sábado, 30 de abril de 2011

Realejos de ayer mismo (5)

Seguimos con nuestro repaso deportivo:
En Falange, 24 de agosto de 1947, página 6, sección de Deportes: Jesús Navarro, primer entrenador canario que practico una táctica. En el Victoria ensayo con éxito el sistema del tercer defensa. Pero el “hincha” prefiere triunfos de goles
Va un extracto (la falta de tildes, tal cual, no pienses que se me fue la olla):
“Las tácticas –¡cómo no!– llegaron a España, a Canarias... pero hoy los seguidores de los clubs, que pagan, chillan y exigen con exceso, quieren triunfos. No quieren saber de otra cosa. A veces es es que no saben comprender...
Algo de todo esto ocurrió a Jesús Navarro el año anterior, cuando preparaba al club Victoria, realizó en Canarias el primer ensayo táctico. Previos los necesarios entrenamientos y las pruebas de rigor, el Victoria, que jugó dos encuentros en el pueblo tinerfeño de Realejo, puso en práctica el sistema del tercer defensa, ganando los dos partidos. Consistía el sistema en subir al medio centro, bajar un medio ala y subir a un defensa al puesto de medio centro. Más claro, el cambio fué el siguiente: La defensa la componían Marín y Cástulo. La medular, Polo, Silva y Breschi. Al comenzar el partido Cástulo ocupa el puesto de Silva y éste pasaba al ataque. Al puesto de Cástulo en la defensa bajaba Breschi, y el puesto de éste era cubierto por el interior Torres. Así tenemos siete atacantes y la defensa cubierta”.
Si entender gran cosa de fútbol, y sin ser capaz de ver un partido entero por la tele, igualito que ahora… pero al revés.
En Aire Libre (25 de agosto de 1947, página 2), dos notas informativas. La primera, un comentario firmado por Mariano Aso Gastón, que lleva por título Debemos hacer deporte, y subtitulado: Un rato de ejercicio después del intenso trabajo en la oficina, taller o sobre libros de texto, despeja la inteligencia e imprime un afán de superación. Del mismo, unos fragmentos, ya que tan de moda está ahora el footing y esas cosas para bajar la tripa y dejar a cada paso un fisco de colesterol (del malo):
“El deporte en la juventud tiene una importancia biológica y social de extraordinario relieve. Físicamente, sin excesos perniciosos desde luego, vigoriza y contribuye a la armonía y a la belleza somática. Moralmente, una hora de competición deportiva excluye pensamientos torvos, aleja a los jóvenes de los tugurios infectos y con el sentido de la responsabilidad que inculca, les encamina hacía la vida sana, recta, austera.
Sin duda es necesario, vitalmente necesario, crear escuelas, bibliotecas, salas de conciertos en las que la juventud pueda entregarse a les goces inefables del espíritu, pero no estará de más que junto a estos centros de cultura y de arte se construya un gimnasio, una piscina, un campo deportivo para proporcionarle también distracción saludable y honesta al cuerpo en las horas de asueto porque convengamos en que no todo ha de ser trabajar y trabajar sin descanso”.
Y en el mismo ejemplar, otra opinión de Lorenzo Abreu (Puerto de la Cruz, agosto de 1947) titulada ‘En pro de los equipos de tercera categoría’:
“Como decíamos en nuestro primer escrito y como ratificó un colaborador de este semanario, Sergio García, es preciso crear equipos juveniles; equipos viveros, con los cuales se equilibrará el nivel de los conjuntos superiores, es decir, se compensará el número de sus inevitables bajas. Nada es eterno; todo se acaba. Hay que aficionar a la juventud; hacerles deportistas perseverantes, no dejarles un legado de indiferencia.
En esto tampoco vemos obstáculo, también daremos una posible solución: Las Delegaciones del Frente de Juventudes de la Comarca, ya que no intervienen en los Campeonatos Provinciales de la organización, deben solicitar la dispensa correspondiente y organizar, en sus pueblos respectivos, los equipos necesarios para rehacer la tercera categoría, que, desgraciadamente, lleva algún tiempo sin dar señales de vida. Así renacerá el fútbol juvenil; la juventud podrá practicar su deporte favorito, se hará sana de cuerpo y alma. Ello no es costoso; sólo hace falta voluntad, deseo de colaborar.
El Puerto de la Cruz es el llamado a dar la norma, pues ha celebrado, durante dos años consecutivos, un Campeonato Juvenil y tiene, en consecuencia, un gran número de jugadores aptos para militar en tercera categoría. Por lo menos, pueden organizar tres clubs: uno creado por el Comité de Clubs Juveniles; otro, por el Frente de Juventudes, y un tercero, pupilo del clubs de primera categoría. Deben actuar pronto; lo contrario será funesto, acabará con un sinnúmero de jugadores en formación.
Venancio Martín Rodríguez –el alma de los clubs juveniles– es la única persona que ha sostenido el fútbol modesto y el que, allá en la temporada 42-43 le hizo resurgir, cuando todos habían fracasado y cuando ya parecía imposible volverlo a intentar. Si hubieran muchos Venancio, no habría crisis futbolística; habría una buena cantera, sobrarían jugadores. Aplaudimos su labor y le ponemos de ejemplo para ser imitado, para que se apoye nuestra petición.
Esperamos de las organizaciones citadas las únicas caracterizadas para ello, que atiendan nuestra invitación y la practiquen Así harán deporte, forjarán hombres sanos; cumplirán el lema de todo deportista: «mente sana in corpore sano». Que así sea”.
Por último, en Aire Libre, 22 de septiembre de 1947, página 4, y en la sección ya comentada en anteriores entradas de ‘El fútbol en el Realejo’:
“Al parecer se han enfriado las buenas voluntades de los que asumieron la dirección del Español de Realejo Bajo. O, por lo menos, se han entibiado, pues en estos últimos días la calma es tal que la gente se pregunta si en verdad existe el Español.
Aquí lo único que ha perdurado y lleva rumbo de seguir perdurando por mucho tiempo, es nuestra banda de música «La Filarmónica», y eso gracias a la decidida voluntad de algunas personas que, por excepción, se han impuesto y han vencido todas las dificultades. Si no… dudaríamos que la banda tuviera cerca del siglo de existencia.
Aquí todos se cansan pronto, vencidos por la apatía. Así ocurre con el fútbol. Al principio, una afición de miedo. Ahora, ni una palabra sobre la pelota.
Desearíamos que esta nota fuese alentadora para los buenos aficionados que rigen los destinos del recién tutelado Español. Vimos ha poco en estas mismas columnas una nota del Cruz Verde, de Icod, en el que proponía la tercera categoría para el Imperio, Arenas, Cruz Verde y Español.
Estimado amigo presidente del Español: ¿por qué no gestionamos esta tan buena idea? La afición y los jugadores –que son los únicos verdaderos aficionados– os lo pagará cosechando triunfos. Moveos, que sois jóvenes y tenéis vitalidad… y que no siga prevaleciendo la apatía. Como buenos aficionados, nuestro deseo es: ¡que viva el fútbol en el Realejo! A. H”.
Aclaración: las dos fotografías están tomadas del libro ‘Los Realejos, un siglo en imágenes’.
Bueno, proseguiremos si ustedes no me señalan lo contrario. Ya saben: a mandar.

viernes, 29 de abril de 2011

Ser analfabeto

Ser analfabeto, como es mi caso, tiene, al menos que yo conozca, dos indudables ventajas. La primera, y, por ende, la más trascendental, es que puedes llegar a ser político sin ningún tipo de problema añadido. Ahora bien, preséntate para acceder a cualquier plaza de las que surgen (escasamente, pero alguna aparece) en el denominado mercado laboral y lo mínimo que te solicitan es el graduado escolar. Y como en ambas disyuntivas me he visto inmerso a lo largo de mi existencia, hablo –escribo– con amplio conocimiento de causa.
Cuando participé en política y formé parte del ayuntamiento de Los Realejos en la corporación surgida en las elecciones de 1983, nadie me requirió un certificado de aptitud. Daban, por lo visto, como superado el examen de ingreso al comprobar que había sido directivo fundador de la pionera Asociación de Madres, Padres y Amigos de Alumnos de la Escuela Graduada Mixta Toscal-Longuera. Qué atrevimiento entonces con la denominación. Pero funcionó. Vaya que funcionó. Y qué manera de colaborar de la gente, qué implicación. Un día, cuando se escriba la historia de los inicios de los movimientos asociativos en la década de los setenta del pasado siglo, más de un pasota de los de ahora se sorprenderá.
Debió valer de aval el que el hecho mentado en el párrafo anterior sirvió para que fundáramos la Federación ‘Godínez’, de la que tuve el inmenso honor y no inferior placer de ser su primer presidente. Pero, insisto, entré en el ayuntamiento realejero, en el de la Plaza de la Unión, y nadie me preguntó si sabía escribir, si había leído un libro alguna vez o si contaba con los dedos. Repito, nadie. Tengo la impresión de que al vernos con tanta ilusión, ganas, tesón y deseos de hacer cosas porque estimábamos que era conveniente hacerlas, nadie se cuestionó nada, ni nos puso pegas ni trabas.
De ahí el que hace unos días yo proclamara abiertamente el renacer de la ilusión. Y como los tiempos han cambiado, debemos añadir la buena nueva de que la gente está mucho más preparada y dispuesta a que la experiencia aporte el resto. Para que funcione el viejo adagio de burro cargado busca camino, es menester ubicar compromisos sobre sus espaldas e indicarles el inicio de la senda. El resto vendrá por añadidura.
Para la faceta profesional, ni te cuento la de diplomas, certificados y papeles con titulitis varias hay desparramadas en un estante de un viejo armario en casa. En las paredes con las típicas encuadernaciones, ni uno. ¿Para qué? Si al final nos conocemos todos. Creo pensar que la mayoría pertenecemos a este colectivo que he intentado describir. Hacia fuera, trabajo, trabajo y trabajo. El resto, más que en documentos que a unos pocos gusta exhibir, debe estar como sello adherido en el carácter de cada cual. Y es la gran diferencia con esa minoría de la que forman parte un selecto grupo de políticos que con muchos portes, que no modales, han trepado, que no escalado, hasta cotas supremas de responsabilidad, sin haberla tenido jamás, y ostentan, ostentan, ostentan, pero no nos representan.
Pero te comenté que eran dos las ventajas del analfabetismo. Disimúlalo, si te place, con el calificativo de funcional. Por si la lectura de las líneas precedentes te ha corroído la conciencia y quieres o deseas acompañarme en el periplo. La otra (te reitero que es mi caso) es estar anotado como tal en el censo electoral. Jamás te corresponderá ser miembro de una mesa. Y eso que habrá dieciocho mil sesiones plenarias extraordinarias para sortear quiénes se ocuparán de tales honores a lo largo de tu vida útil (para votar). Y por mucho que salga tu apellido, te saltarán cuando observen la etiqueta incrustada. Que no es un hándicap, ni mucho menos. Es un privilegio. Ante el que no hay que inmutarse lo más mínimo. Al contrario, orgulloso de la coyuntura. Al igual que le comunicaron a la que quería emitir su voto y le dijeron que era imposible pues no la encontraban en las listas. Pues búsquenme en las tontas, le respondió ingenuamente.
Así es, y no le demos más vueltas. Quizás venga todo esto a cuento y como consecuencia del repaso a las candidaturas, ya definitivas, para estos próximos comicios de mayo. Hay ejemplos que rayan la temeridad. Debe ser porque la ignorancia es sumamente atrevida. Y si la osadía no tiene límites, los portadores de la misma, los osados, son, como su propio nombre indica audaces, intrépidos, arrojados, pero, asimismo, temerarios, imprudentes e insolentes. Y los ayuntamientos (sigue tú hacia lo alto), manga por hombro.
Hasta después.

