martes, 31 de marzo de 2015

Inauguraciones

Una vez publicada en el BOE la convocatoria de elecciones para el próximo 24 de mayo quedan prohibidas todas las inauguraciones. No significa la normativa que alcaldes y demás cargos públicos se priven de aparecer ante sus vecinos como sans lui, rien ne va plus (sin él las cosas no funcionan).
Ayer lunes fue un sinvivir permanente. Incluso Rajoy se sumó a la fiesta y estuvo en La Rioja y en Cantabria. Los telediarios no dieron abasto. No había cámaras para tanto movimiento. En la de aquí, los dirigentes cursaron orden expresa de abandono de juzgados y sucesos macabros para concentrar todos los efectivos en aperturas, estrenos, reaperturas, reestrenos… Alcalde, que eso ya lo abrimos hace unos tres años. No importa, lo reabrimos. ¿Y la luz del Burgado? Cuando yo sea…
El DRAE nos señala que inaugurar es dar principio a una cosa con cierta solemnidad. Y el ceremonial, como hemos visto en tantísimas ocasiones, consiste en cortar la cinta (un cacho para cada uno de los que se colocan al lado del que lleva las tijeras) y descubrir una placa cuyas dimensiones guarda relación directa con el número de inscritos en la misma. Pero como, normalmente, tal acto se lleva a efecto mucho después de que el edificio, la carretera, la plaza o lo que sea se hallen en funcionamiento, nada impide que los equipos de gobierno de las diferentes instituciones, que pasaban por allí de visita, se saquen la foto, dirijan unas palabras a los que, casualmente, se hallaban congregados en los alrededores y compartan unos pastas y licores que, fortuitamente, estaban depositados sobre una mesa que, accidentalmente, había llevado una militante del partido a la que ayer por la tarde, y de manera ocasional…
Estamos buenos para sujetarnos a los corsés legales. Siempre habrá un resquicio por donde colarse y asomar la cabeza por el otro lado sin que pueda caernos la más ligera sospecha de estar cometiendo hecho delictivo alguno. ¿Y por qué está presente el de protocolo, el gabinete de prensa en peso y las secretarias de las secretarias? Mera coincidencia. Tenían unos días de asuntos propios. Se harán equivocado. Lo mismo iban para el Sur y se pararon un momento a ver qué pasaba.
Seguiremos, pues, padeciendo bombardeos en forma de promesas. Folletos, programas, vídeos y mucho material audiovisual. Porque nos alimentamos por los ojos. Se impone el escaparatismo en un concurso que premiará a todos. Lo comprobaremos al minuto siguiente de conocerse el resultado del escrutinio. Acuérdense: ganarán hasta los que pierdan concejales.
En esta vorágine me hubiese encantado ser testigo de varias inauguraciones. Y no me habría importado lo más mínimo que se ejecutasen aun fuera de plazo, en periodo prohibido. Te cito algunas en el convencimiento de que la lista se podría incrementar con nobles causas. Cierro los ojos con tu permiso y sueño un rato:
La Casona de La Gorvorana, cuyas gruesas paredes encierran secretos de años idos y que rezuman historia de siglos, luce esplendorosa después de su ardua restauración. Qué belleza de patio interior. Y allá por el Naciente, el mirador, nuestro mirador…
La casa en la que vino al mundo el ilustre polígrafo Viera y Clavijo, después de ser adquirida y pasar a formar parte del patrimonio municipal, se encuentra en avanzado estado de acondicionamiento. Pronto, puede que antes de las próximas elecciones, el Museo será una realidad.
La casa de Agustín Espinosa ya no sufrirá más. Y mi amigo Germán, tampoco. Tras una corta negociación…
El Bosque de La Gorvorana ampliará su extensión hasta alcanzar las cinco hectáreas. Ya ha comenzado su repoblación…
Las propuestas de Juan Felipe Mesa para la adecuación y realce de los cuarteles de Icod el Alto y que ha ido reflejando en Facebook, han sido tomadas en consideración y mediante acuerdo plenario…
El sendero turístico de la costa será remozado en toda su longitud y dispondrá de un nuevo tramo en la zona baja de Romántica II (desde Los Pejerreyes hasta el Charco de las lisas) mediante un túnel salpicado de terrazas hacia el Callao Gordo y la Piedra Alta y se estudiará la posibilidad de hacer un estudio geológico de la Cueva del mármol…
Caminaba en dirección a la Cruz del Castaño cuando me tropecé con un hermoso rebaño de cabras (la culpa es del Cabildo). Iba pensando en el hipódromo. Sorteando cagarrutas me desperté.

lunes, 30 de marzo de 2015

Y limpieza en la mirada

Uno ha leído que los europarlamentarios, allá cuando creen conveniente, invitan (a quienes les parece) a darse unos garbeos por las sedes de las instituciones de la Unión Europea. Como los viajeros no se recatan en guardar el secreto y lo publican todo, podemos comprobar que políticos de la misma formación del que invita, estudiantes, deportistas, empresarios, amiguetes y otros y otras se pasean por Bruselas, visitan lugares de interés, comen (y bien), se trasladan… Y todo eso con bastante más que medio peso. Ahora que caigo, lo mismo llevaron a Benavente a cantar el polvorete.
Esta vez le tocó el turno al señor Gabriel Mato, que como su apellido indica es hermano de la que fuera ministra de Sanidad, la que no sabía que en el garaje tenía un Jaguar. Al popular –es árbitro de tenis– se le ocurrió que era ocasión propicia para llevar a la capital belga una embajada de peso. Y en lugar de fletar un camión lleno de piñas de plátanos de la costa de Barlovento, tuvo una idea mejor: un nutrido grupo de luchadores. Así que le echó genio, destreza y valor, convenció a sus mandamases directos y dicho y hecho.
Doce hombres, dos mujeres (y viva la paridad), un mandador, un director técnico y un árbitro (temeridad por su parte porque en una revuelta podría haberse suscitado grave conflicto) conformaban la comitiva. Para irnos haciendo una idea, por aquello del exceso de equipaje, sumen al peso de los deportistas el de la ropa. Que todos aquellos que nos la hemos enfundado sabemos que no es liviana.
La exhibición, como uno debería presuponer, no fue ante toda la Eurocámara. Qué va, solo unos escogidos. En definitiva, no alcanzaban una decena. Bueno, más luchadores que público. Eso sí, quedaron maravillados de las mañas y de las reglas que rigen el vernáculo deporte. Cuando comprobaron que debían levantar al caído, dar la mano al vencido en señal de respeto, pensaron por lo bajini: Igual que nosotros en los debates.
Como uno tiene amigos en todas partes, de fuentes dignas de todo crédito, estoy en condiciones de asegurar que los viajeros no salieron muy convencidos tras las explicaciones acerca de lo que (no) se hace y como (no) funcionan aquellos organismos. Pero como fueron atendidos a cuerpo de rey, optaron por mantener la boca cerrada (salvo cuando comían, y cómo) no sea que alcanzaran un toque pa´tras.
Dado que no he sido afortunado y no me han invitado todavía (cuando mi alcalde ascienda, lo mismo tengo suerte), no estoy en condiciones de señalarles cuánto dinero ha costado la gira. Y si no hubiese salido más barato que Mato trajese al polaco y al alemán a una luchada en cualquier terrero de estas ínsulas. Máxime cuando ellos viajan gratis. A saber, no pagan, se lo pagamos.
Si el montante económico dilapidado se ingresa en la cuenta del cualquier equipo, seguro que mucho desperfecto de sus instalaciones y más de un apuro de tesorería se habrían solventado. Porque a todo lo reseñado, se debe añadir un equipo de televisión que grabó un reportaje de 15 minutos. No sé si fue Pitti o estaba más ocupado en su candidatura por Coalición Canaria.
Pasan los años, me hago mayor, que no viejo (de ilusiones también se vive), y como a los cargos públicos se les llena la boca con la palabra transparencia, ojalá fueran tan rápidos para cualquier menester. A la hora de dar conocer hechos como el relatado, ahí están para plasmar la escena en cuanto soporte se halle a su alcance. Sucede en todos lados. Los gobernantes de turno, cuando el interés les puede, acuden prestos a comparecencias y ruedas de prensa para manifestar que las inversiones han sido de tal calibre que en tres meses más ya no habrá nada que hacer. Sin embargo, ponle el cuño que ninguno publicará jamás cuánto cobra. Lo más tendrás acceso, con algo de suerte, a lo que determinado pagador le abona. Que no es lo que realmente percibe, pues del añadido de otras percepciones (transportes, dietas, kilometrajes, uso de tarjeta, gastos de representación, secretarias, regalos…) jamás te vas a enterar. Y para estos otros conceptos, que al contribuyente le interesan en grado superlativo por ser un dinero de sus impuestos que no revierten sino en beneficio del político, no hay información alguna. Ni la habrá, me temo.
Viene esto último a cuento de un interesante cambio de opiniones acaecido en cierta red social. A veces no nos percatamos de que aún hay mucha gente que no tiene contacto alguno con Internet. Por eso, cuando se nos brinda la oportunidad de sumergirnos en los sitios oficiales de las instituciones públicas, que no contienen todos los apartados que la propia legislación obliga, nos olvidamos de las carencias que persisten en nuestra sociedad. Y, como contrapartida, te dirigen a la propia Secretaría de la entidad. Donde, a buen seguro, hallarás tantas pegas e impedimentos que desistirás a las primeras de cambio. Cuando a los propios concejales de la oposición se le ponen todas las chinas posibles, ya me dirás qué porvenir le espera a un pobre diablo, como yo, si osa inmiscuirse en berenjenales de tal porte. Y la táctica de “él se aburre” funciona a la perfección.
Me pondría muy contento si en esta Semana Santa los equipos de gobierno en ayuntamientos, cabildos y demás fueran encandilados por las luces del Espíritu Santo y corrieran hacia cualquier medio de comunicación, con idéntica velocidad que cuando van a informar de la inversión de mil euros en rellenar cinco baches, para que me sacaran de dudas con respecto a lo que colgué en Facebook este pasado fin de semana. Espera sentado.
Hasta mañana.

