miércoles, 11 de enero de 2012

P&M

Puede tildarse de mal menor, pero coincido plenamente con Santiago Carrillo: Si yo fuera militante del PSOE, optaría por Chacón. También lo hago con otro comentarista político que escribe sin tapujos que López Aguilar es la mejor amueblada cabeza socialista de estas ínsulas. Lo malo, también lo indico yo, es cuando intenta conjugar su teoría con su práctica. Por último –de este primer párrafo–, me gustan los planteamientos y formas de Eduardo Madina, ese joven vasco llamado a ser alguien importante en el PSOE, pero él señala no hallarse capacitado, por ahora, para tal altas responsabilidades, lo que le honra profundamente. Pero como no milito en formación política ni sindical alguna, sigan tropezando.

Lo del titular viene por Paulino y Mariano. Aunque también lo pude haber expresado R&R (Rivero y Rajoy). Y viene a cuento de lo ‘mentirosos’ que son ambos dos. Eso sí mentira oficiosa: la que se dice con el fin de servir o agradar a alguien. Humildemente me permito corregir a los académicos y sugerirle que hagan los verbos reflexivos (o pronominales, corríjanme los entendidos). Porque tanto el uno como el otro, con tal de servirse o agradarse son capaces de cambiar de opinión cada cinco minutos sin ruborizarse lo más mínimo y olvidándose por completo de lo que dijeron unos segundos antes. Y lo malo que era Zapatero.

Ahora que circulan por la Red infinidad de documentos comparativos entre lo que dijeron los populares (todos, porque parecían un disco rayado) en la campaña electoral y lo que hicieron nada más llegar al primer escalón de La Moncloa, bueno sería, también, estregarle en los bezos a nuestro estimado (bueno, algunos no lo quieren demasiado) presidente autonómico que dónde se hallan los 80.000 puestos de trabajo que iba a poner en circulación en este año 2011 que acaba de finalizar. Porque todos los números cantan que estamos peor que a final de 2010. Mientras, él sigue erre que erre en lo de que vamos estupendamente bien (menos mal, que si no), que el turismo sigue siendo el tranvía (el tren y la locomotora vendrán después) del progreso y, abreviando, tal y cual.

Reconozco haberme enganchado a los Desayunos de TVE porque considero a Ana Pastor una fuera de serie en esta profesión tan ‘dependiente’ que es el mundo de la información. Un periodista no puede limitarse a esperar una respuesta del político de turno (aunque le conteste algo que nada tiene que ver con lo que se le demandó) y adiós muy buenas. Y esta joven presentadora encarna lo que yo demando para un buen profesional en este sector. Me temo que con los cambalaches que se arman de vez en cuando en el Ente Público, siempre sujeto a los dictados del mandamás (político) de turno, se futuro esté algo más negro que los sobacos de un grillo. Y como gozo de la enorme ventaja de poder ver el susodicho desde la cama (¿te doy envidia?), allí me quedo hasta las tantas.

Tal ocioso menester me ha dispensado el privilegio (anótalo, Paulino, en tu cuaderno para la próxima) de poder ‘disfrutar’ con las mentiras (no, cambios de opinión) de las subidas de impuestos (IRPF, que no es cuestión de molestar a los que no tienen necesidad de cobrar una nómina), lo que va a ser posible, ya lo comprobaremos en unos días, que este 2012 cobre menos que en el pasado. En lógica consecuencia, me iré unos días menos de vacaciones, consumiré lo justo y necesario, suprimiré el cumpleaños (hombre, esto no lo veo tan negativo), reduciré unas docenas de ‘leche y leche’ y así.

Como he de creer a pie juntillas lo que mis superiores indiquen, me pondré muy contento allá por 2014, porque Montoro (palabra de Dios) ha expresado con esa rotundidad que él solo sabe hacer que bajará los impuestos para ese entonces. Y si por activa y pasiva dijeron que no los iban a subir (hace dos meses), y lo han hecho (hace dos semanas), ¿por qué he de tragarme esta nueva propuesta a dos o tres años vista?

Vuelvo a jurar por mi conciencia y honor (lo poco que me va quedando) que sigo sin saber dónde está Mariano. Sé que Paulino le ha pedido una cita, pero la cosa está como la Seguridad Social. Que arriba debe pagar un montón de millones de pesetas por una negligencia en una clínica privada portuense, pero que tiene sus ‘arreglos’ con la sanidad pública.

Alcanzamos ya la mitad de la semana y menos mal que nos visitaron unos 57 millones de turistas en el pasado año. De no haber sido así, nos hubiéramos dedicado a cultivar todos los terrenos valutos que restan por el territorio patrio, para general regocijo de Wladimiro que hubiese obtenido así, después de muerto (políticamente), la gran victoria a sus planteamientos del sacho y la podona.