jueves, 20 de septiembre de 2012

En otro final de curso (I)

…Pues bien, durante el corto tiempo que regento esta Escuela, dada la deficiencia en que se encontraba, he tenido que desplegar un desvelo y celo grandes, para poner a los alumnos encomendados a mi cargo al corriente de los pocos conocimientos que en la actualidad poseen.
Mi trabajo en este punto ha sido concretado particularmente, no al beneficio excepcional que pudiera obtener el personal más adelantado ni al aventajamiento de unos cuantos alumnos que, por su situación de aptitud pudiera llevarles al amplio campo de otras enseñanzas, las que en mi obligación no me competen, sino que sin olvidar este personal, para mí de mucho interés, me he concretado con especialidad a sacar del deficiente todo el partido posible, para ponerlo a una altura que no tenga que envidiar mucho de los primeros, constituyendo un conjunto que apreciado no desdiga de la edad, ni de la circunstancia desigual en que se encuentra. Pues hecha excepción de unos pocos, como dejo ya mencionado, que habían recibido alguna instrucción muy abstracta en otros planteles de enseñanza, los demás estaban exentos de todo conocimiento elemental, situación que dado el desequilibrio que les afectaba, tuve que subsanar estableciendo los sistemas y métodos de enseñanza que la Moderna Pedagogía aconseja, con lo cual pude lograr una labor educativa algo satisfactoria y merecible [sic] de atención. Y en su virtud, en atención a la situación del personal, creí conveniente distribuirlo en cinco secciones, sin perjuicio de las modificaciones que en lo sucesivo pudieran introducirse.
La primera, sujeta al programa de todas las asignaturas que abarca la 1ª. Enseñanza, y la segunda a las mismas casi de referencia, pero con menos amplitud. Pues la tercera, hecha excepción de la cuarta y quinta que abarcan el estrecho círculo de la Cartilla y el Catón, como predominaba en ella la mala pronunciación y otros defectos en lectura y escritura, lo he empleado principalmente en pro de esta deficiencia. Hoy tengo la satisfacción de ver que la sección de referencia se ha puesto en condiciones de recibir instrucción en Religión, Gramática, Aritmética y Geografía, con prácticas en general de otros conocimientos correspondientes al plan general de Primera Enseñanza. En el desarrollo de las asignaturas que dejo apuntadas he procurado armonizar la falta de recursos materiales con lo que la Pedagogía aconseja para que resulte una enseñanza verdadera, que forme de los niños de hoy ciudadanos en el porvenir, instruidos, amantes de la Patria y de su familia.
Así he podido obtener en el curso que precede un resultado que no será, Sr. Presidente, el suficiente a dejarle complacido, pero sí en lo que cabe, no deja de comprenderse que mis esfuerzos han sido el objeto primordial de mi labor, cumpliendo así un deber que la Sociedad reclama, como funcionario que soy de la Educación e Instrucción de la niñez de este Pueblo.
Para el desarrollo de las materias del programa escolar de 1ª. Enseñanza, he procurado establecer con mis alumnos el sistema oral de viva voz, que por edad y otras circunstancias están en condición de aprestarse a ello, sistema que, con alguna repetición y la debida uniformidad en las explicaciones, resulta de algún provecho, aliviando en parte el trabajo intelectual que habría que emplear muchas veces, excesivo cuando no se alterna con otros procedimientos que en lugar de hostigar, son un poderoso auxiliar para el ejercicio de tan preciosa facultad.
Procuro también huir de la enseñanza memorística, que pocas ventajas puede traer a la enseñanza cuando no es racional y se basa en la rutina, ocasionando un trabajo impertinente y de variados resultados, en que las ideas a la larga se disipan por la poca comprensión que en esta edad despiertan los niños, y lo poco estimulables que son cuando se trata de poseer lo de alguna utilidad que no halaga y suele ser de fastidio, particularmente en la infancia. Sin embargo, como esta facultad aparece desde los primeros años con antelación a las demás, no conviene prescindir totalmente de ella, sino cultivarla en lo que cabe, a fin de que pueda servir de auxilio a la inteligencia en el recuerdo de los conocimientos adquiridos. Sobre todo, como la percepción, la atención y el instinto de curiosidad deben marchar inseparablemente y juegan un papel importante en la enseñanza de la escuela. Dentro de esta base, escojo de lo teórico lo que tenga más atractivo y de práctico lo de utilidad que esté al alcance de los educandos, a fin de que las ideas que adquieran sean de solidez y de suficiente provecho.
De esta forma he podido conseguir que las cinco secciones de referencia, dado el grado de suficiencia que les caracteriza, hayan progresado proporcionalmente y que las más adelantadas con alguna disciplina puedan transmitir alguna ayuda a las de menor tiempo organizadas, sin que la edad del personal implique perjuicio alguno en estos ensayos, en atención a que durante estos ejercicios mi vigilancia es escrupulosa para evitar de un modo directo lo que sea indiscreto y de perjuicio dentro de la colectividad correspondiente…
(concluiremos mañana)