viernes, 27 de marzo de 2015

Delgaobeso

Ayer cavilé durante buen rato acerca de escribir una carta a Santiago Negrín, flamante nuevo presidente del consejo rector de la Radiotelevisión Canaria. Que accede al cargo por designación del Parlamento autonómico (algo vamos mejorando) y al que pensaba darle unos consejos de viejo. Pero entiendo que para superar a Willy García no es menester demasiados esfuerzos. Y como ha ostentado hasta ahora la jefatura de informativos de Radio Club Tenerife, espero y deseo que acabe con el sensacionalismo barato que se estila en todos los telediarios. En los que matan a la misma cabra unas cuatro veces y fijan su residencia en los juzgados isleños para contarnos todas las miserias y limpiar cuantos más sumideros mejor. Dejo para más adelante –que se vaya asentando primero– el amplio elenco de programas ‘formativos’ de la parrilla, que bajo el barniz del entretenimiento me tienen el mueble del televisor hecho un asquito.
Estaba echando la consabida visual mañanera a los digitales de turno y tropecé con el palabro que da título al post de hoy viernes, con el que doy por concluida, como muy bien saben mis apreciados fisgoneadores, la labor opinadora (opinante o que opina) semanal.
Un estudio (vocablo más manido aún que evento) llevado a cabo por especialistas de la Clínica de la Universidad de Navarra concluye que al menos una tercera parte de las personas encuadradas en el apartado de las delgadas, un conjunto bastante considerable, viene a ser, en realidad, un equipo de gorditos camuflados.
En cuantito acabé los renglones salí disparado para el cuarto de baño. Me desnudé y miré a los bajos, hacia las denominadas partes pudendas. No atisbé nada anormal en… mi acentuada obesidad abdominal, característica de todo hombre adulto, tirando a mayor, que se precie. Quedeme, no obstante, cabizbajo y meditabundo durante largos minutos. Bueno, dos, y no exagero ni un tanto así.
La próxima vez que vaya a cualquier médico le preguntaré cómo ve él mi IMC. Que sí, hombre (o mujer), ese cálculo automático que te da un artilugio electrónico (más conocido como una pesa) que te suelta lo de usted mide tanto y debe pesar cuanto. Eso, el Índice de Masa Corporal. Y puse debe porque siempre tienes unos cuantos más. Como yo, aunque uno tiene que tomarlo con cierta filosofía: Es la reserva. También se halla en el depósito de combustible de los coches y te sirve, eso alega el que te lo vendió, para llegar al sur… tidor más próximo. Además, en caso de producirse un cataclismo, y no olvidemos que vivimos en una región volcánica potencialmente peligrosa, vas tirando unos días hasta que lleguen los del rescate. Pero si estás flaco, esmirriado y en los huesos, vas a tener que chupar lo que trinques. Y las ripias son buenas un ratito, pero para mucho me da que no.
Las conclusiones del trabajo han sido publicadas en la revista Obesity, que como su propio nombre indica aconseja la compra de pastillas y potingues, amén de los ejercicios físicos que permitan la supervivencia de gimnasios, saunas y varios, que te ayudan a lucir un palmito semejante a cuando eras soltero y con una mata de pelo que…
Parece ser que ya debemos desterrar esa anticuada manera de saber si nos sobran o no gramos. Estimé muy cruel lo de kilos. Así que nada de IMC. Nos regiremos por la CUN-BAE. Regolizneando (variante en gerundio de regoler) un fisco por la Internet (por cierto, sigo sin saber qué demonios significan las siglas; si te enteras me avisas) viene a resultar que hay que añadir más variantes. Por ejemplo, edad y sexo. Para que luego nos vengan con la monserga de que el sexo a partir de cierta edad ya no levanta… la moral.
Y digo yo si el estudio en cuestión no ha restado a ese índice de masa corporal la notoria disminución que se produce, normalmente, de medio pa´bajo. No me negarás que a medida que crece la panza disminuye hasta la mínima expresión el culo. En los hombres, al menos. Tú no los ves por ahí, con unos pantalones vaqueros, largos como sacos en los fondillos traseros y que se les caen por las patas, más sujetos en los zapatos que en el cinto… Sí, ya sé que por delante la cosa no mejora, pero con la cremallera y la tela que rebosa aparenta ligero ascenso. Y cuando te sientas, miras el bulto (solo es trapo, pero bueno) y te da una alegría.
Estoy, pues, profundamente sumergido en un estado confuso. Opaco, más bien. Te veo bien, me indican algunos. ¿Qué, los llamo mentirosos? Estás más gordo, tú has subido, revelan otros. ¿Qué, los llamo mentirosos? ¿Qué dilema, no?
Pienso seguir como hasta estos momentos. Voy al urólogo una vez al año. Si en la analítica ve algún índice elevado (colesterol, ácido úrico y tal y cual), te queda la opción de transmitirle que esos son valores para una edad media y que para la tuya los incrementos no son tan significativos. Otra visita al dentista y, de resto, lo normal. Si te das un jeito, tiras a San Fernando, radiografía, te inyectan un Voltarem y te desvían a unas sesiones de masaje o rehabilitación en Tucán. Y a vivir la vida, que son tres días (antes eran dos). La barriga es mía y con lo que me ha costado criarla, déjala quieta. Me valdrá, además, como flotador en el verano.
Bueno, feliz fin de semana e intenten ser felices. Y no machaques el cuerpo de esa manera porque cuando llegues a mi edad los dolores de reuma te matan.

