sábado, 11 de junio de 2011

Mi barrio en años idos

 De esa crónica que abre la portada del periódico (El Tiempo, 22 de octubre de 1904, página 1) que observas en la ilustración (ampliar imagen), extraemos:
“Después de la hermosa Villa de la Orotava y el pintoresco Realejo alto, y entre ambos, una casi no interrumpida sucesión de pagos y caseríos de importancia. A corta distancia del Realejo alto y al oeste del Valle, encuéntrase su hermano el Realejo bajo. La carretera que de esta Capital conduce á Garachico, márcase perfectamente en toda su longitud, tanto por su frondoso arbolado como por las muchísimas casas que en ella se han ido construyendo.
Esta carretera marca, con no muchas escepciones, el limite sur de la zona de cultivo del plátano. El tomate es más valiente y se permite subir algunos cientos de metros más. Hemos llegado á la costa: el Rincón á la izquierda, La Paz, el Jardín Botánico, las Dehesas, Burgao, Gorvorana, Longuera, San Vicente y las Ramblas, entre 150 y 200 metros de altura; después el bellísimo Puerto de la Cruz de Orotava con sus buenos edificios, que preside dignamente el Gran Hotel Taoro edificado sobre elevada roca volcánica que por arte de magia es actualmente un soberbio jardín, y luego, el mar, hoy manso como un lago y anteayer fiero y terrible”.
Te recomiendo su lectura completa, pero destaco, en lo que al titular de esta entrada se refiere, la presencia de los núcleos del Burgado, La Longuera y La Gorvorana, no mencionándose, curiosamente, El Toscal.
Una subasta judicial por impago nos trae nombres y apellidos muy característicos de la zona baja del municipio realejero; en aquel entonces del antiguo Realejo Alto. Aparece publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Canarias, 12 de agosto de 1914, páginas 7 y 8:
“Juzgados municipales. Edictos. Realejo alto. Don Manuel Rodríguez García, Juez Municipal del Realejo alto.
Por el presente hago saber: que a las once horas del día veinte y nueve de Agosto entrante, tendrá lugar en la Sala audiencia de este Juzgado, el remate en pública subasta de los bienes inmuebles que luego se relacionarán, sitos en este término municipal, cuyo remate se acordó en providencia de hoy, a instancia de la parte actora, en las diligencias de juicio verbal que se adelantan en este Juzgado por Doña Francisca Padilla Hernández, de esta vecindad, contra Doña Mercedes Díaz Hernández, su convecina, y Don Abelino Díaz Hernández, ausente en ignorado paradero y declarado rebelde, como herederos y representantes de Don José Díaz Yanes, vecino que fué de este pueblo, sobre cobro de quinientas pesetas que el Don José adeudaba a la Doña Francisca, y a cuyo pago y al de las costas, fueron condenados dichos herederos en sentencia firme; habiéndose embargado los bienes siguientes, como pertenecientes al Don José Díaz, en la ejecución de dicha sentencia, cuyos bienes fueron valorizados en legal forma, y anotándose preventivamente dicho embargo en el Registro de la Propiedad.
Primero. La mitad, virtualmente considerada, de una casa de azotea y de un solo piso, número trece de policía, con su cocina, tinglado, portada y patio contiguo, situada en el pago de la Longuera, lindando el todo: Oeste o derecha con casa que fué de Don Abelino Díaz Hernández, hoy de Don Matías Hernández González; por la izquierda con otra que fué del propio Don José Díaz Yanes, hoy de Don José Borges Luis; por la espalda con sitio que perteneció a Doña Mercedes Díaz Hernández, y por el frontis con camino que de estos Realejos conduce al Puerto de la Cruz, mide setenta metros cuadrados toda dicha casa, y vale mil seiscientas cuarenta y cinco pesetas.
Segundo. La mitad de un trozo de sitio, junto a la casa anterior, lindando al Naciente con otro que fué del Don José Díaz Yanez, hoy de Don José Borges Luis; al Poniente con el patio de la casa de Don Abelino Díaz Hernández y terreno de Doña Adelina Kreitz; al Norte con la Casa antes descrita, y Sur con sitio que fué de Doña Mercedes y Doña Andrea Díaz Hernández, hoy del repetido Don José Borges Luis, del cual lo separa un tomadero, mide todo cincuenta metros cuadrados y vale aproximadamente cien pesetas.
