martes, 30 de septiembre de 2014

Frases con apostilla

Las aclaraciones (acotaciones o apostillas) son mías, por supuesto. Pero las perlas, extraídas de diferentes medios de comunicación. Vamos allá, sin más.
“El Parlamento de Canarias crea la comisión de discapacidad”. Lugar apropiado donde los haya. Muy adecuado y pertinente.
“FEFARCAN informa este jueves sobre el aumento de establecimientos sin licencia que dispensan medicamentos para mascotas”. ¿Cómo? Está clarísimo: Fefarcan. Te lo repito en mayúsculas, si quieres: FEFARCAN.
“El consejero de Infraestructuras, Jorge González, explica en Cope La Palma las obras de repavimentación de la carretera del Aeropuerto después de 20 años”. Ya lo pudo manifestar antes. Prueba inequívoca de su apego a los cargos.
“Un policía estadounidense dispara contra un hombre sin razón aparente”. ¿Y qué hacía, pregunto, ese hombre sin razón aparente caminando a las tantas por esas calles y expuesto a los peligros inherentes de las mismas?
“El CUO de Gran Canaria en lucha junto a la plantilla de Hay Pan”. ¿Tampoco lo entiendes? ¿Y quién te ha dicho que yo sí?
“Marco y María crean un vestido de novia con un paracaídas”. Quien se case con la portadora del mismo podrá exclamar: ¡Me cayó del cielo!
“Convocadas 614 plazas de auxiliar administrativo con 7 años de retraso”. Me imagino que los ubicarán con los parlamentarios de la comisión de discapacidad anteriormente citada.
“Estos huevos tienen mucha ciencia”. Se refería a la receta de unos huevos benedictinos (o quizás huevos de guanche desriscado) y no a los del científico Stephen Hawking.
“El Consejo de Estado se reúne esta tarde para cerrar su informe”. Pienso que irá dentro de un sobre. Y para una acción tan simple, ¿hace falta ese montón de gente? ¡Ah, cobran!
“Los clubs de prostitución cerrados sedaban a clientes para estafarles”. Y si estaban cerrados, ¿cómo tenían clientes? Después de sedados, intuyo, los colocarían entre algodones.
“Turismo de La Gomera celebró su Día Internacional repartiendo a los visitantes bolsas sostenibles”. Chacho, imagínate una bolsa que no sea sostenible. Entonces ni sería bolsa ni nada. Te mandan a comprar el pan y se te cae.
“Cuidado con la bronquiolitis, la enfermedad infantil con más ingresos”. Si te digo yo que hacen negocio con todo. Hasta con los males de la gente.
“El PP pide que se compre un TAC  con cargo al RIC para UN”. Pues qué bien. Vamos a quedar todos encantadísimos.
“Herida una joven tras chocar contra otro vehículo y volcar en el cruce de Tiagua”. Mira tú que llamar coche a la joven. Chiquita velocidad llevaría la susodicha para semejante estampido.
“Hawking espera que la fusión nuclear resuelva el problema energético”. Perfecto, solo es necesario estudiar cómo podemos meter en un recipiente enorme a trescientos o cuatrocientos políticos con unos miligramos de americio, curio y berkelio y… almirez que te pego.
“Pablo Iglesias dispuesto a asumir la portavocía de Podemos”. Anonadado quédome. ¿Todavía no la tenía? Y otra del mismo personaje: “Solo vende humo”. Le doy dos opciones: que se venga a La Rambla a la fiesta del 4 de octubre o que se asocie con los Hermanos Toste.
“Se retoma el proyecto de prevención de drogodependencias del ayuntamiento de San Juan de la Rambla”. Menos mal. O ya era hora. Preocupado estaba. No me parecía normal que Tomás echara a Fidela del salón de plenos por solicitarle que tratara a un compañero con respeto y cortesía.
“Miles de personas siguen concentradas en Hong Kong por el sufragio universal”. Si tanto poder de convocatoria tiene ese tal sufragio universal, que lo presenten a las elecciones. Me recuerda a cierto yesista que estuvo esperando toda una tarde a que llegara el ‘Señor Container’.
“Todo el Gobierno venezolano está en la calle para ganar la batalla por la salud de la patria”. ¿No será esa, precisamente, la causa de que Venezuela esté enferma? ¿Por qué no prueban a encerrarlos en vez de dejarlos sueltos y extendiendo virus y bacterias?
Bueno, acabé. Estoy pensando si pagar los dos euros. Hasta mañana.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Anoche tuve un sueño

¿Te suena de algo? Y entre ronquido y ronquido, me vi militando en un partido. Unos nervios…
En uno de los días que no tenía reunión ni nada parecido, hablaba con unos amigos en un sitio conocido. “Me gustas más cuando no escribes de política, eres más divertido”. “Me es imposible, la ansiedad puede conmigo”. “Pues tú te lo pierdes, menos visitas por aburrido”. Seguimos un rato. Luego nos fuimos.
Pero yo soñaba, no te olvides. Daba vueltas en la cama. La intranquilidad se había apoderado de los momentos plácidos de las victorias electorales. Me debatía en terrible dilema. Habiendo sido testigo en mi juventud de un pasado glorioso, me peleaba…
Sí, con la sábana que se había enganchado debajo de la almohada. Me desperté. Fui al baño. Hice aquello. No tiré por la cisterna, pero me lavé las manos. Me mojé la cara. Se fue la luz. Casi no encuentro la toalla. Al fin, al tiento, lo consigo y la atrapo. Volví a la cama. Tropecé con la alfombra. Casi me como el sillón…
Ya estoy en el catre. Tendido boca arriba (¿supino no?). Se signa una sombra en el techo. Yo no me asusto porque todos no somos del mismo gusto. Unos resquicios de la cortina dejan pasar de manera tenue el alumbrado público. Tuvo que bajarse la palanca. A ver si el ratón del patio se comió un enchufe.
Vuelvo a dormir. Vuelvo a soñar. Se aproximan elecciones. Ocupo el décimo lugar. De 21. Me hallo en la sede cuando llegan los resultados del escrutinio de las diferentes mesas. A las tantas de la madrugada, en un ambiente cargado de humo y olor a tabaco, aplicada la Ley D´Hondt, sacamos nueve. Quedé en puertas, que se dice. Y se disculpa.
Pasa el camión de la basura. Me sobresalto. Vuelvo a dormir. Vuelvo a soñar. No es posible, elecciones nuevamente. Me han ascendido al sexto puesto. Y ahora salgo. Qué suerte. Debe ser mi enorme capacidad de conectar. Sin duda. Pero hemos descendido de nueve a seis concejales. Qué malo. Supliré las carencias con mi aplomo y arrojo.
Cómo pasa el tiempo. Cuatro años y las urnas otra vez. Me han premiado. Ya ocupo el tercer lugar. Soy casi jefe. La vecina abre la puerta del garaje. Deja el coche arrancado mientras espera la llegada de la compañera de trabajo. Otro vehículo motorizado que aparca. Acelerón para que se destupa. Pasan cinco minutos.
Me doy la vuelta. Vuelvo a dormir. Vuelvo a soñar. Hemos progresado. Internet ha desbancado mítines y contactos directos. Es una ventaja. Te evitas coñazos. Fotos y poses. Comentarios laudatorios de amigos excelentes. ¿Estarán buscando algo? Qué generosos.
Día de reflexión. Ya soy el número tres. Lo dije antes, pero me enorgullezco. ¿Cómo? ¡No es posible! ¿Que solo sacamos tres? ¿Por qué me preocupo? He tenido suerte. Soy cargo público de nuevo. Toca (re)demostrar mi crédito. Qué feliz me siento. Toda una autoridad.
Se levanta mi mujer. Ya yo no tomo café. Lo más, un agüita. Hoy es fiesta. Cierra la puerta. Le toca al vecino del otro costado ir a comprar los churros. Este no se anda con chiquitas y emite decibelios estilo batería de orquesta. Logro embelesarme. Vuelvo a soñar.
En mi partido se han convocado primarias. Qué democrático es. ¿Por qué no aspirar a encabezar la lista? Mi trayectoria es toda una garantía. Hago pública mi apuesta. Contrato un asesor que me conduzca a la victoria, me saque las fotos y me redacte los textos por si el baifo ortográfico hace de las suyas…
Me despierto. La cabeza me da vueltas. Siento inmenso dolor desde el occipital hasta el mismísimo frontal. Me levanto. Voy al baño. Hago lo otro. El agua se lo lleva. Medito. ¿Metáfora?
Enciendo el ordenador. Relleno el formulario. ¿Avales? En manos de mis consejeros. ¿Electores? En manos del face. Qué guapo quedé. A mi imagen y semejanza.
Bajo a desayunar. Tropiezo en el último escalón. Me quedo a cuatro patas. A duras penas logro sentarme en una banqueta de la cocina. Nadie, qué fortuna en medio de tanta desgracia, sintió el escorrozo.
Estoy solo. Qué felicidad. Y, además, puedo ser el number guan. Y el único. ¿El único?
“¿Tienes cambio?”, escucho a mis espaldas. Giro la cabeza apenas 45º. ¿Ya no te acuerdas que me dolía? Me muestran un billete de 50 euros. “Cambio, cambio, siempre cambio. Te asemejas a las bases sublevadas. Acaso no podemos los mismos redactar otros postulados y defender a ultranza un programa renovado…”.
“Chacho, tú dormiste con el culo destapado. Yo solo quería billetes más pequeños…”.
Hay cuentos de final raro. Y sueños de rabiosa actualidad. ¿Saldré?