jueves, 26 de marzo de 2015

Nerviosismos

Salvo que la proximidad de las elecciones locales esté provocando demasiados nervios, cada vez entiendo menos el protagonismo de muchísimos ayuntamientos en los actos de la Semana Santa. Siempre he sostenido que cada ámbito social tiene su campo de actuación y las intromisiones suelen causar ligeros dolores de cabeza. Luego, esos mismos políticos que buscan protagonismo con los asuntos celestiales, se quejan amargamente cuando los curas se echan fuera del tiesto y se entrometen en las cuestiones terrenales. Las creencias y convicciones religiosas deben enmarcarse en la intimidad de cada cual y las instituciones públicas están para gestionar adecuadamente los dineros de los impuestos y no para sacarse la foto con el cartel de marras. Y, a lo peor, fue abonado con cargo a la partida presupuestaria de fiestas y otros ‘eventos’. Como si todos los contribuyentes estuviésemos de acuerdo con irnos de juerga estos días de recogimiento, meditación y juicio (en las playas del Sur).
Nerviosismo existe, y mucho, en ese amplio campo de los medios de comunicación. Los periódicos, ante la falta de inyecciones económicas publicitarias, se mantienen a duras penas. Y necesitan propagandas institucionales, añoran campañas electorales cada seis meses, que haya más defunciones para vender esquelas… Porque cigarrillos, bebidas alcohólicas y contactos de chicas ligeras de ropa escasean. Cuando la cosa mengua, ya se sabe.
Los audiovisuales, sobre todo los de cobertura local, malviven y se sostienen con los ‘tranques’ (engaños) de toda la vida. Las emisoras de radio de carácter público compiten abiertamente con las privadas y dan terribles mordiscos a la tarta de los anuncios en un ejercicio de competencia tan desleal como poco ético. Y arriba para copiar programas de dudosa probidad (hasta aquí puedo leer).
Donde más se palpa el descenso de ingresos es en la televisiones. Sector en el que marcan la pauta las denominadas locales. Que deben venderse descaradamente al mejor postor para poder seguir lanzando sus proclamas. En Tenerife nos topamos con una de ellas que lleva unas semanas con un furibundo ataque a la figura del presidente autonómico. Pero si uno echa la vista no tan atrás, se percata de que hubo etapas de amor profundo. Por lo que debe deducir que este paso hasta el odio más abyecto solo puede ser debido al acomodo en bolsillos más generosos. A cambio, claro está, de dorar la píldora hasta el límite de la babosería más indecente. Como se anuncian reportajes que condenan al Partido Socialista a las profundidades del Averno, un desconfiado como yo no puede dejar de pensar que la mano del ministro Soria es demasiado alargada. No tanto como una caña de pescar (salmones) pero casi. Y contando con la palanca que ilumina la tramoya (mi alumbrado ‘público’ sabe mucho del particular), el titiritero se mueve a su antojo. Si al cóctel le añadimos que los figurines son capaces de mimetizarse hasta el extremo de convertirse en peleles de quitaipon (quitapón o quita y pon), a rodar. Oh, hay uno que es tan camaleón que puedes verlo llorando a lágrima perdida (por delante), mientras le vende su alma al diablo (por detrás, cada uno la tiene donde mejor crea conveniente).
Estas cosas ocurren porque esta digna profesión periodística está más choteada que la Belén Esteban. No discuto que existen excelentes profesionales que jamás pisaron una facultad relacionada con el ramo. Que proceden, quizás, de otras ramas del saber y han arribado a este gremio con amplios deseos de superación. Y que cumplen sus cometidos con exquisita dedicación. Ahora bien, tras comprobar que circulan por Internet una gran cantidad de vídeos en los que se enaltece o degrada, sin término medio, la labor de ejemplares a los que se califica de periodistas, las tripas corren que es un disgusto. Aquí en este Norte no necesitamos coger un avión para contemplar espectáculos de mucho calibre. Y hasta aquí puedo leer por segunda vez.
Muchos nerviosismos, sí. Quizás demasiados. Y la política (vayan al diccionario para que comprueben su riqueza léxica) se halla muy necesitada de gente ecuánime. Ni que decir que el periodismo también. Mejor nos iría. Casi con toda seguridad, tanto en uno como en otro sector se requieran mejores actores. Y no se trataría tanto de elegir un amplio elenco de personas con preparación universitaria cuanto de un conjunto de individuos con sobradas dosis de sentido común.
Es mi opinión, oiga usted. Las publico aquí porque nadie me ha llamado para que lo asesore. Reconozco, eso sí, que de cerrajero no tengo nada. Cada uno debe ser consciente de sus limitaciones y de sus (in)capacidades.
Permíteme una bobería. Titular en La Opinión: “El Teide luce la mayor nevada del año”. Si en el próximo otoño-invierno (antes del 1 de enero de 2016) cae otra más abundante… ¿Qué? ¿Se va a acordar alguien de lo que se escribió un día de marzo? Como no seas tú, que siempre le estás buscando tres pies al gato.
Hasta mañana.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Hoy, luto

Ayer, próximo a las once (expresión favorita de mi madre), iba hacia Puerto de la Cruz acompañando a mi mujer a la sesión diaria de rehabilitación en el Centro Médico Tucán (hago publicidad a uno de mis alumnos de la quinta del 74 que ahora es gerente de dicho establecimiento). La radio del coche, conectada, como siempre. Y antes de llegar, el mazazo del accidente aéreo en los Alpes franceses.
Camino una hora por la zona de La Paz y llevo conmigo un pequeño receptor con el que sigo informado. Para no aburrirte con el relato detallado, te diré que hubo raciones extras, hasta que me fui a acostar, de prensa, medios audiovisuales convencionales y también reiterados asomos a las redes sociales. Menos mal que no tengo móvil, me dije; y me alegré.
Tal fue la indigestión que sigo enfermo. De rabia, de dolor y de pena. También de duelo. Tristeza infinita por las víctimas, por sus familias, por un entorno que se volvió negro en un santiamén.
Cólera por la parafernalia. Y a ese tipo de periodismo que practican algunos, mi rechazo más absoluto. Porque no es información, verbigracia, correr en el aeropuerto detrás de un afligido hermano, padre, sobrino, primo… para preguntarle ¿qué? Buitres, alimañas, sabandijas… ¿Más ejemplos? ¿Solucionamos algo?
Como los que recurren al chiste fácil (cuánta osadía, desfachatez, imbecilidad, insolencia, desvergüenza…) del catalán. O el bufete que se promociona con la desgracia para anunciar testamentos, herencias y la madre…
No, hoy no quiero escribir, no me apetece hacerlo porque sé que puedo meter la pata. Pero, y ya lo he manifestado en más de una ocasión, me pregunto si ha valido la pena estar quemando pestañas en las clases durante casi cuatro décadas a la vista de lo que se guisa. De los estudios de Ciencias de la Información, mejor me callo.
Hoy, luto. Lo siento. Mañana, quizás me encuentre más aliviado.


martes, 24 de marzo de 2015

Con Cautela

O CC nuevamente, y creo que es la tercera vez. Pero Coalición Canaria –en esta ocasión sí– se descompone a pasos agigantados. Como la gotita, o el poxipol, que la sostenía (cuotas de poder) se va degradando hasta el extremo de romperse al menor movimiento, lo mismo salta por los aires a las primeras de cambio y retorna a sus orígenes insularistas. Estoy convencido de que más de uno de los que están emigrando lo ha pensado en reiterados momentos. Eso de que Rivero haya repetido dos veces (ocho años) y ahora coja el testigo Clavijo (intuyen que otros cuatro), es demasiado protagonismo para Tenerife. Va mi primer consejo: No se preocupen y sigan en esa dirección que se van a pasar muchos más en la oposición. Y eso significaría la condena definitiva.
Es más, en aquellos lugares en los que aún guardan el tipo (por ejemplo, La Orotava), adoptan un lema (Una fuerza renovada) que es la comidilla en cualquier bar tertuliano que se precie. Repiten diez de trece, con un Juan Dóniz que lleva treinta y ni se sabe, y aluden a una transformación. Bueno, les queda la opción de resucitar las AIO. Aunque ya no molará la revolución de las velas porque el pueblo ya dispone de luz. La eléctrica y la otra, afortunadamente.
Otra de sus preclaras mentes privilegiadas, candidato a un organismo que ya preside pero que no se presentó para tal cargo en las anteriores, nos deleita con esta guinda: “Canarias está en el inicio de una oportunidad única de cambio”. Como es algo complicada, deduzco que la llevaba apuntada. Y cuando uno escribe las cosas, el margen de error es mucho menor que soltarlo de sopetón porque tienes tiempo suficiente para leer, releer y corregir. Si yo fuera presidente del Cabildo, verbigracia (cosas y casos peores se han visto), jamás aludiría al cambio, pues me lloverían cachetadas por todos los lados.
Mucho comentarista achaca al nerviosismo la cantidad de disparates que se vienen produciendo. Debo reconocer que tengo mis serias dudas. Otro candidato, ya mentado un poco más arriba, es acusado por un tercero, que lleva dando brincos políticos desde la época de fundación de Los Sabandeños, de prometer lo que no hace en su municipio. Creo que ya estás en condiciones de despejar la incógnita. Y los realejeros podríamos responderle que de eso sabemos bastante. Somos modelo en el descenso vertiginoso del paro, ingenieros de obras, canales y puertos, peritos de piches y barros…
Escribí comentarista en el párrafo anterior y aprovecho que el Callejón de los Cuartos ‘desemboca’ en la zona donde ubicaron las farolas de Mazinger Z (bueno, las más cercanas a la rotonda, como tienen un solo brazo, deberán ser de Afrodita A, la de “pechos fuera”, ¿te acuerdas?) para contarte que Las Palmas ha recusado al que vocifera en las retransmisiones deportivas (futboleras) por tener asustados a los jugadores. Vaya dos portentos (meto en el saco al del ‘sí, bueno’). La universidad de la calle sigue lanzando al mercado dignos ejemplares. Otro éxito en el haber de Paulino. O de CC.
El ánimo que se le ve al alcalde de Tacoronte, Álvaro Dávila, merece ser guardado en frasquitos para luego venderse como el agua bendita de Lourdes. Qué alegría irradia. Se nos fue hasta la Playa de la Arena (la suya, que no la de Santiago del Teide) y manifestó que es la más segura de Canarias. El riesgo se ha reducido al 1%. Así que cuando vaya a bañarme, lo primero que haré será contar los que allí se encuentran y si por un casual hay 99, doy la vuelta y me largo. Lee bien y no hagas trampas. Él hablaba de desprendimientos. Da lo mismo. Seguro que se cae el tolmo cuando me halle tomando el sol y me rompe la cabeza. Que tengo una suerte.
Me han preguntado el porqué de un párrafo que colgué en Facebook acerca de la autorización para compartir textos. Todo surgió de la lectura de una prohibición tajante que alguien plasmó en su muro. Lo que me causó cierta gracia y mayor hilaridad por pretéritas actuaciones que no vienen al caso. Salvo que se tercie. Cuando uno se dedica a navegar por estas procelosas aguas de la Internet, debe tener presente que en este mar hay infinidad de barcos. Y lo de los dominios territoriales y las millas de libre disposición presenta una línea tan débil y tan poco definida, que si no tienes claro que al segundo de mostrar una foto o cualquier sentencia, la velocidad de propagación, y de apropiación indebida, es tal que volver a las épicas peleas contra los molinos de viento no conduce sino a dolores de cabeza indeseados.
Hay que ir Con Cautela. Vale para los de CC. Advertencia casi ingenua para los que entienden este invento como un coto cerrado. Desde que los compartas con alguien, atente a las consecuencias. Un secreto compartido tiene menos consistencia que un puñado de millo en la boca de cualquier burro. Con perdón. Te queda la opción de que configures el perfil para que no lo vea nadie. Pero para tal viaje no hacen falta alforjas.
Concluyo: Cuando en la noche del pasado domingo se dio a conocer un sondeo (Canal Sur) a pie de urna, se dispararon comentarios para todos los (dis)gustos. Me quedo con este: Victoria amarga del PSOE y éxito arrollador de Podemos. Y ayer lunes, con los resultados verdaderos en las manos, todos ganaron. Incluso Rajoy está contento. Y no sé si Floriano o Hernando, tal para cual, sentenció que el partido que gobierna siempre sufre un desgaste. Lumbrera(s). Sigan trasladando al Mariano a los mítines de las elecciones autonómicas de mayo (porque él va donde lo llevan). En cada presencia suya, la fuga de votos es semejante a las estampidas del ganado en las películas del Oeste.
Hasta mañana. Y vayan Con Cautela.

