viernes, 14 de junio de 2013

Según un estudio

Viene a cuento este titular por la costumbre implantada en estos últimos tiempos. Cualquier asunto de supuesto interés para los medios de comunicación se justifica con la coletilla de rigor. Para lo que no es necesario, en la mayoría de las ocasiones, la pertinente ficha técnica que avale el trabajo llevado a cabo por esos que se mencionan como expertos. Pues si han proliferado aquellos (los estudios), nada te cuento del notorio incremento de estos otros (los expertos). Basta echar una visual a esas maravillosas tertulias con que nos deleitan las cadenas televisivas para comprobar la altísima capacidad de los opinadores u opinantes. Si los políticos se rigen por el manual respectivo y cumplen a la perfección el guion establecido, los tertulianos debieron memorizar cuatro conceptos que son esgrimidos en cualquier faceta que se debata. Exacto, para el roto y para el descosido.
El pase a negro (creo que se dice así) de la televisión pública griega me ha hecho recapacitar largo y tendido. Se nos traslada el drama de más de tres mil trabajadores que se han quedado en la calle. Como uno se ha desenvuelto en un medio, el docente, en el que las plantillas siempre han sido más bien escasas, a pesar de trabajar con tan frágil material, se pregunta, no sin cierta ingenuidad, si no estarían sobredimensionadas las nóminas en el país heleno. Me temo que sí y me da pie a recordar ciertas anécdotas mucho más cercanas en los entes que nos quedan más a mano. Y que ya he contado aquí en otras ocasiones. Como el acudir a cubrir cierto evento dos operarios de televisión española en un lugar determinado de Tenerife y hacerlo uno en un coche de la ‘empresa’ y el otro en taxi. O en La Gomera, para realizar un reportaje en el Hotel Tecina, llegar cámara y locutor en sendos ‘coches oficiales’, más conductor en uno de ellos. Y más reciente, de anteayer, un despliegue impresionante en El Hierro (acompañados, por si eran pocos, por otros tantos del Cabildo), que pudimos ver en los informativos, solo para buscar los asentamientos del material con el que pretende cubrirse la Bajada. A la que acudirán más de un centenar de personas con todos los gastos pagos… y viva la tele autonómica.
No justifico, en manera alguna, el cierre acaecido en Grecia. Mucho menos cuando pienso que las culpas de otros siempre caen en los más débiles. Pero no es menos cierto que en las épocas de vacas gordas cada cual despilfarró como mejor le vino en gana los dineros que eran comunes. Y coincido, qué raro, con la apreciación de Jerónimo Saavedra, Diputado del Común, cuando declara que sigue habiendo funcionarios que están de brazos cruzados. Y para que no entiendan que me escudo en bocas ajenas, reafirmo este convencimiento cuando sigo observando docentes que no creen en el trabajo que realizan, son meros autómatas en el desarrollo de las clases, pasan olímpicamente de la labor educativa y flaco favor prestan a los que acuden a los centros guiados por lo que yo sigo mentando como vocación. Son los causantes, junto a mucho dirigente inepto, de los problemas en el sector, enquistan las relaciones en la profesión, pasan la pelota a quienes están comprometidos con los alumnos (los equipos directivos hacen la vista gorda normalmente) y suelen coincidir (debe ser por el estrés) con aquellos nombres que más aparecen en los partes de baja. O con quienes son premiados y pasan a ocupar puestos de responsabilidad en los organigramas de gestión y mando. También sindicales, por supuesto. Al final, cuando el sistema se va para el carajo –y a perdonar la expresividad–, los verdaderos currantes serán los más perjudicados.
Según otro estudio ya sabemos cómo funciona la red financiera de dinero negro. Repito: lo sabemos. Eso se ha dicho. Ahora bien, del dicho al hecho va muy fuerte trecho. Conclusión: se resolverá cuando este mundo haya hecho aguas hasta tal punto que todos, incluidos los suizos, estemos ahogados para siempre jamás. No hay rabia que se apodere de perro muerto. Debe ser como el curso de periodismo científico que, con el patrocinio del ayuntamiento realejero (luego dicen que no hay dinero), se va a celebrar en el Hotel Maritim (que no haga calor y que el viento no sople para el poniente). Dado que la matrícula es gratuita, espero se haya ‘apuntado’ algún trabajador municipal que bastante falta le está haciendo por el puesto de trabajo que ostenta y porque debate, también temas científicos, que es un disgusto escucharlo a pesar de sus variados asesores.
El mismo estudio que cuantificó en 300 toneladas los alimentos que las empresas interesadas en lavar su imagen donaron a Manolo Artiles para que pudiera presumir durante cinco o seis meses, debió ser el que aconsejó a Saida Prieto para que rompiera su silencio y dar el salto a la otra fama. Allá cada cual.
Me gustaría que Hacienda me reclamara cuatro millones de euros. Significaría que tú no leerías ahora mismo estas boberías ni yo te hubiese dado la oportunidad porque estaría tirado a la Bartola (bien diferente que tirarme a la Bartola) en cualquier paraíso fiscal o representando a cualquier celebridad futbolística.
Debió fallar en los cálculos el estudio de Hilario con respecto a su pretensión de homenajear al guanche Cubillo (así lo he leído), como también lo hicieron los habitantes de la zona de Guanarteme (Las Palmas). Estos últimos, por lo visto, no sabían que el código de la circulación no permite aparcar en las aceras y han armado un singular revuelo porque la policía casi no da abasto para poner ‘recetas’ en los parabrisas. Tuvieron que echar mano de las reservas de talonarios. Pero lo más gracioso es que los multados se han quejado amargamente.
Creo que en este país es menester dejar de apoyarnos en ‘según un estudio’ y dedicarnos a estudiar de verdad. Lo malo es que con la supresión de Educación para la Ciudadanía y con los adoctrinamientos dogmáticos de nuevo cuño, para largo va la cuestión.
Feliz fin de semana. No obstante, no dejen de alongarse por si surge otro estudio y escribo algo.