viernes, 26 de septiembre de 2014

A la expectativa

Como el amigo, y maestro en lides periodísticas, Salvador García, según leí ayer, no piensa volver a la primera línea política en su Puerto de la Cruz, un servidor, en justa correspondencia y dada la no militancia en grupo político alguno, aparca por ahora el proyecto de la agrupación electoral independiente que tenía bastante avanzado, y muy a pesar de la profunda desilusión que se van a llevar los bien avenidos compañeros de viaje. Quedo, pues, a la expectativa con la mirada puesta en los socialistas realejeros. Porque si formé parte de su candidatura en 1983 (en 1979 vivía aún en la Barriada de San Antonio, La Orotava, y me correspondió votar en aquel lugar del que guardo muy gratos recuerdos), lógico parece no embarcarme con otros más extraños. Que uno no sabe qué sorpresas pueden deparar estas otras aventuras o vaivenes.
Hace unos meses se comentó en los mentideros políticos realejeros que los tres concejales actuales pretendían optar a encabezar la lista de 2015. En el ínterin, como es harto conocido, ha habido cambios en la cúpula federal. Y se ha establecido un proceso de primarias para los municipios de más de 20.000 habitantes. Ayer, en este mismo medio, di mi parecer de los movimientos existentes en la vecina ciudad portuense. Opinión que, según me trasladan los informadores que tengo apostados en el Salto del Barranco, no gustó demasiado en algún sector del casco antiguo. Y es que se empeñan en leer lo que uno no escribe. Se exaltan (acepción: dejarse arrebatar de una pasión, perdiendo la moderación y la calma) en demasía. Allá cada cual con su comprensión lectora.
Por aquí, en la Villa de Viera, observo que aparecen en las redes sociales fotografías con la firma de avales a los aspirantes al gobierno regional (la nacionalidad, que diría Rivero). Y me llama poderosamente la atención cierto eslogan (“Nuevas personas para nuevos tiempos”), con el que estoy más o menos de acuerdo, y que se argumenta en el entorno de uno de los cuatro que compiten. Y es que, por pura lógica, el aceptarlo supone más de un descarte. Lo malo es que como cada uno va por libre, y a veces no meditamos lo que firmamos, no caemos en la cuenta de las aparentes contradicciones que se producen. Porque ninguno es tan nuevo como nos lo quieren dibujar. Mucho más acentuado en otros escalones. Incluso hay quien puede hacerse digno acreedor de que le cantemos “toda una vida” en cualquiera de las versiones (Antonio, Machín, María Dolores Pradera, Los Panchos, Luis Miguel…). Y para que vean que nada tiene carácter dogmático, que se siga presentando Ignacio (en La Matanza), y Santiago (en Los Silos)… O que den el salto al Cabildo. Esperaremos unos días para comprobar qué nos depara los plazos establecidos en el calendario.
Cuando nos dimos cuenta de que la palabra cambio (acción y efecto de cambiar) se estaba gastando de tanto usarla, la hemos readaptado a la conveniencia de cada cual (desde la derecha más diestra hasta la izquierda más cañota) para que no se equipare siempre con la permuta de personas, no sea que debamos hacer bueno lo de dos mandatos o legislaturas. Y volver a lo que se tenía previamente, o, peor aún, a lo que no se poseía por despreocupación, falta de capacidad o negligencia, produce unos escalofríos horribles. Así que prometemos darle la vuelta a todo lo que menester fuere, pero seremos los de siempre los que dirijamos tan arriesgada situación.
Y así nos va. Con una pandilla de viejos, en plena flor de la vida, chupando del bote (8.054 millones de euros en el mes de septiembre para pagar pensiones) y pendientes, los muy noveleros, de subirse al carro de los viajes del Imserso cuantas más veces mejor. Esta situación no hay por donde agarrarla. O retrasamos la jubilación al menos hasta los ochenta años o que sean ellos los que ejerzan los cargos políticos (experiencia no les va a faltar). Solo cobrarán un pequeño suplemento y todos los puestos de confianza serán igualmente afiliados a Mundo Senior. Con la ventaja añadida de que no habrá limitaciones para nombrarlos. A copar ayuntamientos, cabildos, diputaciones y demás instituciones. Sumen consejos de administración, asociaciones vecinales, comisiones de fiestas…
Oye, que pasas por cualquier esquina, por las plazas, bares y terrazas, y demás lugares de pública concentración, y nos ves sino viejos, derechos como una vela, que a lo más juegan al dominó. No y no. Hay que cambiar.
En ello estamos. Pasen un feliz fin de semana, que ya septiembre está en las últimas.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Ejemplar

Íntegro, virtuoso, honrado, recto, cabal, justo, equitativo. Es lo que me gustaría demandar –ahí es nada– para un político que se precie. Si ejemplos de todo lo contrario hallamos en cualquier esquina, sería normal que exigiéramos rectitud a los que rigen los destinos de la sociedad. Pues no. O así lo parece. Diríase que van en otra onda, que se mueven en otro mundo.
He leído y escuchado, y seguro que tú también, intercambios de opiniones acerca de la conveniencia o no de llevar imputados en las listas electorales o de que ocupen cargos en órganos de dirección de los partidos políticos. Mucho se ha escrito al respecto, y es uno de los posibles ejemplos, del alcalde icodense. En estos últimos días se plantea incluso la disconformidad de parte de la militancia en que vuelva a ser el candidato y se propone que al menos haya primarias en la Ciudad del Drago. El inciso: ¿Nadie me informa cómo va el particular en mi pueblo?
Pero el asunto nuclear de hoy no dista demasiados kilómetros de mi lugar de residencia. Y tampoco es la primera vez que lo trato. Los remito a las entradas de 24 de mayo de 2010 (http://pepilloyjuanillo.blogspot.com.es/2010/05/concejal-rayador.html) y 19 de febrero de 2011 (http://pepilloyjuanillo.blogspot.com.es/2011/02/de-juzgados.html).
Viene lo anterior a cuento de la noticia que nos brindaba ayer Diario de Avisos (http://www.diariodeavisos.com/2014/09/marco-gonzalez-jonay-rodriguez-pugnan-en-primarias-del-psoe/) y que trataba las candidaturas a las primarias en Puerto de la Cruz. De igual manera que digo que tengo mis serias dudas en si un imputado no merece, al menos, el beneficio de la duda, manifiesto rotundamente que alguien que ha sido condenado (en dos instancias) por rayar un coche ajeno, difícilmente podrá presentarse ante la ciudadanía como ejemplo de nada. Y si no fue capaz de frenar sus impulsos ante la avalancha descalificadora que presuntos comunicadores le infligieron, la credibilidad para ostentar un cargo público, con las pautas que al inicio quedaron reseñadas, queda algo más que dañada. Con todos mis respetos –y aquí no existe la presunción de inocencia– el PSOE tiene que cortar por lo sano si pretende hacer buenos los nuevos andares de su secretario general federal. La tan manida regeneración no se puede limitar a los clásicos paños calientes, porque para ilusionar a los millones de votantes que se han ido quedando por el tortuoso camino hay que dar mucho lustre. Aquellos que nos representen bajo las siglas centenarias de esa organización deben ser modelos, espejos. Y no ofrecer la más mínima duda en su conducta. Así de claro. Así de contundente.
Y cambiamos de tercio. Algunos amigos tengo en el organigrama gubernamental canario. Voy más lejos: algunos me leen. Maldito caso que me prestan, pero me leen. Cuando concluyen la visión de los párrafos que durante la jornada laboral (los jubilados también disfrutamos del fin de semana) inserto en Pepillo y Juanillo, me suelen mandar para cierto sitio. Pero yo, para corresponderles, no voy. Les lanzo una pregunta bien directa: ¿No hay al menos uno que sea capaz de sentarse a dialogar un fisco con algún responsable de la tele autonómica? No para que se la carguen de una vez –que sería lo más lógico– sino para que juntos se traguen las tres ediciones de los informativos. Cualquier día, lo mismo da. Y obtengan conclusiones. Que los considero capacitados para ello y algo más. Porque cada vez tengo más claro que las carencias de Paulino Rivero, máximo cabezota en sostener este bodrio, y, por añadidura, a su director general (o como demonios se llame). Ni el semanario El Caso en su momentos más brillantes supera el capítulo de sucesos con que Daswani y resto de la compaña nos insultan cada día. Y me espeta mi hija, periodista como yo, que apague el televisor y muerto el perro se acabó la rabia. Pues no. Aunque no tenga mayores obligaciones en el cuidado de lo que redacto para el blog, me siento en la obligación de tener el suficiente conocimiento de causa como para sentarme ante el ordenador a plasmar opiniones. Los juicios deben estar bien sustentados, por muy libres que sean. Y a un medio público, sostenido con dineros que mejor función harían en otros capítulos, le exijo que compren unos manuales de los muchos que hay en el mercado, que se los empapen, los confronten con determinados artículos de la Constitución y actúen en consecuencia. Que ya bastantes ejemplos tenemos de cachanchanes que se creen estrellas cuando se ponen delante (o detrás, según se mire) de un micro. Y no sigo, que me embalo. Y en esa tele tengo amigos y conocidos. Hasta creí ver el otro día a un exalumno del colegio de La Longuera. Igual de serio y responsable que hace varios lustros.
Bueno, voy a “regoler” algo por Mundo Senior a ver si consigo otro viaje. Qué dura y sacrificada esta vida. Sí, en varios que sales por el Aeropuerto del Sur tienes que estar en Santa Cruz (nos lleva una guagua) antes de las cinco de la madrugada. Eso no se le hace a un viejito. Hasta mañana.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Equinoccio de otoño

