martes, 2 de septiembre de 2014

Tanteos

Sí, ayer, 1 de septiembre, también fue el arranque del curso político. Aunque escasas fueron las vacaciones que pudieron tomar los cargos públicos, porque 2015, ahí a la vuelta de la esquina, se nos antoja un año entretenido con varios procesos electorales a la vista. En su haber, pues, un notable alto por ese sacrificio en aras del bien de la comunidad. En el fondo, pero muy en el fondo, tenemos unos políticos que no nos merecemos.
Circularán en estos próximos meses quinielas, sondeos, encuestas. Eso mismo, lo del titular: tanteos. Que diferirán en función de las líneas editoriales de los medios que los encargan o de los puntos de vista y gustos de las propias formaciones políticas, tan dadas ellas a la autocomplacencia.
Escucharemos hasta la saciedad la coletilla de “genera ilusión”. Que tanto valdrá para el aspirante, para el que se asoma por vez primera al baile de las sillas y sube al escenario para la competencia en noble lid, y para aquellos que no pueden bajarse del barco porque aún quedan proyectos pendientes que realizar y desearían ver culminados los objetivos que se trazaron cuando se auparon a la nave allá cuando en el antiguo régimen todavía no se había dicho la última palabra.
Deberemos ser capaces de atender a los avances de las diferentes competiciones. Todas ellas muy meritorias, a sabiendas de que habrá espectadores para todos los gustos. Y menos mal que al propietario de la patente “Pepillo y Juanillo” no le ha dado por convertirse en licenciado en deportes varios. Que si no tuviera entretenimiento para rato. Y mira que me gustan bastantes disciplinas de ese amplísimo espectro. El fútbol, no. Lo siento. Desde que dejó de ser deporte para convertirse en negocio y espectáculo, perdí todo el interés. Esta es mi tercera temporada en que soy siempre del que va en cabeza. Sin más.
Me ha parecido correcta la postura del nuevo secretario general del PSOE de posponer las primarias (de las generales) para después de que se celebren las elecciones locales y autonómicas. Hay que crear un proyecto a partir de cero que vuelva a generar confianza e ilusión y no armar un revoltillo de muy difícil digestión. Espero que los cambios que desde ayer ya se anuncian a nivel federal, constituyan un revulsivo para que despierten las agrupaciones de sus prolongados letargos.
Y de igual manera que no me ha gustado el caminar de la perrita, y constancia escrita ha quedado plasmada, en significadas poblaciones de esta isla (se incluye Los Realejos), los primeros movimientos para la designación de candidato a la presidencia del Gobierno de Canarias no me inspiran demasiada confianza. Ahí tenemos –y que conste que es un simple ejemplo– a Gustavo Matos, actual director general de Comercio, que sigue empeñado en mostrarse como la cara visible de la regeneración, cambio social, juventud y otros aditamentos. Pronto olvidó, con su premio de ascenso (que le vino de perillas a Javier Abreu, quien pasó de la nada a la primera tenencia de alcaldía y jefe supremo con mando en plaza), que no ha tanto los laguneros le dieron la espalda cuando concurrió como líder de la candidatura socialista al consistorio de la Ciudad de los Adelantados. Y cuando a uno no lo quieren en su propio pueblo, poca o nula credibilidad puede brindarle al resto de los canarios. Por esa regla de tres, conveniente sería que a unos cuantos de la Villa de Viera se les propusiera para el Cabildo, verbigracia.
Leí: Matos es un militante que conoce las entrañas de la organización, ha pegado carteles, llenado sobres, se ha pateado las agrupaciones de las siete islas y el partido lo considera suyo. Y la cursiva (entrecomillado en el texto original) me causó cierta hilaridad. Si el partido lo considera suyo y los electores ya le dieron un palo en pretéritos comicios, ¿creen que puede ser el mirlo blanco deseado? Miren, para ese viaje me quedo con José Miguel, al que (y el que me sigue sabe que no me escondo) varios variscazos he remitido. Y al que considero buen consejero de educación pero pésimo secretario general. Ha sabido apagar muchos fuegos en el siempre conflictivo sector docente, al tiempo que (para compensar, tal vez) ha armado unos follones en el partido (yo creo que mal aconsejado por una ejecutiva cargada de ineptos y acomodados) que casi se quedan cuatro a bordo del taxi. Bueno, en La Palma caben en un triciclo.
De la disputa Clavijo-Rivero por ser cabeza de serie en Coalición Canaria, plumas más sumisas y arrastradas que la mía ya se encargan de mover el fiel de la balanza en el sentido que el pesebrismo les va indicando. Por lo que voy a serte sincero: Se me importa un bledo lo que hagan y a quien elijan. Porque en esta maldita película de humor negro, sea uno u otro, siempre tendrá las novias dispuestas para que el cortejo acabe en la cama. Como viene ocurriendo desde los tiempos en que un tal Manuel Hermoso rompió con Jerónimo Saavedra.
Y concluyo en la isla de mis amores. Repasen también comentarios que, aunque relegados al olvido figuran, sin embargo, en la lista de entradas de este blog, que plasmaron pareceres de Gran Rey. Donde socialistas de viejo cuño pactaron con sus acérrimos enemigos para echar al PSOE a los chuchos de Vueltas. Y lo que mal empieza, acaba peor. Y ahí están, a la greña. Cuando en las próximas vuelva a ganar cualquiera de los otros, la culpa será de… Casimiro. Por cierto, ¿se retirará ya o se irá a dormir plácidamente al Senado? Pensar que alguien me espetó la semana pasada en tierras sureñas: La regeneración realejera puedes ser tú. Puede que por ello buscara otra frase para encabezar este blog. ¿La leíste?
Te propongo un reto para finalizar. Averigua si la delegada del Gobierno (la señora Bento) tiene una hermana viviendo en las cercanías de los semáforos de las monjitas en La Montaña. De ser así, le vendrían de perillas para entrar y salir. Y yo metiéndome con el clero. Ya me condené.