jueves, 28 de abril de 2011

Sentido de la propiedad

Algo acerca de este particular he dejado manifestado en comentarios anteriores. Que ya uno puede presumir de llevar más de medio millar, y eso es tanto como más de quinientos. Sí, no sé qué demonios pasa cuando alguien accede a un cargo público, que le entra, como por arte de magia, el deseo ineluctable de ser propietario de cualquier bobería: te mandaré uno de mis operarios, se lo transmitiré a mi encargado, le daré la orden a mi secretaria para que se ejecute inmediatamente… Y así, hasta casi el infinito. Con el agravante de que cuanto más deficiente es el nivel intelectual del susodicho, mayor es el cúmulo de despropósitos en tal sentido. Puede que sea el dichoso complejo por no haber sido nadie en su etapa vital anterior y, de golpe y porrazo, se ven subidos en elegante pedestal, con lo que el cóctel está servido.
Dice Francisco Sánchez –uno de los fundadores de la Agrupación de Independientes de La Orotava (AIO), en la que también estuvo mi amigo (Eusebio) Luis Melo, y que nació al socaire de la doctrina social del singular cura don Víctor Rodríguez, que tan ingente labor realizara en las medianías y altos de La Orotava para sacar del ostracismo a unas gentes que no tenían ni donde caerse muertos–, que estos fallos de los cargos públicos (políticos) se producen por una evidente falta de preparación. Y como yo asocio esta faceta como uno más de los tentáculos (sin dobles) de un todo (llámalo pulpo, si te apetece, pero otra vez sin dobles) que es la cultura (formación, saber, ilustración, instrucción…), más me ratifico en la idea y el convencimiento de que no todos estamos preparados para regir los destinos de un municipio. Imagínate de ahí para arriba.
Como AIO fue precursora de ATI, y esta de las AIC, y luego CC, sugiero a Francisco (alcalde villero de 1979 a 1983; después comenzó el periplo de Valencia, primer teniente de alcalde con Sánchez, es decir, cuatro años de prácticas) que si aún  pertenece al comité local de esa formación política, creo que sí, eche una visual a la formación de las listas orotavenses, porque no predican, precisamente, con el ejemplo. Y a buen entendedor, sobran los espejuelos.
Lo que sí tienen bien claro y asumido es arrogarse el sentido de la canariedad, como si el resto de mortales nacidos en estos peñascos fuésemos unos bichos raros que ni sentimos ni padecemos. A los que no comulgamos con ideas nacionalistas, porque entendemos no tienen razón de ser en esta Aldea Global, y que incluso pudimos haber formado parte de listas, en un pasado no tan lejano, bajo las siglas de partidos que miran mucho más allá de ombliguismos del tres al cuarto, somos entes abstractos a los que la realidad de las islas nos trae al pairo. Parece ser que lo progre es ir a mendigar a través del trasiego de un par de votos. Malimpriados sueldos habiendo otras fórmulas de comunicación.
Y es que cuando se alega lo de “somos nosotros los canarios los que más y mejor lucharemos para solucionar estos problemas”, ya me quedo medio patidifuso. ¿Es que, acaso, Paco Afonso, a la sazón alcalde socialista portuense en tu misma época, no luchó para que la Ciudad Turística alcanzara elevadas cotas? Vaya que si lo hizo. No puede estar, estimado Francisco, de manera machacona, Coalición Canaria con ese discurso de que son los únicos, los auténticos, los guanches de verdad, porque hasta don José se les está virando. Eso ya no se lo cree nadie. Y reiterar en esa majadería es un insulto a la inteligencia de cuantos habitamos por estos lares, incluidos los que nos vinieron de fuera y han pasado no solo a formar parte activa de la sociedad, sino que alguno va en las listas ‘nacionalistas’. Sean consecuentes.
Para el final, el enésimo consejo. “Las Islas adolecen de la generosidad y solidaridad que el proyecto CC precisa”. Ese era el titular. Luego, en el desarrollo de la información, que si son siete mini continentes y otras lindezas más. Si fuiste tú el que utilizó el verbo adolecer, malo, pero si fue el periodista el responsable de su inclusión, peor. Porque las quejas esgrimidas y/o argumentadas, denotan que se pretendía aclarar lo de que ‘carecemos’ de muchas cosas. Y lo he dicho, y/o escrito, en múltiples ocasiones que ese verbo no tiene ese significado. Más bien todo lo contrario. Y hoy, jueves, me niego a poner el mismo testamento que en anteriores artículos. Vayan al diccionario. El de verdad, el de papel y tapas de tomo y lomo, o el otro, el de Internet. Ambos son instrumentos fidedignos (irrefutables, palmarios, inequívocos…).
De acuerdo, vale, gracias, pero no lo hagan más. Me siento desilusionado. No me prestan el más mínimo caso. Y por estas lecciones no me paga Milagros ni un euro. Después vienen los informes para indicarnos que seguimos en la cola. La culpa: de Zapatero, que no nos da más dinero. A renglón seguido: vuelta a empezar. Al final, ¿semos o no semos?
Hasta luego.

miércoles, 27 de abril de 2011

Insultos, errores y livianos

Se me adelantaron los portuenses –amén de otras insignes plumas– Salvador García y Juan Cruz. Comentaron, con buen tino y mejor criterio, la ejemplaridad de la sentencia que condena al que fue portavoz del gobierno de Aznar, Miguel Ángel Rodríguez, por un delito continuado de injurias. Y como ustedes pueden ser asimismo seguidores de sus bitácoras (¿está bien, tocayo?), y de no ser así, pinchen en los enlaces que inserto al final y tendrán la información de primera mano, permitan que me alegre enormemente de que se comiencen a dar primeros pasos. El que un juez crea que ya es momento oportuno para iniciar un proceso de normalización en esta bazofia televisiva podrá considerarse un simple grano de arena. Pero convendremos que por algo hay que empezar. Y como por estos lares norteños también sabemos de improperios, desmanes, malaventuras y fechorías, el motivo de la felicidad que me produjo la noticia se acrecienta, y sugiero, por añadidura, que va siendo hora de que a más de un supuesto comunicador le amarren las cabras en el corral. No podemos seguir consintiendo que bajo el tamiz de la libertad de expresión, tenga cabida cuanta ruindad puedas imaginarte. Creo haber escrito en la anterior oportunidad que este tema salió a colación, que solo les faltaba escupir y echar espumarajos por la boca. Intuyo que ya también lo hacen porque con algunas teles locales tengo problemas de sintonización. Lo mismo se les produjo un cortocircuito. Mental y físico.
He leído que los próximos 14 y 15 de mayo se va a celebrar en Pinolere (La Orotava) la I Feria del Cochino Negro Canario. Y no estoy de acuerdo, porque las mejores fechas eran el sábado y domingo siguientes. Se hubiera montado la mejor exposición de ejemplares de todo el archipiélago en tantísimo tiempo. Por lo menos hasta 2015 no habríamos visto nada igual. Ya el cartel era de lo más premonitorio y nos han chafado la posibilidad de juntar cochinos, candidatos, interventores, apoderados, miembros de las mesas, electores… Chiquita fiesta se hubiese armado. Un tenderete, ay mería…
Los funcionarios municipales portuenses persisten en sus concentraciones en la Plaza de Europa. Ni los encendidos piropos de alguien estrechamente relacionado con el Consistorio y con el párrafo primero de esta entrada les han desanimado. Esta última ha sido la ocasión número catorce en que sus protestas se han hecho sentir en El Penitente. La mayoría de los medios de comunicación, al hacerse eco del acontecimiento, han expresado en sus planas que se había realizado la decimocuarta manifestación. Pero lo enterados de turno, sin encomendarse a la superioridad y en el afán de echarse aquello mayor que lo otro, nos sorprenden con este titular: Catorceava manifestación de los funcionarios municipales ante el ayuntamiento portuense. Y como esa primera palabra expresa el número partitivo o fraccionario 1/14, viene a resultar que a los ‘protestantes’ les resta aún trece porciones más para alcanzar el sorprendente resultado de la unidad, a saber, una manifestación. Puede, vete tú a saber, que la originalidad haya partido de cualquier seudoperiodista de los que se pueden dar por aludidos al inicio de este comentario.
Ana Oramas, tan bien tratada (la quícara) por el periódico que el pasado domingo nos sorprendió (primera página) con la playera Cristina Tavío (a lo que tenemos que llegar), una vez tuvo el pico bien caliente en las pasadas semanas cuando la presentación de alguno de los candidatos de CC, dijo que su formación podía presumir de no llevar imputados en sus listas. Y en esto surgió de las cenizas Ángel Llanos para demostrar que algo raro se había cocido (¿cogiste por qué no escribí guisado?) en el departamento de Ángela Mena. Y la Fiscalía olfateó a través de Sí se puede que podía haber trampa en determinadas adjudicaciones que lindan los 18.000 euros, límite que marca la línea entre contratar a dedo y a través de un concurso público. A partir de ahora se ignora si el problema es de la afectada o los afectados son, o pueden serlo, Paulino, Bermúdez o la propia diputada.
¿Te acuerdas de los ahorros que proclama José Manuel Soria? Y el PP majorero predicando con el ejemplo. Ya es la segunda ocasión en que doña Águeda Montelongo, la sustituta natural de Domingo González Arroyo, no tiene nada mejor que hacer que pagar facturas de su partido a través del Patronato de Turismo de Fuerteventura. Es el segundo ‘error’ que se produce. Al primer afortunado le pagaron el coche de alquiler y al segundo la estancia en un hotel bien acomodado. Tengo unas ganas de que alguna vez me toque una equivocación de estas. Pero no hay manera, tú. Cada vez que gozo de la oportunidad de darme un garbeo por estas islas nuestras, bien sea Fred Olsen, bien Binter o Islas, Cicar o Avis o los lugares donde me alojo, siempre me indican que les debo algo. Y lo tengo que pagar, tú. Jamás me han dejado ir señalándome que ya un amigo había corrido con los gastos. Tengo una mala suerte.
¿Cuánto habrá tenido que pagar el PP por la foto en cuestión? Porque un medio independentista no le va a hacer campaña gratuita al partido más estatalista y menos autonómico de todos? ¿Qué nos pretendía demostrar la vicepresidenta primera del Parlamento aparte de lo que a la vista está? Por cierto, otra de las que se sumó a la reprobación del citado medio de comunicación y que con total desparpajo y atrevimiento osó justificar la subida de sueldos. ¿Y viste cómo salió del agua, amén de mojada? Eso mismo, en su estado natural: riéndose. ¿De quién o con quién? ¿Tú crees? Yo no me puedo hacer a la idea de que el fotógrafo lo supiera de antemano. ¿Cómo, que el bikini iba en el lote de aquellas famosas facturas puestas en duda por la intervención? Lo tuyo es demasiado.
Hasta mañana. ¡Ah!, los enlaces:

martes, 26 de abril de 2011

¿Cinismo o falta de ignorancia?

Cada domingo, y sobre todo en periodos preelectorales, nos ‘sorprenden’ los políticos con sus epístolas periodísticas. Algo sabemos –y sufrimos– los que tuvimos la oportunidad de remitir colaboraciones a los directores para que nos publicaran en prensa nuestras opiniones. Menos mal que esto de la informática e Internet nos ha permitido ‘fabricarnos’ nuestros blogs. Y claro está que ni siquiera son ellos (los políticos) los que se sientan ante un teclado para expresar sus pareceres y deleitarnos con los catálogos de buenas intenciones que luego no han de cumplir. Ya saben, por anteriores entradas, que de Wladimiro mucho he escrito porque él jamás ha sido responsable de nada, simplemente pasaba por allí, y ahora que no aparece en las listas para las próximas tampoco hace tanto acto de presencia dominical como antaño. Puede ser que esté poniendo, por fin, en práctica todo lo que ha venido sosteniendo en estos años pasados.
Desde hace unas semanas se prodiga bastante Cristina Tavío. Sí, esa que tiene un músculo facial mal equilibrado y le provoca que enseñe reiteradamente su dentadura. La que olvida que ha (co)gobernado en el ayuntamiento santacrucero durante un tiempillo, que diría un amigo, que ha salido corriendo detrás de Zerolo en más de una ocasión para desagraviarlo por los desplantes de Llanos, y que, precisamente, la hacienda municipal está regida por uno de su tropa, al que ahora ubica en el número 7 por la circunscripción electoral de Tenerife al Parlamento de Canarias.
Dice –escribe– Tavío que “en el Ayuntamiento de Santa Cruz seremos los primeros en dar ejemplo, reduciremos a la mitad el número de concejales liberados y prescindiremos también de la mitad de los asesores y gastos políticos. Solo con esta medida, el primer día ya habremos ahorrado más de dos millones de euros a los chicharreros. Empezaremos ordenando la casa por dentro, con un plan de reforma y modernización de la administración municipal que haga la vida más sencilla a los vecinos y la inversión más fácil a los emprendedores. Vamos a implantar un severo plan de austeridad para ahorrar hasta el último céntimo disponible, y pondremos ese dinero a trabajar, ayudando a quienes peor lo están pasando, conteniendo la presión fiscal y realizando inversiones realmente productivas en nuestros barrios”. Y no se le cae la cara de vergüenza. Claro, si no la tienen. Chacha, esto tuyo es de juzgado de guardia. Como lo del empleo; sí, ese mensaje con el que te quedas de la visita de tu jefe supremo la pasada semana. ¿Cómo? Vale, te lo recuerdo: “estas elecciones no son solo locales y autonómicas, son unas elecciones para el empleo y la recuperación, y para decirle al Gobierno que no vamos a esperar más, que vamos a empezar a cambiar las cosas con su ayuda o sin ella”. O ustedes (los elegibles) son idiotas o lo somos nosotros, los electores. ¿No hay que predicar con el ejemplo? Si ya hubiesen puesto en práctica esos magníficos propósitos, a buen seguro que el número de votos se incrementaría. Además, cuando Ángel Llanos fue defenestrado, ¿qué hiciste tú? ¿Por qué no dejaste a Miguel que gobernara solo y así ahorrar la pasta gansa que el PP se estaba embolsando, incluso para compras dudosas? No, lo de las bragas no fue invento mío, mira para otro lado. Pregúntale a Soriano. Él es más zorro viejo que yo. Fernando Fernández también intuye algo y presume de conocerte mejor que el responsable de Pepillo y Juanillo.
¿Cómo te atreves a escribir esto que te transcribo por si lo olvidaste o no te lo grabó el amanuense?: “Temerosa de perder el poder en la capital después de treinta y dos años, Coalición Canaria se empeña en confundirnos, repitiendo a todas horas que no es el momento de elegir entre Zapatero o Rajoy. Sin embargo, olvida explicar a los canarios que sus dos votos en Madrid ya eligieron por todos nosotros, y eligieron a Zapatero. Esa irresponsable decisión nos mantiene atrapados en la crisis, y resulta nefasta para nuestra tierra. Una vez más, CC se equivoca”. Chacha (otra vez, y perdón por la familiaridad), ¿con quién estás de la mano en Chicharros Town? ¿Con quién comían hasta el otro día en idéntico pesebre y surcaban los cielos en helicóptero gubernamental?
O se pierden los papeles o les ciega la obsesión. Tú escribiste (o te escribieron) que “aplicaremos con rigor la Ley de Morosidad vigente para que los más de seiscientos proveedores, a los que el Ayuntamiento de Santa Cruz adeuda más de catorce millones de euros, puedan cobrar sus facturas en un plazo de treinta días”. ¿Y no lo repasaste antes de enviarlo a la redacción? ¿Por qué no aprovechaste la ocasión y en el mismo correo, con copia oculta, se lo mandaste a un tal Jaime Hernández-Abad Amaral?
No solo lo tuyo es de película, sino que me apuesto una cena a que el día 23, ante la desilusión por no poder ser alcaldesa, estarás a las ocho de la mañana, si no antes, conversando con Bermúdez para alcanzar cualquier arreglo. La pena es que otros ‘espectáculos’ permitan que el de ustedes sea protagonista. Eso, de película.
Y ya que estamos en la capital tinerfeña, donde se ha producido la triste muerte de unos indigentes, donde el paro campa a sus anchas (lo reconoce hasta José Manuel, segundo de a bordo en el Cabildo con Melchior), donde los servicios sanitarios y asistenciales siguen requiriendo notables mejoras, donde la suciedad en la periferia nos deleita con paisajes de escándalo, concluyamos con las perlas del presidente cabildicio y aspirante a la reelección de la mano de CC. Quien también escribe como un desaforado. Menos mal que Pepe Segura ahora no es candidato. Según Ricardo, son tantos los puestos de trabajo que ha creado la institución insular que un servidor no comprende por qué hay más de trescientos mil parados. Dice –escribe, o dicta, o firma y ya está– que desde que llegaron al gobierno del Cabildo se comprometieron a favorecer a las personas mediante el empleo y las prestaciones dignas para los más necesitados.
Deseo vehementemente que la vista no se les deteriore a nuestros políticos. Porque cuando nos pintan el panorama de tal guisa, reconozco que cada vez estoy más ciego. Yo debo patear por otros lares donde no vislumbro todos esos logros. Me alegro infinitamente de que haya gente con suerte y no haya tenido que sufrir las consecuencias de enfermedades graves, por ejemplo.
Y cuando el articulista dominguero expresa lo de “sin deslealtades, zancadillas o egoísmos”, no sé si se refiere a este incordio protestón que se responsabiliza (doy fe) de lo que en este blog se inserta, o, quizás, le está lanzando un reproche a su vicepresidente, y socio, Antonio Alarcó, médico por más señas.
Por último, y perdón por haberme extendido en este post (¿está bien puesto, tocayo?), cuando el señor Melchior escribe –o se lo escriben– que el servicio a la ciudadanía debe ser una prioridad para los que han decidido dedicar una parte de su vida al ejercicio de la política, me entra una risa solo comparable en el grado de imbecilidad a la que esgrimen un alto porcentaje de los candidatos a los que hemos de votar (botar) el 22 de mayo. Una parte de su vida, una parte de su vida, una parte de su vida… Mejor las tres cuartas partes de su vida (en el otro cuarto no han cumplido los dieciocho). ¿Un ejemplo? ¿Estamos de coña o qué?
No obstante, y a pesar de todo, sigan escribiendo. Es mucho más constructivo que el ji, ji, ji, ja, ja, ja del feisbuc. Hasta mañana.

lunes, 25 de abril de 2011

Realejos de ayer mismo (4)