Ayer me levanté raro. Se me fue quitando a medida que me informaba con la lectura de la prensa digital. Y luego cuando ya me desayuné, tiesito como una vela. Al menos de medio pa´rriba. Con la apertura del programa de viajes del Imserso (ya tengo el de Menorca, si place) no me había percatado de que se trataba de la llegada del otoño. Y en esa estación, ya se sabe, comienzan a caerse las cosas. También el ánimo. Y leyendo me entero de que incluso el apetito sexual se ve disminuido, alicaído, apocado y cabizbajo. Menos mal, pensé, creí que era la edad. Y me consolé. Pero solo me duró (ya saben: la cosa dura mientras dura dura) un fisquito. No había pasado sino un par de segundos y me tropiezo con: “Cinco partes del cuerpo humano (órganos vestigiales) que ya no necesitamos y que en un día nos fueron útiles”. Chacho, van a acabar conmigo. Apagué el ordenador y me fui a dar una vuelta. Para despejarme. Mientras lo hacía, sacudí la cabeza un par de veces. Y se me fue pasando por segunda vez. Unos sudores y unos escalofríos…
Pues sí, amigos y estimados todos, ayer Google nos sorprendía con un nuevo “doodle” dedicado al segundo equinoccio del año. Esos días en los que luces y sombras comparten tiempos iguales. Ya hoy tendremos al menos tres minutos menos de luz solar. Y cada día en franco retroceso hasta el solsticio invernal. Todo ello ocurre por no saber estarnos quietos en este planeta azul.
Saben ustedes que en la estación que iniciamos las aves emigran hacia el sur, mientras otros animales se afanan por recopilar alimentos. Como Scrat, la ardilla (rata) de Ice Age. Aunque la bellota se le muestre reacia. ¿Y qué ocurre con los seres humanos? Los jubilados, por ejemplo, empezamos a compilar viajes con Mundo Senior para poner a prueba la vacuna contra la gripe. Yo no la he probado aún, y espero seguir en ello durante todo el tiempo posible. Conozco médicos que siguen idéntica línea. Y tengo más de un amigo que nada más inmunizarse, agarraron una que estuvieron tumbados una buena temporada.
Dicen los entendidos que en otoño tendemos a deprimirnos por el Trastorno Afectivo Estacional (TAE). Que nada tiene que ver con la Tasa Anual Equivalente. O a lo peor sí. Los estudios al respecto señalan que nos entra malhumor, perdemos interés por las cosas, la concentración se nos disipa y lo que te indicaba antes: disminuye el apetito sexual. Y todo este revoltillo sumado hace que se incremente el absentismo laboral e incluso los suicidios.
Si crees que te voy a contar mi experiencia en el apartado libidinoso, espera sentado. Pero del resto sí puedo hacer un esfuerzo. Te juro que cuando llega septiembre y me sigo levantando a la misma hora (a saber, la que me da la realísima gana) y no tengo que ir a cuidar chicos para que me paguen a fin de mes, me río en las mismísimas narices de la depre. Fíjate tú que antes cuando ya se aproximaba el final de agosto tenía la boca llena de llagas (aftas). Y en el tiempo que llevo jubilado, una o dos al año y va que chuta. Y es más, mandé al síndrome postvacacional a comprar unas aspirinas y todavía lo estoy esperando.
¿Tú qué vas a hacer después de que te jubiles?, sigo escuchando por ahí. Y me retiro prudentemente para no cometer un asesinato. Aparte de los entretenimientos hartos conocidos por mis múltiples admiradores (¿por qué te ríes?, otros tendrán menos), me hallo a la espera de que la Primitiva semanal (único vicio reconocido) se digne incrementar el saldo de la libreta de La Caixa en al menos 3000 euros para realizar (con mi mujer, por supuesto) la denominada Ruta de la Plata. Un coche esperando en el aeropuerto de Sevilla y… carretera y gasolina (o gasoil), con estancias de tres o cuatro días (ya se verá) en Carmona, Mérida, Béjar, Benavente y Gijón. Distancias entre esas poblaciones: unos 200 kilómetros, aproximadamente. Y visitas por las poblaciones que formaron parte de ese corredor natural que articuló el comercio del occidente peninsular y que luego utilizaron los romanos para avanzar hacia el norte: Santiponce, Monesterio, Montemolín, Fuente de Cantos, Calzadilla de los Barros, Zafra, Cáceres, Casar de Cáceres, Plasencia, Carcaboso, Hervás, Baños de Montemayor, Salamanca, Zamora, La Bañeza, León, La Pola de Gordón, Lena, Aller, Mieres, Riosa, Morán y Ribera de Arriba, aparte de las anteriormente mencionadas y que servirán de morada y aposento. Después de esos 20 días (minuto arriba, minuto abajo), un garbeo por Galicia y bajar por Portugal. ¿Te enteras ahora del porqué necesito esos miles de euros? Son caprichos culturales.
El santoral nos remite hoy a La Cruz Santa. Aunque ya no me gusten las fiestas multitudinarias, que se diviertan. Hasta mañana.

martes, 23 de septiembre de 2014

Comedimiento

Demasiada alegría observo en las declaraciones de quienes aspiran a gobernar algún día, y cambiar radicalmente formas y procederes, en cómo se califica al adversario político. Entre los comentarios poco meditados y las propuestas de medidas que incluso ellos saben que jamás podrán ser factibles, deduzco –insisto, deduzco, que no afirmo– que ya bastante escamada está la ciudadanía como para añadir otra bola de cristal al cúmulo de despropósitos.
Soy consciente de que el ámbito de las redes sociales no se presta para el debate sosegado y la puesta en escena de argumentos convincentes. La rapidez, o los prontos, por ser el primero en plasmar nuestro parecer, no da lugar a la meditación o reflexión oportunas. Me sorprende la utilización machacona del adjetivo corrupto. Se halle el aludido incurso en un procedimiento judicial o no. Ante tanta ligereza solo me resta desearles que tengan la misma suerte que el concejal popular (es un decir) portuense Luis Miguel Rodríguez. Quien tiene tantos calderos que atender en los fogones contenciosos que ya está tardando su jefe insular, don Manuel Domínguez, en poner en práctica toda su verborrea teórica.
Corrupto es el que se deja o ha dejado sobornar, pervertir o viciar. Pero este hecho tendrá que demostrarlo el que tenga capacidad legal para hacerlo. Y no yo, mero ejemplo, desde este humilde blog. Ni mucho menos el que como producto de un sofoco o de una vendetta tribal se enfrasca en Facebook en las clásicas guerras del “y tú más”. Porque bien podríamos los que intentamos ser delicados y contar al menos hasta diez antes del lanzamiento, devolverles la moneda con la otra acepción del vocablo que lo equipara con perverso o torcido.
Idéntica concepción poseo del hecho de identificar imputado con condenado. Y me da la impresión de que pocos cargos públicos que hubiesen tenido responsabilidad de gobierno en cualquier institución se hayan librado de procesos penales. Y puede que por las causas más nimias. Que se quedan en nada, como en el argot popular (ahora sin connotaciones del PP) se menciona, en la mayoría de las ocasiones. De ahí que sería conveniente delimitar alcances. Porque para los que son oposición es muy fácil demandar sanciones y castigos. Para el resto, claro.
La mayoría de estos ‘acusadores’, por no decir todos, han puesto su punto de mira en el PSOE. Es una fijación, una obsesión. Salvando las distancias, y con todo respeto, se me parecen a las personas que pretenden ir más allá de lo estrictamente razonable y osan traspasar los límites de los pensamientos ajenos. Aquellas que cuando se ven ante la tesitura de la falta de evidencias y atisban el derrumbe de sus ‘razones’, recurren al expresivo “pero lo estabas pensando”. Y estos mismos que ya se ensañan con el nuevo secretario general federal, no miran cómo aquí al lado un edil ya acumula demasiados tropiezos sin que nadie jale p´ol freno mano. Y sigue tan campante cobrando a fin de mes y utilizando su teléfono móvil.
Como aparte de la política constituye el periodismo otra de mis debilidades, ya puestos –qué ilusión, a mis años– habré de pedirles, igualmente, discreción a los profesionales del gremio, miembros o no de la UPCC (Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias; órgano que emitió un comunicado quejándose por el trato policial, que cercenó el derecho a la información, en el reciente desahucio tacorontero y que lo mismo un día de estos me dará pie a escribir de la veracidad, objetividad, neutralidad y más). No parece lo más correcto que este pasado domingo se plasmara una entrevista en El Día al que fuera alcalde de Arafo durante varias décadas, Domingo Calzadilla (el que me copió íntegramente la salutación para un programa de fiestas), en la que se asegura que ese pasado ya es historia y que en manera alguna ha pasado por su cabeza el retorno. Mientras, en Diario de Avisos se hace un repaso a la situación en el Sur de la isla, con mención de posibles candidatos para las elecciones de mayo de 2015. Y se da por hecho el regreso de Calzadilla en la filas de CC o del CCN, haciendo tándem familiar.
Por último, los epítetos laudatorios que venía recibiendo el señor Iglesias y que tan buenos resultados le supusieron en las pasadas elecciones europeas se vienen desinflando de manera estrepitosa. Y es que tú puedes vender humo una temporada, pero no más. Tanto que las discrepancias se acentúan ahora que corresponde establecer el organigrama pertinente. Y como ya se palpa que a pesar de tanto autobombo asambleario van a confluir en la estructura tradicional de cualquier partido al uso, muchos son ya los que temen que el gozo en el pozo. No sé, creo que en su elevada apuesta de fagocitosis, se han pasado de rosca. Cuando yo practicaba atletismo siempre hice caso al consejo de que la prueba no se gana en los primeros metros. El ser comedido suele dar buenos resultados. Además, muchos de los que se subieron al carro de la novedad, intuyen que la circulación se está espesando. Si peligroso es escribir, más puede serlo el morirse de un ataque verbal.
Hasta mañana. Y modérense.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Reflexiones del fin de semana

