lunes, 10 de septiembre de 2012

Pan y circo

Un bando del alcalde realejero nos recuerda que se debe proceder a la limpieza de solares y terrenos abandonados. Parece que poco a poco le vamos haciendo caso a los consejos de Wladimiro acerca de mantener en perfecto estado de revista los alrededores de nuestras casas, con lo que podría evitarse más de un susto. Lo que me extraña es que estos consejos aparezcan después de los sucesos. Es como colocar la valla de protección tras haberse precipitado varios coches al vacío. Pero me sorprende más el que se tomen estos asuntos como novedades y primicias informativas, cuando ordenanzas municipales al respecto existen desde que yo era mucho más joven. Ocurre lo mismo con la relacionada con los vehículos abandonados en las vías públicas. Si el responsable de este blog tiene localizados varios en cierta urbanización del pueblo, ¿cómo es posible que no los vislumbren los concejales o la policía local? No lo entiendo. Lo que me parecería más pertinente es que de una vez por todas se apliquen las normas existentes y no estemos cada día inventando más, porque caemos en el evidente peligro de que sigan siendo papel mojado. Basta con pocas, pero que exista efectividad con su parte dispositiva, si no, vámonos al circo.
Como el que han montado en San Juan de la Rambla los discípulos de Manuel Reyes con el apoyo que solicita el Cabildo insular para el nombramiento del ya mencionado Wladimiro como Hijo Adoptivo de Tenerife. En el transcurso de la sesión plenaria se opusieron, pero luego, a nivel de partido, se ubican a su lado de manera incondicional. Yo lo quiero si la iniciativa parte de mí, pero si tú me preguntas que si lo quiero, entonces diré que no. Y luego vienen a mi pueblo para explicarlo, con pelos y señales, en la emisora pública, como bien se encarga alguien de pregonar a los cuatro vientos. Y si de camino le mandamos cuatro variscacillos a la alcaldesa, contando con el apoyo mediático, pues matamos dos pájaros con el mismo cartucho.
O como el que se halla en pleno apogeo en Santa Úrsula con los concejales del PP enfrentados a su propia alcaldesa, sin que Manuel Domínguez, presidente del partido en la isla, y alcalde de Los Realejos, haya puesto orden en el gallinero. Deberá estar esperando a que (in)cierto ‘cuarto’ de comunicación, que me soplan se va a ir a negro, acabe con el serial para luego comenzar a llamar a capítulo a la tropa insubordinada. Que todo se traduce, por lo que observo, en meras envidias del quítate tú que yo soy más guapo. Ese pueblo parece estar gafado y los pobres habitantes no merecen estas payasadas (por lo de circo) de sus políticos.
Manuel González (La Orotava) y Javier Abreu (La Laguna) se perfilan como candidatos a ocupar la secretaría general del PSOE en Tenerife. Nada que objetar a sus cualidades humanas y profesionales. De Manuel, por la cercanía, tengo excelentes referencias. Pero en la faceta política, ¿creen dos perdedores natos (repasen resultados en su trayectoria) que son la solución para este alicaído partido? ¿Entienden que se puede levantar la moral de la tropa –y lo que es más peliagudo, del electorado– con raciones de más de lo mismo? ¿Cuándo se van a dar cuenta en esa formación que es menester un paso al lado de todos los que llevan ‘tropecientos’ años y comenzar a levantar el edificio desde abajo, con gente nueva, no contaminada? Claro que es difícil. Mucho. Pero cerrando los ojos y no queriendo ver lo que a la vista está, peor aún. Siguen ‘poniéndoselo a huevo’ a los contrincantes. Están facilitándole asideros a los populares para que capeen (sin dobles, por lo de los toros) sus propios temporales y ser capaces de volver a ganar en las próximas. Es una lástima. Soy consciente de que pensarán que no tengo la más remota idea y que Rubalcaba (federal), Pérez (regional), y pongan ustedes el resto de insulares y locales, serán capaces de levantar… la mano del contrario, al más puro estilo de la lucha canaria, porque se hallan en un pozo mucho más profundo que la arena del terrero. Y si por el optimismo de tener pactos de gobierno en diferentes instituciones consideran que es un tanto a su favor, craso error. Les está cegando tanto el calorcillo de los sillones, que el despertar será amargo. Aunque, y esto es lo malo, lo mismo no les preocupa sobremanera estas vicisitudes, pues el quedar en tercer o cuarto lugar no les impide seguir en el machito y ubicar adecuadamente a los escasos tripulantes mediante las componendas de rigor. ¿Ustedes han hecho cuentas de todos los que se han marchado y de los escasos que se incorporan? O a lo peor esto es lo conveniente. Y mi visión ha quedado por completo trasnochada. Aquellos que nos fuimos, y no en busca de otras plataformas de lanzamiento, seguimos profundamente apenados. Pero mucha más pena sentimos al contemplar las piruetas en estos circos ambulantes.
Tras la visita de Merkel, la vicepresidenta ha señalado que Rajoy no pedirá el rescate de la noche a la mañana. Se ha percatado de que hay mucho español que padece de insomnio y lo hará ahora de la tarde para la noche para trincarlos echándose la siesta. Pero de este circo nacional habrá la oportuna ocasión. Porque dicen las encuestas que el distanciamiento de los propios electores populares es más que evidente. Yo no los mandé.
No es un circo, pero sí un magnífico espectáculo, el ofrecido por los ciclistas en esta recién finalizada Vuelta. Haciendo un repaso (no me perdí una etapa), entiendo que la organización debe replantearse esas llegadas a lugares como el Cuitu Negru (Asturias) o la Bola del Mundo (Madrid-Segovia). Porque ese circo puede dañar peligrosamente la salud de los corredores. Pienso que es inhumano el esfuerzo al que se ven sometidos con semejantes rampas. Busquen alternativas, que las habrá. Y es que, al final, el vencedor se ha decidido en una etapa que no presentaba esos visos de epopeya. A los payasos que se ponen a los márgenes de estas subidas, yo les amarraba las manos detrás del culo. ¡Ah!, ¿tú no quieres? Vale, tú no subes. A verlo por la tele y a reírte con los chistes de Perico.