lunes, 6 de junio de 2011

El PSOE, sin pantalones (y 2)

¿Sigo? Vale, vamos allá.
¿El título? Pues miren ustedes, pensaba largar un expresivo ‘En pelotas’, que aparte de ser el estado natural en el que nos dejan (a los votantes), también suele ser el de ellos cuando inician los contactos (sin dobles, Inocencio) y negociaciones. Antes, alguno de los contendientes finalizaba bajándose los pantalones. Ahora se los quitan directamente. Todos, porque no me negarán que esto se ha convertido más que en un desmadre en un despelote. Claro, como no tienen vergüenza, ni siquiera la(s) pueden dejar al aire cuando pierden los calzones para mostrar ‘su cara’ más amable. Oye, cada cual piensa con lo que le venga más a mano. Así nos gobiernan. Por detrás, por la retaguardia. Por ello tenemos que adelantarnos y ponerles en el sobre el pañuelo (de papel) con el que deban secarse los efluvios (y emanaciones) producidos por tanto pacto y convenio.
 “No corresponde dimitir en caliente”. “Las decisiones, con carácter global”. “El PSC no debería apoyar un Gobierno en minoría”. Las tres de Julio Cruz, secretario de organización de los socialistas canarios. Chiquita organización. Y tiene razón el gomero. ¿Para qué dimitir? Eso implicaría la convocatoria de un congreso. Imaginemos que en cascada (bien les gusta el chorrito), federal, regional, insular, local. Finalizado el proceso (ya se habrán perdido las próximas generales), es tiempo de poder cargarse las ejecutivas recién elegidas, nombramiento de gestoras, y vuelta a empezar. Mientras, Rivero, ya viejito, y sin más pantalones que bajar, cogerá su bastón (sin dobles, el otro ya no estará para semejantes trotes) y les dará más azotes en el culo pelado (algo que  facilita el estado de pelota picada). Lo decía en la entrada de ayer: El PSC-PSOE ha creído conveniente dar un giro en Canarias. ¿Hacia el abismo, Julito?
Por Fuerteventura se escuchó, y no desde la alto de Tindaya, que “el PSOE no pactará con CC”, con esa CC que pidió la dimisión de un cargo socialista por supuestos trabajos ilegales en su propiedad. Mientras, en Las Palmas, Pérez declaraba: “Que no cunda el desánimo porque queda mucho por hacer”. Al tiempo, Jerónimo insiste en un pacto PSOE-CC y que se cierre lo antes posible para evitar el espectáculo de las declaraciones. Le faltó añadir que ya lo tenía bien atado con Manuel Hermoso. Cuando estas profundas sentencias llegaron a los oídos del todavía presidente, a pesar de los pataleos de Soria, pidió calma a la hinchada con lo de “somos la primera fuerza política y es tiempo de responsabilidad y paciencia y no de culebrones”. Tuvo, y tiene, siempre la razón, porque Leire Pajín, la de las frases históricas (las que quedan para la posteridad), recordó (como si hiciera falta) que “los líos internos alejan al PSOE de la gente” (de qué gente si ni siquiera están lejos, están semienterrados).
También están los que vendieron la piel antes de cazar el animal. “Seremos mayoría absoluta, subiendo de cuatro a siete concejales” (Roberto Méndez, candidato a la alcaldía guanchera el pasado febrero en Ycoden Daute Radio). Resultado mayero: bajaron a dos concejales. Y que del dicho al hecho va muy fuerte pedazo (de calvario).
“Hemos fijado nuestra posición”: Aurelio Abreu. “No hay negociaciones”: Julio Cruz. “El pacto entre CC y el PSC estaba precocinado”: Santiago Pérez. “El PSC no piensa en parcelitas de poder”: José Miguel Pérez. Si te place relaciona estas cuatro guindas (aunque hay un elenco mucho más amplio) con lo manifestado con anterioridad (también el comentario de ayer) y si hay asuntos que no comprendes, no te preocupes, yo mucho menos.
Los periodistas tampoco se quedan atrás en sus valoraciones. Unos  escriben del haraquiri del PSOE, como si cualquier pacto, el que sea, no fuera el certificar la muerte de un muerto. Otros insisten en que las elecciones no las ganó el PP sino que las perdió el PSOE. Vaya expertos. Yo sostengo que el PP (que no Rajoy) sí ganó las elecciones y las perdió Zapatero (que no el PSOE). En definitiva, puntos de vista.
Los socialistas canarios andan a la greña. ¿Solo eso? Y todo porque una vía se escora hacia el PP y la otra hacia CC. ¿Tercera vía? Parece ser que somos, me incluyo en tal parecer, tan pocos los que pensamos en consonancia con los resultados (a la oposición, sin más) que nos hemos quedado en un trillo (acepción palmera de camino real), en un sendero, sin llegar a una calificación superior en este caminar, en este tránsito hacia un futuro bastante incógnito, con un cacho de interrogación allá al final que te tuerces todo; en canario, cambas.
Allá por el Día de Canarias (que se celebra en día laborable porque los políticos quieren y deben descansar) ya se había producido algunos pactos en determinados pueblos. Se adelantaron los tinerfeños en previsión de que el secretario regional los llamara a capítulo con aquello de la imposición de Ferraz, para general regocijo de dos canaritos nacionalistas, tan imprescindibles en los cocidos madrileños. Y como vivo en un pueblo, entiendo perfectamente el dar crédito a ciertas uniones y acuerdos que están por arriba de siglas. Como el habido en San Juan de la Rambla, a pesar de las quejas y lamentos de Wladimiro y aunque a Tomás Mesa, único concejal del Partido Popular, le haya jugado una mala pasada el subconsciente y se le escapó en unas declaraciones radiofónicas un significativo “vamos a ver quién es el mejor postor”. Sé que no era su intención porque ya había prometido que no pactaría con Manuel Reyes en el supuesto de poder hacerlo.
Por cierto, ya que aludí al Día de la Patria Guanche (esto le va a gustar a don José; aquí no uso el diminutivo, por si acaso), fue Julio Cruz el que salió a manifestar el acuerdo de la Ejecutiva regional de pactar con CC. Y también se le escapó lo de vamos a ‘explotar’ todas las vías. Seguro que se refería, sin tapujos, a la acepción tercera: sacar utilidad o provecho. Quizás valga asimismo la cuarta (referido a una persona, y a su voto, añado): utilizarlo (el voto) en beneficio propio (el de ellos), generalmente de forma abusiva. José Miguel tuvo que correr para Las Palmas no sea que Paulino se enfadara si no acudía al Auditorio.
Visto lo visto, ¿no creen ustedes que aquí en Canarias sale mucho más rentable perder las elecciones? Yo, modestamente, estimo que sí, porque al final ganan los que pierden, ¿o no? Todavía merodea por Santa Cruz alguna valla de José Miguel Pérez que dice “cambia la historia”. Tuve unas ganas enormes de escribir debajo “para que siga Paulino”, pero había un guardia en la esquina.
¡Ah!, la última de Julito Cruz: “Los pactos los deciden los órganos del partido y no los militantes”. Queda claro, gilipollas; ustedes a pagar cuotas y pegar carteles. ¿Eh?, el jefe es el jefe: artículo 1.
Lo dejo. ¿Saben lo que estoy pensando? Mañana escribiré de la crisis socialista (¿otra?) realejera. Me queda más cerca. Y debo hacerlo antes del día 11. Y voy a contar casi todo lo que sé. Nos vemos. Hasta entonces.