viernes, 4 de noviembre de 2011

Programa, programa

Antes de entrar en la materia que hoy nos concita, vaya este RECORDATORIO: Una cosa es que yo decida, motu proprio, remitir el enlace de algún post de Pepillo y Juanillo (versiones una y dos) a mis amigos (cuando me apetezca y me venga en gana), y otra bien distinta el que SIN MI PERMISO alguien decida, per se, publicarlo en cualquier otro medio, digital o no. Por lo tanto, ruego a quien cree que puede disponer libremente del trabajo de los otros a su antojo, que se abstenga de reproducciones no autorizadas. Y para más inri, sin citar procedencias. Lo pongo con letras bien gordas para que pueda ser leído con facilidad. Creo que es la presente la segunda ocasión en que debo recurrir al refresco de la memoria. En la anterior ocasión fue por conducto privado, y en esta por el público de este blog. La tercera, si se presentase, iría por otra vía. Dicho –escrito– queda.

Para aprovechar la ola de la manifestación, Tavío reunió a los suyos en Puerto de la Cruz y les dijo: “La crisis se llevará por delante la ineficiencia e impotencia de Zapatero y Rubalcaba, pero también a CC, que ha apoyado las peores medidas económicas de nuestro país, y cuyos representantes en Madrid son igual de cómplices que los miembros del PSOE”.
Y añadió, por si no lo sabíamos incluso los más ignorantones perdidos (inclúyanme): “Las elecciones las han perdido Zapatero y Rubalcaba con la impotencia que muestran ante la crisis, una realidad que también nosotros hemos comprobado en la calle”.
La primera proposición (¿se dice así?, porque ya me jubilé) de la oración compuesta la entiendo, pero en lo de que ella ha comprobado, pues ya me pierdo. De significar acaso que ella también lo sufre, no acabo de creérmelo (bragas aparte, ¿ya no te acuerdas?).
Como estuvo en Santiago echando los últimos rezos al Santo, parece ser que allí les pidió Rajoy un segundo compromiso, el de no engañar a la gente; “y por eso en este catálogo de medidas de gobierno no hay ninguna propuesta que no podamos cumplir”. Efectivamente, me fui al susodicho programa electoral y cómo demonios van a incumplir nada si no existe una mísera propuesta concreta; abstractas todas las que quieras. ¿Pongo unos ejemplos? Vale:
“Con un mercado de trabajo justo, seguro y flexible, España podrá crear empleo a partir de los primeros pasos de la recuperación”. Está claro, ¿no? ¡Ah!, que es de cajón. Pues toma otra:
“Dotaremos de los mecanismos de seguridad necesarios a los trabajadores para que afronten con confianza los retos de la economía internacional, aumentando su empleabilidad: seguridad en su propia capacitación y cualificación, seguridad en los mecanismos de recolocación y seguridad en la cobertura de rentas durante las transiciones entre empleos. El derecho del trabajador a la formación permanente a lo largo de la vida y a mecanismos efectivos de recualificación y recolocación estarán en el centro del nuevo marco laboral español”. Traduzco: un buen casco y no la porquería de los actuales modelos (y para más inri, rojos).
Faltaba por meter la cuchara en el lebrillo el nacionalista de toda la vida (incluso antes de nacer), el simpático y dicharachero Ignacio González Santiago, el que arma los follones en el ayuntamiento de Las Palmas, el que aquí quiere mucho a Paulino, pero “alguien, que supuestamente pinta mucho en CC, me contestó que nos contaminaría pactar antes de las elecciones con el PP, que era mejor hacerlo después. Se equivocaron. Nosotros sí lo hicimos, pactamos con el PP antes, para garantizar un gran acuerdo para Canarias, que incluye la reforma del Estatuto de Autonomía, el REF, en particular, el cumplimiento de la obligación del Gobierno central de invertir en Canarias al menos la media estatal, y el mantenimiento del Estatuto Permanente de Canarias en la Unión Europea. Ahora, las encuestas nos dan la razón”. Oye, tú, que si la encuesta dice lo que dice y ya nosotros, sin haberse depositado aún un voto en la urna, hemos conseguido todo lo mencionado, ¿por qué están todos los demás nerviosos diciendo que el PP ha olvidado Canarias en su programa? Oye, que Josemanué me lo prometió, y a lo de atrás, pelillos a la mar. Y si tenemos que hacer una sección nacionalista dentro del grupo popular (versión Canarias, por supuesto), pues se hace, qué problema hay para ello. Y tenemos una hora más para seguir negociando.
Aunque Paulino Rivero, que ya pide el voto abiertamente en su blog –que lo mantiene personalmente–, tras haber finalizado los cálculos matemáticos de los sanitarios que cobran más que el presidente del Gobierno de Canarias (error de los periodistas: él no dijo él, él dijo el presidente; y es lo mismo pero no es lo mismo, faltaría más):
“Con o sin mayoría absoluta, el partido que gobierne en Madrid no podrá afrontar solo una legislatura que será aún más complicada que la que está ahora dando sus últimos coletazos. De ahí la certeza de que el próximo presidente buscará, sí o sí, el apoyo de otros grupos parlamentarios y, sin lugar a dudas, el de los diputados y senadores de CC".
¿Te quedó claro, Nacho? Farruquitos a mí, va a ser que no. Tú no sabes bien con quien te la juegas. Estás bueno tú. Y estoy bueno yo. Y haz el favor de no mentar la palabra godos en tus artículos, que estoy de un susceptible subido (o de los nervios con el don José ese).
Finalizo con dos citas que corresponden a sendos comentaristas o analistas. Entiendo (para opiniones, ya se sabe) que retratan adecuadamente el tan esperado documento de 214 páginas (indudable mérito tal cantidad de papel para no decir nada; inténtalo tú y verás que no te sale ni de coñas).
La primera de Alfonso González Jerez (Diario de Avisos): “Solo presenta un documento de intenciones, grandes líneas programáticas. Leyendo con cierto detenimiento el documento de óptimas intenciones del PP uno sería incapaz de deducir la catastrófica situación del país y la amenaza de una crisis económica internacional que puede dinamitar todo un sistema financiero y derrumbar a la propia Unión Europea. Al parecer todo se reduce a la pésima gestión de un equipo ministerial conducido por un inútil”.
Y la segunda de Ramón Muñoz (El País): “Puestos a buscar paralelismos, y sin querer caer en la irreverencia, Rajoy sería una mezcla de Pocoyó, en su calidad de protagonista, y de Pato, el asustadizo amigo del muchacho que odia meterse en líos. Completarían el elenco, la dinámica elefanta Elly como Cospedal y la fiel Loula como Soraya Sáenz de Santamaría. Estoy seguro de que si Pocoyó pudiera votar lo haría por el PP. Al personaje no le han tratado bien los mercados. Tuvo un estreno fulgurante cuando su compañía salió a Bolsa en 2009 pero luego pinchó. Así que le conviene el mensaje tranquilizador de Rajoy y su promesa de que saldremos de esta. Al que desde luego que no va a votar es a Gaspar Llamazares (IU) que advierte, citando al profeta Isaías, que no habrá paz en los mercados”.
¿Qué, ya tienes decidido el sentido del voto? Aprovecha y súbete al carro.