lunes, 4 de julio de 2011

La SGAE

Quisiera dejar bien claro, de entrada, que la Agrupación Folclórica de Higa (La Perdoma, La Orotava), colectivo del que voluntariamente me alejé en diciembre de 2007, nada tiene que ver con lo que en este post se manifestará, aunque sea parte activa de la grabación a la que aludiré en este alegato contra la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). Entidad que ha saltado a la palestra en este pasado fin de semana por un supuesto delito de desvío de fondos y apropiación indebida, a través de una estructura societaria paralela, pues no hay que olvidar que la Sociedad, como tal, es una organización sin ánimo de lucro.
Este CD, cuya contraportada tienen ustedes en la ilustración, fue producido por Juan Pedro Gutiérrez García, grabado y mezclado en Acentejo, estudios situados en La Victoria, según los datos públicos que bien pueden observarse. Se presentó en la orotavense Sala Teobaldo Power el 7 de marzo de 2009, a las 21 horas. Allí me invitaron y allí acudí.
Solo seis días más tarde, el 13 de marzo, el responsable de este blog y autor de la letra de cinco de los temas que la grabación contiene, dirige comunicación a la SGAE, con la documentación pertinente, para que procedan al registro de los mismos en mi calidad de socio número 63.281. Así se realiza y unas semanas después se me traslada la resolución al respecto. A saber:
Isa romera (tema dedicado a la exaltación de la romería orotavense): 9.507.922.
Saltonas del campesino, o saltonas antiguas: 9.507.906.
Maravillas conejeras (saranda de Lanzarote): 9.507.918.
Paseo por Maxorata (Berlina de Fuerteventura): 9.507.914.
Magia natural (Mazurka de La Gomera): 9.507.920.
El 18 de agosto del citado año vuelvo a dirigir atenta misiva a los responsables de administrar los escasos euros que me correspondían de las ventas. Me contestan en octubre que aún no había sido declarado el trabajo por el productor, y me invitan a que les remita nuevamente carátula y libreto de la grabación. Debieron haber perdido el envío anterior. En esta ocasión les recalco que si hay un Depósito Legal, y consta con la referencia 192/09 en Tenerife, algo deberá significar. Debían estar mucho más preocupados en localizar representaciones teatrales en institutos, conciertos benéficos para ayudar a gente necesitada… y sociedades ad hoc en las que depositar los percibos.
El año pasado hubo un último intento, vía internet. No mereció siquiera respuesta. Debo ser uno de los tantos ‘pequeños empresarios’ que desiste ante la imposibilidad de gastar lo que no tiene para pleitear por unas migajas. A día de hoy ignoro si la obra llegó a declararse o no. De no haberse hecho, el productor nos habrá estafado al grupo y a mí. Y de haberse producido el abono del porcentaje correspondiente a la Sociedad, alguien se ha hecho depositario de lo que no le corresponde.
Como no me va a caer la breva de que esta nimiedad sea tenida en cuenta en una investigación de mucha mayor enjundia, a Jesús le resta el único recurso de incluir estos cinco temas en alguna publicación futura y hacerse famoso a través de la lectura de los incondicionales. El que haya escuchado el Cd, alabará la refinada voz de los solistas, el repiqueo del timple y la melodía de las púas, porque al responsable de las letras le aplicaremos lo de “Hasta que el pueblo las canta, las coplas coplas no son, y cuando el pueblo las canta, ya nadie sabe su autor”.
Finalizo con una palabras de Caco Senante, uno de los directivos de la sociedad investigada: “A la gente no le gusta pagar”. Dímelo a mí, estimado compatriota y gaviota en Madrid. Estarás conmigo en que algún incógnito se mangó lo que no era suyo. ¿Podrías señalarme a quién le echo la culpa? Lo mío es más grave que lo tuyo, puesto que ni Willy me llama para presentar más que sea las partidas de dominó con que se entretiene Paulino Rivero en los altos de El Sauzal cuando lo deja tranquilo el que otrora lo ensalzó.
Uno jamás debe alegrase del mal ajeno, pero si esta operación Saga vale para limpiar basura, perfecto. Y si debajo de la alfombra hallan unos cincuenta euros, céntimo arriba o abajo, lo mismo me pertenecen. ¡Ah!, estarán sujetos no solo al pellizco de Hacienda, sino al mordisco (qué digo, a la chascada) de la SGAE por gestionar ‘mis derechos’.
Si te apetece y ayer no lo leíste, te recomiendo que vayas al siguiente enlace: http://www.elpais.com/articulo/cultura/doble/vida/Teddy/Bautista/elpepucul/20110701elpepucul_7/Tes
Hasta luego.