Hoy vamos de deportes, algo raro en este blog. Mi amigo Basilio va a pensar si le estoy haciendo la competencia a su “Realejos Deportivo”, y nada más lejos de la realidad. Aparecerán nombres y ‘figuras’ del balompié de los que todavía restan ecos y comentarios por plazas y rincones. Corresponden todas las anotaciones al periódico deportivo Aire Libre. En la primera ilustración, la esquela por el fallecimiento del médico don José García Estrada. En las otras dos fotografías, ya reproducidas en otros medios, futbolistas de aquella época. Entre ellos, el varias veces aquí mentado Sedomir.
El 15 de septiembre de 1946, página 2. Sección Ecos del Valle, firmado por Bonifacio:
Sedomir, Sedomir / portero de la portería / hay quien te empuja hacia el Puerto / y quien a la Orotava te guía… / ¡¡y tú viviendo en el Realejo!!
Encontramos el 28 de abril de 1947, página 2, bajo el título ‘El fútbol en el Realejo’:
“Sigue en auge el fútbol en el Realejo Bajo. Hay verdadera afición en nuestra juventud. Los chicos, siguiendo el lema «la unión hace la fuerza», se han unido, pasando a formar parte del equipo del casco, que ha tomado, el nombre de «Tinerfe», los mejores del de San Agustín («Teide»). Ya tienen entrenador, el ex-jugador don Antonio Rodríguez González, y han formado su primera Junta Directiva. En el Estadio del Realejo Alto se jugaron el domingo dos partidos: Teide-Botánico (del Puerto de la Cruz) y Tinerfe, equipo de Educación y Descanso de Icod. El primero resultó un tanto aburrido y con poca calidad de juego, venciendo el Teide por 4-0. El otro resultó bien, en lo que cabe. El juego estuvo nivelado, aunque venció el Tinerfe por 4-2. El primer tiempo terminó con empate a 2, marcándose en el segundo tiempo los dos restantes, uno de penalty. Se alinearon así; Tinerfe: Gonzalo (Tomás); Manuel, Elías (Benigno); Foriano, Hernández, Alberto (Elías); Platero I, Ángel (González), Jorge, Vera (Julio) y Pancho. Los de paréntesis, en la segunda parte.
El de Icod: Martín; Conrado, Sabina; Zarza, Durante, Claudio; Fuente, M. Ángel, Tosco, Antonio, García. Arbitró excelentemente Sedomir. Los mejores fueron Pancho, Ángel y Hernández, de los locales, y M. Ángel y Tosco de los icodenses. La afición va respondiendo, pues un buen número de espectadores presenció los partidos. A. H”.
Y el 5 de mayo de 1947, página 4:  Título: ‘El fútbol en la zona norte’. Subtítulo: ‘Hagamos cantera y salvemos la crisis’.
“El principal obstáculo y causante de la crisis futbolística que sufrimos, a mi modo de pensar, es el siguiente: La organización de equipos con elementos fuera de la órbita local y superiores, en gastos, a los recursos de la Sociedad. Mal principal, del que derivan otros.
La afición, ciega y embriagada con su esfuerzo heroico, no atiende a razones y, fanáticamente, piensa en cosas raras, que al desvanecerse les irrita y les hace olvidar su amor al deporte. El traer jugadores forasteros –guiados por su nombre y no por su rendimiento–, posterga a los jugadores locales, y éstos, jóvenes y con bastante porvenir, se hastían y retiran, definitivamente de la vida deportiva. El olvidar su calidad de modestos, les hace funcionar como profesionales y aspiran, tontamente, a cosas que sólo se hallan a base de constancia y sacrificio, consiguiéndose solamente deudas y agobios.
Meditemos en el pasado, en los primeros años del fútbol. Antes se formaron buenos jugadores y se gozó de excelentes tardes de fútbol, en las cuales, hubo derroche de afición y momentos de gran alegría, porque todos eran los mismos –jugadores, directivos y aficionados– y a todos les interesaba su equipo.
Acabando con estos males, devolviendo a nuestro fútbol su categoría de amateur, la crisis quedará vencida y, en breve tiempo, volveremos a ver lo que vimos hace algunos años. Para ello hace falta que la afición joven –exenta de egoísmos– tome la dirección de los clubs y empiece la reorganización. Sólo hace falta actuar; no hay que reparar en la parte económica; por experiencia sabemos que un club de segunda o tercera categoría no tiene grandes gastos: reparación de material y un par de desplazamientos.
Hay que fabricar los viveros. Se debe seguir el ejemplo del Puerto de la Cruz, que, aunque la afición no corresponde, a base de sacrificios sostiene un equipo de segunda categoría y un Campeonato Juvenil, en el que intervienen seis clubs. Así, organizando en cada barrio un equipo, los pueblos crearán su cantera, y dejarán de argumentar lo que ahora: «No puede haber equipo, no tenemos jugadores».
Para que se cumpla esto, para que el fútbol prospere, la afición se debe mover y no mostrarse indiferente. La retirada y la censura de café no conducen a nada; la presencia en el campo, la ayuda material, es le que hace falta, lo que lleva a algo práctico. Esperamos que así ocurra y que esta modesta opinión sea acogida por los que ven el fútbol como nosotros. Lorenzo Abreu”.
Hago un pequeño inciso para preguntar: ¿debemos aplicarlo ahora también en algunos casos bien significativos, por ejemplo el CD Tenerife?
Pasamos al 9 de junio de 1947, página 2: ‘Fútbol en el Realejo’.
“En el Realejo Bajo, un grupo de aficionados encabezados por el ex jugador Antonio García González, han creado el club Tinerfe, que cuenta con promesas del fútbol, donde el C. D. Norte de Tenerife puede tener un vivero estimable.
Aunque faltos de entrenamiento todavía, los muchachos apuntan excelentes condiciones y es preciso no se desanimen y continúen su preparación con vistas al futuro. Amador es un buen meta, muy seguro; excelentes los defensas Benigno y Manuel; los medios Elías, Foriano y Manuel responden con eficacia, y la delantera Francisco, Jorge, Paco, Acosta y Ángel quizá admita algún cambio, pues los suplentes Alberto, Platero, Julio, Miguelito, Agustín, Toste y Vera, son también chicos que prometen.
La directiva de C. D. Tinerfe la componen: Presidente, don Agustín Hernández Hernández. Vicepresidente, don Rafael Siverio Díaz. Secretario, don Vicente García Hernández. Tesorero, don Manuel Pérez Siverio. Vocales, don Ángel Hernández Pérez, don José Siverio Hernández, don Francisco Hernández Hernández y don Ramiro Rosado Iglesias.
Los esfuerzos hechos hasta ahora es preciso continuarlos. ¡Ánimo y adelante! Un deportista”.
Y concluimos, por hoy, el 30 de junio de 1947, página 2, y en la misma sección titulada: ‘El fútbol en el Realejo’.
Debidamente encauzado sigue cultivándose progresivamente este deporte en el Realejo Bajo. Después de varios tanteos se ha llegado a un acuerdo por el cual se ha constituido la definitiva Junta Directiva, formada por elementos jóvenes. Es la siguiente; Presidente, D. Vicente Amador Hernández; vicepresidente, D. José Fregel R.; secretario, D. Vicente Siverio; vicesecretario, D. José H. Toste; tesorero, D. Vicente García Hernández; entrenador, D. Antonio Rodríguez González; vocales, D. Ángel Hernández Pérez, D. Cipriano Rodríguez, D. Manuel Hernández y D. Raúl Bethencourt. Asimismo se ha acordado el cambio de nombre para el «Tinerfe», tomando como el de Deportivo Español, del Realejo Bajo.
El pasado domingo, día 22, invitado por el equipo de Garachico, «Roque», se trasladó el «Español» a aquella villa, acompañado de numerosos coches de aficionados de este pueblo, para jugar un partido, en el cual nuestro equipo estrenó el uniforme (camisa blanca y pantalón azul), y en el que salió vencedor el conjunto de Garachico por 5-4, tanteo éste que no indica lo que fue el partido, pues por su mejor juego y acoplamiento el «Español» no mereció la derrota. El «Roque» alineó un conjunto muy superior en figuras, pero muy descohesionado: Gilberto; Eliseo, Juan; Antonio, Alfonso, Julián I; Feliciano, Carmelo, León, M. Ángel, Julián II. León (antiguo jugador del Portuense), Alfonso (del Viera y Orotava), Feliciano (del Price), M. Ángel (del Icod) y otros. El partido resultó muy movido por las alternativas de la goleada.
El «Español» se alineó así: Esteban; Manuel, Paco; Sinforiano, Toste, Alberto; Platero, Hernández, Jorge, Ángel, Pancho. En el segundo tiempo Miguelito sustituyó a Platero.
Alguno de los realejeros que tiene acceso a este blog seguro que reconocerá a más de uno de los citados. Ya sabe: hágaselo saber. Hasta la próxima.

