martes, 11 de diciembre de 2012

Me pongo al día

Acabo de llegar de La Gomera. Me entero de que murió Antonio Cubillo y leo (y escucho) en determinados medios generosos calificativos. Es lo que implica casi siempre la muerte: qué bueno era. Aunque haya sido el mayor venado que hubiese pisado la tierra. Recuerdo la sentencia de una tía mía ante el fallecimiento de uno que bebía como un cosaco y le sacudía a su mujer de lo lindo: “Antes pudo haber estirado la pata”. Y lo espetó en el mismo lugar donde la mayoría se deshacía en elogios hacia el difunto. En lo del líder independentista, sencillamente no estoy de acuerdo con las valoraciones que se han hecho. Somos demasiado olvidadizos.
Me pondré al día y retomaremos mañana la ‘manía’ del comentario. Te adelanto unas fotografías y te diré que el verdor es nota dominante tras las generosas lluvias caídas en las semanas anteriores. Las presas por la zona de Los Chejelipes da gusto contemplarlas. Y otra nota positiva la pone el reverdecer de las fayas tras el desgraciado incendio del pasado verano. Y la proliferación de setas…
Fui casi de incógnito y no saludé a nadie. Puede que algunos me cuelguen. Me volví a alojar en el Jardín Tecina. Alguna oferta y que uno tiene la suerte de que lo inviten, hacen posible estas escapadas. Puede que el amigo Manolo haya pensado si estoy desaparecido. En la próxima cumpliré. Te dejo con estas instantáneas. Hasta mañana.