martes, 14 de junio de 2011

Componendas

Mi amigo Evaristo hizo un fino y atinado análisis de lo ocurrido en la isla de La Palma, donde el acuerdo entre PP y PSOE ha dejado en paños menores a CC. Me dice algún conocido palmero que era algo que se venía venir. Y yo, siguiendo el docto consejo del amigo aludido ni me lo creo ni me lo dejo de creer. Porque como bien asegura, y un servidor lo ratifica, cuando ves a un gallego en una escalera nunca sabrás si sube o baja, pero si ves a un palmero en idéntica postura, no solo serás tú el que dude de la dirección que el susodicho lleva, sino que él también lo ignora. Imagínate si aparte de ser palmero procede de Gallegos, allá por Barlovento.
Lo que me ha llamado, además, poderosamente la atención es la rotundidad de Julio Cruz cuando justifica la medida de expulsión inmediata de los díscolos de Santa Cruz y de Los Llanos. Ni expediente disciplinario ni lonchas de jamón curado, a la calle por orden de la federal y a llorar a La Cumbrecita. Uno, ignorantón perdido, se pregunta si lo acaecido en el resto de pueblos de la Isla Bonita, con idénticas componendas, no alcanza la enjundia suficiente para adoptar similar y drástica medida. Por lo visto los cromos santacruceros y llanenses eran mucho más importantes. Y tanto que se da la paradoja de que a los concejales electos socialistas en Santa Cruz de La Palma los han expulsado por votarse a sí mismos, pues van a tener la alcaldía durante dos años.
Eso sí, salvo algunos incumplimientos, el pacto ha funcionado, dijo el lumbrera de turno. No voy a repasar yo ahora lo que se ha venido cociendo en estos últimos días y que se plasmó en la constitución de los ayuntamientos este pasado sábado, porque todos ustedes han tenido acceso a esa información a través de los diferentes medios de comunicación. Y no me negarán que ha habido variedad para todos los gustos.
Otra pincelada ‘graciosa’ estuvo protagonizada por la dimisionaria María Jesús Ferrer (a la que ingenuamente pregunto cómo se le ocurre convocar una asamblea después de dimitir). Después de todos los aguaceros dialécticos habidos en el mandato anterior en el Consistorio portuense, no se le ocurre mejor cosa que, tras la escenificación del pacto PP-CC, argumentar que Marcos Brito había hecho caso omiso a las recomendaciones de su partido. ¿Y qué pretendías? ¿Que pactara contigo? ¿O con Lola? Yo tercio para aconsejar a ‘ambas dos’ que sigan el camino que he propuesto aquí en Los Realejos. Bueno, tal y como van los asuntos de palacio, y comprobando que el PSOE canario ahora está en condiciones de ser novia tanto de Paulino como de Soria (en el presente, pretendida; en el futuro, puede que violada –hay sinónimos para todos los gustos–), no creo que a Padrón le vaya a faltar acomodo.
La situación es chiripitifláutica. Perestelo y Castro no se pueden poner muy farruquitos porque se están jugando su futuro en las consejerías que puede administrar CC: Barragán, tres cuartos de ídem, pues lo mismo le sale redonda la jugada a Soria echándole un fisco de engodo a José Miguel Pérez. Y este pica p´al fondo, como las viejas. Iba a escribir, de perdidos al río, pero ocultos están ya desde que concluyó el escrutinio. Instante en el que, a tenor de los resultados, estimaron –los socialistas– quitarse los calzoncillos y, por el interés general y el progreso de nuestra tierra, que nos den… los cargos que quieran a cambio de nuestros humildes 15 votos. ¿Electorado? ¿Militantes? ¿Afiliados?
Ayer lunes, nueva pantomima: esperaremos a ver cómo quedan los Cabildos (de La Palma y El Hierro). Imagínate que se vuelven a juntar PP y PSOE y desbancan a CC. Pues no pasaría nada. Porque si en represalia rompen la baraja en el pacto regional, inmediatamente se plantearían dos alternativas: la ruptura de CC (palmeros y herreños buscarían nueva pareja; incluso me atrevería a pronosticar la salida de algún incrustado del CCN), o el PSOE se tiraría en los brazos del PP. En los dos supuestos, se me ocurre una cuestión: ¿conocen ustedes a una CC sin gobierno en estas ínsulas? En consecuencia, un único resultado: las bravatas de José Manuel Soria no habrían sido tales y acabaría triunfando al más puro estilo de Mariano, sin mover un dedo. Y podría, vía moción de censura, quedarse con muchos más ayuntamientos (por ejemplo, Santa Cruz de Tenerife) y el propio cabildo tinerfeño. ¿O no?
¿Y los que votamos? Preguntas estúpidas, no. Hasta mañana.
¡Ah!, ayer estuve de excursión por los altos de la isla contemplando tajinastes. Entré por Izaña y salí por Arico. Si tengo tiempo –los jubilados estamos con demasiados calderos al fuego–, iré ubicando fotografías en las próximas horas. No se acerquen mucho porque hay abejas en abundancia.