jueves, 3 de enero de 2013

Yo no soy del PP

Escuchaba hace unos días la intervención del portavoz de uno de los cuatro grupos políticos que conforman la corporación municipal realejera en la emisora pública Radio Realejos. Se trataba, concretamente, de Jonás Hernández, de IUC. Y casi cuando finalizaba su intervención, llamó un ciudadano para recriminarle que siempre se estuviera metiendo con el señor alcalde. Aunque yo no soy del PP, recalcó al menos en dos ocasiones.
Viene el anterior párrafo a cuento de que transcurrido poco más de un año en que Mariano Rajoy se halla al frente del gobierno, merced a una mayoría absoluta sin discusión, ya se vislumbran demasiados desertores. Porque no parece normal el que sean escasos los que te declaran que su voto se emitió en la dirección popular. Ahora, cuando hemos visto el verdadero rostro de los que se presentaban como adalides de la moderación y el ‘centrismo’, viene a resultar que no nos cuadran las cuentas para que hayan alcanzado esa cantidad de diputados (185). Nadie los votó, nadie es ya del PP. Entonces debió haber un fraude electoral de tal calibre que podría ser equiparable a cualquier república bananera de este globo terráqueo, incluyendo Sudamérica.
No obstante, los sondeos siguen estampillando que el algodón no engaña. Y nos señalan que volverían a ganar. No seremos del PP, pero sí que somos masoquistas. Ponemos la otra mejilla, el cogote y hasta el mismísimo trasero. Y vuelvo al primer párrafo:
Alegaba, a través de la llamada telefónica, el señor aludido que todos los partidos deberían sentirse culpables por lo que está ocurriendo. Y no deja de tener cierta parte de razón. Pero nos olvidamos de que unos más y otros menos. No es achacable idéntica responsabilidad formando parte de los gobiernos que siendo miembros de la oposición. Aunque, y no es menos cierto, que los dos grandes partidos (PP y PSOE) han jugado últimamente demasiado a parecerse en sus maneras de hacer política, de gestionar. Puede que en el afán de captar ese importante sector poblacional que navega por los mares de la indefinición y lo mismo le importa Juana que la hermana. Pero no sigo, so pena de sumergirme en los resbaladizos terrenos argumentados ayer.
Yo, que no soy del PP por prescripción facultativa, sigo maravillado con lo fácil que me hubiera resultado acceder hoy, a pesar de la tan cacareada crisis, a un puesto de (ir)responsabilidad. Desde el que ya no se gestiona porque entre el número de asesores, técnicos, lameculos y chupatintas (que lo hacen por ti) y el tiempo que debes dedicarle a entrevistas en diferentes medios de comunicación para decir las chorradas de rigor (y que luego se indicarán), apenas te resta el par de minutos para decirle a la parienta que estás muy cansado y le señalas amablemente que lo deben dejar para otro momento.
“La cuesta de enero se prolongará hasta junio”. Pero en verano se comenzará a dejar de destruir empleo. Todo eso, seguido y sin trabucarse, salió de la boca del director general de comercio y consumo (todo con minúscula), el excelentísimo señor don Gustavo Matos (al que los Reyes Magos dejarán un vale para acudir a la peluquería más cercana). Y como fiel seguidor de los discursos presidenciales, añade que Canarias remontará el vuelo antes que otras Comunidades Autónomas. Enmárquenlo, porque en julio próximo, viendo que sus deseos tomaron la senda errónea, dirá lo contrario, cargará contra Rajoy (si es que por esa época sigue en La Moncloa) y no se corta ni un pelo (a pesar del vale).
Como la tele de Paulino sentenció ayer que comienza el año con menos dinero y más gastos, la verdad es que no llego a comprender (nada raro, por cierto) cómo nos la vamos a arreglar para cubrir las subidas de casi todos los impuestos, la mayoría de tasas, los transportes, la supresión de algunas deducciones y, para más inri, ni la ilusión de la primitiva, pues del premio que pienso obtener, Hacienda me limpiará la quinta parte. De seguir así, no nos deberá extrañar que nos limpien hasta los calzoncillos. Llegado ese instante, me gustaría que fueran los usados.
Me llamó la atención lo de las campanadas de fin de año en Corralejo. No fui capaz de casar el discurso victimista de Claudina Morales (no tenemos dinero para pagar las nóminas a partir de febrero; recuérdese la sentencia que le obligaba a readmitir a más de cuarenta trabajadores) con las sonrisas, besos y abrazos con Willy García. Eloísa, Gara, Loida y resto de la tropa, equipos de la tele y amplia movida no costaron un euro a las arcas públicas. Los comerciantes, que pasan por una época excelente, corrieron con todos los gastos. Lo mismito que los tenderetes en mi pueblo. Qué fácil es siempre manejarse con la cartera del otro.
Me voy. Si conocen a alguien que hay votado por el PP no siendo afiliado, preséntenmelo para felicitarlo por el nuevo año, el de los brotes, el de la luz al final del túnel y… ya empiezan a engañarnos otra vez.