sábado, 24 de septiembre de 2011

Culebrón Curbelo

Lo de los socialistas canarios ya no es por alusiones sino por alucinaciones. A los escindidos en Tenerife, expedientados en La Palma y expulsados en El Hierro se suman ahora los gomeros. El mayor espectáculo del mundo en versión islas occidentales. Si Rajoy no fuera tan ‘endeble’, diría que el Partido Popular arrasaría el próximo 20 de noviembre. Pero, afortunadamente, no lo tengo tan claro. Mi indecisión creo que no es la única.
Ya que las seis agrupaciones locales de La Gomera han ‘aclamado’ a Casimiro como candidato al Senado para la cita consabida, les preguntaría, ingenuamente, si algún militante de Alajeró, Agulo, Hermigua, Vallehermoso, Valle Gran Rey o San Sebastián tuvo la idea de indagar el motivo por el cual hace unos escasos meses dimitió de tal cargo el ahora de nuevo aspirante. Porque si se alega en rueda de prensa que es para defenderse mejor, existen demasiadas incógnitas a resolver. ¿Va a estar resuelto el caso antes de las votaciones? ¿Se tiene la certeza absoluta de que habrá absolución? De ser así, ¿para qué presentó la dimisión? Si esta fue forzada por el entorno del candidato nacional (Rubalcaba) para no tener u otro grano molesto a los muchos que ha dejado Zapatero, ¿a qué viene la pataleta por las declaraciones de Elena Valenciano? A la vista del bajón electoral de mayo pasado (también en La Gomera), ¿cuándo se dará el pistoletazo de salida para la necesaria renovación? ¿No se ha percatado el aparato partidario en la isla que está dejando expeditos los senderos a los que la inercia lleva en volandas a ocupar los denominados resortes del poder? ¿Es tan temerario pensar que son demasiados los temblores y que el pedestal (como el gánigo en la historia) está a punto de quebrarse?
Por supuesto que hay muchas más cuestiones que exigen respuestas contundentes y no estos paños calientes que son meros tapujos engañabobos. Puede que la anécdota madrileña se haya sobredimensionado. Pero el único culpable ha sido quien aireó a los cuatro vientos no solo los trapos sucios y las dudosas andanzas (con el añadido de la mala imagen familiar), sino el presumir de la condición de un cargo al que se pretende retornar. No se ha lucido el PSOE en La Gomera, pero menos aún lo hacen sus mandamases regionales. Los mismos que hace cuatro días ‘permitieron’ que se expulsaran a sus consejeros en el cabildo herreño por algo (moción de censura) que todavía no se había consumado, reclaman ahora coherencia y guardar las formas en esta afer colombino. El ínclito, singular y vedette Javier Abreu, dicen que secretario de (des)organización, insta a que no se puede vetar lo que no está sobre la mesa. Pues debieron haber esperado, en lógica consonancia, que se produjera la sesión plenaria en El Hierro por tres cuartos de lo mismo. ¿O no fueron aquellas medidas anticipadas?
Triste panorama. Y cada vez que abren la boca, a peor la mejoría. Mientras, Casimiro permanece callado. Pero estimo que sigue metiendo la pata y ‘emborcando’ una siglas en una isla que fue bastión, santo y seña. Porque para este viaje no tenía que haberse desprendido de las alforjas hace más bien poco. Sé que La Gomera le queda pequeña, pero los errores se pagan. Si no, no haber dimitido. Parece no conformarse con el retiro dorado del Cabildo y aspira a más. Y que él permaneciera en silencio puede ser una consecuencia de una larga trayectoria, pero, e insisto en mi planteamiento anterior, que nadie haya pensado en las posibles repercusiones que estas actuaciones incongruentes podían deparar, simplemente no lo entiendo. Y menos en un pueblo tan listo como es el gomero. A no ser, y también se comenta (y cada vez más alto: síntoma de que el debilitamiento se acrecienta), que el miedo escénico ante la probable pérdida de chiringuitos, haya conducido a esta defensa numantina, sin intuir que las leyes físicas indican que cuando algo tiene que caer, se cae sin remisión. Y ni las próximas “erecciones” generales pueden hacer milagros.
Si a ustedes les parece bien, a mí no. Porque yo también formé parte de una historia. De esa a la que algunos siguen añadiendo muchos borrones. Y es una pena porque empañan muchas décadas de excelentes gestiones. Las ambiciones, personales o no, conducen, inevitablemente, a tales desenlaces. La decepción personal alcanza elevadas cotas. La dirigencia socialista canaria hace aguas por los cuatro costados. Y sin embargo gobiernan. Parece cosa de un mago. Qué grande (sin dobles) eres, Paulino.
¡Ah!, qué gracioso es Abreu, el antes mencionado, al intentar parodiar lo de los trapos sucios se lavan en casa. Estás tú bueno para dar lecciones. Alóngate un fisco y mira a tu alrededor, no hace falta que dirijas la vista hacia los madriles. A las redes sociales las carga el mismo demonio. Por eso mismito me di de baja del feisbuc.
A pesar de…, feliz fin de semana.