lunes, 23 de marzo de 2015

Viajar


Hoy, cuando una mayoría de españoles está hablando del resultado de las elecciones andaluzas y realiza los análisis según su afinidad política, se me antoja oportuno comentar otros aspectos.
Hoy, cuando la otra parte de los que quedaron fuera de la anterior mayoría, y algún superpuesto, está hablando del resultado del Barça-Madrid y efectúa los cálculos con la vista puesta en el final de la liga o en la Champion, se me antoja oportuno cambiar de tercio.
Y es que soy así. Por llevar la contraria soy capaz de no votar a los que gobiernan en mi pueblo y en la Moncloa madrileña, que no portuense.
Subidos al carro de las encuestas, de los sondeos y de los estudios de opinión, viene a resultar que viajar es lo que más felices hace a los españoles. Y con esta conclusión coincido plenamente. Ay, si yo tuviera dinero para invertir.
De las diversas acepciones del verbo me quedo con la segunda y tercera: 2. tr. Emplear, gastar, colocar un caudal. 3. tr. Emplear u ocupar el tiempo.
Mientras unos sueñan –hasta la publicidad del organismo de loterías va en esa dirección– con chalés y yates de lujo superlativo (en el lenguaje modernista de la progresía vendría a ser superchalés y superyates, que es más supermegaguay), yo gastaría ese dinero en conocer mundo. Aunque no entre en mis apetencias el universo de los cruceros y de las giras a lugares exóticos. Suelo ser más de andar por casa.
Como enamorado de nuestras islas, no me canso de recorrer sus parajes, de meterme por cualquier recoveco que vislumbre en cada visita. Me siento bien en todas, aunque uno tenga sus preferencias que guarda celosamente en un rincón de su intimidad (lo de corazón, alma y otros aspectos trascendentales lo dejo para otros instantes de inspiración poética, y hoy es lunes). Mis amoríos para y con La Gomera son mucho más que confesables y no me importa silbarlo a los cuatro vientos. O cinco, de haberlos.
Cuando era mucho más joven que ahora, me fui, con el coche (una veces el mío y otras con uno prestado) en varias ocasiones a la Península. Eran tiempos de la peseta y aunque el billete del barco (ida y vuelta) para llevar el fotingo salía por varios sueldos de maestro, uno se embarcaba en la aventura (familia incluida) y con una simple caseta de campaña hacía más kilómetros en un mes que en muchos meses aquí. Ir de camping era, simple y llanamente, una gozada.
Me gustaría, ahora mismo, hacer la Ruta de la Plata, desde Sevilla a Gijón. De manera pausada, tranquila, relajada. Sin que me sujetara un horario predeterminado y coadyuvando a fomentar la economía allá por donde pasase: coche alquilado, combustible, alojamiento, comidas, visitas culturales y de recreo… Qué te voy a contar que no puedas imaginarte. Y después de las tierras asturianas (como dispondré de capitales suficientes, nos mandaremos unos garbeos gastronómicos con el amigo Ángel), incursión gallega, bajar reposadamente por Lusitania y retorno al punto de partida en la capital hispalense.
No me atraen –habrá que probar por si cambio de opinión– las correrías que nos venden las agencias de viaje y en las que transitas por una docena de países en el lapso de ocho días y siete noches. Esos trotes que te permiten desayunarte en Italia, almorzar en Francia y cenar en Andorra. Donde el control es tan estricto y las sujeciones del reloj de tal calibre, que debes aguantar las ganas de mear mucho más allá de los límites prostáticos aconsejables.
No, prefiero ir por libre mientras la salud me lo permita y no se me quiten las ganas de conducir. Porque es otro error del canario, encerrado en límites geográficos minúsculos, pensar que nos perdemos por esas carreteras. ¿Dónde vas con ese tráfico?, me espetan aquellos que piensan que volante y cambios son diferentes allende los mares.
Ay, si yo tuviera dinero para invertir, para ocupar mis ratos libres en pasatiempos de solaz y recreo. Colocaría mis caudales allá por donde la imaginación me dictara. Y creo que con unos centenares que pensaran como yo, a buen seguro que haríamos factibles las promesas de los políticos que hacen referencia a la creación de empleo. Máxime cuando el dinero en los bancos sigue sujeto a demasiadas fluctuaciones. Hay que moverlo, airearlo, que le dé el viento. Sin pasarse, no sea que una ráfaga se lo lleve todo.
En fin, qué bonito es soñar. Hasta mañana. ¿Se mojaron? Espero que les guste el mosaico fotográfico canario de las ocho islas.

viernes, 20 de marzo de 2015

Primicias

Muchas son las ocasiones en las que me alegro de no haber ejercido el periodismo. Porque no hubiese durado en una redacción más allá de una semana. Y nada te cuento de tratarse de un medio impreso. A buen seguro que si se hablamos de un diario se habría convertido, ipso facto, en semanario. Me han dicho que existe un redactor de cierre. Y ya me lo imagino al pobrecito repasando al menos título, antetítulos, subtítulos y algunas entradillas. Aun así, cuánto se escapa. Pero es la salsa de la profesión y la comidilla del día después. Un afer asaz decidor. Jolines con la frasecita. Requiere una explicación. Me encanta afer y me alegro de que se plantee su recuperación:
affaire. Voz francesa que se emplea ocasionalmente en español con el sentido de ‘negocio o asunto ilícito o escandaloso’ y ‘relación amorosa irregular’. En español puede sustituirse, en el primer caso, por términos como caso, asunto o escándalo; y, en el segundo, por aventura (amorosa) o, más coloquialmente, lío. En el español medieval y clásico existió el término afer con el sentido de ‘asunto, negocio o quehacer’; es voz hoy desaparecida, pero que bien pudiera recuperarse como adaptación gráfica moderna del galicismo.
asaz. (Del prov. assatz, y este del lat. ad satis). 1. adv. c. Bastante, harto, muy. U. m. en leng. poét. 2. adj. Bastante, mucho. U. t. en leng. poét.
decidor, ra. (De decir). 1. adj. Que dice. 2. adj. Que habla con facilidad y gracia. U. t. c. s. 3. m. ant. trovador (poeta).
Con este exordio me van a salir las décimas a porrillo. Meditemos:
La tragedia de hace dos días en Túnez ha conmocionado a medio mundo. Había turistas de por medio. De no haber sido así, uno más en la ración diaria. En 20minutos.es leí: “Los españoles muertos son un matrimonio jubilado de Barcelona”. Hombre, ya se podían haber esmerado algo más. Máxime cuando los pobres infelices viajaban por primera vez al extranjero a celebrar, precisamente, sus Bodas de Oro.
Como no tengo claro qué es un matrimonio jubilado, tampoco voy muy encaminado en lo de la media estatal. No sé si es aritmética, geométrica o la de Iniesta cuando participa en la selección nacional. De verdad, sí entiendo lo que Canarias7 me quiere transmitir con este titular: Un canario cobra 358 euros menos que la media estatal. Pero, y es bonito ser mal pensado de vez en cuando, me parece exagerado el sueldo estipulado para la dichosa media. A la que le basta un lavado de vez en cuando y punto pelota.
No obstante, mucho más despejado quedé tras leer (Se disparan las agresiones físicas y verbales contra el personal sanitario. Diario de Avisos) y acudir al DRAE (sano ejercicio que recomiendo al menos en cinco o seis tomas diarias). Porque ante la duda de si ese verbo era pertinente, hallé:
Disparar. 12. prnl. Dicho de una cosa: Crecer, incrementarse inmoderadamente. Dispararse los precios, la violencia.
Y quedeme mucho más tranquilo.
Ayer fue día de Pepe, el Caritas, y se me pasó. ¿O era Pepé, el Cáritas? Bueno, déjenlo, ya me mandará un whatsapp. Durante esta semana he perdido unos cuantos seguidores en Facebook que se decían amigos. Hasta mayo, me imagino, seguirá la toma de posiciones. Y después del 24, la de posesiones.
Acabo con dos primicias informativas. La una, buena, y la otra, mala. Comienzo por esta última:
Queda aparcado hasta después de las fiestas de mayo de 2016, o más, el proyecto de hipódromo en la Muy Noble e Histórica Villa de Viera. Parece no haber consenso en el mundo del caballo para elegir su ubicación, una vez desechados los terrenos de la Finca de El Llano y la nave industrial del Polígono de La Gañanía.
Para compensar la pérdida de peso de la población en el contexto geoestratégico mundial, se acometerá, en paralelo a la construcción del Parque Marítimo portuense, la instalación de un astillero en la recoleta Playa de los Roques que pueda dar abasto a la potencial demanda de los potentados propietarios de los yates. Cálculos estimativos prevén la creación de unos quince mil puestos de trabajo, lo que daría salida a las terribles bolsas de parados existentes en el Valle de Taoro.
Tengan un muy feliz fin de semana.

