viernes, 20 de abril de 2012

Un país paralítico

Ya se levantan voces, desde muy diversos sectores, que proclaman que España va a quedar en un estado de parálisis total. Porque las medidas (reformas, recortes, copagos…) adoptadas van a seguir generando un notable incremento en la bolsa de desempleados. ¿Y de qué demonios nos valdrá el contentar a Europa y los mercados, si vamos a quedar tiesos y sin posibilidad de respuesta alguna?
Los que no entendemos nada –ya lo adelanté ayer– de estas movidas sabemos, no obstante, algo de la denominada economía doméstica, de esa que te permite alcanzar el final de mes. Pero como Rajoy –desde el extranjero, como siempre– anunció que no hay improvisación sino que tiene en su cartera una agenda bien definida hasta el próximo verano, me temo –nos tememos– que si llegamos al día veinte será porque desde otras esferas nos están echando una mano. Lo que no dijo Mariano es si este año va a suprimir sus vacaciones para solidarizarse con todos los que las pasan canutas. Me temo que no nos baste, a posteriori, que se disculpe, cual chico menudo, como el rey.
Tendremos, pues, muchos viernes negros hasta la canícula. Y la cantinela de que solo son pocos euros, ya no nos vale, pues la suma de esas demasiadas nimiedades ya se nos está haciendo una montaña (grano a grano). Mientras, seguimos echando en falta gestos, detalles, que se nos niegan sistemáticamente. ¿Qué consuelo nos supone el que el sueldo de los expresidentes (cuatro) se les quede –pobrecitos– en apenas 74.580 euros, si después, salvo el caso de Adolfo Suárez, cada cual se ha montado los chiringuitos de rigor y están nadando en plata? Como siempre se me tachará de demagogo. Al tiempo, a un servidor no les está permitido pensar –solo eso– que lo suyo (de ellos) es una golfería en los tiempos que corremos (expresión al uso). Ya me gustaría que la mía (pensión) guardara semejanza con la cantidad antes expresada.
El que suscribe tiene una teoría bien simple: cuando se pierde la dignidad es porque has alcanzado el estado perfecto para ser político. No puedo comulgar con ninguna práctica que conduzca a un pueblo al ninguneo, al pisoteo más abyecto de unos derechos que creíamos consolidados. ¿Cómo no se les cae la cara de vergüenza a los dirigentes populares cuando escuchan sus declaraciones de ayer y de hoy? Es que la herencia recibida es la canción salvadora, y justificadora, para todo tipo de tropelías. Y un consejo, que de nada valdrá, a la señora vicepresidenta: no entre usted con esa sonrisita de falsa a la sala de prensa tras las reuniones del consejo de ministros. Disimule aunque sea un fisco. Ya que no saben llorar, no se rían en nuestras narices (televisivas). Y a los periodistas les pediría que fueran valientes y no pregunten tonterías sino lo que la gente comenta, un día sí y el otro también, en calles y rincones.
A la par que esta situación se produce, el señor Bono –otro de los bien pagados, amén del retrato en el Congreso de apenas 80.000 euros–, que lo mismo defiende los postulados de la Falange que se nos pone de lo más izquierdoso posible, sigue meando donde nos debe. Y ahora propone un pacto con el PP en Andalucía. Y a ti te rescataremos para que asesores a Arenas. Cállate ya y disfruta de tu excelente pensión. Mejor, si tan religioso eres, practica la doctrina de Jesucristo y comparte. ¡Ah!, es mera teoría. Pues vale.
Ahora vendrán –ya están soltando globos– las podas en Canarias. Don Francisco Hernández Spínola, consejero de la Presidencia y alto cargo orgánico del PSC-PSOE, ya ha hecho las suyas: buena tajada en la paga navideña, menos sueldo a los interinos y, por supuesto, más horas de trabajo. Con ello se incrementará notablemente el consumo en la época en que muchos comercios arreglan el desaguisado de sus cuentas anuales y, como siempre, sigue tú para no repetirme. Si te fijas bien son exactamente las medidas que su propio partido critica en Madrid al PP. Si esto no es de locos, mejor será pegarnos un tiro de leche en polvo y morirnos de blanco. Y ellos (hoy me repito bastante) les sobra (el tiempo) para atender al ejecutivo, al partido, a la familia y al ocio (bueno, en esto están todo el santo día).
¿Tú has oído algo de suprimir en consejerías, presidencia, parlamento, empresas públicas, helicóptero, policía, televisión…? Hay que tener cara. Y morros. Y se los pisan y no les duele. Te invito a ir al BOC cualquier día de estos. Podrás comprobar cómo salen a porrillo convocatorias para cubrir puestos de libre designación. Hombre, cuando no hay, no hay para nadie. ¿O es que los resquicios legales apuntan siempre en la misma dirección, a saber, por arriba? ¿Y a los de abajo? Que les den IRPF, IVA (IGIC)…
Vaya manera de acabar la semana. Y yo con estas greñas. Por mi pueblo, y es probable que sea motivo para un próximo comentario, decirles que me han llamado para que me sume a una solicitud en la que se va a proponer a determinadas personas y colectivos para que sean tenidos en cuenta en las sucesivas rotulaciones de nombres de calles de este municipio. A lo que me he negado de manera rotunda y tajante. Saben ustedes mi opinión al respecto por entradas anteriores y no pienso cambiar de opinión a estas alturas de la vida. Pero como intuyo que a más de uno le encantaría ver su nombre en una placa, el grupo de gobierno en el ayuntamiento realejero lo tiene bastante fácil ahora que también se dejó llevar por la corriente. Métanlos en La Gañanía (sin dobles). Lo dejo, por si se tercia en el futuro.
Si te apetece –a lo mejor sí–, te dejo un enlace en el que un articulista  propone cinco recortes que nos ayudarían bastante para salir del atolladero actual: http://www.elplural.com/2012/03/08/5-recortes-que-salvarian-a-espana-sin-tocar-a-los-mas-debiles/
Bueno, lo mismo cuando ustedes estén ante el ordenador leyendo la presente me halle yo medio jodido (con perdón), pero voy a intentar soslayar la situación ante que los recortes, incluyendo copagos, sean mayores. Feliz fin de semana.