miércoles, 10 de octubre de 2012

Por el Valle de Taoro

Este pasado fin de semana debieron celebrar cónclave los coalicioneros villeros. Y en la reunión, a la que asistieron –eso dicen– unos doscientos afiliados, se nombró el comité ejecutivo local, al frente del cual estará Francisco Linares, en calidad de secretario general. Recuerden que ya usan una estructura semejante a la del PSOE, en la que el presidente (en nuestro caso, Juan Dóniz) es mera figura representativa. Deberán estar contentos los socialistas que han sido capaces, merced al pacto de gobierno, de que algo se les pegue.
Mientras las encuestas señalan que el desapego de la sociedad, ante la convenida decadencia de la denominada clase política (Santiago Pedraz), es de campeonato, a la par que en algunos partidos se aboga por evitar duplicidades en los cargos, lo de Linares es digno de estudio en la sede orotavense de la Universidad Europea. Porque a este puesto en la ejecutiva local, amén del institucional, se le deberá añadir alguno más en órganos de superior rango. ¿Me equivoco?
Pero es que, además, si repasas la composición del órgano mentado, descubrirás que media corporación forma parte del mismo. Lo copan todo. Y como le han añadido un representante de cada barrio (leí que 55), se tendrán que reunir en Casa Cándido, en La Perdoma, por si les da por acudir todos. Viva la operatividad. Puse este lugar, pues lo mismo hallamos un delegado del Cerrudo, Los Túnez, Katanga, Tío Luis, El Pino, La Puente, La Punta, La Marzagana, El Calvario…
Siguen la misma táctica que en el Consistorio: mucho joven en el grupo, pero el cotarro es dirigido por los de siempre. Deberá ser para cumplir unas palabras del propio Francisco, no ha tanto, y que eran estas: Lo que valía como mensaje identificativo de nuestra formación política hace diez años, hoy ya no nos vale, la sociedad nos pide otra cosas, otras propuestas y porque no, otras caras. Esto último, lo de otras caras, ¿lo dijiste en serio?
En Puerto de la Cruz ya se ha instalado un punto para recargar coches eléctricos. Y en la fotografía (de Moisés Pérez, Diario de Avisos) podemos contemplar a un satisfecho Ledesma. Lo que da lugar a diversas interpretaciones. Puede que el vehículo sea un adelanto a los que serán oficiales a partir de ahora en El Penitente. Para predicar con el ejemplo y ahorrar todo lo que se pueda. Tengo, no obstante, mis más que serias dudas del día en que deba ser compartido por el concejal popular y el alcalde. Sobre todo si tienen que subir por Las Quinteras. Y ambos los dos en el fotingo.
Como Sebastián tiene su mano izquierda en el bolsillo –la derecha siempre dispuesta para cualquier emergencia–, lo mismo se recargó él antes y comprueba el estado de la operación. Porque no quisiera pensar en lo que me dijeron hace unos días acerca del parecido de la mayoría de los hombres con las gallinas: siempre están acomodando los huevos.
A caballo entre La Villa y Puerto de la Cruz, San Nicolás. Y en los alrededores de una de las grandes superficies existentes en la zona, una suciedad de tres pares de narices. Escuché un una ocasión el que podría instalarse por el lugar un cementerio comarcal. Pues lo mismo ya comenzaron los enterramientos. Y es que aparte del lamentable espectáculo por la cantidad impresionante de desechos, los malos olores nos indican que puede haber gato (o perro, o cabra, o… que vaya la policía canaria) encerrado (y enterrado).
Falta mi pueblo. Y nos vamos hasta Los Pinitos. Espacio en el que la suciedad, según denuncian las Juventudes Socialistas, también ha hecho acto de presencia dando un aspecto triste y lamentable a un entorno que es bastante transitado por todos los que recorren el viejo camino (Las Vueltas) que conducía a Icod el Alto en los tiempos idos en los que coches y guaguas brillaban por su ausencia. Y cuando acudir a las fiestas del lejano núcleo poblacional era tradición de gran arraigo.
Ahora que tanto echamos de menos espacios verdes en los que olvidar penas y desligarnos del ajetreo cotidiano, no sería cuestión de que no fuéramos capaces de conservar adecuadamente los pocos que tenemos.
Y ya, de paso, retomar aquella vieja idea de realizar un parque en Realejo Alto en la zona de La Charca, trasera de las viviendas de la Avenida Tres de Mayo (Casa de la Cultura), La Alhóndiga (no la de Abajo), aunque se requiera el tratamiento adecuado del Barranco de Godínez. ¿No se hizo con el de San Agustín donde ya disponemos, incluso, de una sala de estudio? Lo mismo me corrige Soria con lo de que son gastos superfluos.
Bueno, pásenlo bien y hasta mañana.