domingo, 24 de abril de 2011

De candidaturas

Ya son oficiales las candidaturas a las diferentes instituciones públicas en estas próximas elecciones del mes de mayo. Las respectivas publicaciones en los boletines oficiales (BOP para Cabildos y Ayuntamientos y BOC para el Parlamento) han marcado nuevo hito en esta calendario. Por las cercanías hallamos que en La Orotava y Puerto de la Cruz se presentan 7; en Los Realejos (PP, PSOE, ANC, IU y CC-PNC-CCN) y San Juan de la Rambla lo hacen 5 y en Santa Úrsula 4 (Partido Judicial de La Orotava). Como existe el tope del 5%, puede que alguna de ellas no alcance tal porcentaje y deberá quedarse fuera del reparto y sabrán de la Ley D´Hont por lo que dice la Wikipedia.
Los Realejos, con algo más de cuarenta mil habitantes, tiene casi el doble de habitantes que La Gomera. Y en esta isla, con seis municipios, encontramos la siguiente propuesta electoral para que la ciudadanía elija: Agulo y Alajeró: 4 candidaturas, Hermigua y Vallehermoso: 4 y Valle Gran Rey y San Sebastián: 5. Si nos situamos en Valle Gran Rey, pueblo con unos cinco mil habitantes (calculo un censo electoral de unos tres mil quinientos), observamos que se presentan esas cinco candidaturas aludidas. En cada una de ellas, 13 candidatos más los correspondientes suplentes, pongamos unos ochenta. Eso supone que a cada pretendiente al puesto de concejal le corresponde convencer a unos 44 electores. Y como el 5%, tope a alcanzar para poder optar a la división, lo sitúo en unos 175 votantes, la formación del futuro ayuntamiento se presenta bastante entretenida.
Dicen que “pueblo chico, infierno grande”. Y como asiduo visitante de los rincones por los que debió transitar Hautacuperche, creo que esta excesiva radicalización de los asuntos más triviales no conduce a nada positivo. Estas peleas y luchas intestinas, que muchas veces trascienden de lo meramente político para derivar en, incluso, enemistades familiares (algo normal en un territorio tan reducido y de tan escasa población), que luego se trasladarán, inevitablemente, a la gestión en los respectivos ayuntamientos, constituyen espectáculos poco gratificantes. Y lo manifiesto desde la óptica de un pueblo tinerfeño en el que cualquier barrio o núcleo (Realejo Alto, Realejo Bajo, Toscal-Longuera, La Cruz Santa, Icod el Alto…) puede ser uno de esos municipios colombinos. Y no es que por aquí seamos más santos que los que hemos tenido esta semana procesionando por nuestras calles, pero se nos hace realmente difícil comprender este tipo de comportamientos. No atisbo que con los mismos podamos alcanzar ese grado de credibilidad que se requiere en estos momentos en que la política no está demasiado bien vista. Dando, además, la impresión de que estamos moviéndonos en el sentido contrario. Luego son los primeros en poner el grito en el cielo cuando comprueban que los índices de abstención alcanzan cotas elevadísimas. Dejémoslos estar.
Y unas pinceladas de otros asuntillos:
Tanto jaleo con el muro del parque que rodea el drago de Icod y viene a resultar que el Tribunal Supremo avala toda la ejecución de la obra. Armar bulla para esto.
Consejo a los colegas para que titulares de informaciones periodísticas no den más crédito a los derrotados que a los vencedores. No parece lógico reforzar este tipo de tesis, porque puede dar la impresión de que perder es más rentable que ganar.
“Mi reto como futuro alcalde de Yaiza es generar empleo estable”. Lo manifestó el candidato de Coalición Canaria a la alcaldía de ese municipio conejero. Mientras, el del Partido Popular a la de Arrecife decía: “El empleo no lo genera directamente el ayuntamiento, sino las sinergias que se crean y contribuyen a que la economía vaya mejor”. Después que inventamos palabrejas supuestamente bellas (sinergias, implementar, compeler, empatía y otras allegadas), nos han entrado unas terribles ganas de fardar e iterar tanto que no somos capaces de arrostrar y al no morigerar absolutamente nada, caemos en la estulticia de pensar que los ayuntamientos pueden ser capaces de acabar con el paro. ¿A qué han estado esperando? Máxime, lo decíamos hace unos días, si la mayoría repite. Cuando corresponde cargar responsabilidades, solo conozco un culpable. Tú lo has pensado.
Hasta después.

sábado, 23 de abril de 2011

Churras y merinas

Malo es la mezcla de churras con merinas, máxime en épocas de insomnio, a la que nos tienen acostumbrados los partidos políticos según el lugar del espectro en el que se hallen situados. Puede, y lo repetiré hasta la saciedad, que nos tomen por imbéciles redomados, pero difícilmente pude uno asumir un postulado y su contrario según se hallen ubicados en el gobierno o en la oposición. Y no es necesario que transcurra demasiado tiempo entre una y otra situación. Parece que te lo hacen adrede para que tú se lo estregues en el jocico. Algo de ello comentaba hace dos días mi amigo Juan en su blog (Labor veritas et libertas) acerca de la venta de armas. Y ahora PP y PSOE andan a la greña con motivo de la puesta en libertad del condenado etarra Troitiño, que parece ser ha salido trotando de tal manera que nadie sabe dónde descansa después de tanto pateo.
Ha hecho acto de presencia Federico Trillo (el de los huevos) a exigir cuanto ha estimado oportuno y más. Por demandar que no quede, e incluso, el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, deberá andarse con sumo cuidado ante la avalancha de requerimientos. Rubalcaba ha venido a sostener, qué casualidad, exactamente lo mismo que hizo Rajoy en 2002 cuando se produjo la puesta en libertad de Josu Ternera, que a un ciudadano libre no se le puede vigilar, salvo que exista de por medio una orden judicial. Puede que a Trillo (el de viva Honduras, estando en El Salvador) no le haya convencido la sentencia del denominado caso del Yak-42, y que, ópticas diferentes, a los familiares de los militares fallecidos (y a un servidor) no les pareció adecuada ni proporcional, porque el ex ministro se fue de rositas.
Si ustedes se fijan bien, en el PP ocurren cosas disparatadas. Cada cual suelta andanadas a diestro y poco siniestro (Cospedal, Aznar, Camps, Federico, Oreja…) y Mariano en silencio, en actitud pusilánime y contemplativa allá en la playa de Amadores en su Mogán adoptivo. Después del esfuerzo realizado en sus últimas caminatas por las islas, el hombre requiere unas buena dosis de relajo. Y es que lidiar (es un decir) una formación política que engloba tantas y dispares ideologías, es tarea bastante complicada, y agotadora. Pero nada importa si hasta la derecha más extrema (la que se le queda corta a cualquier otra de las que comienzan a despuntar por el resto de Europa) puede ser recubierta del milagroso barniz de centro (los amigos extravagantes, que diría el conferenciante de las universidades americanas).
Alguien se ha encargado de hacer una relación, para refrescarles la memoria, de etarras puestos en libertad en la época que gobernó Aznar este país, con unas condenas bastante significativas y con penas cumplidas que ni siquiera alcanzan las de este último caso habido. Me limito a transcribir los diecisiete primeros de la lista y que se corresponden con la de los condenados a más de cien años de cárcel. En la misma hallarás los siguientes datos: personaje, condena, tiempo encarcelado y ministro del Interior cuando fue puesto en libertad:
Artola Santiesteban, José Ramón; 327 años; 02/09/1986–04/08/2002;  Ángel Acebes.
Letona Viteri, Enrique; 311 años; 09/10/1987–14/05/2003; Ángel Acebes.
Larriaga Echevarría, Juan José; 221 años; 28/11/1980–14/11/2000; Mayor Oreja.
Rementería Beotegui, Jaime; 220 años; 11/08/1983–08/01/2004; Ángel Acebes.
Esquisabel Echevarría, Francisco; 180 años; 13/10/1980–17/08/2002; Ángel Acebes.
Ugarte Zincunegui, Jon J.; 174 años; 19/06/1987–03/07/2003; Ángel Acebes.
Echeandia Zorroza, Juan Carlos; 172 años; 26/05/1983–06/07/2001; Mariano Rajoy.
Otegui Arrezabala, Luis Mª; 162 años; 28/04/1987–20/06/2003; Ángel Acebes.
González García, Fidel; 160  años; 19/06/1981–05/09/2000; Mayor Oreja.
Alberdi Olano, Ernesto; 135  años; 28/11/1980–15/09/2001; Mariano Rajoy.
Bengoa Unzurrazaga, Félix; 134  años; 14/11/1980–21/10/1999; Mayor Oreja.
Aguirre Aguirre, José Ángel; 134 años; 28/10/1985–26/05/2003; Ángel Acebes.
Ancizar Tellechea, Fermín; 126 años; 19/05/1981–23/07/2001; Ángel Acebes.
Cabello Pérez, Francisco; 120  años; 05/11/1986–12/02/2003; Ángel Acebes.
Nazabal Auzmendi, Juan; 106  años; 03/10/1979–20/1998; Mayor Oreja.
Galardi Sagarcía, Itziar; 101  años; 01/03/1982–12/02/2002; Mariano Rajoy.
Anza Ortuartez, Juan Mª; 101 años; 20/02/1982–18/10/2002; Ángel Acebes.
Y así hasta 56. Menos mal que a los ciudadanos nos queda el recurso de los fondos de hemerotecas, fonotecas, videotecas (y de todas las tecas que ustedes quieran). Que si no, lo mismo nos convencen con sus trapisondas. En conclusión: el que vale, vale; el que no, para... Dilo tú, que yo siento mucha vergüenza.
Hasta mañana, si a bien lo tienen.