jueves, 19 de marzo de 2015

Cuánta inutilidad

Este comentario de hoy es una prolongación del de ayer. Así que si no lo leíste, ve y hazlo antes de seguir con este. ¿Ya está? Ahora echa una visual a esta captura de pantalla realizada en el muro del presidente del PP tinerfeño. ¿Ya está? Te resumo:
El señor Domínguez bajó al Puerto para presentar al candidato Lope Afonso. Al pobre Ledesma le ha pasado lo mismo que en el Realejo. Empezó alto y con empuje y siempre cede terreno. Utilizando un símil futbolístico, lo han hecho recular hasta su propia área. A lo que íbamos. Sabemos que en el fragor de las reuniones políticas las lenguas no se controlan y se disparan. El dirigente insular, puede que influenciado por la maresía, se olvidó en su perorata reivindicativa de una cuestión primordial. Que su partido gobierna, mediante un pacto con Coalición Canaria, en la Ciudad Turística más importante de España.
Los observadores neutrales (me considero como tal) entendimos el discurso como un sonoro estampido a la gestión de sus propios compañeros. Porque mira que alguien venir a tu propia casa a decirte que no se ha hecho nada en el parque marítimo, en la estación de guaguas, en Martiánez (un poco más y publicita un descenso notorio en el número de visitantes a Loro Parque), manda bemoles.
A todas estas, Sandra Rodríguez, alcaldesa merced a los votos de su grupo (CC) y a los de los concejales populares (Lope entre ellos), se ve en la obligación de sacar un comunicado en el que defiende la gestión llevada a cabo. También, por supuesto, la de los del colectivo de Manolo.
Ignoro si fruto de la ignorancia, de la bisoñez o de no respirar hondo y contar antes hasta diez, en lugar de reconocer la cachetada recibida ante el evidente error cometido, se le da la vuelta a la tortilla y se toma como un acierto (vuelve a leer bien el párrafo de Facebook) la metedura de pata.
Ante esta indudable falta de ignorancia, que diría el gran Cantinflas, uno no hace cruces por su acentuado ateísmo, pero se pregunta en manos de qué inutilidades estamos. Es que ni saben comprender un texto. Y uno se ‘peleaba’ con los chicos en la escuela por cuestiones menos trascendentes.
Voy a intentar reproducir la situación en décimas. Espero que capten la intencionalidad de las mismas. A lo mejor, con rimas hacemos la vida más llevadera. Y es que ante tanta eminencia (recuerden que valen para un roto, para un descosido y también suben vueltos, amén de colocar cremalleras en las braguetas), no nos queda más solución que recurrir al humor con tintes irónicos y hasta, si te apetece, sarcásticos.
La primera: piensa siempre antes de actuar.
Una décima me pides
y a la labor me encomiendo,
pues no me vale un remiendo
si tanto en el tema incides.
Espero que no te olvides
comenzar con redondilla,
el resto es cosa sencilla
cuando coges el tranquillo,
te lo comes como millo
y con sabor a pastilla.
La segunda: no por mucho madrugar…
Ya raya la paranoia
la obsesión del arribista,
quien se muestra más clasista
que el derecho de la poya.
Desmantelen la tramoya
y muestren la alternativa,
porque con tanta evasiva
y ataques desaforados,
naufragan por todos lados:
vaya actitud más altiva.
La tercera: el meollo.
Al Puerto bajó Manolo
a prometer lo indecible,
y fue tan poco creíble
que pareciera un pipiolo.
Como no lo dijo solo,
sino que iba con Lope,
olvidó que hasta en El Tope
todos saben quien gobierna;
mejor no metas la ‘pierna’
o Sandra te espeta: ¡Miope!
La cuarta: examen de conciencia.
Es bueno, de vez en cuando,
vacilar nuestra ignorancia,
mas no hacerlo en abundancia
pues te vas fotografiando.
Aquellos que van meando
por fuera la bacinilla,
suelen coger carrerilla
creyéndose inteligentes,
ni siquiera son conscientes
que no es luz lo que les brilla.
Quinta, y última (por hoy): parece mentira que en ese Puerto ilustrado…
Por la mar vienen y van
los aires de la cultura,
dando luz a la espesura
que nieblas disiparán.
Las olas transportarán
historias de mil lugares
con multitud de avatares,
amplias dosis de energía,
recargas del día a día,
aditamentos dispares.
Mis estimados, hasta mañana. Si no me llaman para formar parte de alguna plancha o para asesorar de cualquier cosa. ¿Qué pasa?
Apostilla: Redactada y programada esta entrada, se pudo escuchar por todo el pueblo esta sentencia: “No es un problema de tiempo, sino de capacidad”. Quien sostenía que para dedicarse al ayuntamiento debía abandonar el acta de diputado, mantiene ahora la posibilidad de simultanear cargos (tres). Me alegro de que su aptitud y talento hayan mejorado. A tenor de sus últimas intervenciones, bien a la vista está. Si es algo que se consigue con la edad, un servidor ya se sale. ¿Ven ustedes lo que un poco de falta de ignorancia puede hacer en esta vida? (Cantinflas dixit).

