martes, 18 de diciembre de 2012

Extrañeza

Desde el pasado viernes (día 14) este blog parece haberse disparatado. Saben aquellos que son fieles seguidores de las boberías que uno plasma por escrito –para que quede constancia–, que últimamente no suelo ‘colgar’ nada los sábados y domingos. Llámalo gandulismo, comodidad o como mejor te guste. Yo lo achaco a los recortes gubernamentales. Pues aun así (expresión utilizada en varias ocasiones en cierta revista política propagandística de barandas y arreglos varios, pero con el agravante de una preciosa tilde), desde que inserté el artículo titulado ACIISI (Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información), el número de visitas se ha disparado de tal manera que estuve toda la tarde pensando cambiar de profesión. Y hacerme, por ejemplo, tertuliano, que se lleva bastante. Más de trescientas ojeadas en el fin de semana.
Pero es que ayer lunes seguía la fiesta fisgoneadora y cuando redactaba estas líneas –próximo a las siete y media, que diría mi madre–, el marcador superaba las doscientas. Me quiero imaginar que no era por la insertada en esa mañana (Primer edil), sino que continuaba la dinámica de días anteriores, pues muchas procedían de países americanos, en los que, me consta, jóvenes canarios perjudicados por las restricciones presupuestarias desarrollan interesantes proyectos.
Ojalá abran los ojos los que disponen de los recursos. Y no cercenen excelentes posibilidades ni pongan cortapisas a un futuro mejor que este presente incierto y negro. Si he logrado aportar un granito de arena, me alegraría por ellos.
Me causó, asimismo extrañeza la fotografía utilizada para la portada en la revista arriba citada. Pues, entiendo y corríjanme los entendidos en las bellas artes, que para ilustrar un sugerente Los Realejos adelante, no pega ni con la gotita el mulo capado que cargaba lechones en sus dos raposas cruzando la cumbre para el oportuno comercio en las bandas del Sur. Es mi parecer, insisto, pero doctores tiene la iglesia.
Desconcierto, igualmente, las derivas del partido socialista. Somos tantos los que consideramos que la línea trazada por esa formación política va enfocada al abismo y hacia el fracaso más estrepitoso, que dudo muy mucho el que seamos los equivocados los que nos atrevemos a señalarle a la dirección actual que eso de devolver la ilusión es una quimera. O mejor, será imposible con esos mimbres, y esas caras.
Hay que movilizar al PSOE para presentar alternativas a la sociedad, manifestó el secretario general de Canarias. ¿Cómo? ¿Con más de lo mismo? Es que digan lo que digan, esa sociedad no les cree, no inspiran confianza. Porque hasta el partido popular les restriega en sus narices cualquier propuesta. Máxime cuando alguna de ellas era valorada negativamente hace bien poco. Pretenden reformar la Constitución. ¿Otra pincelada como la anterior, preñada de alevosía, nocturnidad y premeditación? ¿Y por qué no una de calado, que incluya la supresión del Senado, por ejemplo?
Celebraremos primarias entre las europeas y las autonómicas. Es decir, allá por los finales de 2014 y principios de 2015. Y ese mirlo blanco volará cual un espíritu santo cualquiera y posándose en el hombro de los millones de escépticos le susurrará a la oreja una nueva versión de la internacional.
Se están quedando solos. Cada día que pasa con menos militantes. Los que eran simpatizantes se han tornado en antipáticos. Y los que quedan agarrados a los escasos machitos, no se sueltan ante el temor de pasar a ser otros españolitos de oscuro porvenir.
Se antepone el proyecto político a cualquier otro experimento o cambio. ¿Pero qué alternativa va a ofrecer quien lleva mil años? Escriban lo que escriban, programen lo que programen, prometan lo que prometan, es un problema de credibilidad y eso no se solventa con parches, con tiritas. Hay que extirpar. Y si es preciso partir de cero, hágase, pero ya. No mareen más la perdiz. Si en un año nefasto de gestión de Rajoy, el PSOE sigue más hundido que el Titanic, ¿a qué milagro esperan? Presumo de conocer gente. Pues ninguno se pone contento cuando sale Alfredo en la tele. Ninguno. Tampoco cuando es Mariano. Pero mal de todos, consuelo de tontos.
Lo dejo, ni siquiera me van a prestar atención. Soy otro más de los erráticos. Y un vano consejo –otro más– a Tomás Gómez: tampoco estás para dar muchas lecciones. Te me pareces a Javier Abreu.
Se aproxima el ecuador de los mandatos municipales. Y como estimo, ya lo escribí otro día, que desde las agrupaciones locales es la única vía para hallar una salida a este embrollo, se sigue perdiendo un tiempo precioso. No digo que hagan como el singular Nacho González, que se autoproclamó candidato para 2015 desde hace bastantes meses, mas no se aprecian luces. ¿Y los manolos dónde están? ¡Ah!, a verlas venir. Vaya cambio. Deja ver si Paulino (quien se acaba de inventar la enésima estrategia de empleo, esta vez de 2.800 millones) se cansa del juguete. O si CC se cansa de Paulino.
¿Ya tú te jubilaste?, me preguntó un familiar el otro día. Debe ser que no se nota. Se me olvidaba: ¿Se ha reunido el secretario general insular tinerfeño con sus homólogos locales para unificar estrategias y…? Lo dicho. Mejor, lo escrito.