viernes, 22 de abril de 2011

jueves, 21 de abril de 2011

Creación de empleo

Me causa tremenda hilaridad el discurso político de quienes han ostentado cargo público durante largo tiempo, y se presentan una vez más a la posible reelección, acerca de cuál va a ser su principal objetivo: la creación de empleo. Poco importa si aspira al puesto de parlamentario, consejero de cabildo o concejal de ayuntamiento. Da lo mismo. Y produce cierta desazón el contemplar, verbigracia, a Marcos Brito, aún responsable de unas arcas municipales con más telarañas, a decir de ellos mismos, que el castillo de Drácula, olvidarse de lo que vino sosteniendo hasta la pasada semana, para embarcarse igualmente en la aventura de ‘trabajo para todo el mundo’. Ya me imagino a todos estos alcaldes de la demagogia fácil, indicarle al ciudadano que acude a su despacho (si es que llega) que ese cometido (buscarle un trabajo) no depende de él, que no tiene competencias. Y dispara hacia lo alto (cabildo, gobierno autónomo, gobierno estatal), aunque sean los responsables de su propio partido. Hay que salvar el pellejo.
Al alimón –pasado lunes, último día para la presentación de candidaturas–, la cohorte mariana, antes de dar el salto a La Gomera, rizaba el rizo hasta el extremo de acabar, de un plumazo, con el paro amén de reducir a más de la mitad el entramado organizativo gubernamental sin detrimento alguno del empleo público. Y digo yo que si hay, por ejemplo, cien empresas públicas con tres mil funcionarios adscritos (a razón de 30 cada una), y las dejamos en cuarenta, pero hemos de reagrupar al personal (ahora correspondería 75), ¿qué ventajas habremos obtenido? Estos planteamientos sorianos quedan demasiado lejos para inteligencias tan cortas como la de quien suscribe.
Todos, absolutamente todos tienen la receta para acabar con el paro. Comenzando por los alcaldes que llevan en la poltrona más de veinte años. Su bombilla (hasta ahora de bajo consumo) se les ha debido fundir de repente y reaparecen con un foco (de campo de fútbol) debajo del brazo. Pues como no guarden un fisco de cuidado, lo mismo se les pueden quemar los pelos del sobaco. Vaya lumbreras. Y te lo dicen con una seriedad tal que lo mismo te convencen. Menos mal que mi alcalde es mucho más práctico: soluciones para el futuro. Traducido al canario autóctono: déjalo estar.
Y ya que estuvo Rajoy de visita, y procesión, antes de recogerse en Mogán y dado que Merkel no le prestó la más mínima atención en el Tecina, desmenucemos unas pinceladas de su discurso canario. “Las corporaciones de estas islas pueden hacer mucho por el empleo”, dijo. Y a renglón seguido criticó a las administraciones que no pagan a sus proveedores. “Es inaceptable”, añadió. Al tiempo recomendó austeridad, inversión y equilibrio. Me pregunto yo que si por lazos del demonio a don José Manuel le hubiese interesado políticamente mantener el pacto con Rivero, tendría don Mariano las agallas suficientes para soltar estas lindezas. ¿Por qué no es capaz de sustentar en Madrid o Valencia lo de que limitará por ley la deuda y el gasto de las autonomías? Ya está bien de dobles personalidades y duplicidad de arengas según donde se halle o lo lleven. Con razón lo han confundido con Zapatero, no tanto por su altísimo parecido físico (?) como por su veleidad discursiva. Vaya trauma debió causarle a las jóvenes que tenían preparada su coartada vacacional: una fotografía con el mismísimo presidente. Y menudo chasco para quien aspira a fijar su residencia en La Moncloa.
El momento culminante lo alcanzó cuando puso sus cartas boca arriba, tras mandarse una buena porción de almogrote, y señaló que estas elecciones no son solamente locales y autonómicas. ¿Pues qué son, don Mariano? ¿Guarda algún tipo de relación su duda existencial con lo de “estamos en condiciones de volver a ser lo que éramos? Le preguntaré a Manolo Domínguez. Porque usted, aparte de designado, creo que solo ha sido oposición. Así que, mejor callado, que ya Zapatero, con sus deslices, se encarga de irle extendiendo la alfombra. Como tengo unos cuantos años a las espaldas y he disfrutado la oportunidad de vivir diversos cambios políticos, ahora mismo no tengo demasiado claro si la alternancia nos conducirá hacia un destino más halagüeño. Se lo digo con toda la franqueza del mundo: creo atisbar en su persona muchas más debilidades que las que el actual presidente socialista me ha ido descubriendo en estos últimos meses. Y salir de Guatemala para meterme en Guatepeor, no me seduce demasiado. Se lo resumo: no me aporta nada bueno su visión de ‘hay que…”, a la que me repite machaconamente cualquier candidato de pueblo. Y de mediocridades estoy harto. Si sabe cómo poner en circulación ese millón de nuevos empresarios, hágalo ya. De lo contrario puede ocurrir que en marzo de 2012 sea demasiado tarde porque la propia recuperación económica se haya encargado de poner las cosas en su sitio. No emule a mi presidente autonómico que estima que la llegada de más turistas es por sí mismo la panacea, sin detenerse a meditar sobre si ese incremento se traduce en rentabilidad, sin la cual no habrá traslación a más puestos de trabajo.
Y concluyo con una pequeña reflexión. Los socialistas verdaderos, honrados, impolutos, honestos, íntegros, rectos y la crème de la crème, los que van a salvar la capital tinerfeña del régimen y, por extensión, a limpiar la isla de cuanta basura se halla extendida por las instituciones públicas (para lo que, asimismo, han fichado algún preboste antediluviano), ya tienen foto de presentación. Le puedes echar una visual, si te apetece, en el siguiente enlace: http://www.eldigitaldecanarias.net/noticia48032.php. Todos son, y han sido, luchadores infatigables. Es más, ni siquiera se nota si alguno de ellos se halla jubilado por rara enfermedad que le impedía lidiar chicos en un aula. Para otros menesteres, tiesitos que da gusto. Eso, honrados y honestos. Otros, con cuarenta años de servicio a sus espaldas, ven cómo se les cierran puertas por mor de carotas en un pasado que ahora interesa olvidar. Lo dicho, para olvidar.
Sigan descansando.

miércoles, 20 de abril de 2011

Realejos de ayer mismo (3)

Y vaya en esta tercera entrega un reconocimiento especial a la figura de don Guillermo Camacho.
En el ya mentado periódico Falange correspondiente al 21 de junio de 1944, página 3, hallamos un extenso comentario de Néstor Álamo al libro Hacienda de los Príncipes, de Guillermo Camacho y Pérez-Galdós. Las casualidades de la vida han hecho posible que un servidor viva hoy en una urbanización denominada Los Príncipes, y que en el año 1987 me correspondiera ejercer de anfitrión cuando se le puso a una calle de este municipio el nombre de la figura que aquí se menta y tan ligada a este pueblo. Por su interés va su íntegra reproducción:
“Este libro que tengo entre las manos, ni está escrito ahora ni se ha publicado en Gran Canaria. Hace dos o tres años, su autor tuvo la gentileza de permitirme la lectura del original. Me agradó sobremanera; había en aquellas cuartillas una probidad tan serena, un tan recatado y limpio acento, que comprendí al instante lo preciso que se hacia publicarlo, y aunque su texto no rozara más asuntos que los atinentes a la Hacienda famosa de los Adelantados de Canarias; allá, en la tierra fértil de los bellísimos Realejos.
Las cosas no vinieron bien y un buen día Guillermo Camacho rescató su manuscrito. Ahora, el Instituto de Estudios Canarios de La Laguna nos lo ofrece en su serie de publicaciones. [Guillermo Camacho y Pérez-Galdós. "La Hacienda de los Príncipes". Consejo Superior de Investigaciones Científicas en la Universidad de La Laguna. Monografías. Sección 1. Ciencias Históricas y Geográficas. Vol. VI. (Sec. I, Nº 2) Tirada de 500 ejemplares numerados]
El libro encierra otras calidades. Es, en primer término, un alarde documental de primera mano. Poca cosa sabida hay en sus páginas. Para lograr este éxito de originalidad indiscutible, el autor pone a contribución el Archivo de la Hacienda, que hoy posee –en unión de esta– su familia. Hoja a hoja, con quieta seguridad, los viejos papeles han destilado su esencia en las cuartillas, gracias a la pacientísima, asentada labor investigadora de su dueño, que contribuyendo a la cultura regional salva así sus propias existencias de cualquier quiebra posible.
Guillermo Camacho distribuye su trabajo en asuntos o capítulos. Algunos tan importantes como el dedicado al Realejo de Abajo, que acaso no tenga importancia para una inteligencia extraña y "universal", pero que encierra para nosotros todo el encanto inexpresable de lo propio y sentido.
¿Ruralismo? ¿Estrechez de visión? ¿Mezquindad?... No lo sé. Pero la emoción íntima, ahogadora que experimenté contemplando a Teror y su cuenco de montañas –la "Escudilla de la Virgen"–, desde el misérrimo pajar de San Matías, entre el silbo agónico de sus viejos pinos solitarios, no la he sentido ante ningún paisaje extrainsular, y conste que he visto unos cuantos.
Toda la evolución de la Hacienda y sus contornos se historia con morosidad gozosa. Cada piedra confía su secreto al historiógrafo y las largas hileras de pleitos y trapisondas entreabren lo compacto de su intríngulis frente al tacto atinado del investigador. Desde esas gallinas "sui-generis" que Luis "el Canario" ha de tributar cada año por la gracia de un solar hasta las notas del final del XIX en que se asiste como a la liquidación de un cosmos oxidado y herrumbroso, todo está allí.
Gracias a esta diligente labor investigadora podemos alzar hoy en el recuerdo a ese delicioso ''Genio del Realejo", vestido de follaje y coronado de rosas, en una loa que se representa en la Ermita de la Cruz. Y a la Reina de Escocia, frágilmente enamorada, subir como María Estuardo, Reina Católica e inmortal, las gradas del patíbulo, arrastrando en el drama su traje de corte y arrastrando su pena como un chorro de sostenidas lágrimas...
Yo, la verdad, no puedo imaginarme, en nuestro siglo XVIII, una escena pareja, no ya en Guía o Fontanales, sino en la ciudad mismísima del Real de Las Palmas...
El drama se alzó en los salones de la "Casa de la Parra", y don José Cívico y Porto fué su autor.
Guillermo Camacho no hace "literatura". Es decir orilla toda garambaina repipiada y el repipiado floripondio y se ciñe al asunto con severa austeridad. Gracias a esto –¡tan poco, y tanto!– su libro será de esos que quedan. Dentro de un siglo lo leerán las gentes con fruición análoga a esta que siento ahora al traspasar la correcta sucesión de sus páginas y tras la lectura, llena de esparcimientos preñados de sugerencias, apunta en el recuerdo no la gloria de don Benito, grande y discutida sino la gracia socarrona que fluye de entre las líneas del Diario inmortal de aquel clérigo decidido que fué don Domingo Pérez Macías, capellán de la expedición canaria en la memorable francesada, tío del autor de los "Episodios", –inmarcesibles por españoles–, ya que, como reza el dicho, fué "de los Pérez de Valsequillo", a cuya cantera pertenece, por igual vía, el autor este de "La Hacienda de los Príncipes".
Todo esto el lector sensible lo va adensando en el espíritu en su viaje por estas páginas frescas, sencillas, que historian las vicisitudes de la propiedad famosa con una gentil y clara gracia. Y ahora viene a mi consciencia el efluvio sin calificaciones de la FIORETTI incomparables.
Está el volumen pulcro, limpiamente editado, en la vieja imprenta lagunera de Curbelo. Así Tenerife continúa sosteniendo su alta línea de siempre en el terreno tipográfico. Aunque por Canaria vayamos ya aprendiendo, y se hagan cosas que no desmerecen de las hechas en las hasta hace poco inigualadas prensas tinerfeñas. Ahí están las "Ediciones Gabinete Literario" y esas otras que Juan Manuel Trujillo gobierna con buen tino; y el "Maví" reciente de Vicente Mujica, y otras más en trance de alumbramiento, entre las que tendrá lugar primero un volumen en que Simón Benítez, recoge sus conferencias del Museo sobre Geografía Canaria...
Esto, con ser mucho, no lo es todo. Hace falta, a más de saber publicar libros, saber leerlos, y saber también –¡ay!– comprarlos.
¿Se andará este camino? Creo que sí. Sería tremendo ver que no hemos adelantado una pulgada desde aquellos tiempos en que Gil de Arribato, gran cínico, pergeñó el prólogo, saladísimo, exacto como una puñalada que puso al frente de sus inolvidables “Crónicas de la Ciudad y de la Noche”.
Por ahora, lector, buen amigo, alégrate de que la historiografía canaria se haya enriquecido con una obra de la calidad de esta en que Guillermo Camacho y Pérez-Galdós nos da la flor de su Archivo particular. Aguardemos a que nuestros poseedores de protocolos familiares se decidan no a hacer lo mismo, si no a darnos los índices someros de sus existencias, ya que así contribuirán a la cultura del medio y a asegurarse, para un futuro incierto, la filiación pública de sus existencias”.
En la ya mencionada (ver anteriores entradas) Revista de Historia Canaria (1 de julio de 1944) encontramos otro comentario a la obra de don Guillermo Camacho, firmado por don Elías Serra Rafols, y que, igualmente, transcribimos:
Puede considerarse este estudio del Sr. Camacho como un buen modelo de monografía histórica local, que abarca en todos sus aspectos el devenir de un pequeño rincón de la isla. Es verdad que se basa, casi exclusivamente, en un solo depósito documental, el archivo particular de la hacienda que en el Realejo se reservó para sí el Adelantado conquistador y que, a través de todas las vicisitudes de los tiempos y de sus dueños siempre ausentes, llegó hasta nuestros días casi íntegra y formando un sólo cuerpo, mientras los demás fundos de Alonso de Lugo venían a disolverse ya desde fines del siglo XVI, merced a la autorización real conseguida precisamente por la Princesa de Asculi que ha dado nombre tradicional a esta finca. Pero nacido y desarrollado el pueblo mismo del Realejo de Abajo al calor de la finca señorial, no es extraño que en la documentación de ella se haya conservado reflejo de la vida misma de la entidad de población contigua. Es este un aspecto de indudable interés del trabajo que nos ocupa; pero no el único ni el de mayor alcance. La historia económica de la isla no contaba, según nuestro conocimiento de lo publicado, con ninguna serie de datos coordinados que la reflejasen en su evolución como aparece en esa historia de una hacienda tipo. Sin duda es ya conocida la sucesión de la caña, la vid, la tunera, etc., como fuentes principales de riqueza, pero faltan datos concretos en que podamos apreciar exactamente la importancia relativa y la sustitución paulatina o brusca de estos cultivos. Algo de todo esto hallamos en este libro y más quisiéramos hallar, pues aunque las cuentas de los administradores no se conservan sino con grandes lagunas, no dudamos que de ellas se podrían extraer series de datos de producción total y precio unitario de ella en diversos años, que serían de un interés que seguramente ha escapado al autor que no ha intentado formarlas. Aun así los datos sueltos que da deben ser a menudo los únicos publicados hasta hoy: cotización del día de riego de invierno y de verano en 1642 y 1665, precio del mosto en tales fechas, producción total de vino en la hacienda, etc. De no menor interés general son datos de orden bien distinto: las primeras reformas que dieron cierto confort y que aspiraron a hacer grata la estancia en las casas principales de la hacienda y sus contornos, incluso aquellas instalaciones que hoy nos parecen más elementales, fueron debidas a los arrendatarios ingleses que la ocuparon nueve años, desde 1762, y aún produjeron el disgusto del administrador que las estimaba gasto caprichoso. ¿Será lícito generalizar y pensar que las "necesarias" y las ventanas con vidrieras fueron introducidas en ese tiempo como peligrosos extranjerismos? ¿Qué eran esas "ventanas de montante", corrientes entonces en el país?
Un libro que hace desear más datos parejos a los que ya contiene, que sugiere nuevos problemas, es un libro que penetra en lo íntimo de nuestro pasado y que levanta una punta siquiera del velo que nos lo oculta. Y todavía no faltan en él cuadros y tipos vivos, a través de los cuales creemos atisbar por momentos una sociedad que fué; el terrible pleito de D. Alejandro Orea con D. Baltasar Peraza y sus pintorescas incidencias, las pantagruélicas visitas de los indispensables factores ingleses, los arropes y membrilladas de D. Nicolás López, el drama romántico representado en la sala de le Hacienda por D. José Cívico...
En fin, cerraremos esta nota laudatoria con un reparo: ha sido un error no desarrollar las abreviaturas, que a menudo dejan ininteligibles los pasajes copiados de los documentos.
Continuaremos en la próxima.