Persisten los comentarios por este Realejo norteño acerca de la campaña iniciada en las redes sociales por algunos allegados a círculos de Sí Se Puede o Podemos y en la que se arremete contra la presidenta de la asociación de mayores del barrio Toscal-Longuera por haber sido ella (de manera directa, se alude, y ni siquiera supuestamente) la que se encargó de revisar los currículums de los que aspiraban a un puesto de trabajo en el reciente inaugurado Lidl. Y como la señora en cuestión es militante del Partido Popular y figuró como suplente en la candidatura local de 2011, se le atribuyen componendas y manejos para colocar a sus allegados. Ya el pasado viernes invité a los que se alongaron a Facebook con comentarios para todos los (dis)gustos a que acudieran, ipso facto, al juzgado con las pruebas pertinentes. A este opinador barato no le entra en la cabeza que tal burda maniobra haya tenido lugar, porque en el supuesto de que hubiera (o hubiese) habido algún acuerdo (¿por agradecimiento de no se sabe qué?) entre la empresa alemana y el partido que rige los destinos del pueblo en este mandato, lo habrían resuelto en otros foros (igual de ilícitos). Sea como fuere, y bonito estoy yo para justificar ardides, los amigos de los juzgados más cercanos me tienen al tanto de no haberse producido movimiento al respecto. Además, se habría vendido con mucha parafernalia propagandística. Cuántas derivas hallamos en los cuentos. En otra época, uno de los acusadores y la evidenciada se llevaban mejor. Una participación en concurso literario (más bien de investigación) y posterior edición del trabajo (lleva dedicatoria) me hace sospechar que cualquier tiempo pasado fue… diferente.
Un obispo ha recordado a Gallardón que ha de continuar adelante con la Ley del Aborto porque las promesas electorales deben cumplirse. Sospecho que el clérigo entenderá que se comete pecado mortal en caso contrario. Y me imagino que el resto de incumplimientos gubernamentales se englobará en el capítulo de los veniales, de los que se curan con una simple oración. Francisco, vente a España y pon orden porque alguno mea más de la cuenta por fuera de la escupidera (bacinilla).
Coalición Canaria anda a la greña. Desde su cúpula regional (ellos dirían nacional) hasta el Valle de La Orotava. Tras la disputa Clavijo-Rivero y después del espectáculo vivido en Los Realejos unas semanas atrás, su suben al carro las posibles aspirantes portuenses. La una tira para El Penitente (Sandra) y la otra para San Telmo (Milagros). Mientras, Marcos Evangelista sigue en profunda reflexión. Bueno, casi dormido. Mejor, en dulces sueños. Solo falta que Linares y Dóniz se fajen a la trompada en El Calvario, delante de la casa de Valencia, mientras este dirige el tráfico para que no se colapse ante el esperpento.
Nada claro tengo el asunto del desahucio tacorontero. Nadie soy, ni elementos de juicio poseo, para cuestionar la sentencia judicial por la que estas dos personas debían abandonar la casa tristemente famosa. Mucho menos comparto la visión de los buitres (sobre todo ‘informativos’) que contribuyen a la diversión que fomenta el morbo de las masas y a la búsqueda y captura del incremento de las audiencias. Lamentable el circo montado. En todos los sentidos. Y las imágenes de unas paredes pintadas al más puro estilo grafitero barato me han conducido a reflexiones (de eso va el titular) que me dejan anonadado. En esta, publicada en Diario de Avisos (entre otras tantas), observamos a un docente jubilado (la causa la desconozco) mucho más tiempo ha que un servidor, cómo contribuye a una enseñanza de calidad. La misma que probablemente criticó en su brillante etapa sindicalista. Reivindicación hasta las últimas consecuencias. Idénticas a las de sus arengas en las reuniones de los órganos de gobierno de cualquier centro. Por ejemplo, el que compartimos. Sí, son los temas de “enjundia”. Puede que similares a los que, y dejémoslo en mera anécdota, se suscitara en determinada reunión de un consejo escolar y que, a buen seguro, deberá recordar, sorna incluida, quien después ocupara cargo de relevancia en el organigrama de la Consejería de Educación. O al director de aquel entonces. Al que, por cierto, aún no hemos sido capaces de reconocer su ingente labor en sacar a un instituto de FP del más profundo ostracismo a equipararlo con el prestigio de cualquier otro IES que se precie. Y como no es el argumento en cuestión el único fregado en el que este observador impenitente lo ha visto inmerso (hay más de la Ciudad de la Alhóndiga, qué memorias más olvidadizas), y siempre con los aditamentos de la salsa de medios de comunicación estilo chanchullo, manipulación y pasteleo, ya uno, tirando para viejo, se muestra reacio y desconfiado. ¿Dónde estaba toda esta pléyade a la hora de pagar cierta deuda que hubiese evitado todo el guion cinematográfico posterior? Si la casa fuese mía, jamás permitiría que me la pintaran de esa manera. ¿Venganza pura y dura? Porque la sentencia podrá ser revisada y una situación siempre es factible de revertirse. Que no, hombre, no te preocupes. No comparto en manera alguna que se produzcan estos hechos. Ni que haya un despliegue policial de tal magnitud. Pero ni aun así, el cabreo puede dar lugar a que califiquemos a la jueza de cabrona o a los guardias civiles como hijos de puta. Flaco favor le hicieron a Berta y Antonio bastantes de los concentrados en las afueras. Y muchos de los que tuvieron el privilegio de hallarse dentro del edificio. Pienso, y concluyo, que existen muchas sombras y más tinieblas en torno a este lamentable y desgraciado suceso. No todo se ha dado a conocer. ¿Qué intereses era conveniente soslayar? Por eso esperé unos días. Para meditar y no lanzarme en caliente al comentario fácil y liviano de otros foros. Así que, escrito queda. Y no me mueve más ganancia que matar el gusanillo de la escritura a través de la libertad de opinión con que me ampara la Constitución. Salvo que los manifestantes me demuestren lo contrario.
Mañana se abre el plazo para solicitar los viajes del Imserso. Deja ver si me puedo dar un salto más que sea a Menorca. Ya les contaré.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Pedagogía

