miércoles, 3 de abril de 2013

Plan de empleo

A bombo y platillo ha anunciado el Partido Popular realejero un Plan de Empleo aprobado en el transcurso de la última sesión plenaria. Ha sido tal la avalancha a través de los medios convencionales y las redes sociales, que pensé maravillado que por fin esta tremenda lacra del paro iba a ser un capítulo del pasado en la Villa de Viera. Pero me temo que vaya a tener el mismo éxito que la tan cacareada reforma laboral, que el mismo partido implantó a nivel nacional, y que no ha producido el efecto deseado sino más bien todo lo contrario.
No creo que la ingenuidad alcance el despropósito de señalarme que el pasado mes de marzo hubo un descenso en las fatídicas listas del INEM (del Estrecho de Gibraltar hacia el Norte), mientras en Canarias otras 198 personas se suman a otros cientos de miles que le señalan a Paulino que sus proyectos no valen para nada. Porque estarán conmigo que en este país con el “y tú más”, ya se han solventado los problemas que acucian al de abajo. Oh, fíjate tú que ayer tarde escuché en la SER a dos diputadas canarias (una de CC y la otra del PP) mientras iba caminando y sentí vergüenza de sus disertaciones. Que no se les ocurra alegar que me representan, porque me lo tomaría como un insulto.
Tengo la intuición de que Manolo y Adolfo se guían por los comentarios laudatorios que sus afines cuelgan en FB. Con lo fácil que es tal proceder, máxime cuando los populares –y lícito es reconocerlo– saben cumplir los dictados del manual de instrucciones mucho mejor que cualquier otra formación política. Y como los partidos de izquierda no están pasando por momentos de gloria, le añaden la guinda de que PSOE y IU no apoyaron su brillante iniciativa, y ya disponen de cancha (política) suficiente como para ir escapando un par de envites más. Que si por un causal les fallara, les basta con lo ‘estamos en ello’.
Por lo que se ha ido sabiendo a posteriori, viene a resultar que no es oro todo lo que reluce. Y el tan ensalzado plan, vendido, insisto, como la panacea universal y que les valdría para compensar la foto (una más) de Rajoy ante una oficina del INEM, se traduce en una mera modificación de créditos en el presupuesto que permitirá incrementar la dotación de Realserv (Empresa Municipal de Servicios) en 60.000 euros. Que hasta pocos me parecen dados los increíbles ahorros que se van a producir con los gastos en electricidad (foto de los paneles solares) y telefonía y otros servicios informáticos. Sin que el PP se dé por aludido ante la pregunta de si ellos también no estuvieron gobernando con CC en el ayuntamiento realejero, con los resultados extraordinarios en la gestión de los aparcamientos. Mero botón de muestra.
Previa felicitación al actual grupo de gobierno por vender incluso  proyectos vacíos de contenido (a este paso no me extrañaría nada que a partir del 4 de mayo se dedicasen a ofrecer envases con humo de los fuegos), reiterar el convencimiento de que los ciudadanos hemos madurado (no al estilo venezolano) algo. Y no por muchas fotos del bien quedar, por muchos adulamientos a don José Rodríguez (ver declaraciones del alcalde con respecto a la Fundación de Cajacanarias, invento para que siga aupado el señor Arvelo, y cobrando pasta gansa, tras los desaguisados que han desembocado en que La Caixa no quiere saber nada de él), no por inundarnos en FB con buenos propósitos y caritas de niños buenos y un amplio etcétera, aquellos más de seis mil realejeros (que se dice pronto) que sufren la crisis del desempleo, requieren algo más.
La transferencia de ese dinero aludido, al tiempo que se halla disparatado el número de liberados, asesores, secretarias y otras mamandurrias varias, solo me viene a ratificar en el planteamiento contrario: sobran ediles y allegados cobrando del erario público. O se marchan unos cuantos o despiden al gerente de las empresas. Las razones son tan obvias que cualquier parado de larga duración lo podría explicar mejor que yo. Desgraciadamente proliferan los ejemplos de Manuel Fernández. Y la gente, más asqueada cada día que pasa, está hasta el moño de comprobar cómo perciben suculentos sueldos por no dar un palo al agua.
Ante tanto autobombo (parecen la tele canaria; sí, esa que no quiere Soria, y los gobernantes de mi pueblo van a agradecerle la cobertura de las fiestas; pónganse de acuerdo) echo en falta que los partidos de izquierda lancen propuestas de calado, que demuestren que no todos son iguales, que se pueden hacer muchas más cosas con muchos menos cargos remunerados. Pero me temo que el dinero puede más que los buenos deseos y acaban enlodados en más de lo mismo. Escucho y leo, por ejemplo, que el balear Joan Mesquida pretende liderar el PSOE. Y que se está moviendo al respecto. ¿Saben cómo? Reuniéndose con empresarios y definiéndose como una persona centrada. Otro miedica más (¿qué miedo hay a definirse como socialista, sin más, o se aparenta?) que pone la militancia en el último escalón. ¿También manejan los patrones los hilos congresuales?
Me están haciendo enfadar y tras el anuncio de presentarme en las próximas elecciones, amenazo con otros movimientos. Tiemblen adversarios. No los tengo aún, pero todo se andará. Resulta curioso, o anecdótico, el que con la que nos cae desde el gobierno de Madrid, en Canarias se erija el PP como el adalid de lo humano y de lo divino. Ahora tienen nuevo entretenimiento con el peaje. Leyendo sus comentarios parecen hasta izquierdosos. País.
Aclaración final: ¿Fallaron los medios en la presentación? ¿Lo exhibieron como una realidad ‘virtual’? ¿Se hará lo que se tenga que hacer? Ya se verá. En el momento oportuno, ni antes ni después. Los estamos definiendo. Lo dicho: estamos en ello. ¡Ah!, señora concejala: aclárese cuando haga declaraciones públicas. O hay o no hay, las dos cosas al mismo tiempo se me antoja imposible. O a lo peor estoy equivocado yo y sí se puede.