada de El Castillo contemplaste (escuchaste) la movida, sí estuve presente en el acto. No sé, obviamente, cuál será el resultado de esta competición, pero he atisbado nuevamente ILUSIÓN. Y desde mi independencia política militante actual, proclamo bien alto que se entrevén brotes de esperanza, de nuevas formas y visiones, porque parodiando al físico alemán Werner Karl Heisenberg (autor del denominado principio de incertidumbre, contribución fundamental al desarrollo de la teoría cuántica): “el mundo será lo que la juventud quiera; si esta ama la verdad y el bien, eso habrá en el mundo”.
Hasta mañana.