viernes, 23 de diciembre de 2011

Tapar agujeros

No pude entrar ayer (razones técnicas se me indicaba) en la hemeroteca digital de la Universidad de Las Palmas (http://jable.ulpgc.es), así que dejo las crónicas, que versan de Florencio Sosa Acevedo, aparcadas por unos días, pues necesito realizar unas consultas por si hallo los escritos que el susodicho dehesero escribió en La Prensa y que dieron lugar a unas interesantes réplicas con las que otro maestro le contraatacó en el diario católico y órgano de las derechas, La Gaceta de Tenerife, allá por 1929 y 1930.
Les anticipo, asimismo, que, tras el vaciado oportuno, estoy en la fase de elaboración de algunos álbumes web que Picasa nos permite hacer públicos, para darnos un salto hasta la costa tarraconense (Salou). Y que iremos insertando en Pepillo y Juanillo (II) a medida de que vaya concluyendo la selección. Son los inconvenientes de estas cámaras que te permiten ‘cienes y cienes’ de instantáneas sin necesidad de tener que llevarlas a revelar. ¿Te acuerdas cuando los ‘rollos’ de 36 eran el no va más? ¡Ah!, y menos mal que PortAventura estaba bajo mínimos, que si no todavía estuviese ‘arrullándome’. Novelero que es uno.
Ayer, día 22, estuvimos toda la mañana escuchando la tradicional melodía navideña. Esa que une números y euros. La que permite a los directores de todas las sucursales bancarias darse unos garbeos a la caza y captura. La ‘suerte’ quiso esta vez señalarnos que no es menester realizar excursiones por las archiconocidas administraciones, pues el gordo se fue a una pequeña población de Huesca. Parece que correspondía este año hacer ver que el cálculo de probabilidades es mucho más complicado que adquirir el décimo en la ayer mentada doña Manolita. A un servidor, ni aunque le pase el rabo cualquier gato negro. Lo mío es La Primitiva por razones evidentes de la edad.
En la fecha señalada también tuvo lugar el juramento de los nuevos ministros. Vi en la tele cómo se equivocaban algunos, a pesar de que le pusieron delante de sus narices un papel, con letras bien gordas, diferente para cada uno. No fuera que el de Turismo fuera a decir Educación y el de Economía se trabucase con Agricultura. Luego vino el intercambio (o entrega) de carteras. Acto protocolario en el que uno se percata de lo poco que hacen, pues el famoso maletín está siempre inmaculado, sin una mísera raspadura. Parece ser que el primer paso que van a dar todos (comenzando por el pie derecho, faltaría más) es el de ir tapando agujeros. Expresión que también utilizan, hasta la saciedad, todos los afortunados en el mentado sorteo navideño. Por lo que deduzco que las paredes de sus casas deben estar como el país, es decir, con una cantidad significativa de desperfectos y desconchados.
El próximo día 30 (me tendré que ir para La Gomera que el periódico llega un fisco más tarde) comenzaremos a ‘sufrir’ medidas. Y el Ejecutivo se escudará (lo tiene bastante fácil) en lo mal que dejó Zapatero el chiringuito. Los globos sondas se están lanzando en Cataluña y aterrizarán, inexorablemente, en Madrid dentro de bien poco. Y de ahí, a través de la T4, el resto del territorio patrio en un pispás. Desde Lisboa, flanco occidental, se nos indica el camino a seguir. Hay que ir al médico con la cartera y el monedero en la boca. Temo por Mundo Senior. O a lo peor no. Lo mismo incrementan las plazas porque mientras se viaja no hay momentos para enfermarse. No nos da tiempo. Uf, qué dilema.
Bueno, mañana es Nochebuena y pasado Navidad. Iba a empezar el régimen este miércoles pasado, pero lo dejaré para el 31. Creo que va a ser obligado. Y como el día siguiente, 1 de enero, arranca un nuevo año “Mariano”… En fin, sean felices.