sábado, 8 de octubre de 2011

Eventos

En estos tiempos que corremos abundan los eventos. Porque todo, absolutamente todo puede ser traducido con esta palabreja que los políticos se han encargado en poner de moda. Son, fundamentalmente, los ediles de cultura  y festejos los que cada tres por dos la mencionan. Son las incongruencias de una lengua que lo mismo utiliza un vocablo para dar significado a dieciocho mil cosas, que bautizamos algo, lo que sea, con una veintena de posibles variantes léxicas.
Yo no sé si es un evento –un acontecimiento– el discurso cansino, repetitivo, machacón y, hoy mismo, faltón y chabacano, con el que nos deleita cierto periódico en su línea editorial. Que lleva un tiempo arremetiendo contra Paulino Rivero y su familia. Hace unos días, Ángela Mena ganó una demanda, como a estas alturas supongo a ustedes más que enterados. Pues bien, la esposa de Rivero ha recordado que en el año 95 ya fue objeto de otra campaña por parte de un periodista en la que se le acusaba de ser un enchufada y no acudir a su puesto de trabajo en la Administración Autonómica. Entonces, insistió, su hijo era adolescente y tuvo que regresar llorando algún día a casa por los comentarios de sus compañeros y del profesorado.
Si los que se alongan a este blog tuvieron la oportunidad de echar ayer una visual al comentario del periódico de marras, así como a los artículos de opinión de dos de sus prohombres más visibles, habrán podido comprobar la unanimidad de criterios en el disparo de sus cerbatanas (que no canutos, o a lo peor sí). Independientemente de los calificativos y piropos guarros utilizados, que el aludido por la esposa del presidente llame a otro periodista –de Gran Canaria, por más señas– como “este tipo pesebrista”, apunta el peligroso estado de la deriva, mejor, de la escora. Tendré que solicitarle a cierto amigo que me remita la fotografía de un mono mucho más famoso que todos los editores de periódicos de estas ínsulas. Los temores del corporativismo mal entendido la tienen a buen recaudo.
Hombre, lo de pesebrista –debe ser, intuyo, el que come en el pesebre– me hizo muchísima gracia. Porque, fíjense bien, Pesebre: (Del lat. praesēpe). 1. m. Especie de cajón donde comen las bestias. 2. m. Sitio destinado para este fin. 3. m. nacimiento (representación del de Jesucristo).
conocer alguien el ~.
1. loc. verb. irón. coloq. p. us. Asistir con frecuencia y facilidad donde le dan de comer.
tener alguien el ~ alto.
1. loc. verb. coloq. Ven. Encontrarse en situación de escasez económica.
Y si vas a Pesebrista, te remite a belenista: 1. com. Persona que por oficio o afición proyecta o fabrica belenes.
Claro, todo lo anterior no me encaja. Desde los tiempos del mono aludido hasta la actualidad han crecido enormes payos al socaire, quién lo diría, del personaje que acompañaba al primate, motivo de mofa y escarnio en aquel entonces. Y en tal dornajo han saciado apetencias para babear agradecidos por los alimentos recibidos. Reproduzco: Asistir con frecuencia y facilidad donde le dan de comer. Y tanto. A diario.
¿Por qué lees eso?, me preguntan. Porque uno debe estar informado para luego poder opinar. Además, solo me cuesta tiempo, circunspección y un estómago ‘aplomado’ (para que no me suba la marea). Como el abono a Movistar es el estipulado en el contrato –ni un céntimo más–, y como casi todo el mundo dispone de dúos, tríos o la madre del cordero, mande el panfletismo a freír chuchangas, fisgonee en Internet cuanto le venga en gana para mantenerse al día, olvídese de las esquelas –ya le llamarán por teléfono y si no, el muerto no se va a quejar– y los sabuesos irán enflaqueciendo como los perros de caza abandonados en Las Cañadas. De tal suerte llegará el día en que se producirá la inevitable reconversión y se abrirán nuevos senderos. ¿Desaparecieron los perros del escudo, no? Chiquito evento. ¿O guineo?
¡Ah!, Canarias no recortará la paga extra de los consejeros pues la situación presupuestaria no lo hace necesario. Hombre, ya sabíamos que presupuestado estaba, lo que no tengo tan claro es si la situación económica y financiera lo permite. Parece que sí. Ya procuraremos detraer de otros eventos.
Finalizo con tres fogonazos:
Si este déspota e inepto político es sustituido por un patriota, por alguien que ponga sobre la mesa de los españoles los clorocos que él no ha sido capaz de poner.
Descojonados todos, en definitiva, porque aunque los tontos útiles siempre han sido abundantes, además de necesarios, nunca antes encontraron uno tan barato.
Con la fama de maricón que tiene, me preocupa, porque a mí eso de tomar por retambufa no me va, así que yo creo que el platonismo que destila está muy mal empleado; y, si ustedes lo conocen, por favor, díganle que apunte para otro lado, que se vaya a tomar por culo.
Califícalos tú y explícame quiénes son los tontos (in)útiles. Yo no lo compro. ¿Me copias?
Feliz fin de semana.