lunes, 6 de agosto de 2012

Rajoy ha eludido

La expectación levantada el pasado viernes por si Mariano Rajoy despertaba del letargo en el que se sumió en noviembre de 2011, quedó completamente diluida a los quince segundos del inicio de la rueda de prensa en la que, siguiendo el guion establecido, volvió pero no volvió, dijo pero no dijo… Y se ausentó de nuevo. Como este año no hay debate sobre el estado de la nación, porque la susodicha no está esperando (¿quién la iba a preñar?), lo mismo se esconde hasta que amainen algo los indicadores que señalan una situación complicada y difícil. Desde que la niña se nos convirtió en prima…
El verbo eludir (evitar, esquivar, rehusar, regir, excusar, rodear, declinar), nihil novum sub sole, se convirtió en el favorito de todos los medios de comunicación. Y yo siempre digo que no todos van a estar equivocados. Tenemos una monarquía que se tambalea con demasiada frecuencia, el trapo nacional también baja a barrer los suelos, el presidente del gobierno se ha convertido en otro teleñeco más y nos estamos convirtiendo en el hazmerreír de Europa.
Escribí el pasado viernes de la crisis (otra más) que sufre la izquierda en este país (en Canarias se acentúa). Que ante un gobierno desnortado y que da palos de ciego por si amaina la tormenta, no es capaz de mostrarnos que se puede hacer una política diferente. No se le ve un detalle, que decía un amigo. Con Aznar nos cabreábamos, pero con Mariano y Alfredo nos aburrimos de solemnidad. Han logrado que seamos capaces de permanecer impasibles ante estos chuzos de punta que nos caen.
Son perlas del gallego: Haré lo que creo que convenga al interés general de los españoles; no tengo tomada una decisión pues no conozco el plan; a la vista de las circunstancias, tomaremos una decisión; hay que pedirlo prestado y si no nos lo prestan, no podrá gastarse; por los datos que yo manejo, no voy a bajar las pensiones; cuando se hacen bien las cosas, con perseverancia, hay resultados… Son expresiones que definen a las claras que los tiene bien puestos, rotundos, macizos.
Por supuesto, señor Mariano, que habrá resultados. Es más, ya los está habiendo y a la vista saltan. Ya sé que le quedan algo más de tres años (y a nosotros para aguantarlo) para indicar que usted no calificó jamás esos resultados aludidos. Por lo que, sean negativos o no, siempre acertará en sus predicciones.
Me llama bastante la atención el hecho de que el presidente manifieste que no conoce el plan del BCE. Pues como los dirigentes de dicha entidad sean como usted mismo, aviados vamos. Porque cuando éramos muchos los que aún –más que optimistas somos imbéciles– confiábamos en que hubiese una declaración contundente, clara, concisa, volvió a dejarnos ese sabor agridulce. Es usted un calco del orujo.
No obstante, y por si fuera escaso el muestrario, lo que me la refanfinfla de verdad es que incluso cuando admite preguntas después de la lectura de los folios de rigor, pueden preguntarle cualquier asunto que usted siempre hallará la respuesta en los papeles. Y menos mal que los trae impresos con fuente y tamaño ampliamente generosos, que si no le vuelva a pasar lo de los garabatos que no entendía, ¿se acuerda? En lo que no me importaría parecerme a mi presidente es en la ignorancia de lo que cobra. Por ahí no me causaría mayor molestia el dejarme, incluso, la barba y no entender mi propia letra.
Estimados pensionistas y amigos: prepárense porque el siguiente recorte está al caer. Mariano dijo que por los datos que manejaba el viernes, no habría tijera el fin de semana. Pero hoy ya es lunes. Y los números han cambiado. Pasó con el IVA, con la sanidad, con la educación, y nosotros no vamos a ser menos. Aunque llevemos dos años en franca marcha atrás (amén del incremento en los tipos del IRPF), a nuestra edad no hay que estar consumiendo demasiado. Comidas frugales y mucha siesta. Ahorremos electricidad apagando la tele (que nos inunda con boberías y seriales sin ton ni son) y dejemos volar la imaginación a la época en la que llevábamos pantalón corto y concluiremos que hemos mejorado, porque cualquier tiempo pasado fue peor.
Y vete a la web de Mundo Señor, donde te vienen indicando desde hace varias semanas que la están mejorando. A la vista está (creo que ya usé esta expresión antes; es que me repito, me contagio) cómo han sido las mejorías con estas medicinas tan populares. Ni genéricos, tú. Que te ibas a creer que continuaría la fiesta con tres o cuatro viajes en la temporada. Nada, se cierran hoteles en todas las costas y a bañarse a la playa de Los Roques. Hombres enteros todavía viviendo del cuento. Que llevo treinta y un años en política. Hilillos a mí. Y no llores que te doy…