viernes, 23 de septiembre de 2011

Astracanadas

Don Pedro Muñoz Seca, en su época de estudiante, vivió en una casa madrileña cuya portería era atendida por un matrimonio al que guardaba muchísimo afecto. Tras la muerte de la señora, el marido, más de pena que de enfermedad, también falleció a los pocos días. Y el hijo rogó al escritor que redactara un epitafio para honrar la memoria de sus padres. De lo más profundo de su corazón surgieron estos versos:
Fue tan grande su bondad, / tal su generosidad / y la virtud de los dos, / que están, con seguridad, / en el Cielo, junto a Dios.
Pero la Curia diocesana gozaba de la prerrogativa de aprobar este tipo de textos, por lo que el Obispo instó, mediante carta, modificar el poema, pues ni él, ni siquiera el Santo Padre, podía afirmar categóricamente que unos fieles hubieran ascendido al Cielo sin más. Rehizo el verso don Pedro y así remitió al Obispado:
Fueron muy juntos los dos, / el uno del otro en pos, / donde va siempre el que muere, / pero no están junto a Dios, / porque el Obispo no quiere.
Por supuesto que el enfado, ante lo que se consideraba una burla y un choteo, del Obispo no se hizo esperar y exigencia de la oportuna rectificación, pues ni Dios decide nuestro futuro, sino que es el libre albedrío el que nos lleva o no al Cielo. Parece ser que ante esta nueva entrega, que jamás figuró en tumba alguna, no hubo respuesta de la Curia:
Vagando sus almas van, / por el éter, débilmente, / sin saber qué es lo que harán, / porque, desgraciadamente, / ni Dios sabe dónde están.
Seguimos, para nuestra desgracia, sufriendo acciones o comportamientos públicos disparatados y ridículos (astracanadas). Y como mi amigo Rayco me señaló que no entendió mucho lo que manifesté ayer del entrenador madridista (me alegra de que, a pesar de los pesares, siga siendo un estupendo aficionado), vuelvo a la peineta de Cristiano (feo gesto destinado a su amigo Pepe), a las odiosas comparaciones con otros comportamientos dudosos, a las presiones arbitrales y a meter el dedo en ojo ajeno.
Puede que no me apasione demasiado ese tipo de juego que practica el Barcelona de tocar y tocar hasta marear al más pintado. Pero un madridista de pro (Vicente del Bosque), y mejor persona, lo ha ‘trasplantado’ nada más y nada menos que a la selección española. Y ha logrado que el hasta hace poco ‘loqueta’ lateral derecho, que subía por la banda a velocidad endemoniada para luego centrar (a la grada), llamado Sergio Ramos, sea capaz de entrar por el aro y participar en acciones colectivas de buen ver. Puede que me incline más por el otro fútbol más directo, que en un par de toques precisos se plante ante la portería rival. Pero con un equipo de figuras como tiene en la actualidad el Real Madrid, con una plantilla joven que difícilmente volverá a disponer en varias décadas, flaco favor está haciendo este visionario con sus actitudes y comportamientos que rompen todos los esquemas que uno le presupone a un ambiente deportivo sano y equilibrado. Y que gane el mejor, sin bullas ni aspavientos, sin salidas de tono y sin espantadas de mal gusto.
Como uno se ha atrevido en más de una ocasión a escribir alguna quintilla para los cantadores folclóricos amantes de entonar folías o malagueñas con cinco versos, como hemos abierto el apetito con la ‘anécdota’ del genial Muñoz Seca, permítanme finalizar con mi particular ‘epitafio’, que enlazo con el título de la entrada de ayer jueves:
A Mourinho se le fue / de hace tiempo la olla, / y allá por donde esté, / muy nervioso se le ve, / cual si fuera gilipolla(s).
No obstante, bueno es reconocer, ya que hemos dedicado dos días a los correos electrónicos, que existe, a pesar de todo, buenos rollos entre las aficiones. Por ello, según me traslada otro amigo, disfruta de un espectáculo de los que no abundan y que en raras ocasiones tendremos ocasiones de presenciar: El hombre de la trompeta (tocaor) es un catalán, independentista y socio del Barça; el que canta (cantaor) es un castellano-manchego, ultra-español y socio del Real Madrid.
Observa que es factible, a pesar de las diferencias futbolísticas y el extremismo político confesados por el castellano y el catalán, que reine la cordura y, aunque solo sea por un rato, formen un dueto de lo más respetuoso que se puede ver: https://mail.google.com/mail/?ui=2&ik=7dffcd6bf8&view=att&th=1328be8bab1261b6&attid=0.1&disp=safe&zw