miércoles, 18 de marzo de 2015

MD

Cada mañana me levanto con la mejor de las intenciones. Pienso escribir para el día siguiente en este blog la entrada que te va a sorprender para siempre jamás. La que te va a dejar marcado de por vida. La que me consagrará definitivamente y me hará adquirir fama y grandeza infinitas. Dejo la cuestión crematística para otro momento.
Pero me echo a perder enseguida. Me lavo la cara, me desayuno y me pongo a repasar lo que los digitales me ofrecen. E incumplo reiteradamente las promesas de no abordar tanto comentario político y dedicar mi escaso tiempo libre a los asuntos más livianos o ligeros que la vida te ofrece. Con la vana idea de alcanzar el 0%, el desnatado total, vitalínea o activia de Danone.
Me enveneno a las primeras de cambio y a pesar de mentirme diciendo que no voy a leer más prensa, no es que vuelva a caer, qué va, voy mucho más allá y me meto unos leñazos. Así estoy, hecho un asco. Pero no puedo con mi condición, tú. Y me encochino al intuir que me quieren seguir engañando. Sé que hemos adelantado bastante, pero me temo que aún no es suficiente. Y no me gusta que los convecinos (expresión al uso del amigo Bruno) se crean que todo el monte es orégano. Me pongo a teclear en el convencimiento de que si sesenta seguidores de Pepillo y Juanillo son capaces de transmitir mis pensamientos a dos ejemplares por cabeza, ya son ciento ochenta las mentes despiertas que transitan por el pueblo. ¿Adoctrinar? No seas mal pensado. Que consigan discernir en libertad, simplemente. Lo malo es que no nos gusta leer demasiado. Somos capaces de perder el tiempo en buscar los restos de Cervantes antes de recomendar la lectura del Quijote. Claro que pueden estar algunos huesos del ilustre en todo el montículo hallado. Tan azarosa era la vida de los escritores en aquel entonces que nada me extraña que sus polvos estén demasiado dispersos. Que se lo pregunten a Lope. Con dobles.
MD no es Mundo Deportivo, ni Doctor en Medicina, ni MiniDisk. MD es muy deficiente. Que fue el título del tercer disco del grupo Platero y tú (ya que de escritores va la cosa), allá por la década de los noventa. Pero era, además, la calificación que dábamos a los alumnos que… Bueno, lo de alumnos les quedaba más ancho que el tres cuartos que te enfundabas en el cuartel en las frías noches de guardia.
Ahora que caigo –chacho, no me daba (de) cuenta– ¿y por qué no las iniciales de un político tripitido? Te confieso que no me gustan las luminarias, tipo Mazinger Z, que pusieron en Los Barros. Demasiado modernismo para un pueblo rural como el nuestro. Que no, no voy deslavazado. Todo encaja.
Pues nuestro hombre se va hasta el Sur de la isla (tengo amigos por aquellas bandas que me confiesan que no lo ven con buenos ojos) y sostiene que Arona es un referente importante para la isla. Y Los Silos. E Icod.
Puerto de la Cruz es un caso aparte. Es la ciudad turística más importante de España. Venida a menos por culpa de los otros. Es necesario que sea rescatada por una persona sensata, preparada y dedicada al pueblo, un hombre de futuro. Y con el tufillo calentito de cámaras y micros hubo terrible olvido. Tengo el mejor programa, sentenció el piropeado.
Tuvo que ser la alcaldesa portuense, Sandra Rodríguez, de CC ella, la que pusiera unos gramos de sensatez en la loca algarabía de un PP algo desnortado. Cuyo jefe insular se halla embarcado en una travesía que se me antoja peligrosa. Lo mismo le queda ancha. Con la equiparación a Cáritas que ayer nos brindara la Agencia Tributaria (muy independiente, como es público y notorio), van repartiendo tantos parabienes que ya los barcos hacen cola para el atraque. En medio de uno de los tantos orgasmos preelectorales estaba el mandamás (máxime cuando sus voceros manejan encuestas –se compran en el carrito de los chuches– que nos señalan que no hace falta ir a votar), cuando recibe la llamada de uno de sus escuderos para indicarle que se les había pasado por alto una cuestión que podría ser de cierta enjundia: Que formaban parte del equipo de gobierno. Y que en Madrid, lugar donde se desbloquean asuntos pendientes, con mayoría absoluta. ¿Se habrán percatado del desliz?
Pues sí, amigos míos, en Puerto de la Cruz ocurren cosas tan extrañas como que la alcaldesa (CC) deba defender el trabajo de sus socios (PP) ante las intromisiones de un aspirante escalador que no duda en prometer lo que lleva proyectado desde ha bastante y que, de repente, con una llamada telefónica y una posterior firma dejaría el camino expedito. Nada que nos extrañe por estos lares cuando en otros pactos gubernamentales la culpa era siempre de Oswaldo.
Por ello me rebelo y no comprendo cómo los realejeros (ahora se entiende el campo de batalla a toda la isla) pueden dejarse embaucar con tanta facilidad. Como si las agresivas campañas de fachada fueran el alegato a una gestión que no se ha destacado por nada del otro jueves. Porque a un ayuntamiento se le presupone la capacidad de mantener servicios. Lo malo (bueno para ellos) es que se pinta un paso de peatones, y fotos, me gusta, iconos laudatorios y qué guapos salieron. Ponemos cuatro bombillas, ni te cuento. Suma y sigue. Todo por simples actuaciones del quehacer diario de cualquier institución pública. Cuya obligación es realizarlo, y punto.
¿Patrimonio? Tenemos un catálogo. ¿Baños públicos? Estamos redactando los proyectos. ¿Hipódromo? ¿Cómo? ¿Sendero de la costa, bajadas a la Playa de Los Roques y cagaderos de perros? Eso es del Cabildo. ¿Destrozos de los rebaños de cabras en parajes protegidos? Las estamos enseñando a leer para que comprendan el bando que hemos dictado…
Hoy miércoles me toca la décima número 77. Cuando yo sea mayor y tenga tantos cargos como Antonio Alarcó (por no mencionar al empresario Manolo Domínguez), me trazaré el reto de inventar dos cada día. Sonetos no, lo que son artes mayores requiere otras capacidades. Los magos de La Gorvorana circulamos con luz de cruce.
Y te juro que no sé de qué voy a escribir mañana. Buscaré en la página de Mundo Senior y se encuentro un viaje, lo mismo me largo. Y lo haría sin dejar nada programado. Para que algunos políticos me echen en falta.

martes, 17 de marzo de 2015

Pónganle marco

No me refiero al candidato socialista portuense –lo hubiese puesto con mayúscula– sino a la conveniencia de enmarcar unas frases que pude leer este pasado domingo. Pero ya que menciono la candidatura del PSOE de Puerto de la Cruz, y como conozco a más de uno (y una) de los que la conforman, mis mayores deseos de éxito en el proceso electoral.
“Los jóvenes serán los protagonistas de la salida de la crisis”. Manifestación de un aspirante a la presidencia del Gobierno de Canarias. Ahí es nada. Porque aunque nos quieran vender el cartel de la renovación, del cambio, habremos de convenir que mucho candidato de poca edad (cuarenta y tantos) es ya avezado corredor en estas lides. Bien saben mis estimados fisgoneadores que tuve la osadía de participar activamente en ese sugerente campo de la política. Primero en la orgánica y luego en la municipal. Y con 38 años ya estaba de vuelta en el Colegio PÚBLICO Toscal-Longuera. Que me hablen de juventud, a mis años. Y como intuyo que el protagonista de la frase entrecomillada debía referirse a quienes ahora andan por una muy temprana época de su existencia, el reconocer que con la crisis vamos para largo es muestra inequívoca de que ya demandan prórrogas para concluir la labor, que se dice. Los gimnasios y los escasos desgastes provocan pubertades hasta los ochenta, o más.
“Mientras algunos se empeñan en repetir el pasado, nosotros queremos cambiar Canarias”. Diatriba de otro aspirante. Que lleva la tira de años más que el anterior. Y que ya lo fue, pero desea el retorno. Y no se atraganta. Porque ya tuvo la oportunidad hace mucho más de una década. Hay que dar un fregado a la Antigua Canarias y permutarla, con el jocico bien lavado, por una Nueva Canarias. Manda fusas y semicorcheas. Esa visión modernista ‘archipielágica’ contendrá también ópticas imputadas. Porque en el afán recolector no se discrimina. Como cuando cogemos las papas y ponemos en recipientes separados las grandes de las menudas. Todo pa´lante, ajecho.
“Yo soy de izquierdas, pero eso no es lo importante”. Definición que se ha venido reiterando con cierta frecuencia y que demuestra la nitidez ideológica de unos programas repletos de profundas cargas de vacuidad absoluta. Más opio para un pueblo adormilado. Digámosle lo que guste escuchar. Si en el bar demanda leña al mono, conduzcámoslo al zoológico y que participe del espectáculo circense. Cuando la losa de la realidad haga ademanes para despertarlo, que se coma un plátano. Si es de pintitas, mejor.
“Tenemos el mejor programa”. ¿Bonito, no? Qué menos para lema de una campaña. Somos los superiores, y punto. Donde haya un Mercedes, quítese Fernando Alonso. Lo malo es que sostiene la frase de marras un grupo que ya gobierna en un ayuntamiento cercano. Y como las carencias en esa población saltan a la vista, el compungido ciudadano podrá preguntarse, con toda la razón del mundo, por qué demonios no lo han puesto en práctica. Porque obras son amores y no buenas razones. O algo así. Lo mejor sería inventar una vacuna que nos inyectarían seis meses antes de cada cita electoral y que nos volviera idiotas de remate. Más de lo que somos, por supuesto. O de lo que piensan que somos.
“Saldremos a la calle a manifestarnos”. Si la Delegación del Gobierno nos concede el permiso oportuno (faltaría más), ahí estaremos sacándonos fotos a diestro y a diestro. A este paso en el Sur no va a sacar un voto. Todo pa´l Norte. Les aconsejo, humildemente, que hagan, conjuntamente, una marcha. Cortita. Desde el lugar de los baches hasta la entrada de los semáforos. Allí, la encargada de la autorización los brindará con café, licor y pastas. Y en la conversación, a lo peor, se dan cuenta de que tanto millones para unas luminarias intermitentes bien pudieron haberlo sopesado y  desviar unos euros apenas para lo que ahora se demanda. Con la inestimable ayuda de los viejitos. Parece que el vivero de votos áticos está cambiando de asentamiento. Si los antepasados levantaran la cabeza. Ya lo escribí hace un par de días y me preguntaron qué significaba. Pues, eso, guaguas, excursiones, bocadillos, en fin, intercambios ‘culturales’. Qué pena, la inteligencia no se hereda.
“Lo mejor para La Laguna es que su alcalde sea senador”. Y lo mejor para Los Realejos es que su alcalde sea presidente del Cabildo. Y lo mejor para La Orotava es que su alcalde sea director del Parque Nacional. Y lo mejor para Icod de los Vinos es que su alcalde sea botánico y vinatero. Viva la ley de incompatibilidades, vivan los superdotados. Hubo un concejal en mi pueblo que fue conocido como el medio güisquito: Pon medio ahí, decía cuando llegaba a ciertos sitios. Pues como todo progresa, los actuales lo superan con creces: Pon un doble (mínimo). Acabarán borrachos (de poder).
Hace un tiempo, bastante, me llamaron de Diario de Avisos. Contactaron conmigo al menos tres redactores de dicho periódico. Querían que volviera a colaborar en el mismo (sección DA Los Realejos). Lo pensé unos días y decliné la invitación. Me ha pasado luego con al menos dos emisoras de radio. La oferta, de carácter gratuito, altruista, desinteresado y más y más, iba a suponer, obviamente, una carga más de trabajo a la ya muy apretada agenda de este jubilado nada ocioso. Que por lo de ‘tú tienes tiempo’ y además ‘a ti se te da’ que te espetan a las primeras de cambio, parece convertirse en moneda de cambio al uso. Y aunque ustedes no se lo crean, ya he aprendido algo. Nones. El trabajo se paga. ¿Y a qué viene esta descarga emocional? Este domingo habrás leído, como yo, que el medio de comunicación impreso, ahora con nuevos dueños, incrementa su número de colaboradores. Y entre los que atisbo, el saltimbanqui mayor del reino. Lo de bufón no se debe solamente a los brincos entre cabeceras (qué bueno era don Pepe), sino incluyan asimismo los de ideas, pareceres y agradecimientos digestivos. No pretenderán que me trague que lo va a hacer por amor al arte. Hombre, ya sé que no dispongo de los méritos suficientes. Por tal motivo lo dejo para más adelante. ¿Por qué iba a ser yo menos?
Hasta mañana.

