miércoles, 27 de junio de 2012

Avatares portuenses

Hoy es miércoles. Día en el que se va a celebrar un juicio rápido por el que se dictará sentencia en el último afer del concejal portuense Luis Miguel Rodríguez. Si ustedes, apreciados lectores, le echan una visual ahí al lado (Filosofía popular) se les despejarán todas las dudas. Estos individuos que se han visto envueltos en asuntos de copas (bueno, en nuestro caso hay que sumarle otros), el único pecado que han cometido es haber seguido al pie de la letra los doctos consejos de José María Aznar.
No sé si a lo largo de esta jornada se pronunciarán al respecto el alcalde de Puerto de la Cruz, Marcos Brito, y Sebastián Ledesma, portavoz popular en infinidad de foros, porque en la sesión plenaria del pasado lunes en el edificio de El Penitente no hubo manera. El implicado no abrió la boca y los dos mencionados, a pesar de los años y otros condicionantes, regatearon a los interpelantes a base de bien. El uno acusa por querer sacar lasca del particular, mientras el otro esgrime que se realizan juicios paralelos.
El responsable de este blog reconoce que también ha pecado gravemente porque ha escrito varios párrafos relacionados con los menesteres del edil involucrado. E ignoro si Brito y Ledesma me podrán perdonar semejantes osadías. Me temo que no. Y si les espeto que por dignidad, vergüenza, ética, responsabilidad, congruencia, decencia y más y más y muchísimo más, se tendría que haber largado para su casa desde hace bastante tiempo, puesto que está poniendo por los suelos el prestigio de una institución pública, lo mismo me excomulgan para siempre jamás. Si Marcos fuese un alcalde de verdad, comprometido con un pueblo que no le queda otra que refugiarse en la jaula de los monos en cualquier zoológico, como el concejal no ha sido capaz de dar un paso al lado, ya lo hubiese cesado, le habría retirado las funciones y responsabilidades que tiene delegadas. Por higiene democrática, por decoro, por honorabilidad. Pero él está instalado en otra dinámica en la que maneja hilos y marionetas, máster en mociones de censura y adalid de trapicheos y componendas. ¡Pobre Puerto!
Ya que bajé a la otrora Ciudad Turística –hoy, Ciudad Circense y del Cómic–, voy a citar un comentario del amigo Salvador García, a la par que me atrevo a discrepar de su reflexión: “Todos tendrán que nutrirse de la cantera (refiriéndose a los clubes deportivos) como primera medida de adaptación a la realidad”. No sé, estimado, si aparte de esa primera rondó por tu magín alguna más. Pienso que sí. Porque yo entiendo que es la única. Y que debió adoptarse ha bastante. Por lo visto todos los equipos peninsulares tienen ojeadores en estas islas, pero el –o los– del Tenerife debe hallarse de garbeo permanente en periplo peninsular. Y nos olvidamos de que están –iba a escribir estamos, pero me arrepentí– en la denominada categoría de bronce (2ª.B), con una deuda cifrada en más de veinte millones de euros, en una época de acuciada crisis y con unas vacas (a las que poder ordeñar) más flacas que las de las plagas bíblicas de Egipto.
Desperdigados por esos campos de fútbol que pueblan toda la geografía más arriba del Estrecho de Gibraltar, existe una pléyade imponente de futbolistas que suelen dejar a buen nivel el excelente juego que desde siempre se relaciona con estas peñas. El Tete trajo a Kiko Ratón (con mis respetos). Les faltó fichar a Pier, Alexis y al esperpéntico y chillón comentarista de la tele de Willy. [Fui un momento al baño a cubrir una necesidad perentoria]. Regreso y leo esto: http://www.diariodeavisos.com/2012/06/25/opinion/que-asco-alfonso-gonzalez-jerez/. Lo asumo íntegramente y dicho queda. Eso, qué asco.
Concluyo con tema bien distinto. Como uno ejerció la docencia hasta el otro día, sigue con interés toda la información relacionada con el sector. Y me acabo de enterar de que el consejero del ramo está volcado en conseguir el objetivo de disminuir el abandono escolar y potenciar la cohesión social. Es, por lo visto, lo que se menta como Plan Proa. Y como en las líneas precedentes andaba por Puerto de la Cruz, recorriendo la costa y su bajíos, establezco la (im)pertinente comparación marinera para sentenciar que lo mismo vamos todos con eso (la proa) pa´l marisco.
Bueno, voy a descansar que este esfuerzo y la calima me tienen frito. Estén atentos a los medios de comunicación convencionales por si se hace pública la decisión que conllevará la posterior justificación. Yo he soplado una vez. Y le dije al policía que iba a echar a perder una boquilla. No me hizo caso y me contestó que ese material lo pagaba Zapatero. Fue en El Rocío (Almonte-Huelva). Me debió ver cara de romero. El aparatejo indicó cero patatero. Y que conste que no soy abstemio, pero alcohólico anónimo o borracho conocido tampoco. Ni si vislumbro un control  me piro por dirección prohibida. Porque uno tiene que ser consecuente. Y si es concejal, mucho más. Ojalá la justicia comparta mi opinión.