domingo, 5 de junio de 2011

El PSOE, sin pantalones

Me admiro. Y perdón por la petulancia. Pero no sé cómo he podido aguantar tanto: ¡dos semanas! Jornada tras jornada de incertidumbre, desazón y congoja desde el pasado 22 de mayo. Mejor, desde el 23, porque fue el día en que todos (los políticos) comenzaron a trabajar (ya habrá tiempo de buscar las causas, José Miguel Pérez dixit). Rajoy también lo dijo, pero se cogió una semanita de vacaciones para estar muy pendiente del embarazo de Soraya (eso leí). Los más, los que perdieron, para hallar las soluciones que les permitieran seguir subidos al machito. Dependiendo, eso sí, de las instituciones, porque en el Parlamento, por ejemplo, como mejor se vive es en la oposición: se cobra y nadie te pide cuentas. Bueno, a decir verdad, al que ostenta algún tipo de (ir)responsabilidad, tampoco.
¿Qué hice durante ese tan largo periodo? Leer prensa como un descosido. Y pensar, al mismo tiempo, qué papeleta introduciría en la urna cuando sean las próximas elecciones. Sí, me gusta ser precavido y no dejar flequillos al albur. Especulé si me atrevería a introducir en el sobre (el color es lo de menos) un cacho de papel higiénico (usado, of course). Porque entendía que los modelos que circulan por la Internet no disponían del suficiente calado, de la necesaria y requerida enjundia. Preparé una décima que finalicé mandándolos a tomar coca-cola, aunque si les cuento la verdad no estuve acertado en la composición pues la palabra final del verso con el que debía rimar era ‘disimulo’. ¿Psoez? No lo creo. Ni escatológico tampoco. Bueno, desengáñate, gira la vista a la columna izquierda de este blog, baja un fisco con el cursor, y ahí la tienes, junto a otras, en el rincón de las letras menudas.
Copié un sinfín de esas frases lapidarias (luego deseché un rosario de ellas) que argumentan los que ocupan cargos ejecutivos orgánicos de alto rango. Efectivamente, las que a la hora siguiente ya no tienen validez alguna. Todos, absolutamente, cuando nos fuimos a acostar el 23 de madrugada lo hicimos pensado que los socialistas habían alcanzado una meniada de campeonato. Pues no, también ganaron. No creo sea necesario poner ejemplos. Tú los conoces tanto o mejor que yo. Pero no, sí te pongo un ejemplo. El día 27 (viernes), el único concejal socialista de Santiago del Teide, Inocencio Doble, denunciador en estos últimos cuatro años de las terribles maldades de Juan Gorrín (ahora retirará las demandas), alcalde por CC y luego fichado por el PP (para que CC no llevara imputados, según estupidez de Ana Oramas), ya se había convertido en segundo de a bordo y concejal de Urbanismo, Servicios Sociales y Medio Ambiente. Explicación: “los vecinos están por encima”. Efectivamente, él en Tamaimo y a los que hace referencia en el Valle Arriba. Qué inocente, Inocencio, tú estás viendo doble.
Vayamos por orden. A ver si soy capaz.
En la misma noche electoral, en caliente, sale Jerónimo Saavedra, contrariado por el toque p´atrás, y suelta: “El voto ha ido a parar al que más problemas creará en el futuro”. Ño, te pasaste Arucas, Moya y Guía (tres pueblos). Aquellos que tenemos varios abriles a las espaldas (es el caso), deberíamos recordar los famosos actos de contrición tras la sesión anual de ejercicios espirituales. Y si yo la tengo (edad), tú, estimado Jerónimo, no te quedas atrás, y te hacía con una carga bastante más grande de ecuanimidad. ¿Me equivoqué? Estoy de un errático perdido.
