jueves, 20 de junio de 2013

Dobletes

Son muchos los que sostienen no entender las recomendaciones que de manera machacona hace al obediente Rajoy la denominada Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional). Basan sus argumentos en la precariedad a la que nos están sometiendo, mientras los bancos son sacados a flote con los dineros de todos. Y tal planteamiento no es válido porque parte de la premisa falsa de que el triunvirato aludido es malo por naturaleza. Y nada más lejos de la realidad.

Parece que ahora ha sido el FMI el encargado de telefonear a Mariano para que haga todo lo posible y rebaje los escandalosos sueldos que gozamos los españoles. Incluidos los pensionistas, por supuesto. Sobre todo aquellos que la propia banca mandó para casa a los cincuenta años con una generosa indemnización y un plan de pensiones privado con los que ir tirando en la finquita rural respectiva.

Y aquí viene mi parecer. Hay que limitar los sueldos a la mínima expresión. Hablando claro, que te dé para los gastos obligatorios (la comida no lo es), pero nada más. Los extras innecesarios solo conducen al despilfarro y a la obesidad. Es la única manera razonable de que el paro descienda. Y de que haya menos personal en clases pasivas. Que ya está bien de chupar del bote y viajar en multitud de ocasiones con cargo a ese pomposo programa del Imserso.

Las quejas de no poder alcanzar ni la mitad del mes será el adecuado toque de atención, el aviso claro de que la reducción funciona. Dejaremos de ver esas horrorosas panzas y esos antiestéticos michelines. Ya sé que estás pensando en que la mayoría no aguantará esta nueva costumbre y bastantes se irán para el otro barrio. ¿Lo cogiste? De eso se trata, simplón. Como el burro que la palmó tras haberlo acostumbrado su dueño a no comer.

En 2016 la tasa de paro habrá descendido al nivel alemán. Y lo mismo ya estamos en condiciones de pasar a formar parte del G9 (es decir 8 más España). Es, como has podido comprobar, un proceso bastante simple, nada costoso (al contrario) y con unos resultados satisfactorios asegurados casi al cien por cien. No creo sea menester aclararte que mientras dure esa noble causa, la sanidad deberá colaborar dando citas para dentro de dos o tres años, venderemos el mobiliario de los centros de la tercera edad… En fin, de gastos superfluos, nada de nada.

Dejemos eso pues ya está en vías de solución y centrémonos en asuntos de mayor enjundia. Verbigracia, la renuncia a su puesto de senador del socialista Aurelio Abreu, a la sazón vicepresidente del Cabildo de Tenerife. Exacto: los dobletes. Tema recurrente en todas las elecciones, pero que hacen cada vez más notorio el dicho aquel de que el que vale, vale; y el que no, pa´maestro de escuela. Eso le honra, he escuchado. Vale. Todas las opiniones son respetables, faltaría más. Pero para mí lo que demuestra ese acaparamiento es la ineptitud del resto de militantes de la formación política correspondiente. Porque ojalá ocurriera solo en el PSOE. Y también es prueba fehaciente de la escasa importancia que los propios políticos dan a su labor. Y a la mayoría de los que están arriba, aún les queda tiempo para otro cargo: el orgánico. Saben que les digo: váyanse para cierto sitio. Aunque la culpa no es solo de ustedes por acaparadores, sino de todos aquellos que en las asambleas de rigor los designaron para dos o tres candidaturas. A los que luego escucho manifestar, sin sonrojarse un fisco, que no están de acuerdo con esa duplicidad de cargos. ¿En qué quedamos? ¿Acaso no te enteras de lo que votas en tu agrupación cuando se aproxima un proceso electoral? En fin, amigo Yeyo, bien pero algo tarde. Eso tenías que haberlo hecho al día siguiente de la constitución de los cabildos. De toda maneras, mis felicitaciones por esa capacidad que a mí se me antoja de héroe de cómic, porque en la vida real no creo que haya organismo capaz de aguantar esas labores. Me refiero a hacerlo en serio. De broma, lo mismo hasta yo.

Mi amigo Ángel, compañero del gremio docente que pronto pasará a formar parte del colectivo de Mundo Senior, ha recopilado mucho disparate en las respuestas que los alumnos sueltan en las evaluaciones y controles. Ayer nos sorprendió con esta: “Los caracoles son todos homosexuales”. Y me acordé de Hugo Sánchez, aquel jugador de fútbol que hacía jincas de carnero (así se denominaba en canario a las volteretas) tras marcar un gol. Cierta vez le señaló a un periodista que en su país (México) eran todos muy machos. Y le salió el tiro por la culata con tan contundente respuesta. Porque si todos lo eran, ya me dirán, qué aburrido. O lo que es peor, la tendencia natural a convertirse en lo que los caracoles aludidos. ¿O no? Ahí los dobletes estarían mal vistos.

Sigo con este minúsculo portátil. Lo mismo has vislumbrado algún error. Pido disculpas nuevamente. O el técnico me devuelve hoy el grande, el de fundamento, o… me tendré que seguir fastidiando. Si hubiese aprendido a hacer dobletes, podría estar ahora sentado en un despacho… Cállate, bobo; el que nace barrigón…