jueves, 23 de agosto de 2012

Protagonismo soriano

Tengo tantos entretenimientos, afortunadamente, que ni me había enterado de que ya empezó el fútbol. Síntoma inequívoco de que veo poco la tele últimamente. Eso, sí, procuro estar debidamente informado para luego atreverme a redactar estas líneas. Y ayer me llamó la atención un par de cosillas, o tres. ¡Ah!, el ciclismo me encanta: un hombre, una bicicleta y tira pa´rriba.
Vislumbro un titular en la sección de sucesos:  “Detenido en Tenerife por apropiarse de 193 décimos del Gordo sin pagar”. Leído así, tal cual y sin anestesia, te deja patidifuso. Para mí, no sé para ti, esos décimos son de los que obtuvieron el primer premio en el sorteo navideño de la lotería. Y siendo así, el ladrón (supuesto) tendría que estar dando brincos sobre una pata sola. Porque a 400.000 euros por cada uno, ese hurto ascendería a la módica cantidad de 77.200.000 euros. Una nimiedad, vamos. Pero como siempre ocurre con estos llamativos reclamos periodísticos, si vas unas líneas más abajo te enteras de que había retirado esos décimos en una administración (lo hacen asociaciones de vecinos, grupos folclóricos, equipos de fútbol…) y se había olvidado de ir a pagarlos. Y es que un despiste lo tiene cualquiera.
Los hoteleros de La Gomera recurren a sus clientes ilustres para que vuelvan a la isla y dar así una imagen de que el incendio ha sido un traspiés, pero que la magia natural colombina sigue ahí para deleitar a todos cuantos se acerquen a patear sus caminos y adentrarse en esa joya de la laurisilva. Los Príncipes de España, la señora Merkel y otros significativos personajes han sido invitados. Y yo que la llevo visitando desde 1962, y casi siempre me he alojado en los mismos apartamentos, qué. ¿Estaré en ese selecto grupo de ilustres? Pues no, ni Casimiro, ni Nicolás, ni Alicia, ni Manolo, ni Pilar… me han insinuado un garbeo. Chacho, chiquita desgracia.
Pero vamos a lo importante y que da pie al post de hoy. Recuerden que aludía mi alcalde, en la entrevista que fue objeto de comentario el pasado martes en este blog, a unos denominados reinos de taifas. Y aseguraba haber acabado con ellos. Pues como a Manolo no lo calla nadie, ni debajo del agua (eso dice), ya está tardando en salir a los medios de comunicación a retractarse de sus palabras o, en su defecto, llamar a su jefe regional para que le aclare el afer montado con Montoro. Porque vaya espectáculo que nos han brindado los ministros. Parece que el señor Soria, no contento y conforme con sus disputas canarias (versus Paulino), quiere incrementar su prestigio en ámbitos superiores. No va a permitir, lo de currito siempre se le ha dado bien, que nadie toque sus competencias. Faltaría más, hasta ahí podría llegar el colega de Hacienda. Y le recalca: "Las competencias en el seno del Gobierno están muy bien delimitadas y cualquier tipo de propuesta o medida en materia de reforma energética corresponde al Ministerio de Industria”. Y de Turismo, le añadiría yo. Para explicarlo mejor a los pobres ignorantes, como yo mismo sin pensar en otro, añade que cuando se modificó el IRPF y se incrementó el IVA fue el de Administraciones públicas quien elaboró la propuesta que luego, colegiadamente, la aceptó el Gobierno. Recuerden, del PP, y como bien sabemos "en su ideología no está el subir tipos impositivos de ninguna figura tributaria".
No sabe Cristóbal con quien se está jugando los cuartos. José Manuel no se equivoca nunca. Jamás. Y si mañana debe argumentar y esgrimir lo contrario, se hace. Y punto. Si tiene que calentarle las orejas al presidente del cabildo gomero por haberse ausentado un día de la isla durante el pasado incendio, se le importa un pimiento que le saquemos el triste episodio de cuando otra tragedia similar en Gran Canaria, siendo él la primera autoridad insular, y que dio lugar al pertinente salto de Zapatero, estimó conveniente aprovechar cierta invitación para viajar por esos mundos con todo lujo de comodidades, y con todos los gastos pagos. Lo mismo comió salmón en el almuerzo.
Creo, Manolo (volviendo al Realejo), que esa apuesta tuya de unidad, compañerismo y buen rollo que predicas en el pueblo (y que no dudo pueda ser así), no se corresponde con esta imagen penosa de un ejecutivo desnortado, falto de ideas, contradictorio, veleta y, hasta si me apuran, esperpéntico. Con un jefe (nacional) que no da más de sí, da más de no.
Lo mismo sería oportuno enviarlos a Marte, que el Curiosity y los posibles habitantes del planeta rojo pueden sujetarse más a este tipo de experimentos. Aunque la nave, que va a realizar su primera excursión por tan lejanos territorios (tres metros), ya tiene un sensor del viento estropeado. Y como es una de las piezas de la estación meteorológica (aportación española en el proyecto), qué quieren que les diga. Lo mismo la confeccionaron con material de la chatarra del Riquel (Icod de los Vinos). De pena, Mariano. Y pon orden en el gallinero. Y recuérdale a tus ministros peninsulares que aquí en Canarias sabemos algo de peleas de gallos. Y el canario tiene unas espuelas de armas tomar. De artificiales, nada. Ándate con cuidado. Pásale el recado a Ricardo Romero, más conocido como Cristóbal Montoro. De nada.