martes, 19 de abril de 2011

Realejos de ayer mismo (2)

Proseguimos:
En la Revista de Historia Canaria, editada por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de La Laguna, en la publicación de 1 de julio de 1943, páginas 13 a 20, aparece una ‘Descripción de las Islas Canarias hecha en virtud de mandato de S.M. por un tío del Licenciado Valcárcel’, de Enrique Marco Dorta.
En su introducción aclara: Esta interesante relación, acompañada de un rudimentario diseño que no reproducimos, se halla en el Archivo de Indias, de Sevilla, sección Indiferente General, núm. 1528. Y añade:  No es fácil identificar a su autor, pues el Licenciado Valcárcel que se menciona como sobrino suyo no es la persona conocida del mismo grado y apellido, Cristóbal de Valcárcel, que vino en 1514 a Tenerife como Lugarteniente del primer Adelantado, casó en 1517 con la famosa "Ricahembra" Isabel de Lugo, y murió en 1536. Nuestra relación tiene que ser muy posterior, de fines del siglo, pues conoce el marquesado de Lanzarote; pero tampoco debe ser más reciente ya que menciona al "Emperador nuestro señor que esté en el cielo", términos impropios de un recuerdo personal. Mientras los datos demográficos y administrativos parecen de primera mano, la relación histórica que incluye es puramente de memoria y muy deficiente.
Por lo que respecta a nuestra modesta aportación, relacionada con aquellos Realejos próximos a su fusión, en la página 18 se describe: Yendo por la mesma parte del norte a vna legua deste lugar del orotava estan dos pueblos casi juntos que se llaman el Realejo de abaxo y el Realexo de arriba el de abaxo tendra mas de 300 vecinos y el de arriba pocos menos, tiene cada vno muy buen templo y sus beneficiados, son lugares de mucha labranza y de muchas viñas, ay desde alli al lugar de san joan legua y media ques vn lugar de mas de 100 vezinos y toda la distancia que ay destos Realejos al lugar de san joan llaman la Rambla es todo viñas de rriego y donde se cojen exelentissimos vinos, y mas adelante poco trecho esta otro lugar que llaman de santa catalina (/y asta Ycode de los vinos que dizen/) y encima deste lugar que llaman santa Catalina están muchas tierras de pan ques vna campiña grande y es todo cortijos y tierra de labor abra mas de 100 vezinos…
En Falange (2 de julio de 1943, página 2), sección de Sociedad, y apartado de Viajeros: “Anoche embarcaron para sus posiciones de Realejo, en Tenerife, el general don Guillermo Camacho González, y sus hijos don Guillermo y señora”.
En el número 64, correspondiente al trimestre octubre-diciembre de 1943 (tomo IX, año XVI), de la Revista de Historia Canaria (ya indica que su director es el decano don Elías Serra Rafols), se incluye un trabajo de Jesús Hernández Perera titulado La parroquia de la Concepción de la Orotava, que comienza: “Allá por 1503, siete años después de la fecha que la tradición ha impuesto para la famosa rendición de los Menceyes guanches, acaudillados por el gran Bencomo, ante los reales –hoy Villa del Realejo Alto– del primer Adelantado de Tenerife, D. Alonso Fernández de Lugo, el Ilmo. Sr. D. Diego de Muros, Obispo de Canarias, hallándose en santa pastoral visita a los nuevos territorios incorporados a la Corona de Castilla, erigía tres iglesias: la del Apóstol Santiago, en dicho lugar del Realejo Alto, donde fueron bautizados los rendidos Menceyes; la de la Concepción en la Orotava, que dio en beneficio a Pedro de Parce, y la de San Pedro, en Daute o Garachico.
El nuevo Beneficio creado en la Orotava no pudo contar con un templo terminado hasta 1516 probablemente. Al ser declarado Parroquia, filial de la de Santiago del Realejo, así como la de San Marcos de Icod y San Pedro de Daute, por el Ilmo. Sr. D. Fernando de Arce en su visita del año 1514, estaba aún en construcción, como se cita en las Constituciones Sinodales del Obispado. Pero ya en 1516 estaría abierta al culto, ya que en ‘ella se celebraron las fiestas de la proclamación de Carlos V, a 22 de junio de 1516’, como nos dice Viera y Clavijo. (Noticias... Libro XVIII, pf. 34)”.
En el número 7 (se publicaba los lunes y costaba 30 céntimos, ver la ilustración) de Aire Libre, 18 de octubre de 1943, página 5, con respecto a los campeonatos de segunda y tercera categoría, la siguiente crónica del partido entre el Unión Portuense y el realejero Viera:
“La primera parte fué bastante entretenida, con avances alternos. Presionó más el Viera, causando buena impresión su juego de conjunto. No se marcó en esta parte.
En el segundo tiempo continuó la presión del equipo del Realejo, que a los 10 minutos se anotaba el goal de la victoria, por mediación del extremo izquierdo, Torres. Se animó el partido, sucediéndose buenas jugadas por uno y otro bando. Los 20 minutos finales fueron de dominio portuense, que estuvo a punto de lograr el empate, malogrado unas veces por mala suerte y otras por la excelente defensa que hizo de su marco la retaguardia del Viera”.
Luego, una pincelada de publicidad con este lema: “Los dos equipos jugaban con zapatos Rementería”.
Y en el mismo periódico deportivo del 15 de noviembre de ese mismo año (1943), en su página 6, nos encontramos con esta información titulada: El Viera, del Realejo Alto. Y un subtítulo: La ventajosa posición del Viera no es obra de la casualidad.
“El joven equipo del Realejo Alto ha terminado la primera vuelta del campeonato, líder e imbatido. Sorpresa grata para todos sus admiradores y para los que no lo son.
Calladamente se fué formando el conjunto. El nuevo centro medio y entrenador, Ignacio, que en la pasada temporada jugaba en el Tenerife es un entusiasta del deporte, y un entrenador que se ha ganado el afecto de todos los demás jugadores del equipo. Otros dos muchachos, esforzados y batalladores, procedentes del San Pablo y del Icod, son todas las nuevas adquisiciones. Los titulares de la temporada pasada renovaron sus fichas. Nazario y Salvador Marrero, excelentes chutadores; el inteligente extremo izquierdo, Leopoldo; Marrerín, tenaz defensa; Sierra, ágil y valiente; Acevedo, Luciano y Hernández. Estos son los once titulares del equipo actualmente.
¿A qué se debe el puesto alcanzado siendo tan pocas las innovaciones? Yo creo que es a la inteligente y modesta actuación de Ignacio, que más que a la condición física de sus jugadores –que cuida eficientemente– atiende a mantener despierto el entusiasmo de los mismos, supeditando a esto, siempre su propio interés. Y esto es importante cualidad que debe tener todo entrenador, saber crear entre sus hombres la más completa armonía y saber ganarse la simpatía y confianza de los mismos. Desengáñese el que crea que es la suerte quien ha empujado al Viera hasta el primer puesto. A mi ver, nada tiene que envidiar el joven equipo del Realejo Alto a los demás de su categoría. Pinto Talavera”.
En la reunión del Comité de Competición de ese entonces, se puede leer en el mismo ejemplar del periódico (Aire Libre), y a raíz de unos incidentes habidos en el partido de este equipo (El Viera) contra Los Silos, y bajo el epígrafe de Felicitación al Viera, hallamos: La Federación Tinerfeña se complace en hacer público su felicitación al C. D. Viera, por la conducta de sus jugadores en el partido de referencia, que no sólo no repelieron la agresión de que fué objeto uno de ellos, sino que la actitud del equipo hizo que el incidente terminara, rápidamente.
Y como no hay nada mejor que un buen cigarrillo para la práctica del deporte, esta era la publicidad inserta en dicha página:
“El buen fumador busca la calidad. OVAL LUCHA: El decano de los cigarrillos de Canarias. Mantiene su prestigio utilizando únicamente tabaco de primera calidad”.
Por último, el 27 de diciembre de ese año 1943, también Aire Libre, en su página 3, da cuenta de haberse proclamado el Viera campeón de la zona Norte, con cuatro partidos ganados, uno empatado y una derrota, dieciséis goles a favor y 5 en contra. Y destaca: En el cuadro descuella nítidamente la figura de Ignacio, extremo que perteneció al CD Tenerife, y que en el Viera ocupa el puesto de medio centro. Felicitamos cordialmente al Viera por el honroso título que por sus propios méritos se ha ganado.
Hasta mañana que incluiremos la tercera entrega. En ella, y contando siempre con el auxilio de la prensa, rememoraremos la figura de don Guillermo Camacho y Pérez-Galdós.

