viernes, 24 de mayo de 2013

Tres mil setecientos millones

Se trata de una estrategia para el fomento de un crecimiento “inteligente, sostenible e integrador” como base para la creación de empleo. Y se viene fraguando desde hace un par de años. Estará dotada con 3.700 millones de euros.
Me imagino recordarás que en cierta ocasión tuve la paciencia de hacer un repaso a las declaraciones que nuestro estimado presidente autonómico había realizado acerca de todos los puestos de trabajo que se iban a crear en estas islas con sus brillantes y originales ideas. Como la señalada en el párrafo con que inicio este artículo de hoy viernes.
De todos –salvo los que no me leen– es harto sabido que en cuanto Paulino se alonga a su blog –es un decir, porque él dispone de un selecto equipo de colaboradores para redactarle las líneas–, la tozuda realidad le vira la espalda y le canta, con números, que por cada diez que, según sus cálculos, se incorporan al mercado laboral, varios centenares salen por la puerta de atrás.
Aunque cada vez son más las voces que se elevan para manifestar bien a las claras a todos estos políticos ‘eternos’ que de este profundo pozo no nos va a sacar ninguna administración pública, en nuestro particular caso no solo nada contracorriente el otrora alcalde de El Sauzal, sino que se empeña en querer derribar esa enorme pared que tienen ante sus narices. Para que luego escuches declarar a su correligionaria Oramas que es kafkiano lo del retorno de Aznar
Y cuando los indicadores señalan que más pronto que tarde alcanzaremos esa losa de 400.000 parados, Rivero insiste en la cuadratura del círculo y atisba, incluso, signos de recuperación para el último trimestre de este año. Porque como a España le irá peor, con el consuelo –mal de todos…– queda satisfecho otra temporada más. Cuando alude a España, en lugar de al resto de España, pienso que si está moviendo ficha para congraciarse con cierto editor.
3.700.000.000 (euros) equivalen a 615.628.200.000 (pesetas). Lo mismo si mi amigo Carlos me impone de tarea el leer esas cantidades, nada te aseguro pero temo meter la pata. Yo me pierdo. Y pienso que si reunimos a unos miles de parados para que diluciden qué hacer con esas astronómicas cifras, puede que ofrezcan soluciones más factibles que las que Paulino viene propagando desde el mismo instante en que columbró –antes que nadie, hecho del que siempre ha presumido; y que lo reitera sin que se le caiga el rostro ante tan manifiesta inutilidad– que la crisis avanzaba peligrosamente por los Roques de Anaga.
Me pregunto, no sin cierta ingenuidad pero sin la mala leche en la que ahogan sus incongruencias los que no me leen, si quizás no podríamos repartir directamente los dineros entre los que habitamos estos peñascos. Haz tú la división y convéncete. ¿A cuánto tocamos sin necesidad de tanto convenio?
Uno acaba por sospechar de que algo raro ocurre con el dinero en el camino. Que Portugal está mal no constituye novedad alguna. Pero si vas a Madeira puedes captar que no hay una casa vieja y que tiene una red impresionante de infraestructuras viarias. Con dinero de Europa, como el nuestro. Y si aquel país está mal es que algo no se gestionó adecuadamente y que mucho dinero debió irse por el sumidero. Pero aun así, por lo menos en la isla que te mencioné, están mejor que en Canarias. ¿Significa esa cuestión de que aquí hay más sumideros todavía? Pues a lo peor sí.
Y a pesar de que el panorama está más negro que los sobacos de un grillo, a pesar de que la cosa está jodida (perdóneseme la expresividad), insistimos en las obras faraónicas como medida válida para paliar la sangría del paro. Como hicimos en la época de las vacas gordas, sin que los desaguisados nos hayan servido de lección. No mento los aeropuertos fantasmas para que no entres en mayor depresión. Pero aquí, sin necesidad de ir a Castellón, tenemos el campo de golf de Buenavista o el Muelle de Vueltas (Valle Gran Rey) con un elegante cartel de se vende o se alquila. Menos mal, y me alegro, que los visionarios ‘crucerísticos’ de este Norte tinerfeño han optado por asumir el refrán de más vale pájaro en mano y han ocultado en el fondo del baúl de los recuerdos el faro de Sóstrato de Cnido. Me refiero, obviamente, a los que les restaba un ápice de capacidad de reflexión, porque a los que la naturaleza les suprimió tal facultad seguirán ladrando in sécula seculórum. La condición ¿humana? es así. Cree el bulldog que todos son de su pedigrí.
Termino con una posible primicia. Tengo unos amigos, tanto en CC como en el PSOE, que me van a proponer, después de este inminente verano, para sustituir a Willy García. Si quieres conseguir algo, critica. Ya saben que ese puesto va a ser una propuesta del Parlamento y no a dedo. Como la votación será secreta, estoy casi en condiciones de afirmar que algún diputado popular también me votará (mis relaciones con Manolo siguen siendo cordiales, a pesar de alguna disparidad en ciertos enfoques o matices radiofónicos; pero como sabe de mi imparcialidad, soy mucho menos sospechoso que la inmensa mayoría de los que ya están colocados en gabinetes, asesorías, secretarías, medios de comunicación sostenidos con fondos públicos). ¿Qué, cómo se te quedó el cuerpo? ¿Que por qué lo adelanto? Primero, por estrategias que no se pueden desvelar; y segundo, para que los detractores tengan tiempo de investigar si es cierto lo de los méritos contraídos o no en la tómbola que hace unos días te señalé. Sería, de confirmarse, mi particular universidad de la calle. ¡Qué ilusión! Estoy que no quepo en mí.