martes, 14 de mayo de 2013

Buenas vibraciones

Son las que hubo este pasado fin de semana en Las Palmas de Gran Canaria. Allí, en la playa de Las Canteras, tuvo lugar un magnífica exhibición aérea al cumplirse cien años de la aviación en Canarias. No entro en detalles porque ustedes ya han podido seguir las crónicas al respecto en los diferentes medios de comunicación. Y de las muchas fotografías que he podido vislumbrar, me quedo con esta que inserto y que fue publicada en el periódico La Provincia. Lo hago en el convencimiento de que es la mejor que representa el sentir de dicho festival: los trazados curvilíneos de esos aparatos en plena faena. Fíjense ustedes en esa entrada majestuosa de la patrulla “Águila”, del Ejército del Aire, por El Confital y La Puntilla… No quisiera pensar que estabas distraído en ese momento mirando para otro lado.
Son las que goza el Partido Popular tinerfeño en estos momentos en lo que va fraguando su venganza de manera lenta pero inexorable. Y como su aliado natural es Coalición Canaria, le ha tocado pagar los platos rotos al Partido Socialista. Formación política cuyo parecido a un circo es cada vez más patente. Le correspondió ayer el turno al amigo Rafael Yanes. Con quien hablé el 5 de abril próximo pasado con motivo del acto de homenaje al maestro y poeta José Galán Hernández, celebrado en Realejo Alto y del que ya di norte en este mismo blog. Y le dije que anduviese con cuidado en su pacto municipal de Güímar porque en el ecuador del mandato podrían saltar liebres. En las redes sociales se vaticina que el próximo en caer será el alcalde de Granadilla. Mientras, las poltronas del Cabildo y Gobierno autónomo siguen bien ocupadas. Los dirigentes del PSC-PSOE permanecen mudos. Así es la política. Algunos me critican porque me fui (otros me echan) a los cuatro años. Los ánimos para acudir a las urnas menguan a velocidad supersónica.
Son las del grupo que nos va a representar en Eurovisión: El Sueño de Morfeo. Leí que ya ha comenzado a ensayar el día de la puesta de largo. Y como todos los años, partimos con muchas posibilidades. Entiendo que exactamente las mismas que el resto de participantes. ¿Cuánto nos cuesta la broma? ¿Vale la pena adentrarse en estas aventuras cuando el país, salvo la banca y algunas otras honrosas excepciones, va con la proa pa´l marisco? ¿Cómo he de hacer caso o prestar atención a las declaraciones del presidente Rajoy, ayer mismo, si se persiste en dispendios de muy difícil justificación? Al final, como siempre, habremos jugado un digno papel en el bodrio musical politizado.
Son las que deben estar ‘sufriendo’ indefinidos comunicadores que se descubren al darse por aludidos en ciertos cruces que uno tiene a bien dirigir a quienes lo representan en las instituciones públicas. Hace unos días escribí este texto en Facebook: “¿Hasta cuándo va a seguir Radio Realejos explotando el espectáculo o circo ramblero? ¿Tiene, estimado alcalde, algún interés informativo o es mero amarillismo que no tiene cabida en una emisora pública?”. Manolo ha debido estar ocupado en otros menesteres más importantes (Fiestas de Mayo, mociones de censura…) y no ha podido enviarme respuesta ante la cuestión planteada. Que él sabe perfectamente que no es nueva. La hemos comentado, incluso, por otros canales, menos públicos. Aunque no debe preocuparse demasiado porque en un cínico ejercicio de total desfachatez y repugnancia, algunos se encargan de hacerlo por él. Por ahora no en la emisora pública, pero todo se andará. Sigan atentos a la red social antes mentada. Y por si no lo sabías: Me echaron de la alcaldía en 1987. Recogido está en el acta de la sesión plenaria en la que se constituyó la nueva corporación, encabezada por José Vicente González, y que había de regir los destinos municipales entre el precitado año y 1991. Desde ese instante estoy cobrando la pensión de jubilación, amén de la suculenta indemnización a que tuve derecho en la sentencia del juzgado por despido improcedente. En lo de no saber escribir, coincidimos. Sobre todo para los que la bombilla fundida no les deja captar el recurso de la ironía. Eso se halla en una zona del cerebro de muy difícil acceso para los que escupen a la menor vibración de las cuerdas vocales.
Son las que parecen respirarse ante la noticia publicada en Diario de Avisos acerca de la inversión que se va a llevar a cabo en la Casona de La Gorvorana para evitar más actos vandálicos en el inmueble. No entendí –tendré que hablar con Adolfo– lo de proteger los frescos de Bonnín, porque la última vez que los vi, bien poco se podría arreglar ya. Existen algunas fotos por ahí que demuestran hasta qué punto se ensañaron otros pintores –iba  escribir de brocha gorda, pero ni siquiera les hizo falta– con los elementos que decoraban el amplio corredor de acceso a varias dependencias del costado norte de la casa.
Bueno, para los detalles de menor porte: FB y Twitter. Y el consejo final: no se ahoguen en sus propias incongruencias. Si nadie me lee… ¿Lo cogieron o se los explico otro día? Pues sí, me han vuelto a premiar en un concurso literario. Debí presentarme yo solo.