Recapacitando estaba aún el alcalde, cuando aparece Carolina, la aspirante al Cabildo: “Si no hay mayoría absoluta en Gran Canaria, no está nada dicho”. Me defraudaste, muchachita. Cuenta primero hasta trescientos cincuenta. En ese lapso da tiempo de reconocer errores, recapacitar, reflexionar y si preciso fuera, dimitir, y no ponernos de curritos cuando estamos hecho un andrajo. Dignidad, prestancia, buenos modales (buen porte y buenos modales, abren puertas principales), porque después de los exabruptos cuesta un montón limpiar la porquería; se mancha todo y queda de un asco nauseabundo.
Desde la capital del reino nos sorprende (¿nos sorprende?) al rato José Blanco: “El PSOE buscará pactos progresistas en toda España”. ¡Oh!, todavía me está doliendo la quijada de lo que me reí. El músculo masetero lo tengo aún desvarado. ¿Qué entenderá por progresista? Date una vuelta y contempla cómo quedó el patio. Dice mi diccionario que ese adjetivo significa ‘que tiene ideas avanzadas o innovadoras y está  a favor de los cambios y de la evolución social’. ¿Te lo repito, Pepe? Chiquito cambio la perpetuación de Paulino (sí, porque el PSC ha creído conveniente dar un giro en Canarias). Mira, no me hagas hablar que me conozco. Y luego suelto aquello de “vétete por ahí y no me jodas más”. Al banquillo, carajo, a pasar frío.
Extrapolando lo ocurrido en Los Realejos (con pactos y resultados) a esta salida josemigueliana (es que me lo impusieron, ¿sabes?), en 2012 (no van a tener tiempo ni de poder disfrutar un ratito de la cama), Paulino tendrá nueva pareja –es mucho más listo que Oswaldo, todo hay que reconocerlo– y el PSC entrará en su novecientos noventa y nueve periodo de reflexión, análisis y autocrítica…, al final del cual, o se une con Nueva Canarias o será fuerza (es un decir) testimonial. No, lo siento, no sigo. ¿Y sabes por qué no sigo? Porque a aquellos a los que se nos presupone un mínimo de vergüenza, se nos cae la cara de ‘ídem’ porque ya no sabe a qué carta jugar. Y es que incluso los que se van por diferencias irreconciliables, también juegan luego a los despropósitos más insospechados. Te lo señalo en el párrafo siguiente.
El adalid de la honradez, de la rectitud, de la honorabilidad, el que se fue porque no tenía cabida en el lodazal, el pulcro, el modelo y más, y más, y mucho más, el singular y único Santiago Pérez: “Propongo un pacto que propicie en La Laguna un gobierno progresista –otro al que le gustó el vocablo–, presidido por Gustavo Matos (PSOE) y que deje fuera a Fernando Clavijo (CC)”. Chacho, chacho, chacho. Te dejo, estimado lector, el resultado lagunero y busca tú, por favor, el progreso de la única combinación posible: CC=13, PP=6, PSOE=4, XTF=3, ASSPPT=1. Sí señor, de 27. 30 menos que en Madrid, donde todos (los 57) tienen coche oficial (entre otras menudencias). Eso, la austeridad que predica Rajoy (a buenas horas mangas verdes). ¡Ah!, su propuesta tiene calado: Empleo, Transparencia, Austeridad (miedo me dan esas tres iniciales).
Canarias, la tierra en la que cualquier pacto es posible, y cualquier declaración, digna de la mayor carcajada. Pero creo que deberé seguir en otro momento. No quisiera alargarme demasiado y, además, así mantengo la emoción. Hay muchas más frases y mayores dislates. Ya te lo expresé antes: estuve más de una semana reflexionando para no escribir en caliente, aunque esté ídem. ¿El que se lleva la palma? Sin dudar, el gomero Julito Cruz: “Para el PSOE el estado de bienestar es irrenunciable”. Le faltó añadir ‘el nuestro’ (claro, el de ellos). Unos pescan el salmón y otros cortan el bacalao.
Hasta mañana.