lunes, 16 de marzo de 2015

Nos da lo mismo

Comienzan a conocerse las diferentes candidaturas que concurrirán a las elecciones del próximo mes de mayo y en ellas aparecen como cabezas bien visibles (el Partido Popular se lleva la palma) políticos que han tenido sus más y sus menos en el ámbito de los juzgados. Y como no hay manera, por lo que se observa, de que nos pongamos de acuerdo en cuál es el límite que debe marcar la línea roja, lo mejor sería que la inhabilitación (incapaz de obtener o ejercer cargos públicos, o de ejercitar derechos civiles o políticos) mediante resolución (sentencia) judicial firme (no susceptible a recurso alguno) sea la que indique la pauta.
Ya las juntas electorales pertinentes detectarían la incompatibilidad e, ipso facto, quedaría eliminado el aspirante. Parece que me están señalando que voy demasiado lejos. Pero díganme ustedes de qué demonios vale que se ponga el grito en el cielo por aparecer con derecho al reenganche la alcaldesa de Telde (es un ejemplo entre cientos), si la gente le sigue votando. Para qué presumimos de democracia si luego somos analfabetos totales a la hora de agarrar la papeleta. Y eso que no me he ido a Valencia, pues le ha cogido manía a los voladores y a la caloret.
Legislamos a porrillo y después no somos capaces de cumplir lo allí estipulado. O séase, las normas se inventan para no ponerse en práctica. Pues peguémonos un tiro de leche en polvo y murámonos de blanco. Ahora mismos estamos inmersos en otro cambio de denominación. El imputado pasará a ser investigado. Y un churro, eso no vale un pimiento. Cada cual seguirá haciendo lo que le salga de allí. ¿Apertura de juicio oral? Tres cuartos de lo mismo. ¿Condenado? ¿Y qué, acaso no tengo derecho a rehabilitarme mamando otro poco?
Bravo de Laguna deja el PP para presentarse por otra formación, pero sigue agarrado al cargo (presidente del Cabildo de Gran Canaria). Hombre, si te presentaste bajo unas siglas y te marchas por la pataleta de que no te han escogido para las que se avecinan, ten un fisco de vergüenza, renuncia a tu acta y mándate a mudar. Ja, ja, tú sueñas y crees en pajaritos preñados. Y qué decir de Casimiro en La Gomera. Cinco (es que antes puse tres) cuartos de lo mismo. No, ellos no abandonan porque quieren garantizar la estabilidad. Por supuesto, la del sueldo, caraduras.
Así que digan lo que digan, legislen lo que legislen y firmen lo que firmen, cada cual seguirá haciendo lo que le venga en gana. Conclusión: que se presente el que quiera. Los imbéciles, nosotros, los que supuestamente, en un estado de derecho, tenemos la sartén por el mango. Aunque somos tan guanajos que nos dan una sin rabo y bailamos sobre una pata sola friendo papas tempranas. Y la cogemos sin guantes.
Muy fino tendremos que hilar si pretendemos que los cuatro años venideros transcurran sin tantos sobresaltos como los habidos hasta ahora. Me parece mentira que tanto presumir de avances en los diferentes sectores de nuestra vida, no haya servido para alcanzar mayor estabilidad política. Y de la dejadez en este tipo de preparación nos hemos contagiado electores y elegidos. Da la impresión de que no entra esta faceta en las importantes de la vida; en la de comer, que se ha dicho desde siempre.
Y es que no se entiende cómo es posible que permanezcamos impávidos ante los despropósitos. Nos presentan un cartel de condenados por meter la mano en la lata del gofio y le damos el visto bueno bajo la canción de que al menos a estos los conozco, vete tú a saber qué harán los otros. Están tres años y medio sin mover una piedra y en los cuatro meses últimos del mandato nos meten toneladas de piche en nuestras calles. Como nuestra memoria flaquea en grado superlativo, les aplaudimos con las orejas y nos olvidamos que nos recortaron hasta los calzoncillos.
Haz un recorrido por la institución pública que te parezca. Examina con detenimiento sus actuaciones desde el pasado mes de enero y comprobarás: señalización viaria, limpieza de calles, homenajes a tutiplén… Y ni te cuento la avalancha audiovisual.
Hoy es 16 de marzo. Aún no se ha publicado el Decreto de convocatoria de elecciones para el 24 de mayo. Y el ritmo que llevamos deberá incrementarse hasta el viernes anterior (el sábado 23 será día de reflexión). ¿La que nos espera, no?
Debo aprovechar el intervalo para hablar con algún trabajador (de los que se jubilen con carácter inmediato, no sea que nos vean) de la empresa pública Realserv, de los adscritos al servicio eléctrico, para que me explique en qué situación han quedado después de la privatización del alumbrado público. Que el PP realejero tuvo a bien adjudicarle a una empresa afín (me imagino que el material lo comprarán en determinada ferretería). Porque ante las denuncias de supuestas anomalías que se producen en las obras de última hora, impera el silencio del equipo gobernante. Claro, están más ocupados en excursiones y actos del bocadillo, que uno creía más propios del estilo de Coalición Canaria. Debe ser que todo se pega. Si algún antepasado levantara la cabeza.
Hasta mañana, que no toca hablar del gobierno.
Una nota aclaratoria: Me han llamado un amigo canarión para decirme que en La Aldea se han acabado las aspiradoras.

