viernes, 5 de agosto de 2011

Meter codos

Desde que Zapatero anunció hace unos días que las elecciones generales se celebrarían el próximo 20 de noviembre, no han sido pocos los medios de comunicación que nos han recordado hasta la saciedad que tal día como ese de hace unos cuantos ‘noviembres’ murieron José Antonio Primo de Rivera y Francisco Franco Bahamonde. ¿Y? Es que subyace el espíritu vengativo de José Luis y ha establecido con esta designación la posible concomitancia del probable triunfo de la derecha con los resquemores de una guerra que finalizó hace la friolera de setenta y dos años. ¡Ay, analistas! Y por qué no pudo estar pensando en lo que a continuación te relato:
La expedición de Fernando de Magallanes atraviesa el estrecho que hoy lleva su nombre (1520), se firmó la segunda Paz de París que puso fin a las guerras napoleónicas (1815), nace la primera médica argentina [Cecilia Grierson] (1859), muere el compositor ruso Anton Rubinstein (1894), muere el escritor ruso Leon Tolstoi (1910), nace el cantante mejicano Jorge Negrete (1911), domingo sangriento en Dublín con 72 muertos por disparos de agentes británicos (1920), primera exposición de Salvador Dalí en París (1929), inicio del denominado proceso de Nuremberg contra acusados por crímenes de guerra (1945), nace la actriz estadounidense Bo Derek –traducido, palabras mayores– (1956), se adopta por la ONU la Declaración de los Derechos del Niño (1959), Pelé marca su gol número mil (1969), Diana de Gales reconoce haber cometido adulterio (1995), se pone en órbita la primera pieza de la que sería estación espacial internacional (1998)…
No, lo importante es que Franco dejó de respirar. Deben ser los mismos que elaboran titulares del tenor literal siguiente: “El paro registrado descendió en julio en 42.059 personas por cuarto mes consecutivo”. Y uno exclama: ¡Vaya casualidad! Cuatro meses en los que el número es exactamente el mismo; ni uno más ni uno menos. Son más livianos que la Virgen de los Reyes. Con todos mis respetos a la susodicha, que batió todos los récords habidos y por haber en la Bajada más rápida que se conoce desde los tiempos remotos de su primera excursión. Se puso en Valverde en un santiamén.
A uno, que se entretiene en juntar letras de vez en cuando, le gustaría que el fuego actuara igual de diligente en todos los casos. Porque si Zapatero está algo más que chamuscado (y no actuó como la Virgen, que se echó a correr si mirar para atrás) con sus pasacatres (dos pasos pa´lante, dos pasos…), no lo deberían estar menos ciertos alcaldes que no se recatan en anunciar posibles quiebras técnicas (por ejemplo, el de Puerto de la Cruz en el apartado de Bienestar Social), mientras su “bienestar”, y el de su séquito acompañante, está más que garantizado. Porque una simple operación matemática de multiplicar estas ‘nimiedades’ por ocho mil y tantos consistorios (amén de añadir provincias, diputaciones, cabildos, autonomías…), nos debe dar un resultado de escándalo a nivel de todo el estado (y no de buena esperanza).
Tanto me he comido el coco que ya tengo decidida mi primera aportación para colaborar en la reducción de estas sangrías. Y ya saben que grano a grano… Votaré en blanco (o anularé cualquier papeleta de las muchas que me van a enviar) para esa cámara inútil, compuesta por un montón de ídems, amén de vagos (y a veces hasta mangantes) y denominada pomposamente Senado. La ‘cena’ de Casimiro, y posterior paseo pletórico, preterido y pringoso (prima facie), constituyó la gota que colmó el vaso (de la paciencia). El que ustedes no tengan vergüenza, no significa, en manera alguna, que yo me vea como un sinvergüenza. Repito, insisto, para mí se murió el Senado (¿más difunto todavía?).
¿El título? Observa los movimientos de los que se creen en condiciones para disputar los precalentamientos. Y eso que estamos en agosto, mes inhábil, sobre todo para los inútiles. Fíjate en los nuevos inquilinos de Teobaldo Power: fueron, firmaron, miraron cuál era su nómina y sin comenzar a trabajar –es un decir– se marcharon de vacaciones. Pero te pongo el ejemplo del que no renunciará tan fácilmente a seguir en lo que lleva haciendo desde que tenía pelo, a saber, cobrar cuatro mil y tantos al mes, billetes en cualquier transporte gratis (avión, barco –también el correíllo La Palma–, bonos para taxis en la capital del Reino, despacho con auxiliar administrativo a disposición, material fungible (que se consume con el uso: pon tú lo que creas conveniente) en abundancia… ¿Tú quieres ser como Pepe? ¿Benavente? No. ¿Seguro? O segura, yo qué sé.
Pues escribe, escribe y escribe. De lo que sea. Como un descosido. Hasta casi la mitad de noviembre. Incide bastante en algún apunte independentista, está bien visto. Si lo puedes acompañar de una ritidectomía, con blefaroplastia incluida, quedarás ‘planchado’.
Chacho, hasta después.