jueves, 23 de mayo de 2013

Nuevo parque móvil

Uno, que ya está matriculado en el curso de los mayores, suele tener la manía de pensar en pesetas. Sobre todo cuando la cantidad que le ponen delante de sus narices, en los euros actuales, tiene muchos guarismos (seis o más). Dicho lo cual, o escrito lo antecedente, debo manifestar, de manera clara, inequívoca y rotunda, que hoy no me olvidaré, estimado amigo Carlos, de colocar la etiqueta ‘Matemáticas’.
Primero apareció en Facebook el anuncio del alcalde. Más tarde se hizo eco la web municipal con este titular: ‘El gobierno municipal pondrá fin a la insalubridad motivada por el depósito del parque móvil municipal de Barroso’. Algo que no entendí porque si se trata de una propuesta a elevar al pleno, lo prudente sería esperar a que la reunión tenga lugar, para que, independientemente del resultado (la mayoría absoluta permite su aprobación sí o sí), sea considerada como un acuerdo del Consistorio. Máxime cuando podría alcanzarse, incluso, el necesario consenso con el resto de grupos. A lo peor no interesaba.
Ahora son los diferentes grupos políticos los que van tomando posiciones antes de que se celebre la sesión plenaria (hoy mismo). Este pasado lunes tuve conocimiento de la posición de IUC. Que no difiere, parece ser, de la que va a argumentar el Partido Socialista. De la postura de Coalición Canaria nada sé. Lo mismo ayer, en el apartado que disponen en Radio Realejos lo manifestaron, pero ya saben cuál es el planteamiento actual de quien esto suscribe con respecto a esta emisora en la que poseo mi parte alícuota como uno más de los contribuyentes que la sostenemos. Pero a estas alturas de la vida, los dictados del galeno hay que respetarlos.
Estoy completamente de acuerdo con lo que defienden las dos fuerzas políticas mencionadas: cambio de ubicación, sí; pero no a cualquier precio. Que los vecinos de Barroso necesitan una mejor calidad de vida está fuera de toda duda. Y que son muchos los años que han tenido que soportar molestias, también. Pero estas ‘arrancadas’ porque un particular ofrezca una nave, que no se halla, ni por asomo, en las debidas condiciones como para su uso inmediato, suena, en principio, a raro. 800.000 euros, libres de polvo y paja, en estos tiempos, es negocio más que apetecible. Ciento treinta y tantos millones de pesetas, más lo que deba invertirse para su adecuada puesta a punto, es tanto como para pensarse si no existe otra alternativa.
Si sumamos las dos cantidades arriba aludidas (adquisición y arreglo), puede que ese montante sea suficiente para acometer otro plan más ambicioso. Raro me parecería el que el ayuntamiento no dispusiera de terrenos adecuados para ubicar en ellos ese flamante nuevo parque móvil. Salvo que los quiera para el hipódromo. En el que iría, asimismo, todo aquel material de propiedad municipal (fiestas, policía –incluidos los canes–, servicios…) y para lo que, con proyectos elaborados por los técnicos propios, esa terrible lacra del paro bien podría sentir un alivio bastante notorio.
En este supuesto, me atrevo, incluso, a ser más que generoso y si menester fuera habilitar un par de cientos de miles de euros más (para alcanzar el millón), hágase ya. Si para tapiar la Casona de La Gorvorana (incluyendo la protección de los frescos de Bonnín) nos basta con siete mil euros, muy difícil se me hace creer que no puede el ayuntamiento realejero lanzarse a esta aventura que daría más de una alegría al sector de la construcción, tan en horas bajas en estos momentos. Al tiempo que dinamizaríamos (qué vocablo más bonito) el comercio. Tal vez no mucho, pero grano a grano. Y cualquier mejoría con respecto a lo que tenemos, ya me dirán.
De la otra manera, con la compra directa de la nave deteriorada, solo vislumbro un beneficiario. Y a mí, qué quieren que les diga, esos cambalaches me suenan a devolución de favores o, cuando menos, a componendas o asuntos turbios. Máxime cuando en la elaboración de los presupuestos municipales, que no ha tanto se aprobaron, no existía el menor atisbo de esta posibilidad que ahora se pone sobre la mesa.
Hago míos razonamientos y palabras de los portavoces de los grupos que hasta ahora se han definido (IUC y PSOE) en el sentido de que ha llegado la hora de buscar una solución para la insalubridad que vienen soportando los habitantes de aquel sector de Barroso, pero a través de una fórmula más equitativa.
Si el propietario de la nave (de la discordia) la vende es porque lo que allí había (¿Sociedad Cooperativa Agrícola-Ganadera?) no funciona. Y de golpe y porrazo se va a encontrar con una cantidad de euros que mejor distribuidos podrían sacar del pozo a un número mayor de realejeros. Y el ayuntamiento poseería unas instalaciones realizadas ex profeso. Nuevas, flamantes y adecuadas para los fines previstos. Sin remiendos ni composturas.
Mi opinión ha quedado manifestada, sin embargo la decisión se adoptará esta noche. Me temo, ojalá me equivoque, que todo esté ya apalabrado y no haya vuelta atrás.