viernes, 15 de abril de 2011

Ya van cuatro

Con la puesta en escena de la candidatura de Coalición Canaria (formación que gobierna en minoría el Consistorio), ya tenemos cuatro opciones en Los Realejos por las que decidirnos en este mayo inmediato (dicen que puede haber alguna más, pero hasta ahora no se han presentado y el lunes acaba el plazo). Sabíamos que Oswaldo iba a repetir y que rescataba ‘viejas glorias’ (al menos cuatro, tres de Los Realejos y una de Santa Úrsula). Si le uno a los actuales concejales que repiten, más alguno de los que suelen meterse de relleno, que asimismo refrenda, no veo de dónde puede salir lo de la renovación del 60%. Así tienen los balances económicos en la Avenida de Canarias. Ay, gestores.
Me extraña enormemente que incluyendo a un administrador de loterías (persistiremos en dejar la hacienda municipal al albur y si la suerte nos tienta, nos salvamos; de lo contrario, ni el veterinario va a cobrar por largo tiempo) hagan unas cuentas tan raras. Dicen que la media de la plancha es de 40 años, pues sus integrantes están comprendidos entre los 28 y los 50. Además de paritarias, cinco hombres y cinco mujeres en los diez primeros lugares (el resto no computa, ni siquiera para ellos). Esa palabreja del verbo computar me hizo recordar el chiste de Quevedo, cuando en la Corte preguntó a una alta dama: ¿Esputa usted, señora?
Como el cochino negro de Pinolere (ver ilustración) parece ser el único ejemplar autóctono que no nos va a defraudar, me estoy pensando seriamente lo que hacer el día de las elecciones. Porque entre tanto cartel, mezclar al cochino en el proceso de renovación de los ayuntamientos no me parece medida oportuna. Fíjate en la cara de Isaac (segunda ilustración). En fin. A lo que iba.
Un servidor tiene 62 años. Y creía firmemente que Tomás, el actual concejal de educación y cultura y relegado a las proximidades del infinito en las próximas, tenía algunos más. Pero no, estaba yo rotundamente equivocado. Como lo estoy con otras caras ‘nuevas’ (más de una es plural). De cincuenta no pasa nadie. Me da la impresión de que CC ha pretendido equipararse a otras candidaturas competidoras y no ha tenido mejor ocurrencia que bajarse algo la edad. Y no digo yo que deban hacer lo contrario. Cada cual presume de sus carencias como mejor se le antoje. Aunque será lo poco que bajan, porque los sueldos, por ejemplo, ni tocarlos. Y es que con las cosas de comer no se juega.
Lo que sí me parece correcto es el fichaje del veterinario. Ya se sabe que hay mucho animal suelto por ahí, incluidos los de dos patas, y hay que ser, ante todo, previsores. Puede que nos eche una mano en rescatar los cochinos de mi compadre Paco. ¿Se acuerdan? Ese, el del monumento a los cochineros de Icod el Alto. ¿Cómo estarán los pobrecitos metidos dentro de aquella raposa? ¿Se habrán escapado? Indagaré por si los han añadido en las famosas facturas que PP y PSOE paralizaron. Lo que el menda, yo, ignoraba es que rescatar una tortuga costara 50.000 pesetas. Pondré las dos mías a buen recaudo, no sea que se me escapen y me pase Enrique la factura. No será por correr detrás de ellas.
Con lo que no estoy de acuerdo es con el adelanto del baile de magos de las fiestas de San Isidro, aquí en Realejo Alto. Dicen los responsables municipales que no querían hacerlo coincidir con el día de reflexión (21 de mayo). Nada mejor que un ‘sangoloteo’ (¿te acuerdas de esa palabra?, significaba bailoteo, movimiento, estirar los huesos) bien canario, regadito con vino y un buen puñado de chochos, para ir el domingo enfundado en el traje típico a votar. Y si por la mañana de ese sábado tuviésemos la feria de ganado, imagínense. Chacho, todos esos animales expuestos y dispuestos. Unos dieciocho mil políticos aspirantes que recorren todo el recinto de arriba abajo y de abajo arriba, luciendo su porte orgulloso cual novillo añojo, eral, utrero o cuatreño. Y carteles por todas partes: del concurso de arrastre, de sementales, de caballos, jinetes y monturas, del PP, del PSOE, de IU, de CC. Parece que lo estoy viendo. Así da gusto ir a votar.
Bueno, anímense y participen. Que luego somos muy dados a quejarnos en el bar de la esquina. Siempre habrá una lista que encuadre con tus gustos y preferencias (o con tus ideas, si te empeñas). Y si no, si sigues teniendo serias dudas, te resta el depositar dentro del sobre cualquier etiqueta, tipo Anís del Mono o similares. El voto será nulo, pero tú fuiste parte activa del proceso. Y no deja de ser tan válido como el del que introduce dos papeletas de partidos diferentes.
Hasta mañana. Y ya será sábado nuevamente.