miércoles, 8 de junio de 2011

Crisis socialista realejera (2)

No obstante, ese divorcio orgánico, que ya es gravísimo per se (en una formación que gobernó durante ocho mandatos, 24 años), queda minimizado ante el aún más peliagudo del divorcio social. En contadas ocasiones me señalaron que había llegado la hora de hacer un examen de conciencia y hablar cuanto menester fuere con los que se habían ido alejando por diferentes causas. Y si en este aspecto, lo ratifico, todo quedó en un esbozo de amago, ¿qué más se puede añadir salvo lo de pedir peras al olmo? Parece, esa impresión da, que no hay manera. Todos apuntan, como bien señala Salvador, a la autocrítica, pero se llevan décadas intentado dar el primer paso. Asómate tú, que a mí me da vergüenza, que dice el chiste (¿no lo sabes?, otro día te lo cuento).
Los dirigentes  no pueden seguir ciegos ante una evidencia de tal calibre. Y no me negarán que no se lo he venido advirtiendo cada vez que han creído oportuno preguntar mi parecer, incluso en el propio acto de la presentación de la candidatura en El Castillo. Los socialistas en general, pero en particular los realejeros, están tan alejados de los colectivos y movimientos sociales que parecen funcionar al margen de ellos. Y así, ni webs ni todas las redes sociales juntas. Ni fotos del bien quedar ni grandilocuentes comunicados. Pero a eso iré después.
Dejaba traslucir líneas atrás que era mejor que no se hubiese extrañado nadie del porqué nada había manifestado hasta el día de hoy, porque quizás hubiera corrido tupido velo o me habría resignado con lo de que cada palo aguante su vela o que cada cual se las arregle como mejor pueda. Pues el problema acrecentado de argumentar por escrito, tiene el inconveniente añadido de que ahí queda. A lo que no se le prestará el más mínimo caso –ni lo pretendo–, pero como el PSOE realejero siempre quiere salir adelante sin ser capaces de captar los mensajes, uno –yo–, también se cansa de hablar y acaba por dejarlo plasmado en un soporte de más larga duración. Lo mismo más de uno se arrepiente de haber hecho público la extrañeza de mi silencio. Porque si fuera yo solo, mándenme para cierto sitio. ¿Pero acaso soy el único que usa de vez en cuando los bastoncitos de los oídos o quizás intuyo que escucho lo que otros deberían pero que aparentemente lo toman como cuchicheos de tasca de la esquina?
Mi buen amigo Pancho se ha vuelto medio loco (acepción segunda: muy ajetreado) haciendo cálculos con los resultados. Porcentajes y desviaciones han sido plasmadas en su ‘Tercera Opinión’. Y cada vez que me remitía la reseña en un correo electrónico entraba en un estado de sopor inevitable. No sabía si reír o llorar. Pero como el pueblo conoce siempre lo que quiere y ha dictado sentencia, a los que tenemos la manía de ser inquietos porque la naturaleza los –nos– hizo así (y cambiar a esta edad, me dirán), nos queda el recurso de observar, leer, escuchar… Luego introduce todos los ingredientes en la coctelera y, tras los trámites o vueltas pertinentes, espera pacientemente el resultado.
Retrocedamos al inicio del anterior mandato (2007-2011), que arrancó, como bien saben todos, con un sorprendente pacto del PSOE apoyando a Coalición Canaria, puesto que ambas formaciones creyeron que era la manera más idónea de frenar el avance que había conseguido Manolo Domínguez al pasar de dos a seis concejales. También conocemos que el susodicho (el pacto, que no Manolo) acabó como el rosario de la aurora por supuestas diferencias entre la concejala de urbanismo (PSOE) y el propio alcalde (CC), quien desafió abiertamente a aquella para que pusiera sobre la mesa (así hablan ellos) las verdaderas razones de la ruptura. Aún seguimos esperando que alguien nos explique los motivos del verdadero desenlace. Porque más allá del desmantelamiento del ‘Monumento al coño’ (otra papa caliente para el nuevo equipo de gobierno, con la Casona de La Gorvorana de por medio), nadie sabe, y perdón, qué coño ocurrió realmente. Lo único cierto es que, efectivamente, socialistas y coalicioneros consiguieron, y con creces, el objetivo previsto: que el PP no creciera. Y a la vista está, no crecieron, barrieron (al PSOE y a CC); estuvieron en un tris de borrarlos del mapa.
Izquierda Unida de Los Realejos, que vuelve al Consistorio, declara en sus notas postelectorales: El Partido Socialista Obrero Español ha vuelto a sufrir un descalabro importante en Los Realejos, pasando de 6 a 3 concejales, y continuando con la dinámica descendente que le ha llevado en 12 años a perder dos tercios de su electorado tradicional. Esta vez, la bajada ha sido muy importante debido al comentado desgaste del gobierno de Zapatero y, quizás, a la poca cercanía del candidato. También es importante destacar que muchos votantes, al no ser el PSOE alternativa de gobierno debido a los malos resultados que se auguraban, le retiraron su apoyo a última hora a favor del PP, de los sectores más centristas, y en mucha menor medida a favor de IUC, desde los sectores más de izquierdas o progresistas y desencantados con las políticas sociales del gobierno nacional. Aclaro que el subrayado es mío.
Ese factor en el que incide IU intentó suplirlo el PSOE con su página web. En la que se hinchó de ubicar fotos del candidato. Instantáneas a tutiplén, la mayoría sin ton ni son, con acentuadas poses más de estudio (fotográfico) que de un canal informativo y por las que un día les envié un emilio para ingenuamente preguntar si eso era todo, si creían que con ello se conectaría con la gente, a sabiendas de que a la inmensa mayoría de los votantes la Internet se le importa un pimiento por el desconocimiento completo del tema. Ya los medios de comunicación se están haciendo eco de que con el fin de la campaña electoral la mayoría de los candidatos desinflan su presencia en las redes. Es, y salvando las distancias, lo que le ocurre a Pepe Segura y sus artículos periodísticos. Te apuesto cincuenta céntimos a que en cuanto se aclare un fisco el horizonte (complicadísimo lo vislumbro), iniciará la consabida avalancha para el posicionamiento (el enésimo) en su antepenúltima carrera hacia San Jerónimo, lugar en el que habita desde antes del nacimiento de los leones.
Pero es más. La primera información que han colgado en dicho sitio oficial los socialistas realejeros, tras el batacazo electoral, ha sido la pérdida de la bandera azul en la Playa del Socorro. Y tienen dos solemnes ocurrencias: meterse con el PP por haber propuesto en su día que la playa fuera sede permanente de tales distinciones (ya quiero ver a Manolo estregándoles en los bezos de quién ha sido la responsabilidad de gobierno en estos últimos cuatro años y si se ha perdido tal galardón no habrá sido por la negligencia de la oposición), y –aunque luego la cambiaron– la foto del secretario general de la agrupación. No, y mil veces no, esa no es la manera de llegar a la gente, de acercarse…
(todavía no he terminado)