martes, 17 de abril de 2012

Lo tenemos crudo

Volví a ser invadido por ese virus que te bloquea el ordenador bajo amenaza policial y multa de 100 euros. Ya me ocurrió el pasado mes de marzo, pero debe ser que me vieron cara de bobo (vaya novedad) y me han dejado con un portátil (no me hallo, tú) con el que suplir las carencias hasta que el técnico acometa una vez más la correspondiente operación limpieza. Para mí que me atacan los propios fabricantes de los antivirus (de bien poco me está sirviendo al que estoy abonado) o algún aludido en los comentarios del blog me las está cobrando todas juntas. Vamos a ver cómo escapamos.


Se nos fue nuestro estimado presidente autonómico a Marruecos y allí el monarca alauí (que no estaba de cacería con su primo hermano) le confesó que no han hallado ni un kilo de crudo (ni guisado). A lo mejor esperaba Paulino que le dijera lo contrario. Ni que fuera bobo el marroquí. Cuando regresó a Canarias, aparte de ubicar la noticia en su blog, lo transmitió por cuanto medio de comunicación se puso delante de Martín Marrero, esperando con ello impresionar a Soria. Pero este se hallaba resolviendo otro conflicto petrolero (ya lo tiene encauzado), pues doña Cristina Kirchner se ha puesto brava allá por La Pampa (versión argentina de Esperanza Aguirre). En fin, lo llevas crudo, Rivero.

Después de aplicar estas tácticas previas de distracción, se reunió con Ortiz y perfilaron la estrategia de la próxima semana: “subiremos los impuestos cuanto antes”. Así que si Binter no rebaja la oferta de viajar a Madeira este próximo verano, tendré que dedicarme a pintar un fisco la casa (que todo sea dicho de paso, está hecha un asquito), siempre y cuando, claro está, no haya un gravamen añadido para la pintura. Pues si así fuese, caminaré como un descosido para intentar recuperar estos meses que llevo sin entrenamiento. Lo mismo acabo por competir en todas las medio maratones que se realicen en pueblos cercanos. A otras islas no podré ir, salvo que alguien me lleve en el helicóptero.

Un sondeo de este pasado fin de semana señala que el PP se halla en una peligrosa senda descendente. El descontento se está generalizando y, salvo los incondicionales, la deriva se considera bastante peliaguda. Máxime cuando se palpa que cualquier medida de las que viene adoptando el ejecutivo presidido por Rajoy, parece obedecer a la improvisación más absoluta. Cómo cambian los tiempos. Hasta el otro día este idéntico motivo era la diana que llevaba Zapatero en la frente. Y en todos los años que llevo observando los vaivenes políticos (y van unos muchos), jamás he visto cosa semejante respecto a sostener lo contrario de lo que ha quedado grabado en tan corto periodo de tiempo. Es que me lo dejaron tan mal. Pues para eso te hemos elegido, para que lo arregles y no ten pongas a rezongar como un chico menudo. ¡Ah!, y lo más curioso es que el PSOE no capitaliza el descontento social y sigue tan hundido como siempre. Normal, Rubalcaba jamás podrá ilusionar al electorado, porque, como mínimo, es tan antiguo, si no más, como Mariano. Y los congresos regionales que se vienen celebrando parecen entierros en vez de proyectos que inyecten optimismo en la ciudadanía, ávida de nuevas formas de hacer política y no copias o dictados de Europa (considerando tal concepto aquel territorio que se halla al norte de Los Pirineos). Lo mismo hay que rescatar a Felipe.

La espantada periodística de Rajoy (qué episodio más vergonzoso) pareció servirle de coartada a Juan Carlos, quien, ni corto ni perezoso, dejó a la reina en la estacada (atendiendo al nieto) y se marchó al África profunda donde se estima que sobran elefantes. Las cifras que se barajan del viaje monárquico privado rayan el escándalo y la perversión. Pero mira que las casualidades de la vida han hecho que los castigos divinos se ceben con el abuelo cazador. Si el nieto se pegó un tiro en el pie, al mayor de la familia le falló el equilibrio (no se han dado las razones) y se jeringó la cadera por varios sitios. Ahora están los dos (abuelo y nieto) posando en posturas menos cómodas. Motivos más que suficientes para que Pilar Eyre emprenda una nueva aventura editorial.  Puede valerle para la portada esas fotos que circulan por Internet y que yo también reproduzco. En ellas se puede observar a un tal Jeff Ran (director del cotarro) junto a otro señor que es presidente de honor de la asociación para la conservación de la naturaleza WWF-Adena. Los otros retratados son unos animales de nada que pasaban por allí. Viva el vino y las mujeres, que diría Manolo Escobar.

Hasta luego, me voy a ver la tele.