miércoles, 3 de septiembre de 2014

Rimas veraniegas

Complicados están los tiempos para poder publicar. Al menos en el formato tradicional, estilo libro. Y se corre, además, el peligro de que surjan protestas por el contenido de sus páginas. Recuerdo ahora mismo el caso de la edición de uno reciente sobre la historia del barrio realejero de Palo Blanco (pero como el ayuntamiento no quiere contratarme como asesor). Y otro en los lejanos tiempos de Vicente Quintero al frente de la Concejalía de Cultura (gran labor la suya, e incomprendida) que fue acusado de plagio.
En la segunda quincena de agosto me desconecté y tuve tiempo para jugar a rimar un fisco. Y este fue el resultado. Las dos primeras ya las colgué en Facebook. Hay de todo, como en botica. Y fui capaz de hacerlas yo solito, sin nadie que me echara una mano. Fuerte alcalde más rebenque daría.

Décima para Rayco

Atento como el que más
Mientras su labor profesa,
Inquietud y gran nobleza,
Generoso, fiel, tenaz.
Opta allá por donde vas,
Rayco,  para que el respeto,
Antes que otro nuevo reto
Y cualquier motivación,
Cumpla siempre su función:
Obviarás cualquier aprieto.

Soneto de mareas largas

Tomó protagonismo la marea
cuando agosto concluye travesía
y vino a demostrar que la osadía
el poder de las olas tambalea.

Por dominio invadido él pasea
y libra lo que antaño poseía,
porque la mar no es solo letanía
del vate que con verso lo recrea.

En la costa abundaron los rebosos
y los ‘Sures’ de largo se inundaron
provocando lamentos y destrozos.

Pero otra vez los hombres olvidaron:
tornaron apetitos ambiciosos
que ni vidas truncadas relegaron.

Décima pesquera

Arriba la barca al puerto
en medio de espumas rotas,
con su estela de gaviotas
tras la pesca en mar abierto.
Es su patrón don Ruperto,
curtido en diez mil traquinas,
quien conoce las esquinas
del medio que da el sustento,
y que hoy viene contento
bien surtido de sardinas.

El echadito pa´lante

Un menudito elegante,
que pretendió ser político,
no usó el método analítico
y solo obtuvo desplante.
Si no se tiene talante,
porque todo es figurar,
mejor sería pensar,
de quedarle una neurona,
que puede pintar la mona
en la taza de evacuar.

Décima de la moción

En una sesión plenaria
grave asunto se trató
y el tema se convirtió
en ínsula barataria.
La propuesta estrafalaria
pretendía el homenaje
a quienes lucieron traje
por el cargo ya ostentado:
dejen tranquilo el pasado
y den al presente encaje.

Décima de la gaviota

Derivas de la natura
solo desastres provocan,
si las reglas se trastocan
luego es difícil la cura.
La gaviota tiene hechura
para buscarse el sustento,
pero ya vive del cuento
y se ha vuelto carroñera,
parece vulgar ratera
que echó a la mierda el talento.

Décima del agricultor

El sufrido agricultor
vive pendiente de un hilo,
el tiempo lo tiene en vilo,
qué digo, le da pavor.
Por el frío o el calor
puede perder la cosecha,
una tarea bien hecha
queda rota de repente
y el fruto de la simiente
en una vega maltrecha.

Décima a Barbuzano

Admiré a Juan Barbuzano
por su exquisita prestancia,
fue su bregar la elegancia
desde momento temprano.
Si el rival soltaba mano,
una potente cadera
llevaba hasta la bandera
al incauto luchador:
genio, destreza y valor
que el maestro trasmitiera.

Décima veraniega

Los calores me sofocan
volviéndome impertinente,
y si pierdo el don de gente:
¡Cuidado si me provocan!
Las ideas se trastocan
en un mar de confusiones
y por muchos borbotones
que me inyecte con sorbetes,
mira bien dónde te metes:
¡No me toquen los cojines!

Décima de la desconexión

Qué momento inoportuno:
Internet se me colgó
y sin WhatsApp me dejó,
¿y ahora qué hace uno?
No tiene valor alguno
la lectura sosegada,
mucho menos vale nada
buena música escuchar,
pues eso no es disfrutar:
¿Hoy sin Red? ¡Vaya jugada!

Décima televisiva

Indigestión de Novita
sufrí en este mes de agosto:
Emma tuvo un arregosto
y la serie… completita.
El personaje te invita
al optimista quehacer,
pues todo su proceder
con alegría acomete…
¡Madre mía, qué tolete!
¿Y puede esto entretener?

Hasta mañana, mis incondicionales.