En este país –se incluye Canarias– tenemos la dichosa manía de enfrascarnos en disquisiciones de tres al cuarto. Puede que sea una táctica preconcebida de las formaciones políticas para tener entretenida a la ciudadanía. Vamos, como el opio del fútbol, para no ir más lejos. Y como uno procura estar informado para que no le vendan gato por liebre –amén de los años de experiencia, que no de vejez– y se sumerge en todos los medios de comunicación posibles, observa atónito cómo los periodistas tampoco están muy por la labor de profundizar en los temas y asuntos que realmente preocupan en una sociedad sumergida en océanos de hastío y desilusión.
Ya yo no creo en ángeles liberadores ni en mirlos blancos. Tampoco en salvadores de la patria. Sigo pensando que las probidades jamás se concentran en los extremos. De ahí lo de la virtud en el término medio. Rehúyo de populismos y abomino de aquellos que se aprovechan de coyunturas desfavorables para su proselitismo barato. Porque en épocas de vacas flacas es demasiado fácil el embaucamiento.
Entiendo que es menester establecer un plan de actuación que priorice los asuntos que no soportan más demora. Si se colige que la lacra del paro es el mayor azote, habremos de volcar todos los esfuerzos en que la fatídica lista se reduzca hasta extremos soportables. De rebote, a buen seguro, otros daños colaterales dejarán, asimismo, de constituir una preocupación.
Cuando un político ostenta un cargo durante un tiempo excesivo, ponemos el grito en La Corona (donde silban los vientos) porque entendemos que no hay derecho a tales apoltronamientos. Pero si alguien decide retirarse tras el paso de cuatro años (que constituye el compromiso adquirido cuando te presentas a unas elecciones), también echamos pestes pues consideramos que es una muestra inequívoca de su fracaso. En resumen, no hay quien nos entienda.
Estamos viviendo un periodo de cambios y renovaciones. Algo que debemos valorar positivamente. Y el PSOE, tan anquilosado durante lustros, ha dado un paso al frente para dejar de lado la despachitis aguda y salir al encuentro de los problemas. Por cierto, no entiendo el porqué de tanto revuelo ante la llamada telefónica de su líder Pedro Sánchez a un programa televisivo. Ha alcanzado por todos lados. Unos quieren que se encierre entre cuatro paredes y se ponga a trabajar. Otros, los que precisamente crearon una imagen a base de presencias en platós, han debido ponerse nerviosos y atacan a degüello. La Sexta abre un debate en Facebook porque la intervención fue el Telecinco. Divagamos y olvidamos que ha prometido una ley que acabe con el maltrato animal. ¿No queremos políticos cercanos? Chacho, aclarémonos.
Son estos últimos, qué curioso, los que solo recibirían en su seno hombres y mujeres de diáfana trayectoria, de pasado impoluto, y viene a resultar que observo incluso a quienes formaron parte de candidaturas en 2011. A saber, el otro día: “Si confías en nosotros, si nos das una oportunidad, no haremos magia ni venderemos humo, pero sí que vamos a demostrar que este equipo de mujeres y hombres dedicará todos los esfuerzos a conseguir esa Justicia Social que lo resume todo. Si lo conseguimos, habremos tenido éxito y tú sentirás que valió la pena apostar por nosotros”. Que me expliquen la tan cacareada coherencia. Veletas del insulto y anemómetros soeces y vulgares. Cuánta liviandad a la hora de calificar a honrosas madres como mediocres rameras. Que se enfrascan con comentarios en redes sociales para pescar en ríos revueltos y echan mano de términos barriobajeros, ‘dignos’ modelos del radicalismo más abyecto.
Y les pongo un ejemplo: Si se tienen pruebas de que en la contratación del personal del Lidl abierto recientemente en El Burgado (El Toscal, Los Realejos, para los que no sean del pueblo) ha habido trapicheos, compadreos y favoritismos, acudan al juzgado y denuncien las componendas de una militante popular realejera y presidenta de una asociación de mayores. A la que ni siquiera conceden el beneficio de la duda con el consabido supuestamente. Hombre, y ya puestos, aconsejar a profesores que se dejen de escribir boberías como l@s vecin@s, puesto que las modernidades no deben estar reñidas con las normas ortográficas, máxime cuando cada día se enfrentan –es un decir– a un grupo de alumnos dentro de un aula. La progresía es algo más que disparos de filosofía barata.
Pues sí, qué quieres que te diga, me alegro de que sea el PSOE el enemigo a batir. Y hasta sonrío cuando observo que su secretario general se ha cargado la mochila y camina de frente, sin ataduras ni complejos. Y con el agravante de tener que soltar mucho lastre de una organización que se adocenó con los apetitos desordenados de un poder que los engulló. Yo no soy adivino, pero el futuro se forja con las labores del presente. Ojalá el contagio se vaya extendiendo.
Como acabo la semana en plan didáctico (unos resquicios de pedagogía me restan), aconsejar a IU de mi pueblo que bien está culpar a los gobiernos anteriores de los problemas candentes. Entre ellos, la vivienda. Pero que no olvide que también hubo un mandato en el que fueron parte activa del ejecutivo local.
Un servidor, Jesús, el de La Gorvorana (independiente, que no apolítico), puede meter la pata una y mil veces –seguro que lo hará– en sus artículos de opinión. Pues solo son eso: comentarios. Con los que podrás estar de acuerdo o no. Y de ahí no pasa. No tiene mayor trascendencia. No aspiro a crear corrientes ni a tener muchos seguidores. Voy servido en mis apetencias. Pero en un cargo público demando ejemplaridad y coherencia. Si no es mucho pedir, sea todo escrito con el mayor de los respetos.
Sean felices este fin de semana. Y si pueden el resto de los días, mucho mejor.

jueves, 18 de septiembre de 2014

700

Presumo de no tener demasiados amigos en las redes sociales. Al no disponer de teléfono móvil, desconozco otros inventos para la comunicación moderna. Esa que cada vez nos separa más. Porque somos incapaces de quedar un día para echarnos un vaso de vino. O un leche y leche. Verbigracia. Y todo ello me da pie a pensar que aquellos con los que me relaciono de vez en cuando, los que tropezamos en la vida real y charlamos siquiera unos minutos, lo somos de verdad. En conclusión: no se me antoja misión imposible alcanzar 700 “si quiero”. Que son los que, teóricamente, necesitaría para presentarme como candidato a la presidencia del gobierno canario por el partido socialista. Ya seríamos, entonces, cinco aspirantes. Lo que multiplicado por esa cantidad requerida nos elevaría el número de avales a 3.500. Que significa el 50% de la militancia en Canarias. Bien pocos me parecen esos siete mil. Con lo que podría ahorrarse el gasto de montar el tinglado para la votación. El que más apoyos consiga sería el agraciado.
Estoy plenamente convencido de que en el supuesto caso de dar el paso presentaría el programa más realista y austero, porque suprimiría mucha bobería que rodea el organigrama de toda institución pública. Lo que supondría un considerable ahorro. Y menos gentes en pasillos y despachos que lo único que hacen es tropezar los unos con las otras. Con una dispersión tal de competencias que cuando el jefe va a pedir algún tipo de responsabilidades, surge, inexorablemente, lo de a mí que me registren.
Brota esta idea de la última reunión que tuvimos los componentes de la agrupación electoral de los jubilados. En ella me aconsejaron que diera el salto, pues el ayuntamiento realejero ya se me puede quedar corto. Y como nuestra infraestructura partidaria no nos permite elevar demasiado las pretensiones, el volver a afiliarme al PSC, ahora que andan tan escasos de ejemplares, no supondría mayor escollo.
¿Sabes una cosa? Ni me querrían ni lograría más de cinco o seis adhesiones. Por razones obvias. El volver al curro es circunstancia desfavorable para el enjambre (los de libre designación; y te juro que me pasaron los zánganos por la cabeza). Qué duro sería el cambio de vida. Y ahora que me acuerdo: ¿Volverá Paulino a la escuela? Haz el favor de no reírte, todavía está en edad de echar unos añitos. Ja, ja, y otra vez ja. Lo veremos, junto a José Miguel, sentado en un edifico que se halla ubicado en la madrileña Plaza de la Marina Española.
Aquí no ocurre lo que en Ucrania, lugar donde no se andan con chiquitas ni segundas. Cogieron a un diputado y lo metieron en un contenedor de la basura. Pensaron los enfadados electores que era el lugar natural donde debía depositar sus posaderas. A lo peor no estaban muy descarriados.
Los que sí se desorientaron fueron los guionistas de la serie televisiva Isabel. Se olvidaron de borrar la Catedral de Cádiz en la secuencia de la partida de las naves de Colón en su segundo viaje a América (25 de septiembre de 1493). No se percataron de que el edificio religioso comenzó a construirse en 1722.
Y ya que menté septiembre, el día 22 irá doña Esperanza de visita al juzgado. Unos días, después, el 29, lo hará Pujol al Parlamento catalán. Va a cantar a las señorías, muy honorables todas, que Santa Rita, Rita…
Que de todos los imputados en el Caso Europa, pieza separada del Faycán, solo haya sido absuelto el diputado regional del PP Jorge Rodríguez me da que pensar. Vale, soy un mal pensado. Mejor pa´mí.
Dicho y hecho. Fue anunciar que no seguían e ipso facto don Asier cambió el bélico discurso por los arrumacos verbales. De aquí al próximo mayo, aparcaremos los puñetazos dialécticos y entraremos en la dinámica de tender la mano. Porque la dispersión de escaños puede ser de tal órdago que sea menester buscar más de un socio.
Por ello, Carlos Alonso ha sentenciado que “el futuro de la isla pasa por que África crezca y lo aprovechemos”. Lo entrecomillo ya que así viene en un periódico de ayer. Hombre, presidente, si el continente vecino creciera hacia acá, las ventajas serían indudables: podríamos ir caminando, le chafaríamos el invento de los pinchazos a Repsol, no llegarían más pateras, trasladaríamos el banco pesquero sahariano a las presas de Gran Canaria…
Terminemos con una curiosidad. Imagínate que eres maestro de escuela y propones a los alumnos que se miren al espejo y se describan. Todos, a buen seguro, con mayor o menor éxito pintarán con palabras lo que la superficie pulida les refleja, plasma o dibuja. Pero si el ejercicio se le aplica a los concejales de un ayuntamiento y ante ellos –ni siquiera nos hace falta el espejo– se coloca una foto de un paisaje de su pueblo, te apuesto los 50 céntimos que tenemos establecido si no debes recurrir a hacer dos montones con los exámenes. En uno, los de los que forman parte del equipo de gobierno, un lugar encantador, en el que vivir constituye un deleite, dotado de todos los servicios y comodidades, espacio en el que ruidos, basuras y otros elementos indeseados han sido borrados por completo y puedes seguir tú, si te place. En el otro, los de los concejales de la oposición, un paisaje parecido al que nos brinda la Finca del Llano una vez se hayan llevado los animales de la feria de ganado (excrementos incluidos). Menos mal que va a comenzar la edición decimoquinta de Gran Hermano.
Y ya es jueves, 18 de septiembre. Se cumplen años del nacimiento de Trajano y del asesinato de Domiciano, de la muerte de Quevedo y del nacimiento de Greta Garbo, del fallecimiento de León Felipe y del primer trasplante de corazón en España… Hasta mañana.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Capítulo I

