miércoles, 1 de junio de 2011

Colaboraciones

Antes de continuar con la mentada Fiesta del Árbol, a la que aludimos en nuestra anterior entrada, me van a permitir el inciso de rigor para hacer referencia a otra fiesta, la del Libro (en la que también colaboró Alfredo Mederos), y que La Voz del Valle (La Orotava, 13-octubre-1926, año I, número 45, página 1) nos cuenta lo acontecido en Realejo Alto:
“Acto celebrado en la Plaza de la Iglesia. Allí se dieron cita ocho escuelas nacionales con sus respectivos maestros, formándose un alegre cuadro de angelicales niños de ambos sexos.
Leyeron trabajos literarios las siguientes personas: Dª. Emilia Mesa, jefe de la estación telegráfica; señorita Áurea Méndez, maestra nacional; D. Diego Cedrés, cura adjutor; y los Sres. Plasencia, Mederos y Hernández Quintero, maestros nacionales.
En nombre de la Corporación organizadora del evento, pronunció un breve discurso alusivo al acto que se conmemoraba, el Sr. teniente de Alcalde, D. Pedro Rodríguez Siverio. Seguidamente, se obsequió a los niños con libros morales, dulces y vinos. Las personas que tomaron parte en la fiesta y presidieron el acto fueron agasajadas en las Casas Consistoriales con pastas, dulces, vinos, cervezas, licores y tabacos.
El vecindario ha quedado muy satisfecho del buen resultado que tuvo esta fiesta de cultura, y no es de dudar, el mayor éxito que ha de alcanzar la Fiesta del Árbol que se celebrará, probablemente, a fines del presente año”.
Especial mención al hecho ya comentado días anteriores de los agasajos a los niños participantes, en los que siempre se les brindaba con alguna bebida ‘no apta para menores’. Si cabe la jocosidad, sería para no quedarse “engajados” con los dulces.
Y retornamos a la Fiesta del Árbol:
“Oportunamente invitados por el señor alcalde don Agustín Rodríguez de la Sierra, se reunieron en las Casas Consistoriales de este pueblo, con el fin de tratar de tan importante asunto, los señores don Pedro Rodríguez Siverio, segundo teniente de alcalde suplente; don José Hernández Quintero, maestro nacional del casco; don Sebastián Díaz González, presidente del Círculo Viera, y Clavijo; don Vicente Plasencia Crisóstomo, maestro nacional de la Cruz Santa; doña Aurea Méndez Hernández, maestra nacional del casco; doña Julita Méndez Hernández, maestra nacional del Realejo Bajo; don Alfredo Mederos Galán, maestro nacional de la Longuera, y don Luis Carreño y Ghirlanda, secretario del Ayuntamiento, no asistiendo otros señores que fueron debidamente citados.
Después de cambiar impresiones sobre la organización de dicha fiesta de cultura, se tomaron los siguientes acuerdos:
1. Que la fiesta se celebre, si el tiempo lo permite, el día 16 de Enero próximo, segundo domingo de Enero próximo, a la una de la tarde.
2. Que asistan todas las escuelas nacionales y las particulares que lo deseen, llevando la insignia nacional.
3. Que por los maestros se prepare a los escolares para que en dicho acto entonen un himno al Arbol.
4. Que se recabe del Ayuntamiento gestione que asista la Banda de música, a fin de que acompañe a los niños en el himno de referencia y dé mayor esplendor al acto.
5. Invitar a la Jefatura de Montes por si se dignase designar un representante que concurra a la fiesta.
6. Que la plantación se haga en el ramal de la carretera que de la general conduce a este pueblo, solicitando el permiso correspondiente.
7. Que del acto se obtengan fotografías para publicar en los periódicos de Tenerife.
8. Invitar a las personalidades de este pueblo para que pronuncien o lean discursos y trabajos alusivos a la fiesta.
Es digno de alabanza el acuerdo tomado por las fuerzas vivas del Realejo Alto, que al par que dan cumplimiento a un precepto legal, tratan de inculcar en los niños, las sabias enseñanzas del amor al Árbol, haciendo que no solo sean ellos los que verifiquen la plantación de los mismos, sino, que tomen parte activa en la fiesta, al cantar al unísono de la Banda, las gloriosas poesías que la enaltecen”.
Nos vamos al año siguiente, y en El Progreso (10 de noviembre de 1927, página 1) encontramos:
“De la Cruz Santa. De Fiestas.
La celebrada últimamente en este pago, ha transcurrido en medio de la mayor animación y tranquilidad.
Por causas ajenas a la voluntad de la organización, no pudo celebrarse la Fiesta del Arbol, aplazándose para el domingo próximo 20 del actual.
En dicho acto se leerán trabajos del secretario de este Ayuntamiento, maestro nacional e instructor de la Tropa de exploradores de este Pago.
Para que tomen parte en esta fiesta de cultura, se ha invitado a los señores don Antonio Lugo y Massieu, don Pedro Rodríguez Siverio, don Alfredo Mederos Galán, don Manuel Illada y don Félix Sosa Hernández.
Después de bendecirse la bandera del grupo de exploradores y los banderines respectivos, hará uso de la palabra el digno coadjutor de esta parroquia don Carlos González
Oportunamente daremos a conocer el nombre de las madrinas de los banderines. Hoy adelantamos el de la madrina de la bandera de grupo, señorita Natividad González Estrada, quien en la verbena última dio patentes muestras de su entrañable cariño a la meritoria institución”.
Nos hemos podido ir percatando de la notable inquietud de Alfredo Mederos, quien, además presidía una Comunidad de Aguas, según comprobamos en  El Progreso (10 de febrero de 1928, página 3)
“Comunidad de explotación de aguas «La ladera del Lomo Alto»
Por la presente se convoca a los señores partícipes de esta Comunidad para celebrar junta general ordinaria de segunda convocatoria el día 12 de febrero del corriente año a las 14 horas de dicho día, en el ex-convento de San Agustín del Realejo Bajo para tratar de los asuntos siguientes
Orden del día
1. Lectura del acta anterior.
2. Presentación de cuentas por el señor Tesorero para su aprobación.
3. Otras manifestaciones de los señores socios.
Realejo Alto, 30 de Enero de 1928. El Secretario, Marcos Fuentes Albelo. V.º B.º: El Presidente, Alfredo Mederos Galán”.
Continuaremos, que material resta. Porque en la tesis doctoral titulada Prensa y educación en el Norte de Tenerife entre la I y la II Repúblicas (1873-1931), de un servidor de ustedes para lo que se les ofrezca, se incluye en uno de sus capítulos una amplísima reseña de la Fiesta del Árbol del año 1927 en Realejo Alto, que me apetece trasladar a este blog para general conocimiento de los que ocasión tuvieren de alongarse un fisco, que la ventana está abierta de par en par. Pero ya será en las próximas (te dije que era amplia). Hasta entonces.