martes, 26 de junio de 2012

Los Realejos, zona libre

Mientras El Hierro sigue temblando (¿nueva erupción volcánica a la vista?) y el Tenerife celebró el pasado domingo… la victoria de Fernando Alonso (de fútbol ya escribieron bastante los entendidos; yo solo manifiesto que sigan trayendo foráneos con –muchos años de– experiencia), nos vuelve a sorprender el presidente autonómico con la canción de que los planes de rehabilitación turística pueden crear 125.000 puesto de trabajo. Y con todos los aciertos que ha tenido en pretéritas predicciones, me pregunto qué podemos hacer para que este hombre salga de su burbuja. Mientras tanto, la consejera del ramo (de la cuota socialista), no sabe, no contesta. Con toda seguridad habrá que ir a Madrid a resolver el litigio. Ya Rubalcaba, como ayer recalcamos, está en ello. A pesar de las encuestas publicadas este pasado domingo en las que el PP, con apenas siete meses de gobierno, ya podría perder su mayoría absoluta, pero que el PSOE no se beneficia ni un tanto así. Pero léanse este artículo y no me presten a mí el más mínimo caso: http://eldia.es/2012-06-25/criterios/21-Es-hora-Rubalcaba.htm.
Dejo la política de altos vuelos y me quedo en el pueblo. Los socialistas realejeros presentan a esta próxima sesión plenaria una propuesta que denominan ‘zona libre de la aplicación de la reforma laboral’, y que, por lo que he podido leer, implicaría que el ayuntamiento, la gerencia de urbanismo y las empresas públicas quedaran libres de los estragos de una ley injusta. Y te juro que no lo entiendo. Ni un fisco. Y si alguien se dignase, aunque fuese a través de algún comentario en este post, explicármelo, se lo agradecería. Rescato un párrafo del escrito en cuestión, mientras cuestiono: ¿Y por qué no todo el pueblo (seríamos como una ZEC muy sui géneris)?:
El Partido Socialista de Los Realejos, en su apoyo a todos los trabajadores, reclama que el sector público de este municipio sea “zona libre” de la reforma laboral. Para su portavoz, Miguel Ángel Regalado, se trata de ser consecuentes con los datos obtenidos tras la aprobación de la ley, sumamente negativos para la economía, y que tantos derechos ha ido mermando haciéndonos retroceder a un pasado que nadie quiere. De esta forma, el Ayuntamiento de Los Realejos, su Gerencia de Urbanismo y sus empresas públicas quedarían libres de sufrir los estragos de un ley injusta para el trabajador si el Pleno, a celebrarse el próximo 28 de Junio, aprueba la propuesta del edil socialista Miguel Ángel Regalado.
Expresa el grupo socialista realejero que los objetivos que pretendía el Real Decreto Ley 3/29012, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, no solo no se han cumplido sino que han cosechado un estrepitoso fracaso. No seré yo quien lo desmienta. Pero me extraña esta aventura en solitario –¿por la que quedarían protegidos contra las inclemencias legales, es decir, sin aplicación, los trabajadores de nuestro ayuntamiento?–, cuando lo normal sería que fuera el partido el que recurriera la ley, como hizo con la denominada de amnistía fiscal, o bien que presentase en todos los ayuntamientos del país mociones al respecto.
Estas son, entre otras, las cuestiones que, insisto y recalco, no entiendo. Porque un político, y más si es socialista, tendría que velar por los intereses de todos los trabajadores (sí, dicen que los apoyan) y no solo los de aquellos más cercanos. Pensemos que la proposición pudiera llegar a feliz término. Que ya es mucho imaginar por la mayoría absoluta del PP en el consistorio, formación que dictó la norma y que su representación parlamentaria en Madrid le permiten adoptar tales medidas. Y llegado ese instante, ¿qué? ¿Se aplicaría la norma en los 8115 ayuntamientos restantes y el de Los Realejos sería como tener zona wifi exclusiva, patente de corso, privilegio real, bula? ¿Y el resto de administraciones? ¿Y los empleos del sector privado, verdadero dinamizador de la economía? ¿Y los funcionarios, incluyendo a la que ha sido expedientada por gesticular una peineta ante la foto de Paulino? ¿Y los pensionistas?
Puede ser producto de mi ignorancia –por eso espero la explicación–, pero estas acciones de cara a la galería poco significan y menos conducen a dar credibilidad, estima y confianza a un partido que está en algo más que horas bajas (local, regional y nacional). En el que cada cual parece ir por su lado, por libre. Que me perdone el gran escritor Alexandre Dumas por el plagio y la osadía, pero ¿a dónde van por senda tan solitaria les trois mousquetaires sin el auxilio de D´Artagnan? ¿No entienden los imaginarios Athos, Porthos y Aramis que, con el joven gascón (ya no das el perfil, Alfredo; ya no estamos para sostener el sable, o lo que sea), el todos para uno y uno para todos es más efectivo. Miren, esto es como si para el próximo pleno Jonás (IU), en plan aventurero, reclamara en solitario, y desde nuestro Realejos norteño y querido, para que el pleno acuerde que el 14 de abril de 2013 se instaure la III República en España y se vayan los Borbones a donde crean conveniente saliendo en barco por Cartagena. No, por ganas, no, que le sobrarán, sino por coherencia. Porque hay foros y procedimientos.
Además, vi una información, foto incluida, en la que Adolfo firmaba el convenio colectivo del personal laboral tras dos años de atasco en las negociaciones y que estará en vigor hasta finales de 2013. Y eso ocurrió el pasado 18 de junio, hace, pues, escasos días. Tan mal, como lo pretende pintar el PSOE, no debe irle al personal de nuestro ayuntamiento, puesto que el citado concejal manifiesta que “en este primer año al frente del área de Personal es de agradecer el buen clima de trabajo y confianza en el Ayuntamiento entre el personal laboral, el funcionariado y los trabajadores de las empresas públicas y el equipo de gobierno, sabedores de la situación de crisis por la que atravesamos, pero esforzándonos más en que ello no influya en una merma en sus derechos laborales”.
Nadie de los citados trabajadores con los que hablo, y lo hago con cierta frecuencia, me ha comentado nada ni ha puesto en entredicho las palabras entrecomilladas en el párrafo anterior. Entre ellos hay algún afiliado al partido socialista. Conclusión: menos lo entiendo aún. Si a bien lo tienen…