jueves, 21 de marzo de 2013

Clones

Estoy asombrado por lo bien que se aprenden el manual de instrucciones los dirigentes populares. Mejor, del Partido Popular. Porque lo de populares habría que estudiarlo con más detenimiento.
Tengo tres instantes en el día en que acostumbro echar una visual a la tele. La primera, en el desayuno. Momento que suele coincidirme con los informativos mañaneros. El segundo, durante el almuerzo, o lo que es lo mismo los telediarios de casi todas las cadenas. Ponte en mi lugar y piensa que soy uno de los que come para vivir, por lo que puedes traducir en minutos estas cortas estancias ante la caja tonta.
El de mayor duración, cuando ya estoy en la cama. Que se corresponde, para no quedarme demasiado ocioso, con las lecturas pendientes, escribir cualquier tontería que se me haya quedado durante el día en el tintero, repasar la tabla periódica de los elementos para que no se me olviden los lantánidos y los actínidos (tierras raras), en romper, y rehacer, el cubo de Rubik. Y ahí está el ‘24 horas’ para recordarme los principales aconteceres del día.
Pero anoche zapeé un rato. Y me encontré con una entrevista que le hacía Pepe Moreno al presidente insular del PP. Y como al mediodía había escuchado al señor Antona, llegué a la conclusión de que en esta formación política bordan la clonación. No tanto en lo físico (como eran los bigotes de Soria y Aznar), pero sí en la faceta del verbo. Escuchaba a Manolo Domínguez, cerraba los ojos y veía a José Manuel. Con ese desparpajo con el que responde haciendo preguntas al entrevistador y con circunloquios tipo estándar de los que no te dicen absolutamente nada pero quedan bonitos. ¡Oh!, fíjate tú que redacto estas líneas casi 20 horas después y todavía no he captado su idea de que la venta de coches vaya a ser la panacea para acabar con el paro en España.
Ahora bien, estimado alcalde de Los Realejos, no sigas justificando lo de SJR, no te encharques más defendiendo una acción vil y cobarde. No persistas en tu ofuscación matrimonial. Ya está bien. Piensa que los que te escuchamos también podemos tener dos dedos de frente. O, al menos, ser tan torpes como ustedes. Y a pesar de que a tu partido se le importa un pimiento, electoralmente hablando (o escribiendo), lo que ocurra en ese pequeño pueblo, no olvides que tales componendas no van a convertir a Tomás en lo que jamás podrá ser. Y no continúes con la cantinela de limitar los cargos, porque se te ve la patita.
Ocúpate, por ejemplo, de poner orden en la emisora municipal. Y te lo manifiesto porque te escuché poner un símil radiofónico en la citada entrevista que me dejó patidifuso por tus grandes conocimientos periodísticos, mezclando mesas, micros y ondas electromagnéticas.
Ocúpate de que en el pueblo no acabemos con una problema de cabras como el vivido en La Orotava. No tardaremos demasiado en que la zona de Romántica I y Gordejuela sea otro Tafuriaste más. Y la solución no vendrá por la vía judicial (ponle el cuño y anota la fecha en que lo escribo), porque los cabreros siempre serán declarados insolventes. A lo mejor tu flamante alcalde vecino te puede ayudar que del particular sabe más que tú.
Ocúpate de solucionar el tema de los aparcamientos. Ya sé que ustedes, los miembros de la corporación, tienen el estacionamiento asegurado. Pero yo debo transitar por la Avenida de Canarias, y como la policía municipal se fue a solucionar problemas parecidos en la zona de la guardería, horno de pan, farmacia… (¿te sitúas?), no observan lo que ocurre en los alrededores del propio Consistorio. Cada cual sigue parando el coche delante de la entidad bancaria y se le importa un pimiento –a ustedes parece que también– que la confluencia frente a Viajes Tabona (que me paguen la publicidad) se nos haga imposible.
Ocúpate de revisar la obra de Toscal-Longuera, donde las flamantes aceras están llenas de mierda a más no poder y con losetas sueltas, donde sigue imperando la ley de escapar como mejor se pueda, donde señalizaron unos miniaparcamientos en los que si una madre coloca un carrito de dos bebés, el segundo queda por fuera.
Estás cayendo en el error o en la enfermedad de la saluditis y el besitis. Y estás más preocupado en la imagen que en la verdadera gestión. Tanto que en determinados actos del Homenaje a Viera, parece que eres tú el protagonista. Te puede valer de ejemplo la lectura de sus textos en el Casino (o en la Sociedad) y tu entrada gloriosa y triunfal a la sala. Ni que te fueran a conceder el Goya de Honor. Y yo me quejo de cómo se estira Paulino (ver entradas anteriores).
Se impone el marketing, el protocolo, el bien quedar. Pero los que ya superamos tales boberías, queremos buenos gestores y menos quejicas. Que nos solucionen los problemas y se dejen de herencias recibidas. Las clonaciones puede que sean un gran invento y no dudo que la oveja Dolly (5-julio-1996, 14-febrero-2003) se haya muerto agradecida. Y para su mayor desgracia, un día de los enamorados. Pero aquí no se trata de realizar disquisiciones con el ácido desoxirribonucleico (ni de los clones como sinónimos de payasos, líbreme el Espíritu Santo).
Pensaba escribir algo de Mourihno y mira lo que salió. De todas maneras, yo no creo que se deba elegir mejor entrenador del mundo a un seleccionador nacional. No me parece lógico cuando solo trabajan un fisquito al lado de los que se hallan al frente de cualquier equipo. Chacho, no te pongas así. Es mi opinión. Ños, casi me pega.
Y lo último. En la caminata de la tarde escuché esto que me gustó: ¿Será capaz el PSOE de hacer otro PSOE nuevo, pero ya, o dejará este PSOE que se desintegre el PSOE? Si pudiera controlarme un fisquito más, lo mismo me hacía tertuliano. Déjalo, me echarían a los cinco minutos.