jueves, 19 de mayo de 2011

Escandaloso

Lo decíamos ayer. ¿Quién paga a CC el inmenso despliegue propagandístico con el que nos castigan en estos días? ¿Cómo pueden pensar que los tratemos con seriedad y nos creamos sus promesas (entre ellas, la creación de empleo, el sostenimiento de las políticas sociales, la gestión de ayudas económicas para las personas más desfavorecidas…), si despilfarran el dinero a manos llenas? O existen empresarios altamente generosos o aquí hay gato (¿negro?) encerrado. Lo de predicar con el ejemplo –algo en lo que me reitero como obligada pauta de comportamiento– no va con estos nacionalistas a los que el sentimiento de ‘lo nuestro’ lo llevan hasta las últimas consecuencias.
Cuando ya había echado la pertinente ojeada a los programas electorales que iban llegado a mis manos (PSOE, IUC, PP), me sorprende en la última semana de campaña el panfleto de CC. Sin reparos, sin ambages, sin tapujos. A golpe de talonario. Como escucho en una cuña de Radio Arena, ya lo decía Henry Ford: en época de crisis, nada mejor que una buena y generosa dosis de propaganda. No tendrás trabajo, pero lee que es sano y mira las farolas e imagínate que nos has colgado tú, lo más importante, por cierto.
La plancha de la “media de los cuarenta años y altamente cualificados, refiriéndose así a que los 12 primeros son licenciados universitarios” (ver apartado de Más noticias en http://www.cc-realejos.org/, por si me achacan que me invento las cosas), nos abruma con unas maravillosas propuestas (que no han podido desarrollar desde 2003, año del inicio de la era de la decencia), entre las que, necesariamente, habremos de destacar la creación de grandes parques para conseguir, por fin, un Realejos verde que te quiero verde. ¡Ah!, y “en este mandato plantaremos 5.000 árboles en los espacios urbanos hasta llegar a plantar un árbol por habitante”. Eso copié, aunque no lo entiendo. La prueba más evidente es la reforestación habida en El Bosque de La Gorvorana, lugar en el que Wladimiro decidió retirarse de la política y a punto estuvo de convencer a los alcaldes de San Juan de la Rambla y la Villa de Viera. Al no conseguirlo, convinieron en jugar un décimo compartido de la lotería nacional, que como es público y notorio fue premiado con una lluvia de millones.
Un inciso: ¿por qué siguen tapadas las vallas de Decor Canarias? ¿No se habrán disgustado los amiguitos del alma? ¿O será por haber reconocido la metedura de jambe en lo de soluciones para el futuro? Y otro: ¿es menester repetirse tanto en el programa del PP? ¿Acaso para aparentar que quieren hacer más? ¿Ejemplos? Construcción de una segunda  piscina municipal habilitada para programas de fisioterapia y rehabilitación (página 9), construcción de la segunda piscina municipal adaptada y priorizando su uso para los colectivos de mayores y discapacitados (página 11); dotar suelo para la creación de un Polígono ganadero en el municipio que centralice y favorezca el desarrollo del sector (página 7), destinar suelo para la creación de un Polígono Ganadero… (página 12); facilitar y asesorar en el acceso al suelo para las actividades agrícolas… (página 7), facilitar el acceso al suelo para las actividades agrícolas… (página 12); y más, y más, y más. Se parecen con los chicos de los colegios que escriben dos líneas de un supuesto trabajo y cuando se lo presentan al profe está elegantemente encuadernado en doce o más folios.
Lo de las fotografías del ‘programa de CC’, preciosas. En la de El Calvario, San Vicente, se observan un Melchior y un Amaro  delgadísimos; lo que no haga una campaña. Las infografías y montajes, excelentes. Parecen tan reales como la multitud  de acciones con que nos van a sorprender tras estos dos mandatos de prueba y entrenamiento.
¿Pulmones verdes? Qué clorofílico. Cuando hablan –escriben– de La Gorvorana, no se referirán, por casualidad, al parque ya existente, que no desentona mucho, por cierto, con las ruinas de la casa donde viví unos buenos años. ¿Cómo iban ustedes a ser menos? Otra pincelada humorística de primer orden lo de la charca de Yeoward y lo del buceo de cuevas (que se creían los socialistas que era lo de la balsa de la Cruz Santa una novedad; toma corta y pego). Ya que estoy generoso, les propongo rescatar del olvido la Cueva del mármol. Un magnífico patrón en el que los gestores deportivos y restauradores pueden desarrollar una ingente labor.
¿Ustedes llevan ocho años en el gobierno municipal, no? ¡Ah! ¿Y no se habían dado (de) cuenta que Realejo Bajo está estrangulado? ¿Y que el polígono industrial, tres cuartos y medio de lo mismo? Coño, parece que se les encendió de repente la bombilla. Nos vamos a comprar una cartera más grande porque aparte del cheque popular emprendedores (y nadie mejor que yo, pues cada día ‘emprendo’ aquí una nueva aventura) debo ubicar la tarjeta realejeros, que como su propio nombre indica servirá para conseguir gratuitamente el boletín informativo.
¿Me copiaron la propuesta de hace poco a realizar entre El Castillo y La Higuerita? Vale. ¿Y cómo no se les ocurrió que es factible seguirlo hasta La Vera? Que es otro municipio. Pues vale otra vez. Vivan los servicios mancomunados. ¿Y ustedes no ponen nada de la lucha canaria? ¡Ah!, mariconadas del PP. Pues vale una vez más.
No sigo porque lo único que conseguiría es que mis seguidores no lean esa preciosidad, que bien merece uno de los premios a la creatividad que ustedes mismos mentan.
Acabo: “Acercar la administración a su hogar, con la realización de gestiones desde su casa a través de la web municipal durante los 7 días de la semana y las 24 horas del día”. Dijiste exactamente lo mismo, alcalde, cuando inauguraste el Estadio Olímpico de La Longuera. Y como para prueba basta un botón, pinchen en este enlace (http://www.ayto-realejos.es/). La magia electoral ha hecho posible que, tras meses y meses de larga espera, el sitio oficial del consistorio, sin llegar a ser un portento de prodigio, se haya actualizado un fisco apenas.
Y yo creía haberlo visto todo con la mayoría de edad del cochino negro de Pinolere (el de yo no te defraudo) y el no va más de Miss Vaca en San Isidro (Gáldar). Una novilla gorda, no; una vaca.
Creo que voy a entrar en un periodo de reflexión. Me quedé ‘flypando’. Hasta después.