lunes, 18 de abril de 2011

Realejos de ayer mismo (1)

De una parte, la manía de husmear en los periódicos de antaño; de otra, el que uno proceda del final de la década de los cuarenta del pasado siglo, ha dado lugar a una curiosa combinación: recuerdos de dos pueblos que unos años más tarde desembocarían en la fusión de ambos, y Alto y Bajo dieron lugar a Los Realejos. Comenzar por estas fechas pretende, quizás, que alguno de los mentados pueda contarlo aún. Espacio habrá para seguir rescatando en otros tiempos. Abundan, algo insólito en un servidor, las crónicas de fútbol, de la mano del periódico deportivo del entonces: Aire Libre. Constituyen, no obstante, estas pinceladas de la primera entrega (hasta junio de 1943), varias reseñas del mismo periódico, Falange (diario de falange española, tradicionalista y de la j.o.n.s., editado en Las Palmas de Gran Canaria). Y sin más comencemos con una sola premisa, con un solo requisito: el orden estrictamente cronológico a partir del 1 de enero de 1940.
Iniciamos el recorrido el 7 de diciembre de 1940 (año V, número 1471), página 3, en la sección Vida de Sociedad, y en el apartado de Viajeros, hallamos: “Después de pasar la temporada veraniega en sus posesiones de Realejo en Tenerife, regresó a esta ciudad, en unión de sus hijos, el General de Artillería don Guillermo Camacho González”.
En idéntico medio (8 de agosto de 1941, página 2), y en la misma sección, bajo el epígrafe Temporadas se indica: “Para sus posesiones en Realejo Alto, marchó anoche don Guillermo Camacho y Pérez Galdós”. Como curiosidad añadida señalar que en el mismo ejemplar se relacionan las multas impuestas por la alcaldía de Las Palmas a José Hernández Martín, 5 pesetas, por permitir regaran las flores del balcón de su casa al pasar transeúntes; Juan Álamo, 5 pesetas, por un hijo suyo matar pájaros y destrozar una palmera; Juan Samuet Nair, 5 pesetas, por un hijo suyo destrozar flores en el Parque de San Telmo.
También en Falange (25 de septiembre de 1942, página 4) se nos reseña un curioso programa de un viaje a Canarias, organizado por el diario madrileño Ya:
“El rotativo madrileño Ya, en su edición correspondiente al día 16 del corriente, anuncia la organización de un viaje turístico a Canarias. Esta expedición partirá de Madrid el día 19 de octubre próximo embarcado en Cádiz, con rumbo a Las Palmas, el día 20.
El día 22 llegarán los expedicionarios a esta isla, visitando la ciudad. Por la noche, a las veinticuatro horas, continuarán viaje para Santa Cruz de Tenerife. Aquí se observará el siguiente itinerario:
Octubre 23. Llegada a Santa Cruz de Tenerife a las seis horas. A las ocho, desembarque, saliendo en coche para el Club Náutico, en donde se desayunará. A las diez, visita a la ciudad en auto particular. A los once, traslado al valle de la Orotava. Gran Hotel Taoro. En el trayecto, visita a la ciudad de La Laguna. Almuerzo, comida y alojamiento.
Octubre 24 hasta el 29. Puerto de la Cruz. Estancia en el Gran Hotel Taoro. Excursiones en auto particular. Día 25, Puerto de lo Cruz, Jardín Botánico, villa de la Orotava, Las Cañadas, (falda del Teide) y regreso al Puerto de la Cruz. (Desde Las Cañadas se prevé una excursión facultativa para aquellas personas que lo deseen al pico del Teide). Día 27, Puerto de la Cruz, Sindicato Platanero, Realejo Bajo, Sanjuán de la Rambla, Icod de los Vinos (visita del Drago milenario).
Octubre 29. Puerto de la Cruz. Salida en auto, después del almuerzo, para Santa Cruz, Tarde libre en Santa Cruz. Por la noche, cena y baile en las terrazas del Casino de Tenerife. Embarque. Salida en el vapor de la Compañía Transmediterránea, a las veinticuatro horas, para Las Palmas.
Octubre 30. Llegada a Las Palmas a las seis. Estancia a bordo. Excursión a bordo. Excursión en automóvil a Tamaraceite, Teror, Palmar, Arucas, Tenoya, Puerto de la Luz. Salida a los veinticuatro horas, para Cádiz.
Octubre 31 y noviembre 1. A bordo, en ruta para Cádiz.
Noviembre 2. Llegada a Cádiz a las nueve. Desembarque. Almuerzo en Cádiz. Salida de Cádiz, a las dieciocho. Comida en el coche restaurant. Llegada a Sevilla a las veintiuna y treinta. Alojamiento en el Andalucía Palace.
Noviembre 3. En Sevilla. Andalucía Palace: Desayuno, almuerzo y comida. Excursión en Sevilla, visitando lo más notable de la ciudad. Salida de Sevilla, a las veintiuna horas, para Madrid.
Noviembre 4. Llegada a Madrid (Atocha), a las nueve y veinticinco.
En el ejemplar de 8 de abril de 1943, página 3: Sesión del Instituto de Estudios Canarios. En la última sesión celebrada en el salón de actos de la Universidad de San Fernando de la Laguna por el Instituto de Estudios Canarios, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, se tomaron entre otros importantes acuerdos los siguientes:
“Publicar las obras originales que se citan a continuación, que le fueron presentadas como fruto de la incansable y patriótica labor de sus miembros: La aclimatación de las orquídeas tropicales en Canarias, del Doctor Oscar Burchard; Teide y Notas lingüísticas a la Historia Natural de Viera y Clavijo, de don Juan Álvarez Delgado; La Fiesta de San Juan en Canarias, de don José Pérez Vidal; y una edición crítica de la Historia de Canarias de don Tomás Marín y Cubas. Aparte de estas publicaciones de sus miembros, el Instituto editará las tituladas La finca de los Príncipes, del Realejo y Folklore infantil, originales respectivamente, de don Guillermo Camacho y don Luis Diego Cuscoy […]”.
Por último, en el del 5 de junio de 1943, página 4, en la sección de Deportes, un programa de unas peleas de gallos: Lista de los gallos que presentarán los partidos de ‘Ballester’, de Tenerife, San José y Triana, en sus dos tandas que se celebrarán, a las dos de la tarde, en el Circo Gallera, mañana domingo. Por lo que a nosotros concierne, resaltar que en el equipo de Ballester (lugar de Santa Cruz de Tenerife), y en la primera tanda, encontramos nombres y apellidos de personas de Los Realejos, grandes aficionados, a los que yo recuerdo relacionados con el equipo Norte, en época más tardía a esta señalada:
“Giro,  de don Vicente Latorre, casteado por don Asdrúbal Bethencourt; giro, de don Eduardo P. Ascanio, de una pelea, casteado por ídem; melado, de don Juan Padrón, casteado por don Manuel R. Acevedo; melado, de don Pedro Dorta, casteado por ídem; colorado de don Antonio H. Guanche, de dos peleas, casteado por ídem (Realejo); giro, de don José González, casteado por ídem, de dos peleas, (La Orotava) y melado, de don Miguel Acevedo, de una pelea, casteado por don Ignacio Acevedo.
Y en la segunda:
Colorado de don Ernesto Castro, de una pelea, casteado por don Vicente Linares; melado, SALVAJE, de una pelea, de don Manuel R. Acevedo, casteado por ídem; melado, de don Orlando Dorta, de una pelea, casteado por don Ramón Palmícena; giro MAMERTO, de don Manuel R Acevedo, de una pelea, casteado por ídem; canabuey, de don Esteban Romero, casteado por don Ignacio R Acevedo; canabuey de don Rafael Suárez, casteado por don Pedro Rodríguez, de una pelea, y giro, de don Félix Navarro Nieto, casteado por don Pedro Rodríguez.
Esta última información me trae a la memoria haber visto en la finca de La Gorvorana un gallo con múltiples heridas (por manifestarlo suavemente) tras una de estas peleas. Han pasado muchísimos años, pero la imagen sigue ahí. Y eso que uno estaba acostumbrado a matar conejos (para comer) y lo encontraba casi normal. Eso, casi.
La fotografía es un préstamo (robado) del libro de Carmen Machado, una paisana de La Longuera que vive en Francia. Hasta la próxima.