jueves, 13 de septiembre de 2012

De paseo por las haciendas realejeras

Este próximo sábado, 15 de septiembre, a las 10 de la mañana, se dará inicio a una ruta temática que partiendo desde la Montaña recorrerá las haciendas y casas solariegas existentes en el trayecto comprendido entre tal lugar y San Agustín, pasando por El Jardín y La Carrera. Esta iniciativa se halla incluida en el programa ‘Actúa verde’, promovida por la concejalía de Medio Ambiente del ayuntamiento realejero y se enmarca en la denominada Semana Europea de la Movilidad. Será el investigador local Germán Rodríguez Cabrera el encargado de informar a los que se apunten a la caminata de los pormenores de los lugares a visitar, su patrimonio arquitectónico, las transformaciones habidas con el paso de los años, así como sus usos y costumbres.
Interesante la actividad y loable el empeño de que conozcamos nuestros rincones y el devenir de todos esos inmuebles que han marcado un hito en la historia del municipio. Y como me consta la preocupación de Germán en esos menesteres,  a buen seguro que todos aquellos que participen acabarán con buen sabor de boca. Y a los responsables municipales, nuestro aplauso por la programación de estas marchas culturales.
Sé que a estas alturas del tercer párrafo están ustedes, estimados lectores, esperando por el pero de rigor. Y la bombilla me la encendió el responsable del blog de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, de Toscal-Longuera, que se hace la pregunta de ¿Y La Gorvorana?
Jesús, asimismo, se cuestiona idéntico planteamiento. Y mucho más por motivos sentimentales que históricos. Que también, por supuesto. Y puede que posea esta una carga –histórica– mucho más potente y poderosa que la de otros casos. Sin desmerecer ninguno, faltaría más.
Germán ha estudiado en profundidad el tema de la Casona de La Gorvorana. Tanto que sus anteriores propietarios están dispuestos a financiar una publicación al respecto. Pero la casa, la ermita y otros terrenos aledaños (incluyan la mínima expresión que resta de lo que fue El Bosque) son, en la actualidad, propiedad municipal. Que como todas las administraciones públicas se halla bajo mínimos y que no dispone de un euro para comenzar la tan ansiada recuperación. Pero sería buen momento para que allí se realizara igualmente una visita guiada. Y que todos los asistentes comprobaran de primera mano cuál es su estado, que comprendieran la importancia que esta hacienda tuvo en el contexto inmediatamente posterior a la conquista. Aquellos que en algún momento de nuestra existencia tuvimos la oportunidad de habitar en sus dependencias, no tendríamos inconveniente en contar vivencias de años idos. Anécdotas y travesuras en épocas de ingenuidad en medio de inmensas plataneras que conformaban un paisaje que el tiempo ha cambiado radicalmente. Cuyos dos únicos vestigios, amén de la consabida casona, son las edificaciones existentes en el costado sur de la finca, en sus linderos con la otrora autovía, o más antigua C-820, allá arriba donde estaba ubicado el pesador que controlaba las aguas de la dula que había de entrar en el estanque, allá arriba donde accedían los primeros turistas que nos visitaban procedentes de la vecina ciudad portuense, allá donde Bonnín buscaba parajes que trasladar a sus pinturas… En fin, remembranzas de un ayer.
Pero me temo que no va a ser posible lo que sugiero. Porque, y empiezo de bien alto, lean esto: “Mi intención es mantener la partida de pensiones en los próximos presupuestos”. Se trata de un nuevo descarte que hace Rajoy, quien lo dijo en la entrevista (preparada y a su medida) que le hicieron hace unos días en TVE. Y como muy bien saben ustedes, pasado muy poco tiempo siempre acaba por hacer lo contrario. Así que si también se atreve con eso, díganme si van a quedar euros para restaurar La Gorvorana.
Claro, que si luego te enteras de que desde la década de los ochenta, Europa ha inyectado 15.000 millones de euros (pásenlo ustedes a pesetas porque a mi me da algo) en estas islas, ¿no hubiera sido mejor, y más práctico, que nos hubiesen dado a cada canario (dos millones ahora) la cantidad que nos corresponde tras la oportuna división? ¿A ti te tocó algo? Yo no he visto un céntimo, así que algo falla. Como cuando escuchas que existen ayudas para la agricultura, para importar mercancías y otras menudencias. Y todo cada vez más caro. ¿Tú lo entiendes? Yo tampoco.
Como ayer comenté la lección inaugural en la universidad lagunera, hoy finiquitamos con una aseveración de su rector en dicho acto: “Ningún sistema educativo ha mejorado reduciendo la financiación”. Lo malo es que nuestros dirigentes (vaya eufemismo) no piensan igual, no son normales. “Y no podemos gastar lo que no tenemos”, estribillo con el que nos deleita el gallego, gaita incluida, desde noviembre pasado. Pero él no sabía nada. Ni los Aguirre, Camps, Gallardón, Feijóo, Valcárcel… le habían soplado al oído o pasado una chuleta.
Me temo, Gorvorana, que va a ser por mucho tiempo. Aguanta e intenta no desmoronarte. No vas a servir ni para patio de recreo de las aulas de infantil cercanas. Cuando pases por El Jardín, Germán, transmite estos sentimientos a los participantes en el paseo. Ya lo sé, siempre he sido un iluso, tirando a utópico, y no tengo remedio ni solución. Pero me duele, puesto que la Casona de La Gorvorana es cultura, historia, patrimonio.
Hasta la próxima.