viernes, 5 de abril de 2013

Cruceristas

El ultracatólico y ultramonárquico ABC (y cada uno es libre de posicionarse como mejor estime menester) se queja amargamente de que la Infanta carece del privilegio de un diputado autonómico. Y a un servidor cuando le hablan de privilegios, comienza a subirle la temperatura de manera alarmante. Si se entiende que la Constitución establece prebendas para determinados ciudadanos, lo que tendríamos que hacer todos, también los medios de comunicación, es buscar la manera de que tales componendas no tengan cabida en el ordenamiento jurídico. Porque el diario mencionado vuelve a insistir en que si la Carta Magna señala que la persona del Rey es inviolable, el legislador debería ocuparse de extender tales beneficios al resto de la familia real. Eso mismo, retornemos a la Edad Media y convirtámonos en súbditos y vasallos de sus majestades. Y como ellos sí pueden, que nos violen cada vez que les venga en gana, o carguen la escopeta y disparen a mansalva. Pongámonos o no de trompa. Chacho, ¿estamos locos o qué?
Lo malo del caso que copa todas las informaciones, es que con el afloramiento de las miserias humanas, las reacciones parecen no conducir a una mejora de la situación sino a un progresivo empeoramiento. Uno puede ser crítico hasta los límites que la decencia nos debe limitar, pero sumamente respetuoso con ese Estado de Derecho que la propia Constitución recalca en su preámbulo. Y lo manifiesto porque en mi pueblo –Los Realejos, por si alguno aún no se ha enterado– existe una emisora de radio, pública, o lo que es lo mismo, sostenida con dineros nuestros, que, y esto es lo gracioso, se permite el lujo de criticar las líneas editoriales de Telecinco y La Sexta, para, a continuación, caer en lo mismo que reprochan, reproduciendo los esquemas de otro cuarto de comunicación en el que el vocabulario (léxico, diccionario, terminología, nomenclatura, vocablos, palabras) ha sido desterrado al retrete más inmundo y pordiosero que puedas hallar en cualquier bar de carretera. El equipo de gobierno sigue pasando página. Más amargos serán los lamentos y el crujir de dientes cuando vayan a taponar el entuerto. Como pago religiosamente mis impuestos, me siento en el deber y la obligación de manifestarlo sin tapujos. Y los que siguen riendo ‘gracias’ (incluyo las fuerzas políticas), o lo silencian por si acaso mañana, que ni se les ocurra decirme en el futuro que tenía razón.
Y concluyo con este nuevo episodio en los juzgados de la rampa mallorquina. Creo que al auto del juez le sobró lo de la justicia es igual para todos. Eso está bien que lo digan los dirigentes populares, socialistas, nacionalistas, comunistas y demás. Y Rubalcaba en vez de aprovechar lo que le demandan las juventudes (‘cargarse’ la monarquía e ir hacia un estado republicano), mira hacia otro lado. A este paso, y con tanto desvío, se le van a acabar los centímetros en su campo visual. Jolines, me olvidaba. La guinda: ABC le insinúa a Cristina que se separe. ¿Te acuerdas lo que escribí hace unos días acerca de la doble moral católica? Pues ahí tienes otro ejemplo. Cuando me conviene, y me hace falta, si es preciso echar mano del aborto y del divorcio, bienvenidos sean. Toma ‘urdangarines’.
A lo que yo iba hoy. Mientras el concurso para la construcción y explotación del muelle (puerto deportivo y parque marítimo) portuense ha sido declarado desierto, La Villa se adelanta y en cuestión de semanas ha conseguido, como bien indicaba Gabriela Gulesserian (Diario de Avisos), un nuevo puerto de atraque en el Norte. De tal suerte, las calles orotavenses se van a llenar de cruceristas a los que se brindará una serie de espectáculos, al tiempo que se les ofertará la posibilidad de que se acerquen a los comercios de la pujante población norteña.
Al igual que felicité al ayuntamiento realejero cuando inició aquella campaña denominada turismo interior, al igual que la oferta a los visitantes de Mundo Senior para recorrer determinados lugares del pueblo, me congratula esta nueva propuesta que se hace desde el consistorio villero.
Parece que mientras algunos pueblos se mueven y recurren a la imaginación en estos tiempos complicados, el Puerto permanece adocenado. Fiel reflejo de un alcalde que lo está más. Consecuencia de una línea política y de gestión basada en la improvisación y en echarse los trastos a la cabeza. Y todos volcados en un proyecto, de nuevo paralizado, que de ver algún fruto será allá por los finales de la próxima década, se olvidaron de que la ciudad se muere a cachitos. La ciudadanía, movida por la algarabía y chanchullerismo de los que solo ven enemigos en todas partes, se dejó arrastrar, creyendo que con reunirse unos cuantos miles en los aledaños del Penitente y gritar como desaforados, iban a conseguir, ayer mejor que mañana, el tan ansiado puerto (para cruceros, a toda costa). Y La Orotava les cogió la delantera poniendo al aire limitaciones, temores y apocamientos. Los cruceristas santacruceros acudirán a pasear por sus bellos rincones. A escasos kilómetros, en lugar de irlos a buscar a la capital, persistirán en los obcecados planteamientos de pegar tiros a los finolis metropolitanos, y sentados en la Plaza de Europa otearán el horizonte a la espera de que elegantes buques… se alejen hacia sus países de origen.
Ha llovido algo. Los cultivos lo agradecen. Hoy celebramos el 120º aniversario del nacimiento del maestro y poeta José Galán Hernández y se le rendirá homenaje en Realejo Alto. Allí estaremos. Feliz fin de semana.