lunes, 27 de junio de 2011

Repartos dinerarios

En una reacción química, la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma. Y en las reacciones políticas, que se producen cada cuatro años, sucede tres cuartos de lo mismo. Pero las mutaciones son muchísimo mayores. Reduciremos, ahorraremos, seremos comedidos y austeros, solo liberaremos el número mínimo indispensable para el correcto funcionamiento… Bla, bla, bla y bla.
La crisis nos acogota y, por consiguiente, los políticos tenemos que predicar con el ejemplo, ser el espejo en el que se mire la ciudadanía y… nos envidie al vernos con trajes impecables (regalados o no), un significativo bulto que equivale a una cartera bien surtida y repleta, una nada incipiente barriga que nos recuerda una vida de mucho trajín… gastronómico.
Si repasas la prensa con un mínimo de interés morboso, hallarás ejemplos para todos los gustos. Desde un alcalde que se sube –por la cara– el sueldo nada menos que en un 100% de un mandato (que no legislatura) a otro, hasta el que promete, una vez celebradas las elecciones, que “solo” 7 de 11 cobrarán de la teta municipal, para cambiar dos días más tarde y enchufar a la totalidad porque la cochina (ver foto) tuvo un exceso de producción. ¿Dónde? Ahí al lado, en Puerto Cabras, hoy Puerto del Rosario. De la escuela de Paulino I, el sobrio.
La mayoría de los equipos de gobierno, tras la celebración de la sesión plenaria correspondiente, sostiene que se han bajado los sueldos, o, como mínimo, los han dejado quietos. ¿Ejemplos? Puerto de la Cruz, Los Realejos, El Tanque… Y al día siguiente, los grupos de la oposición acuden a los medios para indicarnos todo lo contrario, o, como mínimo, alegar que no ha sido suficiente. Y es aquí donde uno se cuestiona cómo el PSOE realejero sostiene un discurso en el pueblo, mientras su compañeros de Guía de Isora, al decir de la oposición de allá,  hacen todo lo contrario de la propuesta sostenida en este Norte. O como CC y PP en Puerto de la Cruz convocan rueda de prensa para emitir un comunicado que va en dirección opuesta al que mantiene el PP en El Tanque.
Y cuando uno contempla estos espectáculos, y ya que somos un país muy dado a legislarlo todo, se pregunta a qué demonios esperamos para fijar unos criterios objetivos y asignar estos sueldos de una manera menos arbitraria. O que la Fecam deje de preocuparse por la posible supresión de municipios (lo que demuestra que su voluntad no pasa por la reducción de potenciales ubres) y ponga orden y concierto en el tema que nos atañe. Porque es tan variopinta la casuística que los circos despliegan carpas cada tres por dos.
Y en ello estábamos cuando surge el pacto lagunero en el que Javier Abreu, número 5 en la candidatura del PSOE, que accede al Consistorio merced a la renuncia de Gustavo Matos (único consecuente con los planteamientos de la campaña), y se erige nada más y nada menos que en el primer Teniente de Alcalde. Manda adelantados. Y en una entrevista aparecida en la prensa en el día de ayer manifiesta que “no sabemos explicar nuestras posiciones”. Es que, estimado trepador, no lo entenderemos jamás; ya lo puedes exponer en activa, en pasiva o en condicional compuesto. Es más, no tiene justificación. Eso sí, para nosotros, los normales. Interprétalo como quieras. Bien te gustó el sueldito que te puso Ana Oramas, eh.
Ya que aludí a la prensa dominguera, ¿quién me falta? Por supuesto, Wladimiro. Que ya no es (cargo público), pero sigue siendo (articulista). Mira a ver si te suena algo de esto: “Hay que dar un giro”. “Hay que revisar el REA”. “Hay que negociar en Bruselas la PAC”. “El Gobierno de Canarias y los cabildos deben intervenir”. Chacho, todavía me estoy riendo. ¿Sabes que decía siempre mi padre? El que nace barrigón, ni aunque lo fajen chiquito.
Como lo cortés no quita lo valiente, lean su comentario porque merece la pena. Las lecciones magistrales del cultivo de la papa, de la usura de los intermediarios (de ello también sabía Elfidio Alonso cuando Los Sabandeños eran más jóvenes; ahora deben viajar, grabar y vender, y eso implica subvenciones… ¿lo cogiste?), y de la facilidad para la importación del tubérculo, no tienen desperdicio. Lo malo, y parece no darse cuenta, es el permanente bombardeo de coletillas al estilo de yo no fui o yo pasaba por allí.
Cuando sea viejo y tenga una huertita, me sentaré en un banquito por fuera de la puerta de la choza y a todo el que pase le diré: adiós esteeee. Lo manifestado, hasta mañana.