sábado, 20 de agosto de 2011

Gordejuela (5)

…Entre las apreciables personas á quienes acompañamos en la visita á Gordejuela, el domingo último, recordamos al Ingeniero Director de la empresa de tranvías eléctricos, al Jefe del Centro telegráfico, al Jefe de Estadística de la provincia Sr. Mora, á D. Juan Gutiérrez, á D. Pedro Tarquis, etc., y todos ellos se manifestaron profundamente admirados, felicitando sin reservas á D. José Galván y Balaguer.
Nosotros reiteramos sinceramente esas felicitaciones, el terminar las líneas que hemos dedicado á una empresa de tanta magnitud y que tanta utilidad como las de Gordejuela.
El triunfo franco y completo obtenido en las obras y el éxito envidiable de la empresa, no hacen otra cosa que confirmar la justa fama de que goza de antiguo el Sr. Galván como ingeniero peritísimo, laborioso, de voluntad inquebrantable y de inteligencia privilegiada, cualidades que aún darán nuevos y ricos frutos en beneficio de Tenerife. Esas felicitaciones vayan también á los Sres. Hamilton y Torres y León Huerta, cooperadores indispensables y valiosos en la empresa de Gordejuela.
Y terminamos con la expresión de nuestra gratitud por las delicadas atenciones de que fuimos objeto en esta excursión que tan gratísimos recuerdos deja en nosotros”.
En El Fomento Canario, revista semanal ilustrada, editada en Las Palmas de Gran Canaria, y dedicada a la Agricultura, Industria, Comercio, Navegación, Artes y Oficios, en su número 24, correspondiente al día 24 de junio de 1905, ocupando, casi en su totalidad, la página 3, aparece, bajo el título "Gordejuela", una detallada exposición de lo que esta obra supuso, calificando a esta elevación como "la más atrevida explotación hidráulica realizada hasta el presente en Canarias". Deja constancia esta revista semanal que dicho reportaje se elabora con el auxilio de unos artículos publicados en El Tiempo (Santa Cruz de Tenerife). Y repite muchos de los párrafos que se dejan mencionados en las líneas precedentes.
En Diario de Tenerife, 17 de julio de 1905, página 2:
Hemos visto, editadas por la fotografía alemana de esta Capital, unas tarjetas postales que representan los departamentos de calderas y de máquinas y la atargea de recogida de aguas, de la elevación de éstas en Gordejuela, jurisdicción del Realejo Bajo, en esta isla, vistos desde el mar. Aunque en miniatura, naturalmente, dan idea de la grandiosidad de una de las obras de ingeniería más atrevidas que existen en este género de esplotaciones que ha colocado la reputación del Ingeniero militar D. José Galván Balaguer a una altura envidiable y que corre parejas con su modestia.
La casa Hamilton de esta plaza, ha prestado un señalado servicio á Tenerife, aportando el capital para la realización de tan importantísima obra, habiéndose visto coronado con el más brillante de los éxitos, el talento y la audacia de su Ingeniero Director.
En el número 404, año II, 28-julio-1905, página 4, del Noticiero Canario (La Laguna), he podido encontrar una nueva reseña referida a Gordejuela. Dejo constancia, de antemano, que los ejemplares de este periódico que se hallan en la biblioteca orotavense, proceden del pertinente canje o intercambio con El Regional (La Orotava). Así como que esta noticia es obtenida, a su vez, del Diario de Tenerife (Santa Cruz de Tenerife), práctica bastante habitual en aquel entonces.
"La iniciativa de nuestro amigo el señor Galván Balaguer, que confirmó su reputación de notable ingeniero, acometiendo sin temor á las dificultades, y con la seguridad de quien domina la ciencia, la arriesgada empresa de elevar las aguas de "Gordejuela", parece que tendrá en breve imitadores; pues según nos dice persona que debe estar bien informada, se está constituyendo una compañía nacional para obtener iguales beneficios con otro importante caudal que surge en la costa próxima al Puerto de la Cruz, y que asimismo se destinará á riegos en el Valle de la Orotava. Presenta la novedad este nuevo proyecto, de que para la elevación se utilizará un transporte eléctrico de fuerza natural, con lo que el precio de venta se abaratará notablemente.
Nos congratulamos de que esta nueva empresa lleve también á feliz término su idea, y más si logra, como se propone, rebajar el altísimo precio á que hoy se cotiza el agua, pues será seguramente el mejor medio para sostener la competencia que hacen á nuestros frutos otros países productores.
Nuevo motivo para que nuestro amigo el Sr. Galván pueda sentirse satisfecho de su atrevida obra".
En El Defensor, periódico bisemanal orotavense (11 de octubre; año I; número 12; página 4), aparece un anuncio que lleva por título ‘Aguas de Gordejuela’, y que es –era– del tenor literal siguiente:
Los propietarios de estas aguas tienen el gusto de participar al público y en particular á los dueños de fincas del Valle de Orotava, que desde mediados del mes actual, se venden las aguas de su pertenencia sirviéndolas por las diversas arquillas de la atargea general.
La venta se efectúa por dias de doce horas, medios y cuartos de día á razón de cien pesetas el dia de agua, cincuenta pesetas el medio dia y veinticinco el cuarto de dia.
El dia de agua consta de mil pipas en las veinticuatro horas que se servirán en doce, pudiendose por consecuencia regar á dos surcos.
Las personas que deseen adquirir agua, deberán avisarlo con un dia de antelación por lo menos y se les proveerá del oportuno recibo talonario expedido por el encargado de la administración, en cuyo recibo deberá consignarse la arquilla porque ha de servirse el agua.
Podrán contratarse dias fijos de riego en cada mes con anticipación y si estos contratos lo fuesen por cantidad de agua mayor de doscientas pipas diarias, se hará una rebaja del 10 por 100 en el precio.
Los cañeros encargados de la atargea, tienen el carácter de guardas jurados y son los únicos que podrán abrir y cerrar las compuertas ó llaves de las arquillas para servir el agua á los compradores.
Las oficinas de la administracion se hallan instaladas en la casa núm. 3 de la calle del Terrero del Realejo-bajo en donde podrá facilitarse á quien lo desee, cuantas noticias y detalles le sean necesarios.
Este anuncio anterior, fechado en Realejo Bajo a 5 de octubre de 1905, se repite, por ejemplo, en El Tiempo durante varios días (se puede localizar en las ediciones de 7, 8, 10 y 15 de noviembre de 1905, siempre en su página 3).
(continuará)