Jesús se hallaba ostensiblemente perturbado. Sentado en una molesta silla de tijera y ubicado en el costado izquierdo de  aquella vetusta mesa, se frotaba las manos una y otra vez. No era solo el penetrante frío que se colaba por los resquicios de las traviesas de madera de aquel cada vez más incómodo deposita culos. Que también. Pero se debía, sobre todo, al general nerviosismo que flotaba en el ambiente del concurrido salón. Un tufillo, mezcolanza de resquemores y deseos de notorios cambios, se respiraba sin necesidad de profundas inspiraciones. Daba la impresión de que los ocultos pensamientos acumulados a través de los duros años de tragar sapos, se iban añadiendo a la cada vez más significativa capa formada por el humo de los cigarrillos. Ni siquiera la peculiar atmósfera viciada fue capaz de hacer disminuir el temor y la sensación temblorosa que recorría su cuerpo. Y como eran de los mentados como fuertes, bien apestaban los condenados.
Dejó volar la imaginación por unos segundos y recordó la cantidad de noches que tuvo que dejar la ropa, salvo los calzoncillos (¡cuánto pudor!), en la escalera para que en su casa no hubiese otro sermón al día siguiente. Ahora, cuando los años transcurridos lo han sumado al carro de los no fumadores, se percata de cuánta razón tenían quienes debían aguantar aquellos aromas indeseados. Demasiados fueron los ¡fos! que se intercalaron en conversas y reproches, a cada cual más ilustrativo o quizás categórico.
Era escaso el tiempo acontecido desde el finiquito del anterior régimen. Pululaban aún, o se intuían, acaso, animadversiones de nostálgicos que atisbaban síntomas de pérdidas del ordeno y mando. Aunque la incorporación cuasi masiva a una agrupación electoral, en el ánimo previsor de no perder las denominadas cuotas de poder, podía mínimamente dejar entrever leves resquicios por los que pudieran colarse aires de libertad. No contaban, probablemente, con que afloraran otros sentimientos que habían permanecido latentes varias décadas.
Transcurría la segunda quincena de febrero. La cumbre estaba cubierta por un singular manto blanco fruto de la última borrasca atlántica. Y en la noche –sí, en una de esas claras en las que el pelete baja raudo y veloz por quebradas y barrancos– parecían acrecentarse los temores. No estaba cómodo, no.
La pierna derecha, apoyada en la otra traviesa, una de las dos que sujetaban las patas, parecía dotada de movimiento propio. Apenas podía disimular el reiterado meneo que, a la par, transmitía su longitud de onda al raído mantel rojo con el que se intentaba dar cierto toque de elegancia al estrado de los improvisados oradores. Aunque allí nada peligraba. Ni distinguidos centros de mesa ni una mísera botella de agua con la que aliviar la sequedad de unas gargantas no habituadas a ejercicios de tal calibre.
Novatos los oradores y principiantes los escuchadores. Los primeros, no acostumbrados al palique en público, y los segundos, menos entrenados en la ingesta de potajes orales. Pero se intuía cada noche ciertas dosis de interés.
Se había diseccionado el pueblo como antes jamás se programó. Y el boca a boca funcionó. Cada núcleo de población, grande o pequeño, tuvo cabida en la cuantiosa ración de mítines. Los más viejos de cada lugar rememoraron aquellos lances que estuvieron dormidos cuatro largas décadas. Y rescataron fragmentos prohibidos. Volvieron a sentirse útiles y contagiaron a la generación nacida sin historia.
Sentidos y prolongados aplausos sonaron en el local iluminado por una tenue bombilla que pendía del techo, con un vetusto cable paralelo trenzado y que contenía millones de cagadas de cuantos insectos tuvieron a bien posarse en su trayecto de apenas un cuarto de metro. Pudo ser blanco, pero ahora era de un canelo oscuro, tirando a negro.
¿Podría ser el inicio de algo más largo? Podría. ¿Podría ser la consecuencia de la amenaza de contar, con aderezos literarios, pasajes existenciales? Podría. Pero es tan corta la distancia del haber y tan prolijo el caudal acumulado en el platillo del debe, que me temo no vaya a ser posible. Aún. Tengo la intuición –¿o la certeza?– de que la ilusión murió a finales de los ochenta y comienzos de los noventa. Seguiré rebuscando en las gavetas. No descarto sorpresas.
Cuando escucho –a todos– que hay que abrir el partido (reitero: todos, incluso los de estado embrionario que se nutren de apeados), que se debe decidir con y no por, que hay que hablar con la gente para que expresen opiniones y cuenten problemas, que hay que patear cada rincón… me da una risa al tiempo que unos amagos de arcadas por…
Ya está. Hasta mañana.

martes, 16 de septiembre de 2014

Hasta el último minuto

–Hasta el último minuto, en la pobreza y en la riqueza, en la salud y en la enfermedad, en los momentos álgidos y en aquellos que vayamos con la proa pa´l marisco, con las primeras luces del alba y cuando las tinieblas de la noche comiencen a extender su negro manto por la faz de la tierra, en la alegría y en la tristeza…
–¿Deliras, amor mío?
–No, prefiero libras esterlinas.
–Me refiero a si desvarías, desatinas, sueñas, fantaseas.
–Una fanta o lo que sea, va a ser que no.
–Estás insoportable, insufrible, inaguantable, intolerable, imposible.
–In, in, in, in, siempre in (con m antes de b y p).
–Dudas existenciales en torno a la vida en pareja.
–Todo lo vivido ha de repetirse eternamente.
–Nuestras vidas están bombardeadas por casualidades…
–…que constituyen coincidencias.
Nolipau (nombre ficticio) comienza la redacción de un blog donde critica la posición de los nacionales por componenda hórror vacui. Guelmisejo (más fingido que el anterior) prefiere la expresión oral, pero tampoco sin pasarse.
–Allá, abajo en el sur, donde hay una playa, entre la arena rubia y al embeleso de las olas, allí te espero.
–La gloria de mi tierra.
–Descansa en paz, Néstor.
–Y ahora, hasta Arguineguín.
–Adiós, prenda de mi alma.
–Me voy como pan sin sal.
–Vino caliente de abajo.
–Que se le vaya quitando.
–Mirando a la luna sobre las espumas.
–Si a tu sombra yo he nacido.
–Quiero vivir a tu sombra.
–El eco de tus palabras.
–Y la rimbombancia de tu adiós.
Siera esboza una sonrisa irónica. Lonoma la tiene permanentemente. Ipso facto convocan rueda de prensa. Ambos dos, sin chaqueta pero con corbata. Del Santander. Qué progresía, ay, Mería, se armó.
–Tenemos un gobierno descabezado, desorientado, apocopado, ensimismado, al fin y a la postre, deslegitimado.
–Me presento, no me presento, me presento, no me presento… ¡Ah!, sí, ¿Cómo? Si hay que hacerlo se hace: tri, tri, tri, tri, tri…plete, perdón, triple de Irving.
–(Cuchicheando) Te están preguntando que cuándo damos a conocer nuestro candidatos.
–Nos sobran, nos sobran. Vamos sobrados. Ni primarias ni hostias. Haremos un sorteo (digital) interno…
–Y así pasan los días, y yo desesperando, y tú, tú contestando: quizás, quizás, quizás. Con diez cañones por banda, Bento en popa a toda vela…
Nuelmasejo (sobradamente aparentado) marcó los nueve dígitos que lo conducirían al teléfono inteligente (en inglés: smartphone) de Nadocar. Al quinto tono (Arre, caballito, que ya falta poco), una melodiosa voz (estilo Tenerife, moda cálida) le contestó desde El Confital (Confitá, traducido al oriundo).
–Sí, aquí estoy tirando la última chabola del pesado este que me dejaste tú como herencia.
–No me toques los bajos…
–¿También pierdes aceite? Pues te los toco. Quedado.
Eso mismo, hasta el último minuto trabajarán con denuedo, se esforzarán hasta el límite de sus posibilidades, blandirán la tricolor de siete estrellas verdes (pongan otra que a los gracioseros esta no les hace mucha ídem), cantarán a pecho descubierto el lucha canario y el chico ganó (de ilusiones)…
–Ahora, por fin, nos podremos dedicar a lo que tanto hemos añorado. Tú ficharás en Los Gofiones y yo veré cumplido mi sueño de parrandear con Elfidio. Mira la que tengo preparada para el Alhóndiga del año que viene: Las cuerdas del timple suenan / con singular maestría, / acordes que al cielo vuelan / en malagueña o folía. Ños, parece que me estoy viendo.
–Anda que la mía: Siete notas musicales / en tan pequeño instrumento, / aromas de mar y sales / que se esparcen con el viento. Pero lo mío es cantar. Y contar chistes.
Se cierra el telón.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Juicio de conciliación