Tercero. Un terreno cultivable donde dicen el «Burgao», que mide diez áreas treinta y tres centiáreas, lindando al Naciente con el de Don José Leal y Leal, antes de Don Felipe Hernández Pérez; al Sur con el de Don José Alayón Medina, y al Norte con la vereda o serventía que conduce a la fuente del Burgao, y fué valorizado en dos mil sesenta y seis pesetas, y
Cuarto. Otro trozo de terreno o huertas, en el mismo lugar que el anterior, que linda al Naciente con finca de herederos de Doña María Concepción Hernández Pérez; Poniente con la de Doña Francisca Hernández Pérez; al Sur con la de Don José Alayón Medina, y al Norte con la de Don Abelino Díaz Hernández; mide siete áreas, cincuenta y cuatro centiáreas y seis y un tercio decímetros cuadrados, y fue apreciada en mil quinientas ocho pesetas.
Se advierte a los que deseen tomar parte en la subasta que no se admitirán posturas que no cubran las dos terceras partes del avalúo; que deberán los licitadores consignar previamente en la mesa del Juzgado una cantidad igual por lo menos al diez por ciento efectivo del valor de los bienes que sirve de tipo para la subasta, sin cuyo requisito no serán admitidos; y que no se ha suplido previamente la falta de títulos de dichos bienes.
Dado en el Realejo alto a veintisiete de Julio de mil novecientos catorce. El Juez Municipal, Manuel Rodríguez García. Por mandato del señor Juez Municipal. El Secretario. Salvador González Albelo”.
Con respecto a la siguiente información, publicada en el periódico Gaceta de Tenerife, correspondiente al 17 de junio de 1921, página 1, hacer la matización de que La Longuera pertenecía a Realejo Alto. Y como parecía ser algo habitual este error, señalar que algo parecido fue hasta hace bien poco moneda de cambio con la ubicación del Hotel Maritim, trasladado al vecino Puerto de la Cruz con harta frecuencia.
“Realejo bajo. La festividad de la Cruz. El domingo próximo día 19 del corriente, se celebrará en el importante barrio La Longuera, del Realejo bajo, la festividad de la Cruz.
En los solemnes actos religiosos de ese día predicará, a las seis de la tarde, un notable orador sagrado.
Los aludidos festejos serán amenizados por la Banda de música de este pueblo, que ejecutará escogidas obras musicales, tanto por la tarde como por la noche. El corresponsal.
En El Progreso (3 de octubre de 1921, página 1) vislumbramos, aunque con una muy mala calidad en la digitalización, el contenido de una instancia que don Miguel Hernández García, concejal síndico del ayuntamiento de Realejo Alto, plantea una serie de quejas, por la actitud inexplicable del alcalde, al Ministro de Instrucción Pública, al Director General y Delegado Regio de Enseñanza, al Gobernador Civil de Canarias y al Inspector Provincial de primera enseñanza. Por lo que nos concita, en el punto noveno de su reclamación:
“Que la casa destinada a vivienda del maestro de la Gorvorana, sita donde llaman la Longuera, no reúne la capacidad y decencia debidas, señaladas por la regla 1ª del artículo 191 de la Ley de 9 de Septiembre de 1858; indicando que él y su familia componen solamente tres personas viéndose su esposa en la necesidad de vivir en otro pueblo muy distante”.
Y finiquitamos por hoy con la Gaceta de Tenerife, 11 de junio de 1922, página 1, con:
“Realejo Alto. La Cruz de La Longuera. El domingo, día 11 del actual, se celebrará en este pueblo una animada fiesta en honor de la Cruz de la Longuera.
Por la tarde, a las 3 y media, llegará la Banda de música de la villa de la Orotava, con objeto de amenizar los diversos actos de la fiesta.
En los solemnes actos religiosos que se celebrarán a las 8 de la noche, predicará el elocuente orador sagrado P. Antolín Fernández.
También se verificará, a las cuatro de la tarde, una corrida de cintas, a caballo. Para este número se han bordado y pintado bonitas cintas por distinguidas señoritas de esta localidad.
Serán, pues, unos festejos animadísimos, y que han de verse muy concurridos”.
Bueno, hasta mañana. Escribiremos de la Charca de Yeoward, esa que CC pretendía convertir en centro de buceo. Pero las elecciones pasadas, casualidades o no, sumergieron propuestas y candidatos. Pásenlo bien.