viernes, 13 de marzo de 2015

Olvidos y marginaciones

Vivimos en un mundo raro. Mejor, en una sociedad paradójica. Elevamos a la categoría de noticia cualquier anormalidad que surja y obviamos hechos de suma trascendencia. Los medidores de personas (people meter) o audímetros, las auditorías de medios impresos y otros árbitros al acecho nos llevan a guerras sin sentido. Navegamos a una velocidad en la que los nudos no nos dejan respirar la tranquilidad de la travesía. Es tal el cúmulo, la avalancha de contenidos informativos (o supuestos) que el coche neuronal nos lleva a una diarrea mental permanente.
Lo mismo estamos una semana con Bárcenas, que lo condenamos al baúl de los recuerdos. Y no creas que de un día para otro; no, de un segundo al siguiente. Puesto que si pierde el Madrid o lo adelanta el Barcelona, hay que movilizar redacciones a la caza y captura del tal Ancelotti. Hasta los ayuntamientos han encontrado tremendo filón en más de un “reality show” (tengo una visión más amplia de los mismos e incluyo programas con otros edulcorantes, pero basura en suma). Con solicitar adhesiones a mansalva, entretenimiento para rato. Como en los mejores tiempos de épocas pretéritas con deportes y equipos del régimen. Eso dicen.
Un impacto sobrecogedor como el accidente entre dos helicópteros que participaban en la grabación de una serie que debería ser emitida por la televisión francesa, ha quedado en un segundo plano. Cuando se impone un debate serio y sosegado (no al estilo tertuliano chanchullero) acerca de si es lícito el alcanzar estos límites en aras de la supuesta diversión y ocio del que se pone delante de la caja tonta. Sí, de esa que nadie ve. Lo acaecido en Argentina va mucho más allá de toda lógica. Y la legislación debe poner coto a tanto desmán. Porque como no somos capaces de cambiar de canal o apretar un simple botón, deberá existir un control sensato y riguroso de lo que se puede o no emitir. Solo me faltaba que me acusen de pretender rescatar la censura previa.
Hace unos meses tuvimos ébola para dar y tomar. Dado que unos casos de la enfermedad se nos colaron en el pomposo Primer Mundo. Superado el grave trance, ¿qué nos importa que unos negritos africanos las sigan pasando canutas en sus países? Nada, para esa desgracia no hay cámaras ni corresponsales. Hace dos días la tragedia volvió a mascarse en ese corredor entre la costa de Marruecos, Mauritania y Canarias. Y cuántas otras habrán sepultado en los fondos oceánicos infinidad de esperanzas. Porque las mafias no tienen un censo de salida de tales embarcaciones, ni registran el número de pasajeros que se suben a esos ataúdes flotantes. Y por estos contornos el asunto ha decaído bastante pues los aspirantes han visto que por Lampedusa les queda más cerca ese ansiado paraíso.
Por Europa, bien, a Merkel gracias. Seguiremos levantando vallas y apostando vigilantes para que no se nos cuelen los indeseables. Que nos traen, arriba, peligrosos padecimientos a manera de contagios. Cuesta más, mucho más, llevarles utensilios para que cultiven en su tierra y no se vean abocados a tan peligrosas excursiones. En cinismo no nos gana nadie. Bueno, ir, sí vamos, pero a esquilmarlos, a robarle sus recursos con nuestra avanzada tecnología.
Te habrás percatado de que he marginado hoy la política. Y creo que hasta mayo, voy a intentarlo al menos, daré menos protagonismo a los que cobran bien y están mejor situados. Aunque no podré soslayar aquellas circunstancias que me llamen poderosamente la atención. Como estas:
Paulino Rivero dice haber puesto las bases para que Canarias ‘crezca’. Esa fue una de las tantas guindas en el debate sobre el estado de la nacionalidad. Entiendo que no deben ser muy buenas porque si no las hubiese probado. En carne propia, que se dice.
Curbelo acusa a los que solo piensan en cargos y sueldos. Respiró profundamente, llamó a su chófer y subieron en el coche oficial hasta Contadero. Caminó hasta Garajonay, se subió al murito, dio un giro completo (360º), contempló la isla bajo sus pies y díjose: (Ponlo tú pues habrá diversas interpretaciones, en las formas; en el fondo me temo que no).
Un consejo al presidente del Cabildo herreño, el charlatán Alpidio Armas: Di todo lo que creas conveniente en el seno de los órganos del Partido y no andes buscando titulares que te puedan dar unos votos más. Las elecciones se ganan con una buena gestión no con algarabías verbales. Las diferencias con José Miguel, a dirimirlas en otros foros. Vergüenza debería darte el que te lo señale quien ni siquiera es afiliado.
Buenos, mis incondicionales. Feliz fin de semana. Y gracias por las felicitaciones. También en nombre de la familia, por supuesto.

jueves, 12 de marzo de 2015

Codazos

Creo que hoy van a tener que felicitarme. Bien dejando un comentario en este mismo blog (algo complicado, según me han dicho unos amigos), o en Facebook (ya saben que Twitterfeed se encarga del enlace). Porque ser abuelo por tercera vez, bien merece la pena. Que sí, que ya nació. Despacito, no se vuelvan locos que no me da tiempo de contestar a todos. Y vamos al grano:
Hay artículos que pasan sin pena ni gloria y otros, de los que tú no esperas gran cosa, te sorprenden agradablemente a tenor de las visitas recibidas. Mis espías, por ejemplo, me han señalado que en La Gomera hubo mucho lector, no tan mayor como yo (esto es ironía, Paulino, y no lo que tú intentas en Teobaldo Power; hacerte el gracioso a estas alturas de la película…), del post del pasado lunes.
Dadme otros cuatro años porque quiero ver cumplidos los proyectos que ya están en marcha… ¿Te suena? Así, de brinquito en brinquito, son bastantes los que llevan décadas con el mismo espíritu que cuando empezaron. Eso dicen. Y como sus sueldos no están sujetos a primas de riesgo ni sobrinas en peligro, y dado que la primavera, a la vuelta de la esquina, ya va calentando la no disimulada campaña electoral, podríamos confeccionar una lista enorme de curiosidades. Sí, denominarlo incongruencias ya no tiene sentido alguno. Puedes restregarle por los bezos hemerotecas, fonotecas, videotecas y cuantas otras tecas creas conveniente, que ni se inmutan.
Desde Bravo de Laguna (senior), el londinense, hasta Fernando Ríos (el niño de papá), se podrían intercalar tantos ejemplos de saltos del pastor (me acordé del señor Reyes), que lo mismo habría temas para más tesis doctorales. Por ejemplo, ahí tenemos al que fuera comisionado gubernamental para el autogobierno (y pon otra cuarta) que, aconsejado por unos amigos, ya se quiere meter en cualquier círculo que le deje un huequito. Y los puros y castos que no iban a permitir la entrada de elementos contaminados van a terminar como la aspiradora del médico sin ejercer.
Siempre ha habido codazos, empujones y quita de ahí que ese es mi sitio. Desde que arrancó el invento de liberados y sueldos a capricho (el resto se deja mencionado de anteriores ocasiones). Porque en los dos primeros mandatos, que no legislaturas, éramos bobos. A decir de los de ahora. Honrados y rectos, al parecer de los que nos guiábamos por ideales. Menos mal que este blog no lo leen los políticos actuales. De lo contrario, ya me imagino su pensamiento. Y, a lo peor, no en voz baja: Qué gilipollas.
Lo mismo mañana comentaremos algo del accidente de los helicópteros en Argentina. E intentaremos relacionarlo con los medios de comunicación (PÚBLICOS) cercanos, muy dados al despilfarro de los dineros en locos realitys.
Noto a mi alcalde nervioso, Mejor, desagallado. Desde que ya supo que Soria lo había propuesto para encabezar la lista al cabildo tinerfeño, se elaboró un manual de campaña con un único punto: ataque sin tregua a Carlos Alonso y Yeyo Abreu. ¿Por dónde debemos darles? Por el piche, que de eso sabemos bastante. Como yo no tengo tiempo, escribe tú una carta, Adolfo. Hay que meter a los vecinos (si son viejitos, mejor) por el medio, que viste más. Se han reído de nosotros…
¿Y tú, Manolo, no te ríes de los realejeros con tu doblete? ¿No te ríes de nosotros que te pagamos espléndido sueldo para que no acudas a tu puesto de trabajo? ¿Por qué no le dices a los de la zona metropolitana y a los del Sur que te vas a entregar en cuerpo y alma a invertir en el Norte porque ellos ya tienen bastante? Y dejo al criterio de mis lectores todas las cuestiones que nos pueden estar pasando por la cabeza.
He leído que se pone en duda la titulación académica que alegaste poseer cuando formaste parte del Congreso de los Diputados. Y ya ves, a mí no me importa tanto el que seas o no licenciado, o diplomado, o graduado. Me es igual. La capacidad humana no se mide por títulos. Pero lo que sí me preocupa es que no lo hayas desmentido y puedas estar quedando ante la opinión pública como un mentiroso. Ya lo hizo Roldán mucho tiempo atrás. Y otros tantos, sospecho. Pero si soy capaz de decir que soy lo que no soy, mal asunto. Por extensión, imagínate lo que se podía presuponer de la gestión diaria en asuntos delicados como las compras (naves industriales, materiales de ferretería y hasta el agua para las sesiones plenarias).
Renuncia a los sueldos de marzo, abril y mayo (que te los pague el partido) y después de las elecciones, cuando sopeses el lugar de destino tras conocer los resultados (es decir, comiences a incumplir las promesas de la campaña: nihil novum sub sole), los realejeros nos examinaremos y concluiremos si somos tontos de remate o todavía nos quedan unos gramos de sustancia gris. Y no olvides que el Cabildo es el ayuntamiento de la isla. Como el nuestro lo es de Las Llanadas, Icod el Alto, San Vicente, La Cartaya, La Higuerita…
Estas rabietas o escozores de candidaturas me recuerdan a los alumnos que siempre llevan por delante el no hay derecho. Que siempre deriva del decreto que los reguló hasta la saciedad dejando casi marginados los deberes. Pero de qué nos vamos a quejar si es mera copia de lo que ocurre en la sociedad en general. Derechos, derechos, derechos, y obligaciones en el cubo de la basura. Claro que los realejeros tenemos derecho a que nuestros gobernantes reclamen actuaciones para el pueblo. Y a que se dediquen al ciento por ciento (y si me apuran, más) a las funciones por las que les pagamos. Es nuestro derecho el reclamarlo. Y el político tiene el deber de cumplirlo. Pues no, seamos sinceros. Ni reclamamos ni los aspirantes a seguir en las próximas están ya ejerciendo su cometido. Están, única y exclusivamente, a la caza del voto. Bien está para el que pretende acceder, pero al que quiere repetir, que renuncie al sueldo. De no ser así, que devuelva hasta el último céntimo. La apropiación indebida es un  delito.
Tranquilos, lo seguiremos debatiendo en el bar. Pueden continuar tomándonos el pelo. Hasta mañana. Y ya estamos llegando a mitad de mes.