Cansado de candidatos (que vienen de otro sitio), de los que se apartan (para regresar en un santiamén), de las retransmisiones deportivas chillonas, llevo tras semanas refugiado en el ciclismo. Bien por Contador. También me entretengo en rebuscar cosas viejas en los periódicos. Y entre lo mucho que se atesora en las planas de años idos, me quedo en la presente ocasión con una curiosa crónica (El Atlante, 24 de abril de 1838, páginas 3 y 4) que a un servidor le recordó ciertos pasajes de El Quijote. Más por el contenido a lo Sancho Panza que por el barniz literario. He respetado la ortografía original. Por lo tanto, no se escandalicen. E indicar, asimismo que el simbolismo […] que ustedes hallarán en el texto indica que en la digitalización de una de las páginas se perdió una línea, pero que no impide ni altera, en manera alguna, la comprensión de la reseña que en el periodismo actual se englobaría en la sección de vida judicial.
 “Creemos se complacerán nuestros suscritores con la lectura del siguiente relato que se nos ha proporcionado, de un juicio de conciliación celebrado en la Fuente de la Guancha.
En el lugar de la Fuente de la Guancha á veinte de Marzo de mil ochocientos treinta y ocho años, ante mi el Alcalde Constitucional D. Antonio Domínguez y de dos acompañados por falta de Escribano que aceptaron el encargo conforme a derecho, compareció personalmente D. Miguel Díaz de Meza vecino de San Juan de La Rambla demandando en juicio de conciliación á Antonio González Díaz natural de Icod y trasceunte en este hace cosa de dos a tres meses; sobre que el tal día ha ido á casa de su suegro D. Francisco García vecino también de dicha Rambla, persona de mucha edad que cuenta ochenta años, el que padece por lo mismo de varios achaques; y parece que entusiasmado que dicho accidente es atraído ó conjunto de animas, el que en este estado se halla creído dicho su suegro, por lo que parece ha llamado al referido Antonio Gonzalez Díaz, para que como notado animero, desengañe si es que lo es ó no y por consiguiente parece ser cierto que el dicho Díaz le dijo que si lo era, teniendo arrimada á su muger Juana de Meza, quien al tiempo de su muerte supone quedo debiendo varias deudas y promesas, por cuyo engaño le incomoda al compareciente dicho su suegro para que le ayude como heredero a pagar una deuda tan superflua ó impuesta, atraída de personas de tan semejante mala conducta; y por lo mismo pide que le diga claramente cuales son ó que cantidad quedo debiendo dicha su suegra porque cree que como Juez de almas se lo debió de haber revelado.
Y estando presente el tal Antonio González Diaz contesto ser cierto haber pasado a la casa de D. Francisco Garcia llamado que fue por su yerno Domingo Luiz Jorge y su muger Francisca García esta hija lejítima de D. Francisco, a quienes es cierto les contesto que su accidente no es sino solamente una anima que tiene arrimada, tanto el como su dicha hija, la cual anima es la referida Juana de Meza, porque asi le dio el nombre cuando le habló por dos veces el anima, que quedó debiendo cinco misas rezadas á San Gregorio, una misa rezada á nuestra Señora de la Esperanza y otra á San José la que prometió estando comiendo, en cuyo caso con su familia tubo una roña opacion dando esto por seña, que debe nueve almudes de millo á su yerno Domingo por haberlo robado que debe […] pesos, declarando se los pague su marido con lo que le dejó y que también dejó a deber media pipa de vino a su yerno sin decir a cual, que esto es lo único que se declaró en las dos veces dichas, y que aun se queda mas que se declaró el anima, de todo lo cual dio una lista el esponente al referido Domingo Luiz Jorge, no teniendo mas que contestar y solo si dicho Jorge le ofreció cinco pesos por el trabajo de hablarle lo que no ha verificado.
Y su merced oido el dictamen de los dos asociados que lo son por el demandante D. Cristoval Luis Ravelo y por el demandado D. Salvador Alfonso. Decreto: Que en vista de ser el demandado un embustero tan semejante, engañando a los hombres inocentes, comiendo y bebiendo con un arte de tan semejantes picardias; debia de mandar y mando, que el tal Antonio Gonzalez Diaz vaya preso á la Cárcel, el que es demandante tendrá que pasarle la manutencion por ser un infeliz mientras tanto que con certificado y copia de este juicio ocurra al juzgado, como lo pide, para que en vista de el, de el castigo que corresponda, por cuanto aparece ser una cosa criminal y todos los dias verse exemplares de igual naturaleza, para que sirva de escarmiento á otros.
Asi lo proveyó, mandó y firmó con su señal que acostumbra por no saber escribir, firmándolo también D. Miguel Diaz y uno de los hombres buenos de que certificamos tiene una Cruz –†– Miguel Diaz de Meza–Cristoval Luis Ravelo–Pedro Quintero acompañado–Agustín González Quevedo–”.
Han transcurrido 176 años. Al menos en la expresión escrita mucho hemos mejorado. Pero, y creo contar con la complicidad de los fieles seguidores de Pepillo y Juanillo, sigue existiendo mucho embustero por el mundo. Timadores que se aprovechan de la ingenuidad de las gentes para clavarlos al menor descuido. Del mayor o menor grado de analfabetismo (señal de la cruz por no saber escribir), mejor no establecer comparación alguna con los momentos actuales no sea que nos llevemos un desengaño.
Hasta mañana.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Nombres propios

Me reprocharon ayer que no mentara en el post a Paco Afonso ni a Salvador Allende. Estimados míos, los susodichos son nombres propios. Y lo acontecido aquellos 11 de septiembre respectivos no fueron meros eventos. De otra parte, plumas mejor cortadas que la de un servidor se han encargado de las glosas respectivas. Y eso merece un respetito.
Se estrenó Pedro Sánchez y ya le colgaron el sambenito de la herencia. Y uno se alegra de que menos mal que no iban a hablar de ella sino a intentar arreglar el desaguisado, supuesto o no. Eso mismo, menos mal, que si no.
El editorialista –ignoro cuál de los dos orondos amanuenses púsose ante el teclado– más dicharachero de Barrio Sésamo ya no quiere a Brito. Y prefiere a Brito. O se decanta por Brito. Desde La Ranilla a El Penitente se escucharon los lamentos de El Viejito: ¡Hasta cuándo, Virgen del Carmen!
Luis Miguel Rodríguez –Luismi–, abogado él y defensor acérrimo de las nuevas tecnologías, no estuvo muy afortunado con su magistral defensa (“yo no sabía”) y la jueza entiende que el juicio debe celebrarse porque hay indicios más que suficientes de que el excesivo gasto telefónico constituya un delito. Su Señoría estima que a altas horas de la madrugada solo están abiertos determinados establecimientos en los que no se compra material alguno para el ayuntamiento. Y en la foto, sin casco. En vez de tomar ejemplo de Brito (I).
Ya enterraron a Botín. Pero hay otro Botín. U otra. Y uno podrá estar más o menos de acuerdo con los tejemanejes bancarios, pero bastantes se pasaron dos o tres pueblos en las redes sociales. Escriban un artículo de opinión en el que razonen discrepancias, pero recurrir a chistes fáciles en los que se destila odio, rencor y mala bilis, pues no.
Y pongo un ejemplo de tintes irónicos, humorísticos, pero que todos van a entender como parte del argot futbolista. Luis Suárez, uno de los jugadores estrella del Barça, retornará a los campos, tras un largo periodo de inactividad por la sanción impuesta, y jugará el clásico (25 de octubre). Y me imagino que con el hambre (deportiva) que debe guardar en lo más profundo de su ser, saltará al campo dispuesto a morder (competitivamente escribiendo).
Como me adentré en terrenos que ni por asomo son mi fuerte, aprovecho para desear feliz aterrizaje a los que ya habían derrotado al Dream Team (versión vigésima) estadounidense. Me habían adelantado ciertos aficionados al baloncesto que Orenga no era el hombre adecuado para dirigir la nave gasoliana. Y así debió ser. Le explotó la bomba en sus manos.
Los secretarios de los colegios son, además, los tesoreros de dichos centros. En una de las etapas en que lo fui en el colegio público de Toscal-Longuera, cada vez que comprábamos globos para festivales y fiestas a celebrar en el curso, el proveedor nos ponía en la factura: “Equis paquetes de bombas”. En la Consejería nunca debieron revisarlas con detenimiento.
José Miguel Pérez no se presentará a las primarias para elegir el candidato socialista. Cada vez escucho más, y todos no podemos estar equivocados, que a costa de apagar mucho fuego educativo olvidó que era –y es aún– secretario general regional de una formación política. Y entretenido en una labor que ha defendido mucho mejor que sus predecesores, dejó el partido al albur. Y el azar casi se lo carga. Los que se postulan no me convencen. Los nombres que aparecen en los medios de comunicación son perdedores natos en los últimos procesos electorales (a comentarios anteriores me remito). Si esto es todo lo que hay, si ese es todo el pescado a vender, ¿de qué regeneración estamos hablando? ¡Ah!, atiendan a los medios de comunicación en horas que no coincidan con las del ‘trabajo’ por el que cobran. Porque todos los argumentos esgrimidos quedan en agua de borrajas. ¿Qué hace Javier Abreu en todos los fregados radiofónicos y televisivos, habidos y por haber, si todos sus planteamientos se derrumban por sí solos porque a media mañana debes estar resolviendo otros asuntos? Que entraste de chiripa, de rebote, y ahora te has erigido en salvador de mil patrias. Y no sigo, que me conozco e inicio otra tesis doctoral.
Treinta años ya del nefasto incendio de La Gomera. Y uno más del habido en el Norte de Tenerife. Todavía se me ponen los pelos de punta. Noveleros llevando comida y mantas a los que combatían en los diferentes frentes con una rama de brezo. Periodistas que hacían entrevistas en primera línea. Un gobernador civil que circulaba con coche oficial por pistas en las que el fuego cruzaba barrancos como Perico por su casa. Sí, sacudo la cabeza e intento alejar los malos pensamientos. Afortunadamente, cuánto hemos avanzado en las técnicas de lucha contra el fuego en tres décadas. Aunque intrépidos reporteros siguen cometiendo idénticos pecados. Ayer mismo escuché a unas sobradamente preparadas cronistas arrimando culpas a supuestos pirómanos contra los que iniciaban procesos de búsqueda y captura. Zapatero a tus zapatos. Cállate, coño, que estás más guapa. Siento utilizar en femenino, que no va en sentido peyorativo alguno, sino porque eran dos chicas. Y no sigo, que me conozco e inicio otra tesis doctoral. Claro, hay para dar y tomar.
Feliz fin de semana.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Evento

En cualquier informativo, mucho más en esos capítulos de sucesos de la Autonómica, proliferan los eventos. Comienza a discursear el concejal de turno (más acentuado en los de cultura) y surgen eventos hasta debajo de las piedras. Sintonizas la emisora local del pueblo equis y te relatan todos los eventos habidos en las fiestas patronales. Aun siendo el español un idioma muy rico en el apartado de la sinonimia, le hemos cogido tal gustito a la palabreja que hemos relegado a la condena más execrable a términos como ceremonia, competición, fenómeno, festival, fiesta, aventura, acontecimiento, suceso, hecho, caso, circunstancia…
Vas a Google y escribes el vocablo y nos sorprende con unos 365 millones de resultados. Te alongas a los diccionarios y te tropiezas con paradojas como: “Acontecimiento o suceso pasado”. “Hecho o suceso que ocurre, especialmente si es de cierta importancia”. “Suceso imprevisto”. “Eventualidad, hecho imprevisto o que puede acaecer”. Y uno detecta ciertas contradicciones en las propias definiciones. Deberá ser esa la causa de que se haya convertido en el comodín.
Ayer, antes de mi diaria ración de ciclismo (ya dejé atrás Asturias y ahora transito por Galicia), hubo varios eventos en los telediarios (tengo la costumbre, mientras el mando tenga pilas, de simultanear unos cuantos). En la precitada tele Nuestra (ya con quince años de eventos) suelen coincidir con sucesos (si es con sangre, mejor). El evento de ayer fue, sin discusión, la muerte de Botín. Como las ganancias del Santander no han disminuido, y todo va a quedar en casa, me imagino que las preocupaciones vendrían por el lado de Ferrari.
Vas al buscador de cualquier periódico y le indicas que te realice el ejercicio de búsqueda, y en un periquete te remite, con pelos y señales, a los múltiples eventos acaecidos en los últimos días.
Este ignorante creía que esta temática era una de las tantas modernidades con que nos acostamos cada jornada. Y recurrí a Jable, la hemeroteca digital de la Universidad de Las Palmas. Fijé la atención solo en el siglo XIX. Y en los periódicos de tal centuria que conforman la colección, nada menos que 187 resultados encontrados. De los que extraigo una decena de ejemplos. En los que me he permitido la licencia de corregir (mejor, actualizar) algunos matices, como suprimir la tilde de la preposición a.
El Correo de Tenerife, 15 de septiembre de 1808, página 4:
…estarían estos prevenidos oportunamente a todo evento, y serían realmente invencibles con respecto a las fuerzas con que pueden ser atacados, muy inferiores por precisión a las nuestras como limitadas esencialmente por el objeto, el fruto y las dificultades de la empresa.
El Atlante, 12 de noviembre de 1837, página 2:
…pues los facciosos acosados de hambre espantosa, tratan a todo evento de forzar la línea.
La Aurora, 19 de marzo de 1848, página 2:
…y porque al fin se les podrán aplicar, a todo evento, los remedios que indicaremos para las otras.
El Porvenir de Canarias, 23 de abril de 1853, página 5:
…que el uso de mi nombre en cualquier evento ante la Convención democrática de Baltimore, sería en extremo repugnante para mi gusto y mis deseos.
Eco del Comercio, 3 de septiembre de 1856, página 1:
…se deben dictar medidas que preparen al pueblo a todo evento, porque si el cólera existe en la Península…
El Guanche, 26 de julio de 1861, página 1:
…pues aun cuando por cualquier evento concluya la Sociedad El Recreo, no por ello acontecerá lo mismo con la Biblioteca.
La Federación, 18 de septiembre de 1870, página 1:
…si por cualquier evento en uno de los próximos correos tuviésemos la nueva de hallarse proclamada la República en España…
La Salud, 1 de febrero de 1884, página 4:
…que haya padres tan ignorantes que no tengan en cuenta las tristes consecuencias que hacen recaer sobre sus hijos no apareciendo inscritos en el Registro Civil el día que por cualquier evento necesiten una certificación.
El Valle de Orotava, 26 de abril de 1891, página 1:
…alcanzar la necesaria instrucción para luchar sin desventaja en cualquier evento dados los actuales adelantos en el arte de la guerra.
Diario de Las Palmas, 23 de enero de 1899, página 2:
…por si se hicieran precisos más auxilios, la cañonera Diligente está prevenida a todo evento.
Nihil novum sub sole. Nada nuevo bajo el sol. Se nos pasará. Seguro. Como el resto de modas. Mientras, hoy es jueves. Por lo que con un evento más finiquitaré la semana (jornada laboral) y quedaré a disposición de mis fieles incondicionales, y fisgoneadores míos, hasta el siguiente lunes, en que si Blogger no vuelve a jugarme aquella mala pasada que me dejó oculto un periodo de tiempo, volveré con un nuevo capítulo en este Pepillo y Juanillo que se acerca ‘peligrosamente’ al millar y medio de boberías escritas. Y sin necesidad de mendigar, llorar y adular al editorialista de turno o recurrir al envío de una caja de pasteles de doña Paula.  Solo me debo a ustedes. Ños, qué bien quedé.
Como hoy es 11 de septiembre, conmemoramos un evento de capital trascendencia. Y mis disculpas porque creo que hubo un artículo tiempo atrás en el que esta casuística ya fue tratada. Pero la ventaja de variar los enfoques permite tales licencias. Hasta mañana.